Análisis
Argentina: circo mediático, colapso económico, ¿y después?
Urge la apelación a la memoria histórica de un pueblo que ha sabido enfrentar a sus verdugos y la capacidad de interpretar el nuevo tiempo.
Por Emilia Trabucco y Raúl Dellatorre*
El gobierno de Javier Milei y su equipo económico sigue preocupado por la falta de dólares en las reservas internacionales del Banco Central y por lograr la esperada “estabilidad” que no llega. Avanza la brutal transferencia de ingresos desde los bolsillos de las clases trabajadoras a los sectores concentrados, pero no sin tensiones. La espectacularización de la novela plagada de internas en La Libertad Avanza son el reflejo de la descomposición de la política y de las tensiones que no logran resolver, frente a las presiones que llegan principalmente de los actores financieros especulativos, insaciables cuando de maximizar sus ganancias se trata.
El veto total firmado por el presidente (en acuerdo con Mauricio Macri) a la Ley de Movilidad Jubilatoria llegó en la noche del viernes 30, a pesar de haber sido aprobada por amplia mayoría en el Congreso, con una antesala de represión por parte de las fuerzas de seguridad contra los y las jubiladas -principal variable de ajuste del gobierno- que se concentraron para protestar.
El argumento del Ejecutivo para arremeter nuevamente contra los jubilados es no alterar la balanza fiscal, uno de los principales objetivos del plan de gobierno, donde claramente no todos pierden. La baja del Impuesto País anunciado para septiembre y la regulación del capítulo del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) trae importantes beneficios para los que siempre ganan en la Patria Financiera.
La reglamentación del RIGI abrirá las puertas al festín de importaciones que ya estaba previsto -solo a la espera de las ventajas-, con algunas ampliaciones que seguramente traerá controversias judiciales, ya que la reglamentación fue más allá de la Ley, extendiendo los beneficios a sectores que no estaban estipulados, como las empresas proveedoras de las entidades que realizan grandes inversiones, pago de deudas y otras operaciones que no figuran en el texto original. Los beneficios tienen que ver con maximización de ganancias, ya que por ejemplo, dichas empresas no estarán alcanzadas por las restricciones relacionadas con el cepo cambiario.
El otro factor es la baja de 10 puntos del Impuesto País (de 17,5 a 7,5 puntos) a partir de septiembre sobre algunas importaciones y operaciones de pagos en el exterior, con la promesa de Luis Caputo, ministro de Economía, de llevarlo a cero. El tercer factor a tener en cuenta, que apunta en el mismo sentido, es la resolución de la secretaría de Industria por la cual se abaratan y se facilitan trámites de importación de acero, algunos derivados y otros insumos industriales, como parte del plan de desregulación encabezado por Federico Sturzzenegger.
Los primeros que festejaron esta medida fueron los dueños de la industria automotriz, ya que las importaciones provienen de sus propias casas matrices en el exterior, por lo que las importaciones son operaciones intrafirmas. Si se suman la baja del Impuesto País, la regulación del RIGI y la resolución sobre facilidades para importar, en septiembre se espera una ola de importaciones y pagos al exterior, ya que muchas operaciones venían demoradas a la espera de los beneficios.
Esta situación se da en medio de una crisis externa espectacular, producto de la falta de dólares en las reservas internacionales, ya que no llegan los préstamos, ni las esperadas inversiones desde el exterior, ni la liquidación por exportaciones. En este marco, las medidas anunciadas sólo profundizarán la crisis en curso, y dichos anuncios formarían parte de un intento desesperado del gobierno de generar “confianza” para lograr las inversiones que lo saquen de la encrucijada.
Este es el drama de fondo en el que cabalga el gobierno, y que debería ocupar el centro del debate político. En cambio, el aparato mediático reproduce y presenta una espectacularización de los conflictos políticos en el seno de La Libertad Avanza, con capítulos que incluyen disputas con la vicepresidenta y expulsión de diputados, que nada tiene que ver con los problemas reales de la economía y la política argentina.
Un informe de economistas bonaerenses de Unión por la Patria encabezado por Roberto Feletti alerta por una «Doble D: devaluación y default» (28 de agosto de 2024). Señala que a 8 meses del inicio de gobierno, se evidencia un programa de reformas estructurales y un plan de estabilización de emergencia a corto plazo. Con el plan de reformas pudieron avanzar, ya que lograron aprobar los grandes paquetes de leyes con poca resistencia, sin embargo, la estabilidad tarda en llegar y la gobernabilidad, también.
El “Pacto de Mayo”, firmado por la mayoría de los gobernadores, no surtió los efectos esperados por Milei: siguen sin resolverse la aprobación de préstamos y el cumplimiento de las expectativas del Fondo Monetario Internacional, a pesar de los desesperados esfuerzos, como lo fue el movimiento del oro nacional al exterior como garantía.
Este es un escenario de crisis externa por falta de dólares, donde las salidas posibles son la entrada en default por la deuda o ceder ante las presiones de los sectores que quieren la devaluación de la moneda nacional, medida resistida por el gobierno ya que dinamitaría su plan de estabilidad económica.
Este escenario de crisis, sumado a una profunda recesión económica, un supuesto triunfo con la baja de la inflación – basada en la destrucción del mercado interno- es de alguna forma comparable a la crisis de la convertibilidad de diciembre 2001, precedida por crisis de deuda con el FMI, cuatro años de recesión con depresión económica y deflación (caída de precios por caída del consumo y de la actividad industrial). Hay dos elementos que diferencian la crisis de Domingo Cavallo y de Milei-Caputo: por un lado, Cavallo tenía fondos por la ola de privatizaciones de las empresas estatales y tenía crédito externo, y por otro, aquella crisis que duró 4 años hoy se profundiza semana a semana, lo que determina un panorama altamente riesgoso.
Esto determina los graves problemas que el gobierno enfrenta por los vencimientos de compromisos de deuda, que se agudizarán en el primer semestre de 2025, sumado a las presiones devaluatorias que ponen en riesgo el plan de estabilización. Esta es la situación real del gobierno, a pesar de sus intentos de mostrarse exitoso.
Las tensiones provenientes del empresariado se evidenciaron en la encuesta de IDEA: 9 de cada 10 empresarios evalúan positivamente el rumbo del gobierno, pero advierten -con su conocido modo extorsivo- que hasta que no se levante el cepo (las restricciones cambiarias), las inversiones no van a llegar. En otras palabras, hasta que no llegue la devaluación: levantar el cepo sin dólares para sostenerlo, significa una suba del dólar imposible de controlar por parte del gobierno.
Todos estos factores se combinan para determinar un colapso económico y político que transcurre a una velocidad inusitada. La falta de debate sobre los problemas de fondo, dificulta principalmente la posibilidad de articular una respuesta política desde el campo popular ante un plan económico donde el gobierno está decidido a ceder a las presiones de los grupos especuladores para hacer pagar los costos a las grandes mayorías trabajadoras.
La pregunta es: ¿qué viene después del colapso?. Las medidas económicas del gobierno apuntan a dejar tierra arrasada para los sectores que se benefician de la especulación financiera, fronteras nacionales afuera, buscando convertir al país en un paraíso fiscal. Los buitres hoy se disfrazan de magnates tecnológicos y reciben a todo el arco de la dirigencia política (desde Rodrigo de Loredo, pasando por Schiaretti hasta Mayra Mendoza) seduciendolos en sus oficinas de Silicon Valley, con ayuda de la Fundación Universitaria del Río de La Plata, conducida por Quintana, secretario de la Fundación Pensar, consejero del Consejo de la Magistratura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y ex funcionario de Macri.
Las consecuencias inmediatas de estas medidas, con la apertura indiscriminada de importaciones, tienen que ver con la destrucción del entramado de pequeñas empresas (pymes) que son las principales contratantes de trabajadores (el 80% de la mano de obra) y con la retirada de las grandes transnacionales, que prefieren importar sus productos más baratos desde el exterior, en vez de asentarse en el país y contratar trabajadores, lo que consideran “costo laboral” en sus balances de ganancias.
Diez mil empresas cerraron en 7 meses, y entre noviembre de 2023 y mayo de 2024, la cantidad de empleadores se redujo en 9972, con el 99,5% de los cierres afectando a empresas de menos de 500 trabajadores (CEPA, 2024). Ya se perdieron 265.308 puestos de trabajo y se espera que esta situación se agrave. Para los y las que aún sostienen sus puestos laborales, viene la reglamentación del capítulo laboral de la Ley Bases anunciada por Sturzenegger, lo que supone la destrucción absoluta de la legislación que protege los derechos laborales conquistados históricamente.
A ello se agrega el anuncio de Caputo de volver a aumentar en septiembre las tarifas de la luz y el gas, además de las prepagas, combustibles, colegios privados y aguas, con un sólo objetivo: que vía quita de subsidios, les argentines paguen más en su boleta y así compensar lo que el Estado pierde tras la decisión de bajar 10 puntos el Impuesto País. Es decir, se liberó de un costo alto a empresarios que importaban y ese vacío recaudatorio se cubrirá con el gobierno de Javier Milei gastando menos en subsidios y pasándole un costo tarifario directo a los y las usuarias.
Un 70% de niñeces y 7 millones de jubilades bajo la línea de la pobreza completan un escenario desolador, mientras el gobierno de Milei, en alianza con Macri, avanza con su intención de intervenir los sindicatos, arma causas judiciales a referentes sociales, allana comedores comunitarios y busca que las Fuerzas Armadas intervengan en conflictos internos bajo la figura de “combate al terrorismo”, en una clara estrategia de criminalización de la política popular y la pobreza.
Los tiempos y la gravedad de la crisis se aceleran en una época con elementos inéditos, lo que parece dificultar la rearticulación de una fuerza política con capacidad de oponerse al plan criminal del entramado de ultraderecha que conduce hoy los destinos de millones de argentinos y argentinas. Urge así la apelación a la memoria histórica de un pueblo que ha sabido enfrentar a sus verdugos y la capacidad de interpretar el nuevo tiempo, siempre y cuando la dirigencia deje de buscar parecerse más a sus enemigos que a su propios representados.
*
Análisis
Guerra, inflación y ajuste sin fin
El ajuste libertario analizado por el Foro de Economía y Trabajo.
Por Foro de Economía y Trabajo
La “guerra económica” abierta cuyas consecuencias sufre toda la humanidad, se agravó al perpetrarse la barbarie bélica de EEUU e Israelcontra Irán, agresión que el presidente Milei respalda y tiene como uno de sus objetivos – como también se verifica desde la intervención del presidente estadounidense en Venezuela – el control de la producción y comercialización de los hidrocarburos.
La repercusión en los precios internacionales del gas y el petróleo fue inmediata. Como la energía atraviesa transversalmente toda la economía, involucra también al precio de los alimentos, golpeando las condiciones de vida de cientos de millones de personas.
Llamativamente el gobierno de Javier Milei y sus economistas vienen afirmando que Argentina en esta situación tendría condiciones «ganadoras» y aumento de las exportaciones.
Al mismo tiempo, asignan el mismo motivo – el salto de los precios mundiales – al actual empuje inflacionario para justificar el empeoramiento inflacionario económico y social, a pesar de que Argentina cuenta con capacidad superlativa para la producción – tanto de energía como de alimentos – para satisfacer la demanda interna con la producción propia y permitir excedentes crecientes de exportación, con costos muy menores a los precios internacionales.
Con esa excusa del «aumento de los precios internacionales » se oculta quién se apropia de la renta diferencial y extraordinaria que, en razón de esas ventajas de nuestro país, y a costa de las condiciones de vida de la población cuando se imponen esos precios en el mercado interno.
Con guerra o sin guerra, con la política de “hagan plata, evadan y fuguen divisas cuanto quieran” de Luis Caputo y Javier Milei, la población paga sin justificación a precio internacional los consumos e insumos que produce y consume en pesos, empeorando las condiciones de trabajo, de pérdida de empleo, de calidad de vida y competitivas para producir con trabajo argentino agregado.
Es la repetida experiencia de planes económicos en favor de pocos muy ricos, que perjudican al conjunto de la sociedad y el país. Como ya ha sucedido, se suma la apertura importadora; y la respuesta que dan un alto número de empresas es profundizar una reconversión de sus estrategias de negocios: desplazan producción local, avanzan en la importación de bienes finales, recortan empleo y sostienen elevados márgenes de rentabilidad en la comercialización.
Así, se agrava el actual desorden macroeconómico con resultados regresivos, reflejados en mayor inflación, el deterioro de los ingresos, una creciente precarización de las condiciones laborales, expansión del pluriempleo, aumento de la marginalidad, endeudamiento para alimentos y servicios básicos con tasas usureras, empeoramiento de la calidad de vida de los hogares. Significa más inflación, recesión y desempleo que no se reflejan en las estadísticas oficiales.
LAS ESTADISTICAS OFICIALES
Una deliberada falta de eficacia estadística – funcional a la estrategia comunicacional del Gobierno- se manifiesta en particular en la medición oficial del Índice de Precios al Consumidor (IPC) que continúa utilizando ponderadores correspondientes a una estructura de consumo muy anterior (Encuesta Nacional de los Hogares-ENGHo 2004/05), por lo que su nivel general no refleja plenamente la evolución real del costo de vida que enfrentan los hogares.
Entre noviembre de 2023 y marzo de 2026 el IPC Nacional, principal indicador para monitorear la inflación, acumuló una variación en torno al 293% y volvió a acelerarse desde mayo de 2025, con aumentos particularmente regresivos en rubros esenciales como Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (540%) y Transporte (347%), que junto con Alimentos y bebidas no alcohólicas (273%) concentran alrededor del 50% del gasto de consumo de los hogares, de acuerdo al patrón de consumo de la última Encuesta Nacional de Gasto de los Hogares (ENGHo 2017/18) cuya aplicación se suspendió.
La no actualización de la estructura de ponderadores del IPC implica, para el período noviembre de 2023 – febrero de 2026, una brecha acumulada de alrededor de 19 puntos porcentuales, 280% vs. 299%, al comparar el IPC INDEC con el IPC CABA IDECBA (Instituto de Estadística y Censos la Ciudad Autónoma de Buenos Aires) este último con una estructura de consumo más actualizada.
En este contexto, las subas nominales de los ingresos laborales no logran compensar la inflación, lo que se traduce en pérdidas de poder adquisitivo, más acentuadas aún al considerar mediciones alternativas como el IPC CABA. Se verifica así una caída generalizada de ingresos hogareños en términos reales, con pérdidas de alrededor del 6,7% en los salarios del sector privado registrado, y superiores al 20% en promedio para el sector público (-38,4% en la Administración Pública Nacional; -13,7% en provincias, y -35,4% en Universidades a diciembre de 2025).
A febrero de 2026, la remuneración imponible promedio de los trabajadores estables (RIPTE) se ubicaba apenas por encima de la línea de pobreza para un hogar tipo de 4 personas: $1.734.357 vs. $1.397.672. Mientras que, a marzo de 2026, el Salario Mínimo, Vital y Móvil – $352.400 – y el Haber mínimo jubilatorio -$369.601- aún permanecen por debajo de la línea de pobreza por adulto equivalente: $464.228, canasta básica total, y cabe preguntarse: ¿quién puede vivir con esta suma?
Es de destacar que, considerando los datos oficiales, el Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM) a marzo de 2026, tiene un poder de compra reducido al 25% de la CBT correspondiente a una familia tipo de cuatro personas: $352.400 vs. $1.434.464.
Este ajuste permanente es la política básica con que el gobierno exhibe con engaño un superávit fiscal artificial, dado que capitaliza intereses de la deuda que no paga, incluso debe tomar la resolución de reducir el gasto público en un 20% con respeto al presupuesto, para poder pagar la deuda. Las consecuencias están a la vista: caída del consumo, de la demanda, la producción, el empleo y la recaudación fiscal.
El deterioro persistente de las condiciones del mercado de trabajo, se evidencia en la caída de la tasa de empleo y de la asalarización, el aumento de la tasa de desocupación —7,5% al 4T25, +1,8 puntos porcentuales respecto de igual período de 2023— y la persistencia de elevados niveles de no registro.
La supuesta reducción de la pobreza por ingresos desde principios de 2024 aparece explicada, también con engaño por el mayor peso de ingresos no laborales (transferencias) y por factores metodológicos asociados tanto a la captación de ingresos laborales y no laborales(cambios en los instrumentos de relevamiento y mejoras en la recordación, que podrían estar vinculadas en parte al uso de billeteras virtuales, entre otros) como a la falta de actualización de la canasta básica total con la que se mide la línea de pobreza, con base en la ENGHo 2017/18. La evolución observada no necesariamente refleja una mejora sostenida de los ingresos laborales.
Lejos de observarse “la clara mejora distributiva” que clama el gobierno, tenemos una tendencia regresiva en la distribución del ingreso, con pérdida de participación de los ingresos laborales tanto en los deciles más bajos como en los sectores medios, y una mayor dependencia de ingresos no laborales en los hogares de menores ingresos.
INFLACION: PROBLEMA CENTRAL
La inflación se agravó desde la mega devaluación del 12 de diciembre de 2023, potenciada por la liberalización de los precios y la injusticia tributaria, el deterioro social y económico.
Los salarios, el gasto público social o el “exceso de demanda interna” popular no son las causas del alza del índice de precios. Tampoco lo es la emisión monetaria, siendo que el gobierno oculta con «contabilidad creativa» el crecimiento gigantesco de endeudamiento público para sostener la ola de especulación financiera y fuga de capitales, que sí es la causa principal de la inflación.
La inflación es un problema central para nuestra economía nacional, con múltiples causas: comenzando por una deliberada desregulación y la internacionalización de los precios. Esta resulta favorable a comportamientos especulativos de posición dominante de grupos monopólicos/ oligopólicos que prevalecen en sectores claves de oferta de productos y servicios. En ella incide la fuga de divisas por diversas vías, las condiciones de los fraudulentos acuerdos con el Fondo Monetario, las altas tasas de interés anti-productivas, la regresividad del sistema tributario donde el 70% de la recaudación se origina en impuestos indirectos, que generalmente son trasladados a los precios de los bienes y servicios.
ACUERDO PARA UNA SALIDA ORDENADA
No hay una salida ordenada del desorden económico generado por este gobierno sin comenzar a construir, desde ahora, un acuerdo sobre un plan común que aborde un cambio de rumbo drástico, que contemple metas, compromisos y estímulos regionales y sectoriales de mediano y largo plazo, con eje en el trabajo y la producción.
En ese sentido, la superación de la actual emergencia económica tiene como requisito un acuerdo sobre conformación y análisis transparente de precios con abastecimiento garantizado. Abordando en primer lugar alimentos y energía asequibles tanto para la emergencia como para el crecimiento económico, siendo que el país cuenta con capacidad superlativa para satisfacer la demanda interna con costos muy menores a los internacionales.
En su definición, ejecución y supervisión son imprescindibles la participación de los trabajadores, los empresarios, y de los consumidores en general. En este sentido es que coincidimos que puede resultar muy positiva la anunciada constitución de un observatorio anunciado por la CGT para la elaboración de indicadores propios.
Esta participación no será posible sin establecer un adecuado sistema de información pública, que a su vez es requisito para la eficacia y eficiencia de una política de orientación de los precios virtuosa:
● con índices de precios creíbles, basado en una encuesta nacional de hogares que se actualice de manera regular para captar los cambios en los gastos y consumos de los mismos;
● con un seguimiento de carácter público y publicitado, transparente, de la estructura de costos de producción y comercialización de los distintos consumos para vivir y los insumos para producir.
Esto es imprescindible para inducir márgenes de ganancia razonablesy transparentar las cadenas de valor haciendo pública su integración a la par que se ponen en evidencia sus carencias o “huecos” que redundan negativamente en costos y precios, a fin de planificar su superación.
MEDIDAS A CONSIDERAR EN LA EMERGENCIA
Argentina, país productivo y exportador, puede:
1. garantizar la afirmación de soberanía – en primer lugar, la seguridad alimentaria y energética – para sostener condiciones dignas de vida, con menores costos tanto industriales como de los servicios. Comenzando por desacoplar los precios locales de los mundiales. Con estos últimos en alza y costos locales relativamente más bajos, el interrogante abierto es quién se queda con la renta diferencial y cómo se reparte;
2. por lo tanto, basar el análisis y negociación de tarifas de servicios públicos únicamente en base a costos reales en el país, no por ajustes automáticos por tipo de cambio o indexación por precios internacionales. Determinar tarifas sociales para la energía eléctrica, el gas, el agua, y los combustibles en función de garantizar los derechos humanos y la vida de todas las familias; la producción industrial y de servicios de las Pymes y los emprendimientos sociales. En particular, la energía debe estar al servicio de un modelo económico que priorice la generación de empleo.
3. Controlar el tipo de cambio y regular los valores de las tasas de interés, decretando la emergencia cambiaria y regulatoria para que el BCRA preserve las reservas internacionales y se transparente su utilización a prioridades sociales, productivas y financieras claramente establecidas. Y a su vez que el crédito a los hogares y la producción sea accesible y razonable.
4. Fijar Cupos de Exportación en los sectores que corresponda, como medida de protección para limitar las exportaciones de mercancías en valor o en cantidad que realiza el país durante el período de crisis energética o alzas inusuales de precios o escasez de determinados productos, como alimentos, combustibles, medicamentos, etc., a fin de abastecer en primer lugar las necesidades internas del país.
5. Aumentar los derechos de exportación, que no sólo significa mayor ingreso para el fisco, sino que abarata en el porcentaje de la retención el precio del producto en el mercado interno al desacoplar los precios locales de los internacionales.
6. Establecer un control más estricto de las importaciones, para favorecer el ingreso de bienes y servicios necesarios para el consumo básico y de insumos para la producción, y eliminar o al menos reducir el ingreso de mercancías superfluas y productos a precios de dumping. Restablecer los valores de referencia y el canal rojo aduanero.
7. Fijar provisoriamente los precios – acordes con los costos reales de producción- por un plazo determinado de los productos de la Canasta Básica Total, y de los insumos centrales en la cadena de valor de los sectores productivos. Para garantizar su vigencia resulta importante la participación de sindicatos, organizaciones sociales, y asociaciones de consumidores.
8. Corregir, con los organismos de defensa de la competencia, las ventajas monopólicas u oligopólicas en relación con productos y servicios claves.
9. Coartar las ventajas de “posición dominante” que ejercen las empresas productoras de las materias primas básicas e insumos difundidos, que imponen subas de precios indiscriminadas en cada cadena de valor;
10. Identificar empresas y sociedades, con el fin de diferenciar su tratamiento y los correspondientes requerimientos informativos públicos para lograr una acción positiva y efectiva de la sociedad y el Estado en relación con los desafíos de la producción, la distribución, la fiscalización de la evasión/elusión tributaria la fuga de capitales, el comercio exterior y la inflación. Un paso imprescindible es avanzar en la regulación de la figura jurídica del “grupo económico” en la Ley de Sociedades.
11. Como decimos la regresividad tributaria tiene indudable incidencia en la formación de precios, habida cuenta de que el 70% de la recaudación fiscal se origina en impuestos indirectos, que generalmente son trasladados a precios; ello sin olvidar que los impuestos “directos” suelen transformarse en “indirectos” cuando son pagados por empresas con posición dominante en los mercados. Urge abordar una reforma progresiva, y en un próximo documento actualizaremos nuestra propuesta para superar las inequidades que hacen que soporten más carga tributaria quienes menos tienen.
