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Lawfare

Lawfare sobre ruedas: la Justicia persigue a los Kirchner hasta en la ruta

Máximo Kirchner fue demorado en Justo Daract y le secuestraron la camioneta por una orden de 2019 de la causa Hotesur, cuyo juicio ni siquiera empezó. Un día antes, la Policía puntana había incautado una RAM a nombre de Cristina que hoy usa un vecino de la provincia.

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Ni en la ruta los dejan en paz: la persecución judicial a los Kirchner ya no tiene límites.

Una orden judicial firmada hace más de siete años alcanzó este miércoles a Máximo Kirchner en plena ruta. El diputado nacional fue demorado en el puesto limítrofe de Justo Daract, en San Luis, y la camioneta en la que viajaba quedó secuestrada por un pedido de la causa Hotesur, un expediente cuyo juicio oral todavía no comenzó. Fue el segundo operativo de ese tipo en menos de 24 horas en territorio puntano contra vehículos vinculados a la familia Kirchner.

El legislador de Unión por la Patria y líder de La Cámpora se dirigía a San Juan, donde este jueves tiene previsto reunirse con diputados nacionales, integrantes de la conducción del Partido Justicialista sanjuanino y militantes. Según informaron medios locales, tras las verificaciones correspondientes en el control se procedió al secuestro del rodado, que figuraba con un pedido de captura emitido en el marco de esa investigación.

Una agenda política interrumpida en la banquina

La visita de Kirchner a la provincia gobernada por Marcelo Orrego incluye, a las 18 horas, una mesa de trabajo bajo el lema «La Argentina que viene» en la sede partidaria, de la que también participarán la senadora nacional Celeste Giménez y el diputado nacional Cristian Andino. Se trata de una recorrida de construcción política de cara a 2027, en un momento en el que el propio Máximo afirmó que Cristina Fernández de Kirchner tiene «la voluntad» de ser candidata en esas elecciones.

El hecho de que un dirigente opositor de primera línea sea frenado en un control de ruta por una orden de 2019, justo cuando se moviliza para reorganizar al peronismo en las provincias, alimenta la lectura de una persecución que ya no se limita a los tribunales de Comodoro Py.

La RAM de Cristina que manejaba un vecino de Cortaderas

El antecedente inmediato ocurrió el martes a las 10:02, en el puesto de control de Los Molles, sobre la ruta provincial Nº 1. Allí la Policía de San Luis interceptó una camioneta RAM 2500 Laramie 4×4 que circulaba desde Cortaderas en dirección a Villa de Merlo. De acuerdo con el parte oficial de la fuerza, el vehículo está a nombre de Cristina Kirchner y tenía un pedido de secuestro emitido por la Justicia Nacional en febrero de 2019.

El mismo informe policial reconoció que durante el control se corroboró que el actual propietario es un hombre que vive en la provincia, un vecino de Cortaderas de 38 años. La camioneta había ingresado a San Luis el domingo 27 de septiembre y fue detectada por las lectoras de patentes del pórtico de Santa Rosa del Conlara, que integra el Anillo Digital Federal. Tras ser interceptada, quedó a disposición de la autoridad judicial competente.

Que una orden de secuestro siga vigente siete años después sobre un vehículo que ya está en manos de un particular expone el carácter burocrático y desproporcionado de un expediente que se arrastra desde hace más de una década.

La orden de Ercolini y una causa que no termina nunca

El oficio judicial del 28 de febrero de 2019, con la firma del juez federal Julián Ercolini, ordenó el secuestro de los vehículos especificados en un listado adjunto, pertenecientes a miembros de la familia Kirchner, al empresario Lázaro Báez y a otras personas y empresas. La orden fue dictada en la causa Nº 11352/14, caratulada «Fernández de Kirchner, Cristina Elisabet y otros s/ inf. art. 303 del CP», es decir, por presunto lavado de activos.

La causa Hotesur investiga el supuesto alquiler de habitaciones de los hoteles de la familia a empresas de Báez como mecanismo de retornos por la obra pública en Santa Cruz. Máximo Kirchner sostuvo desde su primera presentación ante Ercolini que su intervención en esos negocios fue como mandatario de sus padres y que la maniobra «jamás podría importar una operatoria de lavado de activos, toda vez que ese dinero de principio a fin circuló dentro del sistema financiero legal».

El expediente tuvo un recorrido errático. En 2023, la Sala I de la Cámara Federal de Casación, integrada por Diego Barroetaveña y Daniel Petrone, ordenó reabrir la causa Hotesur y Los Sauces y enviar a juicio a Cristina y a Máximo Kirchner. Aquella resolución fue cuestionada por el gobernador bonaerense Axel Kicillof, quien escribió en su cuenta oficial que «la decisión de dos jueces aliados del macrismo de reabrir dos causas contra Cristina y Máximo Kirchner tiene un único objetivo: perseguirlos políticamente».

En septiembre último, el Tribunal Oral Federal Nº 5 desdobló ambos expedientes: el juicio por Los Sauces comenzará el 23 de octubre de 2026 y el de Hotesur, recién el 19 de marzo de 2027. Es decir, la Justicia secuestra bienes y demora a los acusados en la ruta por una causa en la que todavía no hubo debate oral ni sentencia.

Un cerco judicial que se estrecha sobre toda la familia

El episodio de San Luis se suma a una ofensiva que avanza en varios frentes a la vez. Cristina Fernández de Kirchner cumple prisión domiciliaria en su departamento de San José 1111 por la condena en la causa Vialidad, mientras el Tribunal Oral Federal Nº 2 avanza con el embargo de sus bienes para un decomiso que ronda los 685.000 millones de pesos. La Cámara Federal de Casación, además, rechazó recursos de la expresidenta y de sus hijos, Máximo y Florencia, para frenar el posible decomiso de inmuebles de Los Sauces S.A. y Hotesur S.A., y ambos hermanos buscan ahora una nueva instancia para detener el embargo.

El propio Máximo Kirchner calificó de «irregular» la detención domiciliaria de su madre en un mensaje difundido en sus redes sociales antes de someterse a una cirugía, donde contó que le había pedido a Cristina que no solicitara permiso para acompañarlo: «No quiero que les pida nada a los que, abusando del poder que ostentan, la han encerrado a pesar de su inocencia».

Para el peronismo, la escena de este miércoles condensa el lawfare en su versión más cotidiana: una causa eterna, una orden vieja y un operativo de ruta que convierten un viaje político en una noticia policial. Mientras el Gobierno de Javier Milei acumula expedientes por presunto enriquecimiento ilícito y el escándalo $Libra sin consecuencias de este tipo para sus funcionarios, sobre la familia Kirchner la maquinaria judicial funciona con una eficacia que no se ve en otros casos.

Lo que tenés que saber:

  • Máximo Kirchner fue demorado en Justo Daract, San Luis, y le secuestraron la camioneta en la que viajaba por un pedido de la causa Hotesur.
  • El diputado viajaba a San Juan para reunirse con el PJ local y encabezar la mesa «La Argentina que viene».
  • Un día antes, la Policía de San Luis secuestró en Los Molles una RAM a nombre de Cristina Kirchner cuyo actual propietario es un vecino de Cortaderas.
  • La orden de secuestro fue firmada por el juez Julián Ercolini el 28 de febrero de 2019.
  • El juicio oral por Hotesur recién comenzará el 19 de marzo de 2027.

Judiciales ⚖️

“Siguen intentando disciplinarnos”: Máximo Kirchner tras ser demorado en San Luis

El diputado denunció que lo demoraron casi dos horas en un control de ruta por un supuesto pedido de captura sobre su auto modelo 2007, emitido por el juez Ercolini. “Mientras rematan el país, la policía, la justicia y andá a saber quiénes más, siguen intentando disciplinarnos”, sostuvo.

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El Argentino Diario-Máximo Kirchner.
Una orden de 2019 y una causa sin sentencia: así llegó el lawfare a los controles de ruta de San Luis.

Casi dos horas esperó Máximo Kirchner al costado de una ruta sanluiseña mientras la policía y la justicia «aclaraban el entuerto» de un pedido de captura que pesaba sobre su auto. Fue antes de que le avisaran que podía seguir viaje hacia San Juan, donde tenía actividades políticas con compañeros y compañeras del peronismo.

El diputado nacional y dirigente de La Cámpora, hijo de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, difundió un comunicado con su versión de lo ocurrido en el ingreso a la provincia de San Luis. Allí sostuvo que el vehículo tenía «un supuesto pedido de captura del juez Ercolini de Comodoro Py», en el marco de la causa Hotesur.

«No es la primera vez que lo intentan»

«Como cada vez que recorro el país, hoy me subí al auto modelo 2007 que uso habitualmente, para ir a San Juan a una serie de actividades con compañeras y compañeros», relató Kirchner. Y agregó: «Todos estos años circulé en este auto sin ningún problema en la Ciudad de Buenos Aires y autopistas bonaerenses. Recientemente lo hice cuando fuimos a La Rioja y a Mar del Plata».

Según su relato, en un control de ruta lo demoraron y le hicieron además un control de alcoholemia, «lo que celebro y que, por supuesto, dio negativo». Explicó que esperó, junto a las personas que lo acompañaban, a disposición de la policía provincial y de la justicia, hasta que le informaron que podía continuar.

Luego, en el cierre del comunicado, apuntó contra el trasfondo político de la situación: «Mientras rematan el país, la policía, la justicia y andá a saber quiénes más, siguen intentando disciplinarnos». Y sentenció: «No es la primera vez que lo intentan, no va a ser la última, no se cansan, nosotros tampoco. Mañana nos vemos en San Juan».

Una orden de 2019 y un operativo que se repitió

La demora de Kirchner ocurrió un día después de que la Policía de San Luis secuestrara una camioneta RAM 2500 Laramie 4×4 en el puesto de control de Los Molles, sobre la ruta provincial Nº 1. Según el parte oficial de la fuerza, el vehículo figuraba a nombre de Cristina Kirchner, tenía un pedido de secuestro de la Justicia Nacional emitido en febrero de 2019 y su actual propietario es un vecino de Cortaderas de 38 años.

El oficio judicial, fechado el 28 de febrero de 2019 y firmado por el juez federal Julián Ercolini, ordenó el secuestro de los vehículos de un listado que incluye a miembros de la familia Kirchner, al empresario Lázaro Báez y a otras personas y empresas. Es decir que una orden con más de siete años de antigüedad volvió a activarse en los controles de ruta de una provincia por donde circulaban, con sus rodados a la vista, dirigentes del peronismo.

Hotesur, una causa que sigue sin juicio

La causa Hotesur-Los Sauces investiga el presunto lavado de dinero y la asociación ilícita a través de los hoteles de la familia Kirchner. La Cámara Federal de Casación Penal ordenó en septiembre de 2023 un juicio oral y revocó los sobreseimientos dictados por el Tribunal Oral Federal Nº 5, y posteriormente la Corte Suprema habilitó esa instancia. Aun así, la causa sigue sin sentencia, y los Kirchner sostienen desde hace años que se trata de una persecución judicial.

La secuencia, además, se suma a un historial de medidas judiciales y patrimoniales contra la familia que el kirchnerismo denuncia como parte del lawfare, y que contrasta con la lentitud de otros expedientes, como el que tramita en la justicia federal por presunto enriquecimiento ilícito del Jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Mientras algunas causas avanzan hasta los controles de ruta, otras investigaciones sobre funcionarios del Gobierno libertario transitan sin la misma celeridad.

Lo que tenés que saber:

  • Máximo Kirchner estuvo casi dos horas demorado en un control de ruta en el ingreso a San Luis.
  • Según el diputado, el auto modelo 2007 tenía un supuesto pedido de captura del juez Ercolini por la causa Hotesur.
  • El control de alcoholemia que le hicieron dio negativo.
  • Un día antes, la Policía de San Luis secuestró en Los Molles una RAM a nombre de Cristina Kirchner por un oficio de 2019.
  • Kirchner continuó viaje a San Juan, donde tenía actividades con dirigentes y militantes.
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