Espectáculos 🎭
“La Casita” de Bad Bunny: entre la suerte y la violencia digital contra mujeres
Una tiktoker desmintió haber sido «acomodada» para subir a la estructura del show del artista puertorriqueño en River. La polémica expuso una dinámica de violencia en redes contra mujeres que disfrutan de eventos masivos.
★ El paso de Bad Bunny por la Argentina dejó, además de shows multitudinarios en el estadio de River, una controversia que se extendió mucho más allá de la música: quiénes subieron a «La Casita», la estructura montada en el escenario donde el cantante puertorriqueño comparte momentos con fanáticos y figuras públicas, se convirtió en tema de debate encendido en redes sociales.
La polémica no tardó en tomar un cariz agresivo. Cientos de usuarios volcaron su indignación en comentarios que apuntaron específicamente a las mujeres elegidas, a quienes llamaron «gatos», un término despectivo que en el habla rioplatense se utiliza para insinuar que las personas no participan del evento como fanáticas sino como trabajadoras sexuales o acompañantes. La acusación implícita era que su presencia no era legítima sino el resultado de un arreglo.
El descargo de Iara Morena
Ante la avalancha de mensajes de odio, Iara Morena, una de las jóvenes que estuvo en La Casita durante el primer show, publicó un video en TikTok para contar su versión de los hechos y desmentir cualquier tipo de invitación previa o gestión especial.
«Me harté de los comentarios de hate. A mis amigas y a mí no nos invitó nadie«, afirmó Morena en su video, difundido el 17 de febrero de 2026 y reproducido por medios locales.
Según su relato, ella y su grupo llegaron al estadio cerca de las 19:00 y estaban en el campo del recinto cuando un productor del show se les acercó y las seleccionó en el momento. «Estábamos ahí en el campo bailando, de chill, y justamente nos ve uno de los productores y nos dice: ‘Chicas, ustedes tres a la casita’«, describió.
Morena también ofreció su mirada sobre la presencia de figuras del espectáculo local en el mismo espacio: Tini Stoessel, María Becerra y Bizarrap estuvieron en La Casita durante esa primera fecha. «Ellos siempre estuvieron en la parte de atrás, tranqui, tomando algo. Sentí que estaban un poco con vergüenza, en un momento de chill porque siempre están expuestos«, describió.
Frente a quienes cuestionaron la selección de personas «comunes» junto a artistas conocidos, la tiktoker planteó una contradicción que vale la pena señalar: «Si la casa hubiese estado llena de solamente famosos, estarían diciendo: ‘¿Cómo no pueden agregar a alguien del público?’. Agregan gente normal que vamos al concierto porque somos fans«.
Finalmente, lamentó el tono de los ataques recibidos: «Me parece realmente terrible estar escuchando que digan ‘gatos’ o que la casita era un asco. Solo tuvimos la suerte de entrar y pasarla bien«.
Violencia digital con sesgo de género
La dinámica que se repitió en esta polémica no es nueva ni aislada. El uso del término «gato» como insulto dirigido a mujeres en contextos de eventos masivos responde a un patrón documentado de violencia digital con sesgo de género, donde la presencia de mujeres jóvenes en espacios de privilegio o visibilidad es sistemáticamente cuestionada y vinculada a una supuesta transacción sexual, sin que exista ningún elemento concreto que lo sustente.
En este caso, ninguna de las acusaciones vertidas en redes contó con evidencia verificable. Las versiones que circularon fueron extraoficiales y no tuvieron respaldo en fuentes identificables.
El episodio vuelve a poner sobre la mesa la responsabilidad de las plataformas digitales frente a la violencia online y la facilidad con la que los espacios de debate público en redes se convierten en tribunales sin pruebas, especialmente cuando las víctimas son mujeres.
Puntos clave
- Bad Bunny realizó shows en el estadio de River Plate, Buenos Aires, en febrero de 2026.
- La estructura denominada «La Casita» permitió al artista compartir momentos con fanáticos y figuras del espectáculo local.
- Iara Morena, una de las asistentes, desmintió haber sido «acomodada» y relató que fue seleccionada en el momento por un productor del show.
- Los ataques en redes utilizaron el término «gato» para descalificar a las mujeres que subieron, sin ninguna evidencia que respalde las acusaciones.
- El episodio expone una dinámica de violencia digital con sesgo de género recurrente en torno a eventos masivos. ★
CABA
Gran abrazo a Zivals: el próximo sábado se planta la cultura contra la demolición
Con la consigna “Frenemos la demolición”, una convocatoria difundida en Instagram pide rodear Zivals el sábado 31 de octubre, a las 17, en Callao y Corrientes. La histórica disquería y librería, abierta desde 1971, integra la lista de inmuebles a expropiar para la Línea F del subte, mientras su familia propietaria sostiene que hay alternativas técnicas sin demolición.
El Gobierno porteño ni siquiera dice que necesite expropiar para empezar la obra de la Línea F, pero el edificio de Zivals sigue en la lista de inmuebles a demoler. Por eso, el sábado 31 de octubre, a las 17, vecinos, lectores y amantes de la música están convocados a abrazar la esquina de Callao y Corrientes.
La convocatoria, difundida en Instagram por la cuenta descalzo.nico bajo el lema “Frenemos la demolición | Gran abrazo a Zivals”, se apoya en un reclamo que la familia propietaria de la librería y disquería sostiene desde hace semanas contra la expropiación del inmueble, prevista en el proyecto de la futura Línea F del subte que impulsa el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri. La consigna agrega la etiqueta #ZivalsNoSeVa y pide a los asistentes que lleven a sus familias y amigos.
Una consigna que no enfrenta al subte con la cultura
El texto de la convocatoria evita el falso dilema entre transporte y patrimonio. “Zivals y el subte no son opuestos: los dos son parte de la identidad porteña”, sostiene. Y precisa la demanda: “Queremos la Línea F y queremos que Zivals siga en su esquina. Existen alternativas técnicas para hacer la estación en otro lugar”. El reclamo no es contra el subte, es contra la decisión de llevárselo puesto.
Alternativas sin respuesta y una oferta rechazada
Como publicó El Argentino el 8 de octubre, Fernando Laviz, referente de Zivals, difundió una Carta Abierta en la que afirmó que se trata de “una obra pública que eligió hacerse sobre Zivals”, teniendo otras opciones. Entre ellas, la familia mencionó el proyecto Estación Tucumán 2×1 y el uso del Pasaje Discépolo para los accesos, propuestas que hasta entonces no habían recibido respuesta oficial. También rechazó la fórmula de “coexistencia” que planteó la Ciudad, porque implicaría un cierre de al menos tres años que, advirtió, rompería el vínculo con su comunidad: “El hábito de la esquina, en tres años, deja de ser hábito”.
El ministro de Infraestructura y Movilidad porteño, Pablo Bereciartua, defendió que la esquina de Corrientes y Callao es la que mejor resuelve la combinación con la Línea B, sin escaleras, y señaló que trasladar la estación a Callao y Tucumán exigiría un túnel de 200 metros. Sin embargo, aclaró que la obra puede comenzar por el túnel sin esperar las expropiaciones. Si las expropiaciones no son condición para arrancar, la urgencia por tirar abajo un sitio cultural queda sin explicación a la vista.
El propio dueño de Zivals contó que durante la pandemia recibió una oferta de 6 millones de dólares por la propiedad y no la aceptó, un dato que refuerza el argumento de la Carta Abierta: “Si esto fuera un negocio, ya lo habríamos negociado”. Según advirtió el gerente general, Alfredo Suhring, la dirección Callao 373 integra la lista de 12 parcelas que el Gobierno porteño decidió expropiar.
Una Línea F entre demoras y acusaciones
Macri presumió en redes sociales que la Ciudad ya licitó “la primera en 25 años”, pero el proyecto acumula cuestionamientos. El legislador porteño Emmanuel Ferrario denunció en julio que la apertura de sobres de la licitación se postergó por tercera vez y recordó que, en junio, ya habían pasado 475 días desde el anuncio de la obra. Según consignó un medio local, mientras tanto el Gobierno avanzó con el financiamiento mediante endeudamiento y con la expropiación de los inmuebles necesarios.
El exvicepresidente Amado Boudou fue más lejos en su programa de Somos Radio AM 530, donde acusó a la administración porteña de usar la excusa de la estación para un “negocio inmobiliario”. Se trata de una acusación política que, hasta ahora, no está comprobada.
Por ahora, la decisión final depende del tratamiento legislativo del proyecto de expropiación y de cómo responda el Gobierno porteño a las alternativas técnicas presentadas. El sábado, la esquina de Callao y Corrientes será el escenario de una pregunta simple: si una ciudad puede construir un subte sin demoler la cultura que tiene arriba.
Lo que tenés que saber:
- El sábado 31 de octubre, a las 17, se convoca a un abrazo a Zivals en Callao y Corrientes bajo el lema “Frenemos la demolición”.
- El proyecto de la Línea F prevé una estación en esa esquina, lo que implica expropiar el edificio donde funciona Zivals desde 1971.
- Zivals propuso alternativas (Estación Tucumán 2×1 y accesos por el Pasaje Discépolo) y rechaza la coexistencia por una interrupción de al menos tres años.
- El ministro Pablo Bereciartua dijo que llevar la estación a Callao y Tucumán exigiría un túnel de 200 metros, y aclaró que la obra puede empezar sin las expropiaciones.
- La convocatoria reclama la Línea F y la permanencia de Zivals: “no son opuestos”.
-
Fútbol & Goles!3 díasMundial 2030: La Plata afirma que el Maradona será sede, pero la FIFA no confirmó
-
Fútbol & Goles!6 díasCristiano lidera el BOAT del Balón de Oro, una encuesta que se vota a un euro
-
Mundo 🌐3 díasLandau firmó acuerdos en Paraguay y sigue su gira en Buenos Aires
-
Boxeo6 díasDe qué murió el “Roña” Castro: qué reveló la autopsia
-
CABA3 díasTerminó el motín en la comisaría del microcentro y liberaron al último policía
-
América Latina7 díasMurió un párroco al caerle una cruz en plena misa transmitida en vivo
-
Judiciales ⚖️23 horasTres de cada cuatro abogados usan IA y los jueces ya detectan fallos inventados
-
Córdoba7 díasCrimen de Camila Iglesias: los antecedentes del sospechoso y el operativo para encontrarlo
