Conectate con El Argentino

Córdoba

El enigma del remisero que desapareció luego de trasladar al acusado del doble femicidio en Córdoba

El hombre está acusado de matar a su ex pareja y a su ex suegra, y de secuestrar a su hijo. Ahora, los investigadores intentan determinar qué ocurrió con el chofer que lo llevó desde Córdoba y del que no se sabe nada desde hace una semana.

Publicado hace

#

El Argentino Diario-Doble femicidio en Córdoba.

⬛ La Policía de Entre Ríos y Córdoba continúa este lunes la búsqueda de Martín Sebastián Palacios, el remisero de 49 años que trasladó a Pablo Laurta, acusado de doble femicidio y secuestro. Palacios está desaparecido desde el pasado 7 de octubre, cuando se perdió todo rastro suyo en medio de un viaje que debía llevarlo desde Córdoba hacia Entre Ríos.

Rastrillajes en ruta y sospechas sobre el recorrido

Según informaron fuentes de Seguridad provinciales, el domingo se realizaron nuevos rastrillajes en distintos tramos de la trayectoria que hizo el Toyota Corolla conducido por Palacios. Las cámaras de seguridad captaron el vehículo en la Ruta Provincial N° 22, la autovía Nacional 14, caminos vecinales de Estancia Grande, Puerto Yeruá, General Campos, la Ruta Nacional N° 18, San Salvador, Villaguay y finalmente en Córdoba.

Los investigadores analizan las imágenes y los registros de antenas, ya que sospechan que en parte del trayecto el auto ya no era manejado por el remisero, sino por Laurta, quien habría tomado el control del vehículo en algún punto del viaje.

Denuncia por desaparición y vínculo con el caso Laurta

La familia de Palacios realizó la denuncia por desaparición el mismo 7 de octubre, luego de que el remisero avisara que se dirigía a Entre Ríos para cumplir con un viaje contratado de forma privada. Desde ese momento, no volvió a comunicarse y la última persona que lo vio con vida fue Pablo Laurta.

En un principio, el nombre de Laurta no figuraba como sospechoso en el caso de la desaparición. Sin embargo, la situación cambió de forma drástica cuando se confirmó que el hombre había asesinado a su ex pareja, Luna Giardina, y a su ex suegra, Mariel Zamudio, en la provincia de Córdoba. También secuestró a su hijo menor, identificado como P., lo que derivó en la activación de un Alerta Sofía a nivel nacional.

El niño y su padre fueron hallados posteriormente en Gualeguaychú, cuando Laurta intentaba cruzar hacia Uruguay.

Últimas pistas y operativo en curso

Con el avance de la investigación, se determinó que Laurta había contratado a Palacios semanas antes para realizar viajes privados. Esa relación llevó a los investigadores a profundizar los rastrillajes en la zona de General Campos, donde una antena de telefonía registró la última señal del celular del remisero.

Fuentes policiales consultadas señalaron que los operativos se mantienen activos, con la participación de equipos de bomberos, canes rastreadores y drones. Hasta el momento, no se hallaron rastros del hombre ni del vehículo.

Contexto judicial del caso

Laurta permanece detenido a disposición de la Justicia cordobesa, acusado por doble femicidio agravado y secuestro agravado por el vínculo. La causa por la desaparición de Palacios, en tanto, está radicada en la Justicia entrerriana, que coordina acciones con fiscales de Córdoba ante la posibilidad de que ambos hechos estén directamente relacionados.

Puntos clave:

  • Martín Sebastián Palacios, remisero de 49 años, está desaparecido desde el 7 de octubre.
  • Trasladó a Pablo Laurta, acusado de doble femicidio y secuestro.
  • Las cámaras registraron el recorrido del Toyota Corolla entre Córdoba y Entre Ríos.
  • Se presume que en parte del trayecto Laurta manejó el auto.
  • Los rastrillajes se concentran en General Campos, donde se detectó la última señal del celular de Palacios.

Córdoba

Femicidio de Agostina Vega: el celular de Barrelier reveló su obsesión con la niña

El peritaje de los teléfonos del acusado por el femicidio de Agostina Vega recuperó fotos borradas, chats previos, 377 búsquedas en un sitio pornográfico y una imagen de la adolescente maniatada antes del crimen. Suma una imputación por material de abuso sexual infantil y declarará el martes 29.

Publicado hace

#

El Argentino Diario-Agostina Vega.

Entre las fotos borradas, las conversaciones y las búsquedas que los peritos lograron recuperar de los teléfonos de Claudio Barrelier, hay una imagen que pesa más que cualquier testimonio: Agostina Vega, de 14 años, maniatada y amordazada sobre una cama, en la madrugada posterior a su ingreso a la casa de barrio Cofico donde fue asesinada. La tecnología que el acusado usó para acercarse a una adolescente terminó convertida en la prueba más contundente en su contra.

El hallazgo fue incorporado a la causa principal por el femicidio, que instruyó el fiscal Raúl Garzón, y derivó además en un expediente paralelo: el fiscal Juan Ávila Echenique, titular de la Fiscalía de Delitos contra la Integridad Sexual del Primer Turno de Córdoba, imputó a Barrelier por la tenencia de representaciones de menores de 18 años dedicados a actividades sexuales explícitas y de sus partes genitales con fines predominantemente sexuales. El acusado, que permanece detenido en el penal de Cruz del Eje, fue citado a prestar declaración indagatoria por esta nueva acusación el próximo martes 29 de septiembre.

Lo que guardaban los dispositivos

La nueva causa surgió de los análisis digitales sobre el material secuestrado durante la investigación. Los peritos trabajaron sobre alrededor de 40 teléfonos celulares, dos de ellos pertenecientes a Barrelier, y sobre una computadora que su expareja, Marianela Palmero, también imputada en el expediente principal, entregó durante su indagatoria junto con la clave de acceso.

En uno de los celulares, los investigadores recuperaron conversaciones antiguas, fotografías eliminadas de la adolescente tomadas antes del crimen y el historial de búsquedas en Google. Según reconstruyó la Fiscalía, el contacto entre ambos había comenzado semanas antes del femicidio, después de que Barrelier le pidiera el número de teléfono de la chica a su madre, con quien había mantenido una relación de pareja.

El 22 de abril, Agostina publicó en Instagram una foto junto a Barrelier en la que agradecía la confianza que tenían y escribió que lo quería «como a un papá». El acusado hizo una captura de esa publicación y, a partir de entonces, comenzó a enviarle mensajes privados. El vínculo de confianza que la adolescente expresó en público fue, según la reconstrucción judicial, la puerta de entrada del acecho.

La Dirección de Investigación Operativa (DIO) analizó además las búsquedas que Barrelier realizó de manera continuada en un sitio de contenido pornográfico y contabilizó 377 registros entre el 6 y el 20 de mayo de 2026, apenas días antes del crimen. Para la Fiscalía, el imputado tenía una «obsesión por la niña», y los elementos hallados refuerzan la hipótesis de Garzón sobre una planificación previa del ataque.

Una denuncia que ya advertía el peligro

La situación procesal de Barrelier también se complicó por un hecho de mayo de 2025, un año antes del femicidio: una joven de 20 años denunció que había sido atacada en la misma vivienda de barrio Cofico y que logró escapar para pedir ayuda. A partir de nuevas medidas de prueba, Garzón agravó la imputación por ese episodio, que pasó a ser privación ilegítima de la libertad calificada y abuso sexual con acceso carnal en grado de tentativa.

Que la misma casa donde Agostina fue asesinada ya figurara en una denuncia por un ataque sexual obliga a preguntarse qué hizo el sistema con esa advertencia. La pregunta no es retórica: cada femicidio con antecedentes denunciados expone las fallas de un Estado que llega tarde, cuando la violencia machista ya dejó de ser una amenaza para convertirse en una muerte.

Seis acusados rumbo al juicio

En paralelo, la causa principal ya fue elevada a juicio el pasado 10 de septiembre contra seis imputados. Según la instrucción, el 23 de mayo Barrelier aprovechó la confianza generada por haber sido pareja de la madre de la víctima para trasladarla a su domicilio de Cofico. El cuerpo de Agostina fue hallado después en un descampado del barrio Ampliación Ferreyra, en la ciudad de Córdoba.

Barrelier deberá responder por abuso sexual con acceso carnal en concurso real con homicidio triplemente calificado por alevosía, criminis causa y por mediar violencia de género. Los otros cinco acusados, entre ellos Osvaldo Fassetta, Soledad Andreani y Marianela Palmero, llegarán al debate oral imputados por encubrimiento. El expediente ya no describe solo a un femicida, sino a una red de personas que, según la acusación, ayudaron a ocultar el crimen.

La nueva imputación por tenencia de material de abuso sexual infantil no modifica por ahora la situación procesal de Barrelier en la causa por el femicidio, pero suma pruebas sobre las conductas que el acusado desplegó antes del asesinato y que la Fiscalía considera clave para reconstruir cómo una adolescente de 14 años terminó en manos de quien ella misma consideraba «como un papá».

Las claves del femicidio:

  • El peritaje de los celulares de Claudio Barrelier recuperó una foto de Agostina Vega maniatada y amordazada sobre una cama antes del crimen.
  • También se hallaron fotos eliminadas, conversaciones previas y 377 registros de búsquedas en un sitio pornográfico entre el 6 y el 20 de mayo de 2026.
  • El fiscal Juan Ávila Echenique lo imputó por tenencia de material de abuso sexual infantil y lo citó a indagatoria el martes 29 de septiembre.
  • Garzón agravó la imputación por un ataque denunciado en mayo de 2025 por una joven de 20 años en la misma casa de barrio Cofico.
  • La causa por el femicidio fue elevada a juicio el 10 de septiembre con seis acusados: Barrelier y cinco imputados por encubrimiento.

Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo