Geopolítica 🌎
Marco Rubio amenaza con «usar la fuerza» si Venezuela no entrega el control de su petróleo
El secretario de Estado ratificó que Washington supervisará las ventas de crudo y que los ingresos irán a una cuenta bancaria estadounidense. Amenazó con usar «la fuerza» si Caracas no coopera.
★ El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, confirmó este martes ante el Congreso que el gobierno de Donald Trump ejercerá el control sobre la comercialización del petróleo venezolano y que los ingresos por esas ventas serán depositados en una cuenta bancaria en Estados Unidos.
Durante su comparecencia en el Senado, Rubio explicó el mecanismo mediante el cual Venezuela podrá vender petróleo sancionado a precio de mercado, pero bajo «supervisión» de Washington. «Este mecanismo a corto plazo estabiliza el país y asegura que los ingresos del petróleo sancionado beneficien al pueblo venezolano, no al sistema anterior», afirmó el funcionario.
Sin embargo, dejó en claro la condición central de este esquema: «El dinero de Venezuela va a ser depositado en una cuenta en Estados Unidos». De esta forma, la Casa Blanca ratificó su objetivo de controlar el comercio petrolero en uno de los países con mayores reservas de crudo del mundo.
La amenaza del uso de la fuerza
Rubio no se limitó a anunciar los términos del control sobre el petróleo venezolano. También dejó planteada una advertencia explícita hacia la administración de Delcy Rodríguez, actual presidenta interina tras la detención del presidente Nicolás Maduro el pasado 3 de enero.
«No se equivoquen: como ha afirmado el presidente (Trump), estamos preparados para usar la fuerza para asegurar la máxima cooperación si otros métodos fallan», declaró el secretario de Estado.
Aunque Rubio elogió a Rodríguez y aclaró que ella no está acusada de «narcotráfico» como Maduro, dejó en claro que Washington espera «máxima cooperación» de parte del gobierno bolivariano.
Otras exigencias de Washington
Durante la audiencia, Rubio detalló otros puntos que están siendo negociados con el gobierno venezolano. Entre ellos mencionó la liberación progresiva de los casi 2.000 presos políticos que, según afirmó, hay en Venezuela, y el avance hacia «elecciones libres y justas» con representación de la oposición.
El funcionario también señaló que tras la detención de Maduro —a quien calificó de secuestro en su exposición— la prioridad fue evitar un escenario de inestabilidad en el país sudamericano.
Rubio adelantó que se reunirá con María Corina Machado, líder de la oposición venezolana de derecha, aunque aclaró que ella no tiene un rol en el proceso de transición que promueve Estados Unidos.
Control total del comercio petrolero
Según lo expuesto por Rubio, una vez que los mecanismos de supervisión estén «totalmente activos», comenzará una segunda fase orientada a la recuperación económica y «normalización» de la industria petrolera venezolana, promoviendo lo que definió como «ventas sin corrupción y sin favoritismos».
La intervención del secretario de Estado confirma que el objetivo central de la administración Trump es ejercer el control directo sobre el comercio de uno de los principales recursos energéticos de Venezuela, país que posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo según datos de la OPEP.
Puntos clave:
• Marco Rubio confirmó que EEUU supervisará la venta de petróleo venezolano y que los ingresos irán a cuentas bancarias estadounidenses
• El secretario de Estado amenazó con el uso de la fuerza si el gobierno de Delcy Rodríguez no coopera con Washington
• Entre las exigencias estadounidenses figuran la liberación de presos políticos y la convocatoria a elecciones
• La Casa Blanca busca el control directo del comercio petrolero en el país con las mayores reservas de crudo del mundo
• Rubio anunció que se reunirá con María Corina Machado, aunque aclaró que no tiene rol en la transición promovida por EEUU
DDHH
La jurista que incomodó a Israel le tomó el pelo a Trump con el Nobel de la Paz
Navanethem «Navi» Pillay, la jueza sudafricana que presidió la comisión de la ONU que acusó a Israel de genocidio en Gaza, recibió el Premio Nobel de la Paz 2026 durante una cumbre de derecho internacional en Núremberg y lo celebró con una broma que pone en evidencia la obsesión de Donald Trump por el galardón.
Apenas se enteró del fallo del Comité Noruego, Navanethem «Navi» Pillay, de 85 años, se permitió un gesto que resume todo: en lugar de un discurso solemne, lanzó una broma sobre Donald Trump. «Si aplauden un poco más fuerte, podría compartir el premio con Trump», dijo ante el auditorio que la aplaudía en Núremberg. El momento fue registrado por Agnes Callamard, secretaria general de Amnesty International, que estaba presente en la sala durante la cumbre dedicada al derecho internacional donde Pillay se enteró de la distinción.
La jurista sudafricana de 85 años, ex jueza del Tribunal Penal Internacional para Ruanda, ex Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y presidenta de la Comisión Internacional Independiente de Investigación de la ONU sobre los territorios palestinos ocupados, recibió el Premio Nobel de la Paz 2026. La ocurrencia provocó risas y aplausos en el auditorio, según los registros del acto.
Una broma cargada de historia reciente
El chiste de Pillay no era inocente. Tenía un blanco preciso y un antecedente fresco en la memoria colectiva: en enero de 2026, la líder opositora venezolana María Corina Machado, galardonada con el Premio Nobel de la Paz 2025, le entregó físicamente su medalla a Trump durante un encuentro privado en la Casa Blanca. Trump, que había reclamado en repetidas ocasiones que merecía el galardón, aseguró que Machado le dijo que lo aceptaba «en su honor, porque realmente te lo merecías». El presidente de los Estados Unidos calificó el gesto como «un gran honor» e insistió en que había resuelto ocho conflictos bélicos desde su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025.
El propio Trump había vuelto a reclamar el Nobel en las horas previas al anuncio de la edición 2026. Pillay, conocedora de esa historia, remató la situación con humor. Luego, con la parsimonia de quien ha pasado décadas en tribunales internacionales, aclaró que quería verificar que la noticia fuera cierta, «teniendo en cuenta mi experiencia como abogada y jueza», según los registros del acto.
Quien acusó a Israel de genocidio en Gaza
La distinción no llega en un vacío. Pillay es la jueza que, en septiembre de 2025, presidió la Comisión Internacional Independiente de Investigación de la ONU que concluyó que «el genocidio está ocurriendo en Gaza», una afirmación que Israel rechazó categóricamente. En la cumbre de Núremberg, recordó ese trabajo: señaló que durante el proceso su equipo tuvo que revisar material de video del terreno que describió como lo más difícil de soportar en toda su carrera. Trazó paralelos explícitos entre lo que ocurre en Gaza y el genocidio de Ruanda de 1994, donde unas 800.000 personas, en su mayoría tutsis y hutus moderados, fueron masacradas.
Pillay tiene una trayectoria que atraviesa las fronteras del derecho internacional. Fue jueza en el Tribunal Penal Internacional para Ruanda, integró la Corte Penal Internacional, y ejerció como Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos. También fue la primera sudafricana de origen tamil en obtener un doctorado en ciencias jurídicas en la Harvard Law School, en 1982, y en acceder a los niveles más altos del sistema judicial sudafricano durante el apartheid.
Trump, el Nobel y el ciclo que se repite
El episodio revela la naturaleza peculiar del vínculo que Trump mantiene con el Premio Nobel de la Paz: una obsesión pública y sostenida que, lejos de debilitarse con cada año que pasa sin recibirlo, se retroalimenta con nuevas declaraciones y nuevos episodios. La entrega de la medalla de Machado y la broma de Pillay son, en ese sentido, dos caras de una misma comedia: en una, la geopolítica latinoamericana se convierte en moneda de canje; en la otra, la defensora de los derechos humanos más persistente del sistema de Naciones Unidas utiliza el mismo galardón como herramienta de humor político. El Comité Noruego, por su parte, se ha limitado a señalar que sus decisiones «se basan únicamente en el trabajo y la voluntad de Alfred Nobel».
Lo que tenés que saber:
- Navanethem «Navi» Pillay, jurista sudafricana de 85 años y presidenta de la comisión de la ONU que acusó a Israel de genocidio en Gaza, recibió el Premio Nobel de la Paz 2026.
- Al enterarse del fallo en Núremberg, bromeó ante el auditorio con compartir el premio con Trump; el momento fue registrado por Agnes Callamard, de Amnesty International.
- La broma aludió directamente a que María Corina Machado le entregó su medalla Nobel 2025 a Trump en enero de 2026 en la Casa Blanca.
- En septiembre de 2025, la comisión que presidía Pillay concluyó que Israel está cometiendo genocidio en Gaza, una determinación que Israel rechazó.
- Trump volvió a reclamar el Nobel en las horas previas al anuncio de la edición 2026, alegando haber resuelto ocho conflictos bélicos desde su regreso al poder.
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