Conectate con El Argentino

Franja de Gaza

Gaza: 73 muertos tras disparos israelíes a personas que buscaban ayuda

Un nuevo ataque israelí contra civiles en Gaza dejó 73 muertos y más de 150 heridos, según autoridades sanitarias palestinas.

Publicado hace

#

Lo que tenés que saber

  • Soldados israelíes dispararon contra civiles que esperaban ayuda en el norte y sur de Gaza.
  • El Ministerio de Salud palestino reportó al menos 73 muertos y 150 heridos.
  • Las FDI reconocieron el incidente y afirman que se investiga lo ocurrido.
  • Hospitales están desbordados y advierten sobre desnutrición severa entre los heridos.
  • Organizaciones humanitarias denuncian evacuaciones forzadas y cierres masivos.

Más de 70 muertos en Gaza mientras esperaban ayuda humanitaria

Al menos 73 personas murieron y alrededor de 150 resultaron heridas este domingo en la Franja de Gaza, tras disparos realizados por soldados israelíes durante la distribución de ayuda humanitaria, según confirmó el Ministerio de Salud palestino.

Del total de víctimas fatales, 67 murieron en el norte del enclave y otras seis en Khan Younis, al sur. No se precisó si los fallecidos del norte perdieron la vida en un único hecho o en diferentes incidentes.

Este hecho se suma a una serie de ataques recientes contra personas que buscaban alimento o asistencia médica en puntos de distribución.

Las FDI reconocen disparos y dicen que fue para «eliminar una amenaza»

Las Fuerzas de Defensa de Israel informaron que los soldados realizaron “disparos de advertencia para eliminar una amenaza inmediata que se les presentó” tras detectar una concentración de civiles en el norte de Gaza.

“Las FDI están al tanto de las denuncias sobre víctimas en el área, y los detalles del incidente aún están siendo investigados”, expresaron en un comunicado oficial.

El portavoz en árabe de las FDI, Avichay Adraee, advirtió: “Estas zonas son campos de combate activos y extremadamente peligrosos. Las Fuerzas de Defensa de Israel están operando en estas zonas con una fuerza muy intensa. Por su seguridad, el movimiento hacia estas áreas está estrictamente prohibido. Quien escuche esto, ha sido advertido”.

Hospitales desbordados y sin recursos

Desde el Hospital Al-Shifa, el Dr. Mohammed Abu Salmiya describió un cuadro dramático: “El Complejo Médico Al-Shifa se encuentra en un estado catastrófico debido al abrumador número de mártires, heridos y civiles hambrientos”.

“Ha habido una gran cantidad de muertos y heridos entre quienes buscaban ayuda, y las ambulancias y vehículos civiles no han dejado de llegar, transportando heridos y muertos desde las zonas noroeste de Gaza”, añadió.

“Un número significativo de civiles, e incluso personal médico, llega en estado de desmayo o colapso debido a la desnutrición severa”, concluyó.

La Media Luna Roja Palestina reporta heridos críticos

El hospital de campaña Al-Saraya, en la Ciudad de Gaza, recibió este domingo a 120 personas heridas, muchas en estado crítico, según informó la Media Luna Roja Palestina. Además, se reportaron dos fallecidos.

La organización señaló que “las fuerzas israelíes atacaron a civiles que esperaban ayuda proveniente del área de Zikim, al norte de Beit Lahia, en el norte de Gaza. Debido a la gran cantidad de víctimas que llegaron al hospital, se habilitaron urgentemente nuevas camas para asegurar el tratamiento adecuado de los heridos, ya que la capacidad del hospital es de solo 68 camas”.

Órdenes de evacuación y cierre de centros humanitarios

En Deir Al Balah, al centro de la Franja, residentes informaron que aviones israelíes arrojaron panfletos exigiendo evacuación inmediata. “Los aviones vinieron y arrojaron muchos panfletos sobre nosotros; todo el cielo se cubrió de panfletos que cayeron sobre las casas, las calles y en todas partes, diciendo que teníamos que evacuar ciertas zonas”, relató Thurayya Abu Qunneis.

“Vivimos al límite. No podemos dormir, comer ni beber. No hay harina, no hay nada, y tenemos hambre”, agregó. “Nos estamos muriendo, y nuestros hijos están muriendo de hambre”.

Mohammad Al Najiri expresó: “Estábamos sentados aquí por la mañana cuando, de repente, nos enviaron mensajes y advertencias diciéndonos que nos fuéramos. ¿A dónde deberíamos ir? No hay lugar al que evacuar… no sabemos a dónde ir”.

Según la organización Médicos por los Palestinos, estas órdenes de evacuación “ponen en peligro sitios humanitarios vitales y de atención primaria” y forzaron el cierre de nueve clínicas, cinco refugios y una cocina comunitaria.

Otro ataque el sábado dejó 32 muertos

El sábado, otras 32 personas murieron al intentar conseguir ayuda cerca de un centro de distribución de la Fundación Humanitaria de Gaza. Las FDI dijeron que sus tropas “identificaron a sospechosos que se acercaron durante una operación en el área de Rafah”, y que tras ignorar las advertencias, “se realizaron disparos de advertencia”.

Desde el 27 de mayo hasta el domingo, la Oficina de Medios del Gobierno de Gaza reportó 995 muertes de personas que buscaban comida cerca de los centros de asistencia.

El Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU dijo a principios de julio que casi 800 gazatíes murieron intentando acceder a ayuda en un período de cinco semanas.

DDHH

Defendió a Mandela, acusó a Israel de genocidio y hoy es Nobel de la Paz: quién es Navi Pillay

La sudafricana que defendió a los presos políticos del apartheid, entre ellos Nelson Mandela, y que presidió la comisión de la ONU que concluyó que Israel comete genocidio en Gaza, fue distinguida con el Nobel de la Paz 2026. Donald Trump, que lo reclamaba a viva voz, se quedó afuera.

Publicado hace

#

El premio más simbólico del planeta fue a parar a manos de la mujer que se atrevió a ponerle nombre a lo que ocurre en la Franja de Gaza. El Comité Noruego del Nobel eligió como Premio Nobel de la Paz 2026 a la jurista que encabezó la comisión de investigación independiente de la ONU que acusó a Israel de cometer genocidio contra el pueblo palestino. La decisión, conocida este viernes, llegó apenas horas después de que Donald Trump reclamara el galardón para sí mismo ante la prensa acreditada en la Casa Blanca.

La distinguida es la sudafricana Navanethem «Navi» Pillay, de 85 años, ex Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos entre 2008 y 2014. Según anunció el propio Comité a través de su cuenta oficial, el premio le fue otorgado «por sus esfuerzos para promover la paz y el derecho internacional», así como por su aporte a la construcción de un orden jurídico global y a la persecución de crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad y genocidio.

Un premio para el derecho internacional en tiempos de guerra

El Comité sostuvo que Pillay trabajó para exigir responsabilidades a los Estados y a sus líderes, y que su trayectoria brindó esperanza a las víctimas de la violencia y de los conflictos armados. A lo largo de su carrera, la jurista puso el foco en la obligación de individuos y Estados de respetar el Estado de derecho, sin excepciones para los poderosos.

El presidente del Comité Nobel, Jørgen Watne Frydnes, explicó el sentido de la elección: «Cada vez más conflictos se están abordando a través de la diplomacia, tratados y mecanismos legales, en lugar de amenazas, violencia y guerra. El derecho internacional es un fundamento para un mundo más pacífico».

Frydnes fue todavía más allá al describir el escenario global: «En un momento de desafíos existenciales (incluyendo más guerras y conflictos de los que el mundo ha visto en mucho tiempo), el derecho internacional ya no es solo un complemento para la paz y la seguridad. Es una necesidad absoluta«. La frase funciona como una respuesta directa a quienes pretenden reemplazar las normas internacionales por la ley del más fuerte.

Gaza: el informe que incomodó a las potencias

El dato que convierte este Nobel en un mensaje político de alto voltaje es su rol al frente de la Comisión Internacional Independiente de Investigación de la ONU sobre el Territorio Palestino Ocupado. En septiembre de 2025, ese organismo concluyó en un informe de 72 páginas que Israel cometió cuatro de los actos tipificados como genocidas por el derecho internacional desde el inicio de la ofensiva sobre Gaza. Entre las pruebas, el panel citó la destrucción de una clínica de fertilidad como evidencia de medidas destinadas a impedir nacimientos dentro del grupo palestino.

En aquel momento, Pillay fue tajante: «La responsabilidad por estos crímenes atroces recae en las autoridades israelíes de los más altos niveles, que orquestaron una campaña genocida durante casi dos años con la intención específica de destruir al grupo palestino en Gaza». Israel rechazó de inmediato la conclusión, como hizo cada vez que un organismo o una figura pública utilizó ese término para describir su campaña militar.

Además, la jurista se desempeña en la causa que investiga a Myanmar por el genocidio contra la minoría rohingya ante la Corte Internacional de Justicia. Premiarla a ella es premiar exactamente aquello que Washington y Tel Aviv intentaron desacreditar durante años. Un mensaje que también interpela a los gobiernos que, como el de Javier Milei, se alinearon sin matices con la Casa Blanca y con el gobierno de Benjamín Netanyahu.

Los premios que intentaron quitarle

El reconocimiento de Oslo contrasta con los obstáculos que Pillay enfrentó en los últimos años. En septiembre de 2022, la Asociación de Naciones Unidas de Alemania iba a entregarle la Medalla de la Paz Otto Hahn en una ceremonia en el Ayuntamiento Rojo de Berlín, pero la entonces alcaldesa Franziska Giffey suspendió el acto tras la presión del embajador israelí en Alemania, Ron Prosor. El diplomático llegó a declarar que «que Navi Pillay investigue a Israel es como pedirle a Putin que presida una comisión de investigación sobre Ucrania».

En octubre de 2023, la rama estadounidense de la Asociación de Derecho Internacional desvinculó de su conferencia anual el premio que iba a entregarle, después de que una treintena de organizaciones pidieran a los grandes estudios jurídicos retirar su patrocinio. La campaña de desprestigio no logró lo que buscaba: en 2025 recibió el Premio de la Paz de Sídney y hoy suma el Nobel.

De la trinchera contra el apartheid a los tribunales internacionales

Pillay se graduó en derecho en 1965 en la Universidad de Natal y empezó a trabajar junto al abogado N.T. Naicker, integrante del Congreso Nacional Africano (CNA), quien estaba bajo arresto domiciliario. En 1967, con apenas 26 años, abrió su propio estudio y se convirtió en la primera mujer no blanca en hacerlo en la provincia de Natal. Según recordó ella misma, ningún bufete quería contratarla porque «no aceptaban que empleados blancos recibieran instrucciones de una persona de color».

Durante 28 años defendió a militantes antiapartheid del CNA, del Movimiento de Conciencia Negra y de otras organizaciones, y denunció la tortura contra presos políticos. En 1971 obtuvo una medida judicial para impedir que la policía aplicara métodos ilegales de interrogatorio a su propio esposo, detenido bajo la Ley Antiterrorista. Dos años después logró que los presos políticos de la isla Robben, entre ellos Nelson Mandela, tuvieran derecho a asistencia letrada.

En 1988 se doctoró en ciencias jurídicas en Harvard, la primera sudafricana en lograrlo en esa facultad. Más tarde integró y presidió el Tribunal Penal Internacional para Ruanda, donde formó parte del tribunal que en la causa Akayesu reconoció por primera vez la violación como un acto de genocidio, un hito para los derechos de las mujeres en el derecho penal internacional. Luego fue jueza de la Corte Penal Internacional, antes de asumir como Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos.

Trump, el gran perdedor de la jornada

La víspera del anuncio, el presidente de Estados Unidos insistió en que merecía el premio. «Nunca ha habido nadie en la historia del Premio Nobel que lo merezca más. Resolví ocho guerras. Detuve la destrucción total del mundo», aseguró Trump ante los periodistas en la Casa Blanca.

El mandatario evocó además a la venezolana María Corina Machado, galardonada en 2025: «La última vez se lo dieron a una joven, que era una persona fabulosa. Y ella dijo que no lo merecía, que yo lo merecía. Y me lo dio». Aun así, admitió que el Comité difícilmente lo elegiría. La distancia entre el presidente que exige medallas y la jueza que exige rendición de cuentas a los poderosos resume el mensaje de Oslo.

Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo