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Economía 💲

Colapso global en los mercados: Trump sacude a Wall Street

Los mercados bursátiles registran caídas abruptas tras el anuncio de aranceles diferenciados de EE.UU. El temor a una guerra comercial afecta acciones, divisas y commodities.

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Lo que tenés que saber:

  • Los índices principales de Wall Street cayeron hasta 4,8% tras los nuevos aranceles de Trump.
  • El mercado global de commodities también sufrió con una baja en los precios del petróleo de hasta un 7,1%.
  • Las acciones tecnológicas se desplomaron, con empresas como Apple y Amazon perdiendo más de un 7%.
  • El dólar perdió valor frente a otras monedas como el euro y el yen japonés.
  • China, Japón, Corea del Sur y otros países vieron el impacto negativo de las tarifas comerciales de EE.UU.

El colapso de los mercados globales: Efectos de los aranceles de Trump

La decisión de Donald Trump de imponer nuevas tarifas a productos de varios países ha desencadenado una de las caídas más pronunciadas de los mercados financieros en las últimas décadas. Este jueves, los índices más relevantes de Wall Street, como el S&P 500, se desplomaron más de un 3%, y el Nasdaq, afectado principalmente por el mal desempeño de las grandes tecnológicas, bajó hasta un 4,5%. La caída fue tan pronunciada que el Dow Jones perdió casi un 3%.

El impacto no se limitó a EE.UU. Las bolsas europeas también registraron pérdidas considerables. El índice paneuropeo STOXX 600 se desplomó un 2,6%, mientras que las principales plazas de Europa, como París, Fráncfort y Milán, cayeron entre un 3% y un 3,5%.

El dólar pierde terreno frente a otras divisas

Uno de los efectos más inmediatos fue la depreciación del dólar estadounidense. El billete verde alcanzó su nivel más bajo desde que Trump asumió la presidencia, tocando 1,0986 dólares por euro. Frente al yen japonés, la caída fue aún más notoria, con un descenso de 2,51%, situándose en 145,49 yenes por dólar.

Acciones tecnológicas en crisis

El sector tecnológico fue el más afectado por los nuevos aranceles. Las empresas que dependen en gran medida de las importaciones desde China, como Apple, Amazon, Microsoft y Nvidia, vieron cómo sus acciones perdían entre un 5% y un 8,5%. La industria tecnológica, que había sido un motor clave para los mercados en los últimos años, ahora enfrenta un panorama incierto debido a los aumentos en los aranceles sobre los productos chinos.

Mercados internacionales también sufren el impacto

Los mercados de Asia no fueron ajenos al desplome. En China, Japón, Corea del Sur y Vietnam, los aranceles de EE.UU. generaron un gran impacto. Las acciones de Vietnam cayeron un 6,7%, mientras que el índice Nikkei 225 de Japón perdió un 2,8%. La Bolsa de Shenzen en China también sufrió un descenso del 1,4%, y Hong Kong experimentó una caída del 1,7%.

Una búsqueda por refugiarse en activos más seguros

El pánico en los mercados llevó a los inversores a buscar refugio en activos considerados más seguros, como los bonos del Tesoro estadounidense. Este aumento en la demanda provocó una caída en los rendimientos de la deuda pública, con el rendimiento de los bonos a 10 años bajando a 4,017%. De manera similar, los rendimientos de la deuda pública europea también registraron caídas, especialmente en Alemania.

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El petróleo y el oro también sufren

El precio del petróleo se desplomó con una baja de más de un 6%. El crudo estadounidense perdió un 7,07% y el Brent cayó un 6,55%, situándose por debajo de los 70 dólares por barril. Aunque el oro alcanzó un máximo histórico de 3.200 dólares la onza, no logró mantenerse y sufrió una caída del 1,23%, situándose en 3.094,14 dólares la onza.

¿Qué dijo Trump sobre los aranceles?

Trump defendió la medida asegurando que los aranceles permitirán que EE.UU. recupere empleos manufactureros. En sus declaraciones, el mandatario calificó las relaciones comerciales de EE.UU. como «un saqueo» y justificó las tarifas como una respuesta a décadas de desequilibrio comercial. «Nuestro país ha sido saqueado, pillado, violado, esquilmado», afirmó el presidente.

El republicano también indicó que los aranceles, que oscilan entre el 10% y el 34%, se aplicarán a países como China, la Unión Europea, Corea del Sur, Japón y otros. Según Trump, esta medida contribuirá a reducir el déficit comercial que, según el gobierno estadounidense, alcanzó más de 1,2 billones de dólares en 2024.

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Una guerra comercial global en ciernes

Las nuevas tarifas imponen presiones adicionales a las economías internacionales, lo que podría desencadenar represalias de otros países. Economistas advierten que el aumento de aranceles podría resultar en una subida de precios en productos clave como electrónicos, ropa y vehículos, lo que afectaría a consumidores y empresas por igual. En este escenario, muchos se preguntan si estamos ante el comienzo de una guerra comercial de grandes proporciones.

Tecnología & Ciencia 📡

Argentina aprende con IA, pero el 59% tuvo problemas para aplicar lo aprendido

El 93% de los profesionales argentinos ya usa inteligencia artificial para aprender, lo que ubica al país en el primer puesto junto a Polonia entre nueve mercados. Sin embargo, solo el 33% recibe financiamiento de su empleador y la brecha entre aprender y aplicar es la más ancha del relevamiento, según el Informe del Progreso de Preply.

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El 93% usa IA para aprender, pero casi 6 de cada 10 tuvo problemas para aplicar lo aprendido.

Argentina es el país con más profesionales que tropiezan al aplicar lo que aprenden (59%, frente al 49% global) y, a la vez, uno de los que declara mayor satisfacción con su propio progreso: 8,3 sobre 10. La contradicción atraviesa un estudio que muestra cuánto se usa la inteligencia artificial para formarse y cuán poco alcanza eso para transformar el conocimiento en habilidades concretas.

El dato surge del Informe del Progreso de Preply, la plataforma de clases particulares online, un relevamiento sobre más de 5.000 profesionales en actividad de nueve países que analizó cómo la tecnología cambia la experiencia de aprendizaje. Su principal conclusión es una desconexión entre la actividad de aprendizaje y la capacidad de aplicar esos conocimientos en situaciones reales.

Un récord de adopción que no garantiza progreso

El 93% de los profesionales argentinos encuestados ya utiliza herramientas de IA como parte de su aprendizaje: el 29% recurre a ellas semanalmente y el 22% de manera ocasional. Con esos niveles, Argentina comparte con Polonia el primer lugar en adopción de IA para aprender, mientras que Estados Unidos y Japón registran los niveles más bajos, con un 85%.

Las áreas donde los argentinos buscan desarrollar nuevas habilidades reflejan esa lógica: Data Science e IA (29%), idiomas extranjeros para el trabajo (24%), marketing y marketing digital (22%), finanzas y contabilidad (19%) y economía (15%). Las motivaciones están ligadas al empleo: el 36% aprende para mejorar su desempeño en su rol actual y el 33% para mantenerse competitivo en el mercado laboral. Otros objetivos incluyen acceder a posiciones de mayor jerarquía, iniciar un emprendimiento o desarrollar un proyecto paralelo.

A nivel global, el uso de IA para aprender también cambia según el escalafón: el 47% de los líderes senior la usa a diario, frente al 35% de los managers junior y middle managers y el 31% de los empleados sin roles de gestión. Los líderes senior, además, tienen casi el doble de probabilidades de querer que la IA conduzca su proceso de aprendizaje: 16%, contra entre 8% y 10% en los otros grupos.

La “brecha de progreso”: se estudia más, se aplica menos

La investigación bautizó esa tensión como “The Progress Gap” (la brecha de progreso): la distancia entre el avance que las personas sienten que logran mientras aprenden y la confianza que tienen para aplicar esas habilidades en la vida real. Contar con más recursos para aprender no significa necesariamente aprender mejor.

El fenómeno no es solo argentino. A nivel global, el 76% afirma dedicar hoy más tiempo a aprender que hace dos años, pero el 52% reconoce que ese mayor esfuerzo no siempre se traduce en mejores resultados. La Generación Z ilustra el problema: tiene un 92% de adopción de IA, pero el 71% siente que dedica mucho tiempo a aprender sin mejorar (contra el 56% de la Generación X) y el 57% tuvo dificultades para aplicar lo aprendido en la vida real (contra el 40% de la Generación X).

Pese a todo, el 75% de los profesionales encuestados afirma preferir una experiencia de aprendizaje que combine IA y experiencia humana para progresar a largo plazo.

Argentina se forma con IA, pero sus empresas son las que menos invierten en aprendizaje

Solo el 33% de los profesionales argentinos afirma que su aprendizaje es financiado total o parcialmente por su empleador, frente al 51% a nivel global. El 30% financia su formación por cuenta propia y el 36% recurre exclusivamente a recursos gratuitos. Argentina combina así una de las mayores adopciones de IA para aprender con el nivel más bajo de inversión empresarial en aprendizaje entre los mercados relevados.

La lectura que habilitan los números es que el esfuerzo de actualización recae en buena medida sobre el propio trabajador, que se capacita con herramientas gratuitas o con su bolsillo, mientras las empresas aportan menos que en el resto de los países analizados.

Capítulo especial: de la IA que responde a los agentes que ejecutan

La conversación sobre inteligencia artificial ya no se agota en chatbots para aprender o redactar. La llamada IA agéntica propone sistemas capaces de coordinar acciones, razonar sobre la información disponible y tomar decisiones dentro de reglas definidas, a diferencia de la automatización tradicional, que resuelve una tarea aislada como copiar datos entre sistemas o validar campos.

Fernanda Velázquez, socia líder de Operate de Deloitte Cono Sur, explicó la diferencia con el caso de la incorporación de personal. Un bot tradicional puede leer un contrato y extraer el nombre, la fecha de ingreso o el área de destino; un esquema con agentes puede registrar al nuevo empleado en recursos humanos, coordinar con tecnología la entrega de equipos y preparar la información para la liquidación de haberes. Para la ejecutiva, el salto consiste en dejar de automatizar tareas sueltas para rediseñar procesos completos.

El entusiasmo ya llegó al discurso comercial local. Gabriela Renaudo, CEO de Visa Argentina, sostuvo en julio que “la IA agéntica va a cambiar radicalmente cómo consumimos”.

Mucho pilotaje, pocos resultados

Los datos disponibles enfrían la promesa. El “Observatorio Agentic AI 2026” de NTT Data, elaborado a partir de entrevistas con 130 directivos de grandes compañías de España y América Latina (no es un recorte exclusivo de Argentina), reveló que el 59% de las organizaciones iberoamericanas opera con pilotos dispersos y sin conexión con los procesos centrales del negocio, y que solo el 3,8% logró un despliegue industrial. El 58% de las empresas considera que el impacto global de la IA agéntica en su organización es bajo, y apenas el 4% reporta un retorno financiero real.

  • El 79% de los agentes desarrollados no está conectado al núcleo del negocio.
  • Solo el 10% de las iniciativas cuenta con patrocinio directo de los CEO.
  • El 40% de los directivos reconoce que no logra construir un caso económico sólido para justificar la implementación.
  • El 66% de las empresas destina menos del 5% de su presupuesto de TI a IA agéntica.

El informe concluye que el problema no es tecnológico ni presupuestario, sino organizacional. Pablo Saez, Head de Data y Analytics de NTT Data para Iberoamérica, planteó que la IA agéntica necesita su propio presupuesto, un responsable definido dentro de la compañía y un lugar en la mesa del CEO.

En la misma línea, un informe de Harvard Business Review Analytic Services, impulsado por Deloitte, advierte que hasta el 40% de los proyectos de IA agéntica podría cancelarse antes de 2027, por la distancia entre la ambición de las empresas y su preparación real para cambiar procesos, datos, sistemas y formas de gestión. Velázquez alertó que las compañías que solo buscan reducir costos tratan esta tecnología como una tercerización tradicional, sin resolver la “deuda” de procesos, datos, sistemas heredados y resistencia cultural, y que sin gobernanza sólida la ventaja competitiva es efímera.

El cruce de ambos estudios deja una tensión que el discurso de la innovación suele esquivar: los trabajadores argentinos adoptan la IA a un ritmo récord y financian en buena medida su propia capacitación, mientras que en las empresas de la región los proyectos de agentes y automatizaciones avanzan con baja conexión al negocio, escaso patrocinio ejecutivo y retornos que todavía no aparecen. En los resultados conocidos de los estudios sobre IA agéntica no figura una medición del efecto de estas automatizaciones sobre el empleo ni sobre las condiciones de trabajo, un debate que sigue abierto.

Lo que tenés que saber:

  • El 93% de los profesionales argentinos usa IA para aprender, igual que Polonia y por encima del 85% de Estados Unidos y Japón (Informe del Progreso de Preply, más de 5.000 profesionales de nueve países).
  • El 59% tuvo dificultades para aplicar una habilidad aprendida en la vida real, frente al 49% global, el porcentaje más alto del relevamiento.
  • Solo el 33% tiene su formación financiada total o parcialmente por el empleador, contra el 51% global.
  • El 58% de las empresas iberoamericanas relevadas por NTT Data considera bajo el impacto de la IA agéntica y solo el 4% reporta retorno financiero real.
  • Hasta el 40% de los proyectos de IA agéntica podría cancelarse antes de 2027, según un informe de Harvard Business Review Analytic Services impulsado por Deloitte.
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