Conectate con El Argentino

Judiciales ⚖️

“Una barbaridad jurídica”: el abogado de Cristina ante la ONU apuntó contra la causa Vialidad

El jurista brasileño Rafael Valim, flamante integrante del equipo legal de Cristina Fernández de Kirchner ante el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, anticipó que la medida cautelar que podría habilitar su candidatura se resolvería en el segundo semestre de 2026. Descartó de plano la solidez jurídica de la condena en la causa Vialidad y señaló que cualquier abogado que la analice «seriamente» llegará a la misma conclusión.

Publicado hace

#

El abogado de Cristina ante la ONU anticipó que la cautelar sobre su candidatura podría resolverse antes de fin de año.

El equipo legal de Cristina Fernández de Kirchner trabaja con un horizonte temporal concreto: la medida cautelar presentada ante el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas podría resolverse antes de que finalice 2026. Así lo confirmó Rafael Valim, el jurista brasileño que asumió la representación de la expresidenta ante ese organismo internacional, en declaraciones recientes en las que se mostró con amplia confianza en el resultado.

«Estamos muy confiados y muy seguros de que vamos a cambiar el destino de esta causa. Vamos a tener reconocidas las violaciones de los derechos humanos de Cristina», afirmó Valim. El abogado precisó que la instancia cautelar, orientada específicamente a levantar la inhabilitación que le impide ejercer cargos públicos y participar en elecciones, tramitará con mayor celeridad que la revisión de fondo, cuyo plazo estimó entre dos y tres años.

«La proscripción está ya contemplada en un pedido cautelar. Probablemente será analizado de una manera más breve, más rápida. Y en la materia de fondo se trata de las violaciones a los derechos de Cristina», explicó el letrado, quien tiene un antecedente directo en este tipo de estrategia internacional: fue el mismo abogado que representó al expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva en su disputa ante organismos similares durante el proceso judicial que lo mantuvo inhabilitado y preso entre 2018 y 2019.

El argumento central: una «barbaridad jurídica»

Más allá del calendario procesal, Valim realizó una crítica contundente a la arquitectura jurídica sobre la que descansa la condena de la expresidenta en la causa Vialidad, ratificada por la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Para el jurista brasileño, el núcleo del problema no radica en tecnicismos procedimentales sino en la base misma del razonamiento condenatorio.

«Hay muchos problemas en términos de parcialidad de los jueces, muchos problemas técnicos graves», reconoció, pero eligió concentrarse en lo que calificó como el vicio más profundo de la sentencia: «Quiero destacar uno que es la base de la condena. Dicen que tenía una responsabilidad por actos de corrupción ocurridos en contratos firmados por una provincia, la de Santa Cruz, que firmó un convenio con un ente autárquico».

El argumento refiere a la imputación de responsabilidad a Fernández de Kirchner, en su carácter de presidenta de la Nación, por irregularidades registradas en contratos de obra pública ejecutados bajo jurisdicción provincial y administrados por la empresa estatal Vialidad Nacional. Para Valim, esa cadena de atribución carece de sustento: «Atribuir a una presidenta la responsabilidad por esos contratos o por problemas de esos contratos, desde el punto de vista jurídico, es una barbaridad». Y amplió la advertencia hacia sus consecuencias lógicas: «Si tomamos en serio ese criterio, ningún presidente va a quedar en libertad. Porque atribuir al presidente responsabilidad por todos los contratos de Argentina es una locura».

La conclusión del abogado no dejó margen para la ambigüedad: «Desde el punto de vista jurídico, la condena de Cristina no tiene ningún fundamento. Y te lo digo de manera clara y sincera. Cualquier jurista que analice la condena, que la quiera tratar seriamente, va a llegar a esta conclusión».

El carácter vinculante del fallo: la lección del caso Lula

Una pregunta recurrente en el debate político y jurídico argentino es si una eventual resolución favorable del Comité de Derechos Humanos de la ONU obligaría al Gobierno de Javier Milei a acatar lo dispuesto. Valim respondió con una posición tajante, apoyada en un argumento constitucional de peso.

«En Brasil fue lo mismo. Fue la misma discusión, de si es vinculante o no», recordó el letrado en referencia al proceso que siguió Lula da Silva. «Es cierto que es vinculante. No debemos olvidar que el pacto internacional y el protocolo facultativo de ese pacto, que es de donde se extrae la posibilidad de acudir al comité, estos dos instrumentos son norma constitucional en Argentina», señaló.

La precisión es relevante: el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y su Protocolo Facultativo tienen jerarquía constitucional en Argentina desde la reforma de 1994, según lo establece el artículo 75 inciso 22 de la Constitución Nacional. Eso significa, en la interpretación de Valim, que un pronunciamiento del Comité no es una mera recomendación diplomática sino una obligación jurídica de rango constitucional que el Estado argentino no puede ignorar sin incurrir en una violación de su propia ley fundamental.

El precedente Lula y la estrategia kirchnerista

La incorporación de Valim al equipo de defensa de Cristina no es casual. Su experiencia en el caso Lula da Silva lo convierte en una referencia directa para la estrategia que el kirchnerismo busca replicar. En aquel proceso, la justicia brasileña condenó a Lula en el marco de la operación Lava Jato y lo mantuvo inhabilitado para competir en las elecciones presidenciales de 2018. Años después, el Supremo Tribunal Federal de Brasil anuló esas condenas por considerar que el juez Sergio Moro, que las dictó, actuó con parcialidad al colaborar con la fiscalía. Lula recuperó sus derechos políticos y ganó las elecciones presidenciales de 2022.

El paralelismo que el kirchnerismo traza entre ambos casos es una pieza central de su argumentación pública. La estrategia ante la ONU busca instalar en el plano internacional la narrativa del lawfare, es decir, el uso del sistema judicial como instrumento de persecución política, y obtener un respaldo institucional que complique la postura del Gobierno argentino ante la comunidad internacional.

Fernández de Kirchner permanece detenida bajo el régimen de prisión domiciliaria, cumpliendo la condena de seis años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos impuesta por el Tribunal Oral Federal 2 y confirmada por la Corte Suprema en la causa Vialidad, por administración fraudulenta en perjuicio del Estado en la adjudicación de obra pública en la provincia de Santa Cruz durante sus presidencias.

Puntos clave

  • El abogado Rafael Valim estimó que la medida cautelar ante la ONU que podría permitir la candidatura de Cristina Fernández de Kirchner se resolvería en el segundo semestre de 2026.
  • Valim calificó de «barbaridad jurídica» atribuir a la expresidenta responsabilidad penal por contratos de obra pública ejecutados bajo jurisdicción provincial.
  • El jurista sostuvo que cualquier abogado que analice «seriamente» la condena en la causa Vialidad concluirá que carece de fundamento jurídico.
  • Para Valim, una resolución favorable del Comité de Derechos Humanos de la ONU sería vinculante para la Argentina, con rango constitucional según el artículo 75 inciso 22 de la Constitución Nacional.
  • El letrado tiene antecedentes directos en este tipo de estrategia: integró el equipo que representó a Lula da Silva ante instancias similares durante el proceso Lava Jato en Brasil.

Policiales 🚨

Terror en La Matanza: encontraron una granada activa y desbarataron una banda narco que usurpaba casas

Cinco procedimientos simultáneos permitieron secuestrar miles de dosis de estupefacientes, un importante arsenal y dinero en efectivo. La investigación apunta a un hombre alojado en una unidad penitenciaria, acusado de coordinar los movimientos de sus colaboradores desde su celda.

Publicado hace

#

Un importante despliegue policial permitió desarticular una organización dedicada al narcotráfico y a la ocupación violenta de propiedades en el partido bonaerense de La Matanza. Durante los procedimientos, los efectivos encontraron miles de dosis de drogas, armas de fuego, chalecos antibalas y un explosivo que requirió la intervención de especialistas.

La investigación también puso el foco sobre un hombre detenido en la Unidad Penitenciaria N° 2 de Sierra Chica, señalado como el presunto responsable de coordinar las actividades del grupo desde su lugar de alojamiento.

Cinco allanamientos y un operativo dentro de la cárcel de Sierra Chica

El procedimiento incluyó cinco allanamientos simultáneos. Cuatro se realizaron en diferentes domicilios de La Matanza y el restante tuvo lugar en la unidad penitenciaria donde permanece alojado Claudio Nahuel Ledesma Blanco, conocido como «El Gendarme».

De acuerdo con la investigación, el sospechoso habría mantenido comunicación con sus colaboradores mediante teléfonos celulares y les habría transmitido instrucciones para llevar adelante las actividades de la organización.

Durante la requisa de su celda, los efectivos secuestraron tres teléfonos celulares con líneas activas y conexión de datos.

Como resultado de los operativos, dos personas fueron aprehendidas: un hombre de 39 años y una mujer de 22. Por su parte, el interno quedó notificado en carácter de detenido e imputado en la causa.

Usurpaban viviendas por la fuerza para convertirlas en puntos de venta de droga

Uno de los principales aspectos de la investigación apunta al mecanismo utilizado por la organización para apropiarse de diferentes propiedades.

Según las fuentes policiales, los integrantes del grupo ocupaban viviendas mediante amenazas y el uso de armas de fuego. Los inmuebles eran utilizados posteriormente para almacenar, distribuir y comercializar estupefacientes, además de funcionar como centros operativos.

Uno de los lugares identificados estaba ubicado en Ciudad Evita y era conocido como «La Ventanita».

El nombre respondía a la modalidad de comercialización: los compradores recibían las sustancias a través de una abertura de la vivienda, frente a la cual se formaban largas filas.

Enfrente funcionaba otro inmueble que también habría sido ocupado por la fuerza. Ese domicilio era utilizado como centro operativo y espacio de custodia de la organización.

Más de 3.000 dosis de droga, cinco millones de pesos y un arsenal

Los allanamientos permitieron secuestrar una importante cantidad de estupefacientes, dinero y elementos vinculados con la actividad investigada.

Entre los principales elementos incautados aparecen:

  • 2.526 dosis de pasta base.
  • 515 dosis de cocaína.
  • Cinco millones de pesos en efectivo.
  • Una escopeta calibre 12 cargada.
  • Una pistola ametralladora con numeración suprimida.
  • Tres pistolas marca Bersa: una calibre .22 y dos de 9 milímetros.
  • Municiones de diferentes calibres.
  • Cuatro equipos de comunicación tipo handy.
  • Elementos para el corte y fraccionamiento de drogas.
  • Anotaciones vinculadas con la investigación.

Las dos pistolas 9 milímetros presentaban identificaciones adulteradas o carecían de numeración, mientras que parte del armamento secuestrado quedó incorporado a las actuaciones judiciales.

También encontraron dos chalecos antibalas que registraban pedidos de secuestro vigentes por hurto y robo, respectivamente, además de una pechera con la inscripción «POLICÍA».

El hallazgo de una granada activa obligó a convocar a Explosivos

Uno de los momentos más delicados del operativo ocurrió dentro de la vivienda utilizada como centro operativo de la organización.

Allí, los investigadores encontraron una granada activa junto con el resto del armamento.

Ante el peligro que representaba el artefacto, los efectivos interrumpieron su manipulación y solicitaron la presencia de la Dirección de Explosivos de la Policía bonaerense.

Los especialistas aseguraron el sector y realizaron el procedimiento correspondiente para desactivar el explosivo.

El hallazgo quedó incorporado al conjunto de elementos secuestrados durante los allanamientos.

Quién es el presunto líder que coordinaba las operaciones desde prisión

La investigación identificó como presunto jefe de la organización a Claudio Nahuel Ledesma Blanco, alias «El Gendarme», de aproximadamente 30 años y oriundo del barrio Areco de Virrey del Pino.

Según la información policial, el hombre registraba antecedentes por delitos contra las personas y hechos de violencia con armas.

En 2016 fue detenido en el marco de una causa por homicidio criminis causa en concurso real con homicidio agravado en grado de tentativa. Además, era investigado por su posible vinculación con otros asesinatos.

Entre esos hechos figuraba el crimen de un efectivo de la Comisaría de Virrey del Pino, ocurrido en 2015.

Los investigadores sostienen que, pese a permanecer alojado en Sierra Chica, habría conservado contacto con integrantes de la organización y transmitido instrucciones para desalojar violentamente a ocupantes de distintas propiedades.

En anteriores requisas realizadas en su celda también le habrían secuestrado teléfonos celulares.

Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas