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Cultura

Bronca en La Plata tras la prohibición de la quema de muñecos en el centro

La Municipalidad vetó la tradicional quema en el Casco Urbano y clausuró una estructura. Artistas denuncian falta de planificación y anuncian que igual quemarán 18 momos no autorizados.

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— 🎙️ Resumen de audio generado por IA.

★ La tradicional quema de muñecos de Año Nuevo en La Plata enfrenta este año una polémica inédita. La Municipalidad prohibió el evento en el Casco Urbano y limitó a 22 las estructuras autorizadas, decisión que generó un fuerte rechazo entre los muñequeros a pocos días de la ceremonia prevista para la madrugada del 1° de enero.

Prohibición de último momento

La tensión estalló cuando las autoridades municipales comunicaron las nuevas restricciones recién el 22 de diciembre, en la última reunión con los artistas. Según los muñequeros, el aviso llegó demasiado tarde: «Se debería haber informado con al menos dos meses de anticipación, porque muchos ya teníamos los muñecos armados y ahora hay que trasladarlos», explicaron según información de medios locales.

La Municipalidad justificó la medida alegando que «no están dadas las condiciones para garantizar la seguridad de los espectáculos en el Casco Urbano». Por eso autorizó únicamente 22 muñecos en zonas habilitadas fuera del centro, un número significativamente menor al de ediciones anteriores.

Clausura y resistencia

El conflicto escaló cuando las autoridades clausuraron una de las estructuras, lo que profundizó el enojo vecinal. El evento, que cada año convoca a miles de turistas a la capital bonaerense, es una de las celebraciones más esperadas de la región y forma parte de la identidad cultural platense.

Sin embargo, según información de medios locales, artistas y constructores no se resignan. Habrían confeccionado un mapa alternativo con al menos 18 muñecos que no figuran en la nómina oficial y que planean quemar de todos modos la madrugada del jueves.

Tradición en riesgo

La quema de muñecos en La Plata se realiza tradicionalmente después del brindis de Año Nuevo y es uno de los principales atractivos turísticos de la ciudad. Las estructuras, que pueden alcanzar varios metros de altura, representan personajes políticos, figuras mediáticas o símbolos del año que termina.

El conflicto entre muñequeros y Municipalidad continúa sin resolución. Con apenas días para la celebración, resta saber si habrá nuevas modificaciones a las restricciones o si la disputa derivará en una celebración dividida entre los muñecos oficiales y los que se quemarán por fuera de la autorización municipal.

Puntos clave:

• La Municipalidad de La Plata prohibió la quema de muñecos en el Casco Urbano y limitó el evento a 22 estructuras fuera del centro

• Los muñequeros denuncian que el aviso llegó el 22 de diciembre, sin tiempo suficiente para reorganizarse

• Las autoridades justificaron la medida por falta de condiciones de seguridad en el centro

• Según medios locales, artistas planean quemar 18 muñecos adicionales no autorizados

• La tradicional celebración del 1° de enero convoca cada año a miles de turistas a la capital bonaerense

Cultura

Sadin alertó en Buenos Aires: la IA es una “nueva forma de muerte”

El filósofo francés presentó su libro El desierto de nosotros mismos en el Teatro El Picadero y advirtió que la inteligencia artificial generativa expulsa al otro y desposee de capacidades a las personas. Sobre Javier Milei, afirmó que “el presidente entendió todo” y pidió prohibir esta tecnología en las escuelas.

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“No podés ser anticapitalista y usar ChatGPT, hay una contradicción”. La frase, lanzada ante un teatro porteño, resume el tono de la advertencia del filósofo francés Éric Sadin sobre la inteligencia artificial generativa: una tecnología que, según planteó, desposee a las personas de sus capacidades y expulsa al otro de la vida cotidiana.

Sadin, escritor y pensador reconocido por su mirada tecnocrítica, presentó el miércoles en el Teatro El Picadero, de la Ciudad de Buenos Aires, su nuevo libro El desierto de nosotros mismos. El giro intelectual y creativo de la inteligencia artificial, publicado en español por Caja Negra Editora. El “desierto” del título es la desposesión de nuestros dones, de nuestras capacidades y de aquello que nos hace singulares. La editorial ya había publicado en el país otros títulos del autor, como La inteligencia artificial o el desafío del siglo (2020) y La era del individuo tirano (2022).

La “antiargentinidad” y la expulsión del otro

El filósofo dedicó un tramo de su exposición a la cultura local. Sostuvo que “la Argentina es pasional, con un interés por el otro, por los miembros de la familia” y que esa pasión es “la calidad primera” del país. Lo planteó para explicar un fenómeno global que describió como “la evacuación del otro, la expulsión del otro”. Y le puso nombre: “La antiargentinidad es lo que se está produciendo en el mundo entero: el otro queda aparte”.

El planteo conecta con uno de los ejes del libro: un mundo que nos excluye, donde cada vez parece haber menos lugar para trabajar con otros mientras avanza la inteligencia artificial.

Las máquinas como “nueva forma de muerte”

La definición más dura llegó al hablar de las herramientas que producen texto. “Las máquinas que producen texto son una nueva forma de muerte, nos está rodeando y es un lenguaje tanatológico, que es el lenguaje de la muerte”, afirmó Sadin. Después interpeló al público con una pregunta: “¿Hay más muerte que la muerte?”. La sala, según el relato de la presentación, respondió con silencio.

El filósofo advirtió además sobre la manipulación de imágenes. “En un chasquido uno puede producir una imagen y crear manipulación”, dijo, y ejemplificó con un conflicto entre vecinos: se puede generar la imagen de alguien golpeando a otra persona. Para Sadin, “no hay más límites, hay un entorno que favorece la violencia”.

Recordó el caso de la fotografía falsa del papa Francisco con una campera: aunque se sabía que la imagen no era real, el episodio mostró la dificultad creciente para distinguir lo verdadero de lo falso. “No comprender si determinadas imágenes son reales o no, constituye un principio de una forma de sordera social”, sostuvo.

“Juez y parte”: la crítica a quienes diseñan la IA

Sadin cuestionó a quienes crean los sistemas de inteligencia artificial y a quienes los consultan como si fueran una autoridad. “Veo una infantilización del ser humano”, dijo, y planteó que se les pregunta a los diseñadores qué están haciendo “como si fuéramos niños”, cuando “ellos no son los que saben”. “Es hora de dejar de oír a quien es juez y parte”, afirmó, y aclaró que defiende “principios, no intereses”.

Rechazó el término “tecnofascismo” para describir el fenómeno y sostuvo que lo que está en juego es una “coalición de intereses”. Su llamado fue directo: “Contra los cínicos hay que movilizarse”.

Milei, la escuela y el “capitalismo asomático”

Sadin vinculó su lectura del presente con el gobierno de Javier Milei. “El presidente entendió todo”, afirmó. Según planteó, el mandatario no necesita de los argentinos y representa un Estado antagónico a la participación de la sociedad. La definición se suma a las miradas críticas sobre el proyecto libertario, aunque el filósofo la formuló en clave filosófica y dentro de una lectura global del avance tecnológico.

En el terreno educativo fue categórico: “Tendríamos que haber prohibido la IA generativa en la escuela porque estamos dejando que los niños se conviertan en personas que no saben escribir ni hablar en nombre propio”.

En el libro, Sadin describe un proceso de desposesión de nuestras capacidades que lleva dos siglos en marcha y que las IA generativas profundizan. Lo vincula con un “capitalismo asomático”, un sistema que busca “librarse de la presencia”, de nuestros cuerpos y de nuestras mentes. El autor advierte que la automatización del mundo podría ser total y que el vaciamiento del otro no sería repentino ni espectacular, sino mediante “pequeños toques”, casi silenciosos, que harían desaparecer prácticas ligadas a la “creatividad”, la “curiosidad por los demás” y la “potencia de alegría”.

El libro también recupera una anécdota del director japonés Hayao Miyazaki, creador de El viaje de Chihiro y Mi vecino Totoro. Ante sus alumnos, Miyazaki habría dicho que nunca querrá incorporar esta tecnología a su trabajo y que la considera “un insulto a la vida misma”. Frente a ese escenario, la propuesta de Sadin es defender lo que nos hace humanos: la singularidad, los cuerpos, la capacidad de actuar y también el alma.

Lo que tenés que saber:

  • Éric Sadin presentó El desierto de nosotros mismos en el Teatro El Picadero, de la Ciudad de Buenos Aires.
  • Afirmó que las máquinas que producen texto son “una nueva forma de muerte”.
  • Dijo que “el presidente entendió todo” al referirse a Javier Milei.
  • Sostuvo que habría que haber prohibido la IA generativa en las escuelas.
  • Sobre el libro, advirtió que el “capitalismo asomático” busca librarse de la presencia de cuerpos y mentes.
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