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Análisis

Sos un fracasado, todos progresan menos vos

Nos prometieron ser Estados Unidos, Alemania o Italia, pero… pasaron cosas, y ahora nos comparamos con Haití, Sudán o Gaza.

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Martín Epstein*

En los últimos meses se ha suscitado un debate sobre el impacto del programa económico de Milei sobre la vida del común de las personas, sobretodo respecto a una inflación que parece haber llegado a un piso que no logra perforar. Más aún, cada vez son más las personas que conocemos y que enfrentan una realidad que lejos está de ese ritmo de aumento de precios. Hacia la última parte del año, la consultora Moody’s deja entrever sus dudas respecto a la capacidad del gobierno nacional de cumplir con las oblaciones en dólares en el mes de enero. El panorama pinta complicado para un presidente que se presentó en sociedad en plena campaña electoral como experto y con un programa que resolvería los males crónicos de la patria para lograr convertir a la Argentina en una potencia.

Decía el autopercibido académico cuando se presentaba en el pasado debate presidencial: “soy Javier Milei, soy economista liberal libertario, especialista en temas de crecimiento económico con y sin dinero. Sé cómo crear puestos de trabajo de calidad con buenas remuneraciones. Sé cómo terminar con la pobreza. Sé cómo terminar con la indigencia. Y sobre todas las cosas, sé cómo exterminar de una vez y por todas, el cáncer de la inflación.”

Repitió en muchas oportunidades que su conocimiento era tan revolucionario que lograría un cambio de paradigma en nuestro país que haría despegar y crecer nuestra economía como ‘pedo de buzo’. Al mismo tiempo, presagiaba una larga estanflación de al menos 24 meses. Una de las dos afirmaciones, por pura lógica, anulaba la otra. Y lamentablemente, o cómo muchos presagiábamos, nos encontramos muy lejos de la senda del crecimiento y el bienestar prometido. Es más, como alguna vez dijo el Padre Paco Olveira, es como querer ir a Mar del Plata, pero agarrar la ruta 12.

Cada vez que un organismo internacional actualiza sus previsiones y pronósticos, nos alejamos más de la ‘tierra prometida’. Hacia fin del 2023, el Fondo Monetario Internacional proyectaba un crecimiento de 2,8% del PBI para este 2024. Claro, después pasó Milei, y cual vuelta de campana el mismo organismo pasó a estimar una caída de la producto el mismo nivel (-2,8%). Por su parte, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) empezó el año con un pronóstico similar (-3,0%) pero a esta altura ya estima una caída del 3,6%. El Banco Mundial coincide con el guarismo y aventura una contracción del PBI del 3,5%.

“Sos un fracasado, todos progresan menos vos”

Pasacalles convertido en icónico meme que suele aparecer cada tanto en redes sociales, que pareciera graficar el caso de la Argentina de Milei. A contramano, el único país del continente con una proyección de caída de la actividad es Haití, el más pobre de de la región, con una economía devastada hace décadas por problemas políticos, sociales y golpes que han hundido a la isla en una profunda crisis humanitaria. Otros miembros del continente, lejos de la desdicha que nos toca, atraviesan este 2024 con buenas resultados: 1,3 crecerá Colombia, 1,7 Bolivia y Ecuador 1,8. Brasil, Chile, Perú, Uruguay y Paraguay verán mejorar sus economías entre 2 y 4%. Finalmente Venezuela, si la Venezuela que atraviesa una crisis de legitimidad, con un bloqueo tremendo como el impuesto contra el gobierno de Nicolás Maduro, crecerá en este año 5%.

A nivel global, como se observa en la infografía del FMI, la mayoría de los países del mundo tendrán un año de expansión de sus economías domésticas. Solamente 8 países vivirán contracciones económicas. Hay que prestar atención a una lista en la que el nuestro es el único país miembro del G20, y los demás atraviesan hace tiempo turbulencias o conflictos que hacen que las comparaciones sean asombrosas. Iraq, Yemen, Siria y el mencionado Haití verán caer sus productos internos entre 0,3 y 1,8%. Al igual que nosotros, Sudán caerá 3,5% acompañándonos en el tercer lugar del podio, y sólo nos superarán Guinea Ecuatorial (-4,3%) y Gaza (-6,5%).

El ‘especialista en crecimiento’ nos prometió ser Estados Unidos, Alemania o Italia, pero pasaron cosas.

*Politólogo y Analista Económico del Centro de Economía Política Argentina (CEPA)

Análisis

Encuesta nacional: qué políticos lideran el ranking de imagen negativa

El estudio de la Universidad de San Andrés midió a 26 figuras, detectó un saldo negativo en todos los casos y registró un fuerte malestar por la situación del país, el empleo y los salarios.

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El Argentino Diario-Javier Milei-Patricia Bullrich.
ESPOP: todos los dirigentes medidos tienen saldo negativo.

Ninguno de los 26 dirigentes políticos evaluados por la Universidad de San Andrés logró una imagen positiva superior a la negativa y solo dos superaron el 30% de valoración favorable. Patricia Bullrich encabezó el ranking con 34%, seguida por Javier Milei con 33%.

El dato surge de la Encuesta de Satisfacción Política y Opinión Pública (ESPOP), que relevó 1.004 casos a nivel nacional entre el 3 y el 9 de septiembre. La medición también expuso un deterioro en la evaluación del Gobierno y un marcado pesimismo sobre la situación económica.

Bullrich encabeza, pero el saldo sigue en rojo

Bullrich registró 34% de imagen positiva y 56% negativa, con un diferencial de 22 puntos en contra. Milei quedó segundo, con 33% favorable y 61% desfavorable, mientras que Axel Kicillof completó el podio con 29% de valoración positiva y 61% negativa.

Cristina Kirchner obtuvo 29% de imagen positiva y 64% negativa. Myriam Bregman alcanzó el mismo nivel favorable, aunque con 48% de rechazo.

El primer lugar no representa una aprobación mayoritaria, sino la posición relativamente menos desfavorable dentro de una tabla en la que todos los dirigentes terminaron con saldo negativo.

El resto del ranking y los peores diferenciales

Victoria Villarruel y Jorge Macri registraron 28% de valoración positiva cada uno. Más atrás quedaron Mauricio Macri, con 26%; Juan Grabois y Sergio Massa, con 23% cada uno; y Martín Menem, con 20%.

Los diferenciales más adversos correspondieron a Máximo Kirchner y Lilia Lemoine. El diputado obtuvo 17% de imagen positiva y 71% negativa, un saldo de 54 puntos en contra. La diputada registró 10% favorable y 62% desfavorable, con una diferencia negativa de 52 puntos.

El Gobierno también quedó debajo del rechazo

La evaluación de la gestión nacional acompañó el clima negativo del ranking dirigencial. El 35% de las personas consultadas aprobó el Gobierno de Milei, mientras que el 61% lo desaprobó.

La insatisfacción con la marcha general del país alcanzó al 69% de los encuestados, frente a un 29% que expresó satisfacción. La falta de trabajo apareció como el principal problema, con 39%, seguida por los bajos salarios, con 36%, y por la corrupción y la pobreza, con 29% cada una.

La economía concentra el pesimismo

El 55% consideró que la situación del país empeoró respecto del año anterior. Además, el 43% sostuvo que la situación empeorará en el futuro, un indicador que refuerza la distancia entre el discurso de recuperación oficial y la percepción cotidiana de buena parte de la sociedad.

La nueva medición se suma a una serie de encuestas que muestran un desgaste extendido de la dirigencia. La falta de una figura con imagen neta positiva no se limita a un espacio político: alcanza al oficialismo, al peronismo y a las fuerzas opositoras, con distintos niveles de rechazo y conocimiento público.

Lo que tenés que saber:

  • La ESPOP midió a 26 dirigentes políticos sobre 1.004 casos nacionales.
  • Todos registraron más imagen negativa que positiva.
  • Patricia Bullrich encabezó con 34% de imagen positiva y Javier Milei quedó segundo con 33%.
  • Máximo Kirchner y Lilia Lemoine tuvieron los diferenciales más negativos.
  • El Gobierno obtuvo 35% de aprobación y 61% de desaprobación.
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