Por último, señalamos que, para una adecuada administración de los precios, se necesita aplicar normas existentes como ser las Leyes de Defensa del Consumidor 24240, de Defensa de la Competencia 27742, y poner en vigencia efectiva – con intervención del Congreso de la Nación- las Leyes 20.680 de Abastecimiento, Ley 26.991 Nueva Regulación de las Relaciones de Producción y Consumo.”, 27.545 de Góndolas (con derogación inconstitucional por el DNU 70/23, rechazada por el Senado de la Nación).
Cabe revisarlas estableciendo las condiciones para su aplicación, pero sin resignarlas, habida cuenta la conducta histórica de los formadores de precios y su gravísima responsabilidad en las sucesivas crisis socioeconómicas que todas las familias trabajadoras y nuestro país han sufrido. Este análisis debe comenzarse con urgencia dado el previsible desenlace de la política económica, teniendo presente que esta legislación, necesitamos hacer la salvedad, nunca ha sido estricta ni armoniosamente aplicada en el pasado. Ha faltado estructura y capacidad de acción territorial suficiente para hacerlo, así como un uso eficiente de los avances tecnológicos disponibles, carencia del Estado que necesita superarse.
Por las razones que se exponen, una de las reformas que cabría realizar y creemos relevante es impulsar que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) y la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia(CNDC) pasen a jurisdicción del Congreso de la Nación, para tener autonomía en relación al Poder Ejecutivo de turno.
FORO ECONOMIA Y TRABAJO
Ricardo Aronskind, Gabriel Barceló, Noemí Brenta, Eduardo Codianni, Juan Pablo Costa, Norberto Crovetto, Raúl “Rulo” Dellatorre, Marcelo Di Ciano, Marisa Duarte, Eduardo Dvorkin, Roberto Feletti, Néstor Forero, José M.Fumagalli, Américo García, Carlos Gutiérrez, Ricardo Koss, Nicolás Malinovsky, Jorge Marchini, Antonio Mezmezian, Felisa Miceli, Andrés Repar, Alejandro Rofman,Horacio Rovelli, José “Pepe” Sbatella, Nahuel Silva,Juan Carlos Teso, Rodolfo P. Treber, Eduardo Berrozpe (coordinador)
* FORO ECONOMÍA Y TRABAJO. Está integrado por economistas y otros especialistas a propuesta de organizaciones sindicales de nuestro país, abierto a todas las instituciones que integran el Movimiento Sindical Argentino, así como a los aportes de organizaciones que agremian a las Pyme, cooperativas y a la economía popular. Sus documentos y definiciones corresponden a sus autores, que participan en la articulación de un programa económico con eje en el trabajo, la producción, la justicia social, la defensa de los recursos y la soberanía nacionales. foroeyt@gmail.com
-
Goles! ⚽5 díasEscándalo en Italia: videos, nombres y siete años de operación de la red VIP que sacude al deporte mundial
-
Espectáculos 🎭5 díasConfirman que Luis Brandoni dejó grabada la nueva temporada de “Nada” con De Niro
-
Denuncia7 díasHackean el celular de Tomás Méndez en vivo: desde Crónica TV acusan a la SIDE y a la Federal
-
Denuncia6 díasDenuncian a Carlos Frugoni por propiedades en Miami sin declarar
-
Economía 💲4 díasBloomberg califica a la Argentina de Milei al nivel de Jamaica, Panamá, Trinidad y Tobago, Bulgaria, Malta, Zimbabue y Palestina
-
Pontifex ✝️7 díasA un año de la partida del Papa Francisco, García Cuerva advierte por el retiro del Estado en los barrios
-
Femicidio4 díasHallaron el cuerpo de una mujer desaparecida hace tres días en el río de Coronda
-
Goles! ⚽6 díasVAR del Superclásico: Paletta ratificó que no era penal y la AFA lo confirmó para la siguiente fecha
