Geopolítica 🌎
Medios de EEUU dimensionan el costo humano del ataque a Venezuela y especulan sobre traiciones internas
The New York Times reveló que el ataque dejó al menos 40 fallecidos, mientras Fox News plantea sospechas sobre Diosdado Cabello y Vladimir Padrino López por la falta de resistencia militar.
— 🎙️ Resumen de audio generado por IA.
★ Medios estadounidenses comenzaron a dimensionar el costo humano de la operación militar contra Venezuela y a especular sobre una posible traición dentro del círculo íntimo de Nicolás Maduro que habría facilitado su captura. The New York Times reveló que el ataque dejó al menos 40 muertos entre militares y civiles, según un alto funcionario venezolano que habló bajo condición de anonimato. La cifra, que aún es preliminar, incluye víctimas civiles como Rosa González, una mujer de 80 años que murió cuando un ataque aéreo impactó su vivienda en Catia La Mar, según reportó el mismo medio.
La cobertura periodística estadounidense del ataque militar se caracterizó por una mezcla de datos verificados, fuentes anónimas y especulaciones sobre posibles complicidades internas, en un contexto donde la Casa Blanca evitó brindar información oficial sobre víctimas civiles.
The New York Times: 40 muertos y víctimas civiles
El periódico neoyorquino fue el primer medio en publicar un balance de víctimas. Según The New York Times, citando a un funcionario venezolano anónimo, «al menos 40 personas, incluidos civiles y personal militar, murieron en el ataque», según reprodujo Wikipedia en su artículo sobre los ataques de Estados Unidos en Venezuela.
Entre los casos documentados figura el de Rosa González, de 80 años, quien falleció cuando la artillería derribó una pared exterior de su vivienda en Catia La Mar, una zona costera al oeste del aeropuerto de Maiquetía. Su sobrino, Wilman González, resultó herido con tres puntos de sutura en el rostro y perdió su hogar tras el impacto, según informó Mediaite citando el reporte del Times.
Los bombardeos afectaron zonas residenciales de bajos recursos, provocando daños colaterales significativos mientras las fuerzas norteamericanas ejecutaban la extracción de Maduro, según múltiples fuentes periodísticas estadounidenses.
Al Jazeera consignó que «mientras que los recuentos oficiales de víctimas aún no se han publicado, un funcionario dijo a The New York Times bajo condición de anonimato que al menos 40 personas habían sido asesinadas en los ataques».
TRT World, medio turco, también citó el reporte del Times señalando que «un alto funcionario venezolano le dice a The New York Times que civiles y soldados fueron asesinados durante una operación estadounidense dirigida al presidente Nicolás Maduro».
La ausencia de cifras oficiales de Washington
La Casa Blanca y el Pentágono no confirmaron públicamente las cifras de víctimas venezolanas. Durante su conferencia de prensa en Mar-a-Lago, el presidente Donald Trump se limitó a asegurar a Fox News que no se registraron muertes entre los soldados estadounidenses, según reportó The Hill.
Sin embargo, el general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto, admitió que la operación enfrentó resistencia. Los helicópteros que extrajeron a Maduro fueron atacados y una de las aeronaves resultó alcanzada, aunque logró regresar a la base, según consignó Wikipedia.
Trump también reconoció que «algunos miembros estadounidenses resultaron heridos en la operación», pero consideró que ninguno de ellos moriría, según reportó Al Jazeera. PBS News precisó que «unos pocos miembros estadounidenses fueron heridos en la operación, pero creía que nadie había muerto».
Llamativamente, Trump declaró al New York Post que fuerzas cubanas estaban involucradas en la operación y que «muchos cubanos perdieron sus vidas anoche», según citó Wikipedia. «Estaban protegiendo a Maduro. Eso no fue una buena decisión», dijo Trump, quien reconoció no conocer el número exacto de bajas cubanas y venezolanas.
Fox News y la hipótesis de la traición
La cadena conservadora Fox News publicó un análisis titulado «¿El propio círculo de Maduro ayudó a EE.UU.? Venezuela se prepara para una lucha de poder», en el que plantea sospechas de una posible traición dentro de la élite chavista.
«La sorpresiva captura y extracción de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, por parte de fuerzas militares estadounidenses ha desatado fuertes interrogantes sobre una posible traición dentro del círculo íntimo del mandatario», señaló Fox News en su reporte.
El análisis destaca que «la facilidad con la que se llevó a cabo la operación sugiere que Maduro pudo haber sido entregado por alguien de su propia élite gobernante». El foco de las sospechas recae sobre la falta de respuesta de las Fuerzas Armadas, las cuales «no parecen haber opuesto resistencia alguna» a la incursión extranjera, a pesar de contar con un vasto poderío militar, según Fox News.
Cabello y Padrino López bajo sospecha mediática
El reporte de Fox News señala a dos figuras centrales del chavismo:
Diosdado Cabello: el ministro del Interior, considerado tan poderoso como Maduro, se perfila ahora como el «heredero indiscutible» del movimiento, según la cadena. «Cabello ahora se erige como el heredero indiscutible del movimiento chavista, con López y el músculo militar de la nación aparentemente en sintonía, sin embargo, las Fuerzas Armadas venezolanas aparentemente no opusieron ningún tipo de resistencia a la operación», señaló Fox News.
Vladimir Padrino López: el jefe de las Fuerzas Armadas condenó la «agresión militar criminal» y el uso de misiles en Fuerte Tiuna, pero analistas calificaron su respuesta como «hueca» ante la pasividad de las tropas. «Tanto Cabello como Padrino López condenaron rápidamente las acciones de EE.UU., pero sus respuestas hasta ahora han sonado huecas», afirmó el medio.
Inteligencia sobre el terreno y cooperación interna
Jorge Jraissati, jefe del Grupo de Inclusión Económica, afirmó a Fox News que la capacidad de Trump para capturar rápidamente al líder venezolano indica que Estados Unidos contó con «gran inteligencia sobre el terreno» y que «venezolanos cooperaron activamente».
The New York Times reportó que una fuente de la CIA dentro del gobierno venezolano fue crucial para monitorear la ubicación de Maduro antes de su captura, según citó NPR. «Según el New York Times, una fuente de la CIA dentro del gobierno venezolano fue crucial para monitorear la ubicación de Maduro antes de su captura», señaló la emisora pública estadounidense.
La CIA habría tenido un grupo de agentes en territorio venezolano desde agosto pasado, además de utilizar una flota de drones furtivos, según el mismo reporte del Times citado por The Guardian.
Una narrativa que omite las sanciones previas
Lo que la cobertura estadounidense en general omite es el contexto de más de una década de sanciones económicas que precedieron a la invasión militar. Las medidas coercitivas unilaterales impuestas por Washington le costaron a Venezuela ingresos petroleros equivalentes al 213 por ciento de su PIB entre enero de 2017 y diciembre de 2024, según datos del Instituto Tricontinental de Investigación Social.
En total, Venezuela sufrió pérdidas estimadas en 226 mil millones de dólares durante ese período. La relatora especial de la ONU sobre medidas coercitivas unilaterales, Alena Douhan, advirtió en febrero de 2021 que las sanciones «exacerbaron la crisis humanitaria existente», afectando el acceso a alimentos, medicamentos y servicios básicos, según informó Noticias ONU.
La construcción de un nuevo precedente
La cobertura de medios estadounidenses sobre la operación militar parece estar sentando las bases narrativas de un nuevo tipo de intervención. Al combinar la denuncia del narcotráfico con la promesa de «reconstrucción económica» mediante el control de recursos petroleros, Washington intenta legitimar una acción que múltiples organismos internacionales ya calificaron como violación de la Carta de la ONU.
Las especulaciones sobre traiciones internas, aunque no confirmadas, sirven además para minimizar la magnitud de la agresión militar presentándola como una operación facilitada por disidencias locales, más que como una invasión unilateral de una potencia contra un Estado soberano.
La cifra de 40 muertos revelada por The New York Times contrasta con el silencio oficial de Washington sobre víctimas civiles, y plantea interrogantes sobre el verdadero costo humano de una operación que Trump calificó como uno de los «despliegues más impresionantes, efectivos y poderosos del poderío militar estadounidense en la historia de Estados Unidos», según citó Al Jazeera.
Puntos clave:
• The New York Times reveló que al menos 40 personas murieron en el ataque, incluidos civiles y militares, según fuente venezolana anónima
• Entre las víctimas documentadas figura Rosa González, de 80 años, muerta cuando un ataque aéreo impactó su vivienda en Catia La Mar
• Fox News especuló con una posible traición dentro del círculo de Maduro, señalando a Diosdado Cabello y Vladimir Padrino López
• La Casa Blanca y el Pentágono no confirmaron públicamente cifras de víctimas venezolanas ni civiles
• The New York Times reportó que una fuente de la CIA dentro del gobierno venezolano fue crucial para localizar a Maduro
Energía
Sea Lion: Londres autorizó el saqueo del petróleo argentino en Malvinas
Ed Miliband dio el aval final para explotar Sea Lion, con primer petróleo previsto para 2028, y Londres prepara una ley para que Navitas y Rockhopper ignoren las normas argentinas. Ambas están sancionadas en el país y bajo investigación penal.
El Reino Unido dio el aval final para extraer petróleo de la plataforma continental argentina en las Islas Malvinas. El secretario de Relaciones Exteriores británico, Ed Miliband, firmó el consentimiento al plan de desarrollo del Área Norte del yacimiento Sea Lion, y Londres anunció en paralelo una ley para que las petroleras puedan ignorar la legislación argentina. Según la operadora, el primer petróleo saldría en marzo de 2028.
La confirmación llegó este martes por la propia empresa, la israelí Navitas Petroleum, antes del anuncio formal del Gobierno británico. Era el último aval pendiente: la administración colonial británica en las islas ya había aprobado el plan de desarrollo y producción, vigente desde la decisión final de inversión de diciembre de 2025.
Qué se llevan
Sea Lion está a unos 220 kilómetros al norte de las Islas Malvinas, en la Cuenca Malvinas Norte. Según estimaciones citadas por la prensa británica, el yacimiento contiene hasta 1.700 millones de barriles. Navitas opera el proyecto con el 65 por ciento y la británica Rockhopper Exploration, que lo descubrió en 2010, conserva el 35 por ciento.
El plan publicado por Navitas prevé una primera fase con 11 pozos submarinos conectados a un buque de producción y almacenamiento, y una segunda fase con otros 12 pozos unos tres años después del primer petróleo. La empresa calcula más de 30 años de producción, con operaciones desde Londres, Aberdeen y Puerto Argentino. Son recursos de la plataforma continental argentina explotados bajo licencias que la Argentina no otorgó ni reconoce.
Según The Guardian, el proyecto puede triplicar el producto bruto de las islas. La riqueza del subsuelo argentino queda así en manos de una petrolera israelí, una británica y la administración colonial que las habilitó.
Una ley para blindar a las petroleras
El mismo día, el Departamento de Comercio y la Cancillería británica (FCDO) anunciaron medidas bajo la legislación de Protección de Intereses Comerciales (PTI, por sus siglas en inglés), que impide a personas y empresas británicas cumplir con medidas extraterritoriales de otros países. El objetivo declarado es que ninguna compañía vinculada a la actividad en las islas se vea obligada a acatar las normas argentinas. Según el Gobierno británico, la legislación secundaria está en preparación y la meta es que rija antes de fin de año.
El secretario de Comercio, Jonathan Reynolds, dijo (en traducción de este medio): «Estos pasos envían una señal clara de que no nos quedaremos de brazos cruzados mientras la Argentina busca aplicar su legislación interna para obstaculizar intereses comerciales legítimos en las Islas Malvinas». Miliband agregó que «los intentos de la Argentina de intimidar a empresas e individuos que realizan actividades comerciales legítimas son inaceptables».
Londres llama coerción a que la Argentina aplique su ley sobre su propia plataforma continental, en un territorio argentino ocupado cuya disputa de soberanía reconocen las Naciones Unidas.
Las empresas ya están sancionadas en la Argentina
Para el Estado argentino, Navitas y Rockhopper operan de forma ilegal. Según la Cancillería, Rockhopper fue declarada clandestina por la Resolución 133/2012 de la Secretaría de Energía e inhabilitada por 20 años para operar en el país por la Resolución 456/2013. Navitas recibió las mismas sanciones por la Resolución 240/2022.
A eso se suma la causa penal que tramita el juez federal Julián Ercolini, a pedido del fiscal Carlos Stornelli. La Justicia pidió al Reino Unido y a Israel los registros de directivos, representantes legales y composición societaria de ambas empresas desde 2012, para identificarlos y citarlos a indagatoria. En paralelo, la jueza federal de Río Grande Mariel Borruto ordenó el 16 de septiembre a las dos compañías abstenerse de iniciar o continuar las obras, a pedido del CECIM La Plata y de la Asociación de Abogados y Abogadas Ambientalistas.
Esa causa es la que Londres buscó desactivar por adelantado: según The Guardian, el Reino Unido le pidió a Interpol que considere motivados políticamente eventuales pedidos argentinos de detención. Fuentes de la Cancillería argentina negaron ante La Nación haber presentado alguno.
Soberanía energética en juego
El aval de Miliband llegó horas después de que la Argentina pidiera al Tribunal Internacional del Derecho del Mar, con sede en Hamburgo, medidas provisionales para impedir la explotación de Sea Lion y el otorgamiento de nuevos permisos, mientras se constituye el tribunal arbitral previsto en la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CONVEMAR). Fue el paso siguiente al ultimátum del 28 de septiembre, que venció el lunes 12 sin respuesta favorable.
La contradicción británica es evidente: como secretario de Energía, Miliband había frenado toda nueva exploración de petróleo y gas en el Mar del Norte. En el Atlántico Sur, en cambio, firma el desarrollo de un yacimiento de hasta 1.700 millones de barriles.
Defender las Islas Malvinas exige una política de Estado sostenida, no gestos aislados de un gobierno que en otros frentes resigna soberanía económica. Mientras el Tribunal del Mar define si dicta las medidas pedidas, el petróleo argentino del Atlántico Sur ya tiene aval británico y fecha de extracción.
Lo que tenés que saber:
- Ed Miliband dio el aval final británico al Área Norte de Sea Lion; Navitas prevé el primer petróleo para marzo de 2028.
- El yacimiento, a 220 kilómetros al norte de las Islas Malvinas, tendría hasta 1.700 millones de barriles: Navitas tiene el 65% y Rockhopper el 35%.
- Londres prepara medidas bajo la ley de Protección de Intereses Comerciales para que las petroleras no cumplan las normas argentinas.
- Ambas empresas están sancionadas e inhabilitadas en la Argentina, y Ercolini y Stornelli buscan identificar a sus directivos desde 2012 para indagarlos.
- La Argentina pidió al Tribunal del Mar medidas provisionales para frenar la explotación.
-
Campeones ⭐️⭐️⭐️6 díasEl show de los drones y la pierna que no era: el adiós a Messi, entre la emoción y el meme
-
Servicios4 díasEl Sarmiento vuelve recién el martes, el servicio estará suspendido tres días por obras
-
DDHH3 díasContra Milei y los discursos de odio: 150 mil mujeres y disidencias en el 39° Encuentro Plurinacional de Córdoba
-
Judiciales ⚖️4 díasDenunciaron a Caputo y Bausili por el oro del Banco Central: investigan pérdidas por US$ 1.023 millones
-
Campeones ⭐️⭐️⭐️5 díasLa camiseta firmada, el carnet de socio y una frase para la eternidad: así se despidió Messi del Monumental
-
Economía 💲4 díasEl Gobierno ataca a la AGN para no responder dónde está y qué pasó con el oro del Banco Central
-
Mundo 🌐3 díasTiroteo en EEUU: nueve muertos, incluidos dos niños, en una vivienda de Pensilvania
-
Elecciones5 díasMilei llamó “ladrón” a Lula en plena campaña del balotaje presidencial en Brasil
