Conectate con El Argentino

Análisis

El chavismo prolonga su tiempo histórico

La victoria de Maduro implica una bocanada de oxígeno para los gobiernos alineados a favor de recuperar el proceso de integración regional.

Publicado hace

#

Por Emiliano Guido

El presidente Nicolás Maduro fue respaldado, una vez más, por los sectores populares de su país. Su victoria implica una bocanada de oxígeno para los gobiernos alineados a favor de recuperar el proceso de integración regional.

El presidente venezolano consiguió ayer, en una fecha emblemática por cumplirse un aniversario del natalicio de Hugo Chávez, su reelección como Jefe de Estado en unos comicios que estuvieron en el ojo del análisis regional y global por las implicancias geopolíticas -dominio estatal de las mayores reservas de crudo del continente- que adquiere Venezuela desde que el chavismo ganó las elecciones de un cuarto de siglo atrás. Efectivamente, a la 1 y 30 de la madrugada de Argentina, más tarde lo previsto, el Consejo Nacional Electoral, un ente autónomo gubernamental, oficializó los resultados cuando adjudicó al Jefe de Estado Nicolás Maduro el 51.2% de los votos.

No fue casual que la virtual candidata presidencial del Partido Demócrata estadounidense Kamala Harris se pronunciará en la red social X horas antes de conocerse los resultados con una narrativa similar a la oposición del país caribeño que de forma sistemática acusa al oficialista PSUV de perpetrar actos de fraude para mantenerse en el poder. En ese sentido vale recordar que el propio Chávez reconoció una ajustada derrota sufrida en el año 2007 cuando propuso a la ciudadanía de su país pronunciarse en un referéndum que, en caso de haber triunfado la postura oficialista, le hubiese permitido profundizar la marcha económica hacia una directriz más estatal y bolivariana. 

La concordancia de la derecha latinoamericana para dar eco a los pronunciamientos del candidato opositor Edmundo González cobraron valor en Argentina, donde la ministra de Seguridad Patricia Bullrich montó una pequeña tarima a metros de la embajada venezolana para respaldar una concentración de la diáspora venezolana identificada con la derecha antichavista que buscó de forma deliberada asediar y hostigar una casa diplomática habitada por representantes alineados con el gobierno bolivariano. 

Una jornada en paz

Las elecciones comenzaron a librarse antes de abrirse las urnas. El gobierno buscó que se desarrollaran con normalidad para blindar la imagen política ante el exterior, ya que 1300 veedores electorales provenientes de diversas partes del mundo transitaron sus últimos días en Caracas para dar fe de que el proceso electoral no sufriese ningún tipo de injerencia.

El Palacio Miraflores logró ese propósito, solo en el tramo final se registraron algunas escaramuzas entre grupos militantes de los dos bandos políticos mayoritarios en los centros de votación más concurridos de Caracas. Por ejemplo, en el Liceo Andrés Bello de la capital nacional grupos de la oposición se congregaron para exigir un conteo manual del voto con el claro fin de manifestar su desconfianza con la administración gubernamental de la jornada cívica.  

A su vez, la dirigencia opositora decidió deliberadamente vestirse con prendas blancas al momento de hablar con la prensa en un gesto deliberado de imitar a la oposición cubana que también ha elegido ese tipo de atuendos para llamar la atención de la comunidad internacional sobre la supuesta oscuridad del régimen político que dicen combatir.

Una nueva etapa

El proceso chavista ha transitado distintas etapas en el desarrollo de su economía nacional, nunca el PSUV imprimió un horizonte monolítico. En los últimos años, tras registrarse una caída estrepitosa del PBI, producto en parte del cruento bloqueo internacional que EEUU ha diseminado a escala global con obstrucciones bancarias y la prohibición explicita a sus socios de suscribir acuerdos con la petrolera estatal venezolana, Maduro decidió flexibilizar su política energética. 

Gracias a ese giro político, inversiones de firmas energéticas europeas e incluso estadounidense le permitieron a la firma PDVSA revertir la política de exploración de hidrocarburos, en declive en los últimos años por falta de logística y grandes volúmenes de capital. A su vez, el gobierno de Nicolás Maduro logró detener la estampida inflacionaria. Hoy Venezuela registra un alza de precios anual menor a los tres dígitos, lo que debería hacer sonrojar de envidia a su contrincante ideológico más férreo en el subcontinente, el gobierno libertario argentino.

Por último, la victoria del proyecto chavista, más allá de los últimos cortocircuitos que ha tenido en términos diplomáticos con otros proyectos populares del Cono Sur como los liderados por el presidente colombiano Gustavo Petro o el mandatario brasileño Luiz Inacio Lula Da Silva, permite aumentar el radio de acción geopolítico de los proyectos volcados a favor del proceso de integración regional.

América Latina

El retorno de María Corina Machado: traición al ideario bolivariano y capitulación de la burguesía reformista

Frente al avance del esquema neoliberal que encarna la dirigente, la clase trabajadora, los campesinos y las fuerzas populares de Nuestra América deben retomar la doctrina bolivariana.

POR LOIS PÉREZ LEIRA*

Publicado hace

#

El Argentino Diario-Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, Venezuela, Nicolás Maduro, geopolítica latinoamericana, oposición venezolana, José Luis Rodríguez Zapatero, Atilio Borón, recursos petroleros, sanciones internacionales,

El retorno de María Corina Machado a suelo patrio no es un hecho fortuito ni una victoria de la hegemonía estadounidense; es el síntoma definitivo de una componenda geopolítica pactada a espaldas del pueblo. La misma dirigencia opositora que históricamente promovió la intervención extranjera, el bloqueo y el desmantelamiento de la soberanía nacional, se alista hoy para asumir el relevo político como parte de un esquema de transición subordinado a los intereses imperiales.

Este desenlace representa una desviación profunda de los principios cardinales del pensamiento bolivariano y del legado antiimperialista de Hugo Chávez. El postulado esencial de Simón Bolívar, la autodeterminación de los pueblos y la resistencia absoluta frente al tutelaje de potencias extranjeras, ha sido relegado por un pragmatismo económico y político que desdibuja el proyecto de emancipación social.

La gestión gubernamental de Delcy Rodríguez, al optar por la conciliación con el gran capital transnacional y ceder en el control soberano sobre los recursos estratégicos, promovió una política de pacificación con las élites que terminó despejando el camino para el adelantamiento electoral y la reinstalación del proyecto oligárquico. En lugar de profundizar la democracia comunal, el poder popular y la distribución equitativa de la riqueza, la conducción reformista prefirió la negociación administrativa con Washington y sus aliados locales.

Frente al avance del esquema neoliberal que encarna Machado y la rendición ideológica del reformismo burocrático, la clase trabajadora, los campesinos y las fuerzas populares de Nuestra América deben retomar la doctrina bolivariana en su estado puro: soberanía popular innegociable, unidad antiimperialista y la construcción real del socialismo desde las bases.

* Lois Pérez Leira es coordinador Regional del Sovintern (Red Socialista Internacional).
Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas