Conectate con El Argentino

Cultura

Revolución de Mayo: ¿las mujeres podían expresarse a través de la moda?

La influencia europea y el significado del peinetón.

Publicado hace

#

El 25 de Mayo de 1810, Buenos Aires no solo vivió un cambio político, sino también un florecimiento en el ámbito cultural y de la moda. La vestimenta de hombres y mujeres de esa época reflejó la influencia europea pero también el surgimiento de una identidad propia. Las calles porteñas se convirtieron en un desfile de elegancia y estilo, marcando una época de transición y afirmación cultural.

Las mujeres de Buenos Aires adoptaron una moda inspirada en la «Regencia» europea. Los vestidos de cintura alta, conocidos como «estilo imperio», dominaron el guardarropa femenino. Estas prendas, hechas de muselina o seda, destacaron por sus líneas simples y elegantes, y se ajustaron justo debajo del busto, cayendo en suaves pliegues hasta los pies.

Los colores claros y los estampados florales prevalecieron en los vestidos diurnos, mientras que para las noches, optaron por telas más ricas como el terciopelo y el satén en tonos más oscuros. Las mangas variaron desde las largas y ajustadas hasta las cortas y abullonadas.El cabello se recogió en elaborados peinados altos, a menudo adornados con plumas, cintas y joyas.

Los sombreros de paja o las coquetas «capotas» fueron esenciales para protegerse del sol y completar el look. En cuanto al calzado, las mujeres usaron zapatos de punta fina y tacón bajo, comúnmente hechos de cuero suave o seda.

Influencia de la Moda Europea

La moda en Buenos Aires durante 1810 mostró una fuerte influencia europea, especialmente de Francia e Inglaterra. La alta sociedad porteña buscó estar al tanto de las últimas tendencias de París y Londres, adaptándolas a su contexto local. Los trajes y vestidos importados fueron símbolo de estatus y sofisticación.El historiador Ricardo Levene señaló que «la moda de la época reflejaba el deseo de los porteños de alinearse con las corrientes europeas, buscando una identidad que combinara lo local con lo cosmopolita».

La moda de los peinetones en Buenos Aires durante la época de Juan Manuel de Rosas

Durante el gobierno de Juan Manuel de Rosas, en Buenos Aires, la moda adoptó características distintivas que reflejaron la sociedad y la política de la época. Entre los elementos más destacados de esta moda se encuentran los peinetones, grandes peinetas decorativas que se convirtieron en símbolos de estatus y elegancia.

Origen y popularidad

El peinetón surgió a principios del siglo XIX, inspirado en las peinetas españolas pero con dimensiones mucho mayores. A medida que las mujeres porteñas adoptaron esta prenda, su tamaño y ornamentación crecieron, alcanzando alturas considerables que llegaban a sobrepasar los 50 centímetros. La moda del peinetón también influenció la arquitectura de la época, ya que las puertas y los techos de las casas debieron adaptarse para permitir el paso de estas mujeres. Estos accesorios no solo rreflejaron el poder y la riqueza de sus familias, sino que eran un símbolo de apoyo al gobierno de Rosas.

Opiniones de la época

Las opiniones sobre los peinetones variaron entre la admiración y la crítica. Mientras algunos los consideraron como una expresión de lujo y elegancia, otros los vieron como un símbolo de excesos y frivolidad. Un observador de la época escribió: “Las mujeres de Buenos Aires se enorgullecen de sus peinetones, pero olvidan que la verdadera belleza no se mide en centímetros”. Sin embargo, la moda prevaleció y se convirtió en una parte esencial de la identidad porteña.

Decadencia y legado

Hacia mediados del siglo XIX, el uso del peinetón comenzó a declinar. La moda cambió y los peinados más sencillos y prácticos ganaron popularidad. No obstante, el legado de los peinetones perduró en la memoria colectiva y en la historia de la moda argentina. Estos accesorios aún representan una época de esplendor y opulencia en Buenos Aires.

Cultura

Murió Rubén Rada, el creador del candombe beat que enamoró al rock argentino

El músico uruguayo, uno de los referentes más queridos de la música rioplatense, falleció este miércoles a los 83 años tras batallar durante un mes contra una neumonía bilateral. Su influencia fue decisiva para figuras como Charly García, Fito Páez y Luis Alberto Spinetta, con quienes compartió escenarios y grabaciones a lo largo de más de seis décadas de carrera.

Publicado hace

#

El Negro Rada y el candombe beat: cómo un músico uruguayo cambió para siempre la música argentina.

Murió el músico uruguayo Rubén Rada a los 83 años, uno de los referentes más queridos de la música rioplatense, falleció este miércoles tras batallar durante un mes contra una neumonía bilateral. Su influencia fue decisiva para figuras como Charly García, Fito Páez y Luis Alberto Spinetta, con quienes compartió escenarios y grabaciones a lo largo de más de seis décadas de carrera.

La familia de Rubén Rada confirmó su muerte este miércoles 26 de agosto a través de las redes sociales con un mensaje que conmovió a Uruguay, Argentina y toda América Latina: «Con muchísimo dolor les comunicamos que hoy miércoles 26 de agosto a las 15.30 se fue y ahora descansa en paz nuestro querido esposo, padre y abuelo, después de pelear un mes contra la neumonía y sus complicaciones. Gracias a todos por los mensajes de preocupación y el amor de hoy y siempre. Infinitas gracias al equipo profesional que hizo todo lo posible y más», decía el comunicado. Con esa noticia, la música popular rioplatense perdió a una de sus figuras más originales, irrepetibles y queridas.

El Negro Rada: de las comparsas de Montevideo al mundo

Nacido en Montevideo el 16 de julio de 1943, Rubén Rada comenzó su camino musical desde niño, en las comparsas de negros y lubolos. A los diez años ya integraba la comparsa Morenada y en la adolescencia pasó por la murga La Nueva Milonga y por la orquesta Cubanacán de Pedro Ferreira, a quien señaló toda su vida como una de sus influencias centrales. En la década del 60, con el grupo El Kinto, protagonizó uno de los momentos fundacionales de la música uruguaya: la fusión del candombe tradicional con el rock y los instrumentos eléctricos, cantada en español, un movimiento que él mismo bautizó candombe beat.

El camino continuó con Tótem y luego con Opa, donde junto a Hugo y Osvaldo Fattoruso llevó la combinación de candombe y jazz-rock hasta los Estados Unidos, trabajando junto a músicos internacionales de primer nivel. Esa capacidad para moverse entre géneros sin perder identidad definió toda su carrera: Rada nunca fue solo un músico de nicho, sino un artista que expandió constantemente los límites de lo que el candombe podía hacer.

Su vínculo profundo con Argentina

La relación de Rada con Argentina fue mucho más que la de un artista extranjero con su público vecino. Vivió en Buenos Aires durante doce años, desde 1979, período en el que construyó vínculos artísticos y personales que marcaron su obra y su vida. En esa etapa participó como parte del elenco original de Hair en Argentina, uno de los musicales más emblemáticos de la historia del espectáculo local. «Argentina me gustó siempre, tanto es así que me traje una mujer y tres hijos argentinos», decía el propio músico en entrevistas. Sus hijos Lucila y Matías, ambos músicos, nacieron en Buenos Aires.

Su influencia sobre el rock nacional fue ampliamente reconocida por sus propios protagonistas. Charly García, Fito Páez, Luis Alberto Spinetta y Pedro Aznar compartieron escenarios y grabaciones con él, y lo reconocieron como una referencia ineludible. La admiración de Páez por Rada era, en palabras del propio rosarino, superlativa: en 2024 participó del disco de Julieta Rada, hija del músico, versionando un clásico de su padre. En los últimos meses antes de su hospitalización, tanto Páez como Jorge Drexler y Daniela Mercury lo habían convocado a sus propios shows para compartir el escenario.

Un legado que abarca seis décadas y múltiples formatos

La obra de Rada trascendió la música. Participó en telenovelas argentinas como Gasoleros, en ficciones uruguayas, condujo programas de televisión y radio, integró el jurado de La Voz Uruguay y La Voz Kids, y protagonizó espectáculos unipersonales que recorrieron América Latina. También desarrolló un trabajo para el público infantil, con el personaje Rubenrá, que acercó el candombe y la música popular a nuevas generaciones.

Entre sus canciones más emblemáticas se encuentran «Cha cha, muchacha», «Muriendo de plena», «Ayer te vi» y «Adiós a la rama». Su discografía supera los treinta álbumes de estudio, incluyendo trabajos instrumentales, discos de jazz, de candombe puro y de fusión con samba y bossa nova. En 2011 recibió el Grammy Latino a la Excelencia Musical, el mayor reconocimiento de la industria a una trayectoria que la Academia consideró excepcional. En 2014 el Ministerio de Educación y Cultura de Uruguay le otorgó la Medalla Delmira Agustini, y en 2024 la Junta Departamental de Montevideo instaló una baldosa con su nombre en la peatonal Sarandí, en Ciudad Vieja.

Activo hasta el final, con proyectos abiertos

Rada estaba en plena actividad cuando la neumonía bilateral lo obligó a internarse. El 16 de julio, en su cumpleaños 83, había lanzado ¿Quién va a cantar?, un ciclo de encuentros musicales que reúne a artistas de distintos géneros y se transmite por YouTube. Su última aparición pública registrada fue el 25 de julio, cuando asistió a un festival para ver a la cantante argentina Abril Olivera y acompañar la presentación de su hijo Matías. Además estaba preparando un ciclo de homenajes a Tótem junto a Daniel Lagarde y Santiago Ameijenda, con fechas previstas para octubre. Ninguno de esos planes pudo concretarse.

La despedida del mundo de la cultura

Las reacciones ante la muerte de Rada llegaron de todos los ámbitos. Dante Spinetta, hijo de Luis Alberto, publicó en las redes sociales de la familia Rada: «Gracias por tanto Negro querido». Nito Mestre, histórico compañero de Charly García en Sui Generis, expresó «Un enorme abrazo para toda la familia». Leandro Lopatín, guitarrista de Turf, lo despidió con un simple y contundente «VIVA RADA». Los mensajes de colegas, fans y figuras de la política, el deporte y la cultura convirtieron el posteo de la familia en un mural colectivo de afecto que desbordó las redes sociales de Uruguay y Argentina.

Puntos clave del adiós a Rada

  • Rubén Rada murió el 26 de agosto de 2026 a los 83 años, en Montevideo, tras una neumonía bilateral de un mes de evolución.
  • Fue el creador del candombe beat, fusión del ritmo afro-uruguayo con el rock, el jazz y el funk, que marcó la música rioplatense desde los años 60.
  • Vivió doce años en Buenos Aires y fue una influencia decisiva para Charly García, Fito Páez, Luis Alberto Spinetta y Pedro Aznar, entre otros.
  • En 2011 recibió el Grammy Latino a la Excelencia Musical y fue nombrado Ciudadano Ilustre de Montevideo.
  • Estaba activo hasta el momento de su internación: había lanzado un nuevo ciclo musical en julio y preparaba un homenaje a Tótem para octubre.
Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo