Economía 💲
Inflación de abril: 2,6% según el INDEC, el acumulado interanual llega al 32,4%
El dato oficial llega en un contexto de ajuste estructural que destruyó el poder adquisitivo de los hogares desde diciembre de 2023. Alimentos, transporte y servicios siguen presionando sobre la canasta básica mientras una familia tipo necesita más de $1.469.768 para no caer bajo la línea de pobreza.
El Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) informó este jueves que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) de abril de 2026 se ubicó en el 2,6%, cortando una racha de diez meses consecutivos de aceleración inflacionaria. En lo que va del año, los precios acumulan un aumento del 12,3%, mientras que la variación interanual alcanza el 32,4%, según el organismo oficial.
El Gobierno de Javier Milei presentó el dato como un logro, aunque el mismo esconde una realidad que los números globales no capturan: la inflación acumulada desde diciembre de 2023 sobre sectores clave como el transporte, los servicios públicos y los alimentos destruyó en forma estructural el poder de compra de los sectores medios y populares.
Un alivio estadístico sobre una base devastada
La desaceleración de abril responde, en parte, a factores estacionales y a la relativa calma cambiaria de los últimos meses. Según datos del INDEC, el rubro alimentos registró una suba cercana al 1% en abril, muy por debajo de los niveles superiores al 3% de los meses previos. La carne avanzó apenas un 1,9%, su ritmo más bajo desde septiembre de 2025, mientras que frutas y verduras ejercieron una presión negativa sobre el índice general.
Sin embargo, el rubro transporte volvió a operar como el principal foco de presión. En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el Instituto de Estadística y Censos (IDECBA) registró una suba del 5,4% en ese rubro durante abril, traccionada por el encarecimiento de los combustibles y los pasajes aéreos. A nivel nacional, consultoras como Equilibra y Fundación Libertad y Progreso ubicaron las subas en ese sector entre el 4,3% y el 7,4%, muy por encima del promedio general. Los precios regulados, por su parte, aumentaron un 3,3% en la Ciudad.
En cuanto a los alimentos y bebidas no alcohólicas en CABA, la suba fue del 1,4%, impulsada principalmente por lácteos y huevos, y por pan y cereales, aunque compensada en parte por una baja del 4,3% en el precio de las frutas, según el IDECBA.
El dato de hoy no borra el daño acumulado
Leer el 2,6% de abril sin contexto es una operación de propaganda. Desde el inicio de la gestión libertaria en diciembre de 2023, según datos del IIEP (UBA-CONICET), la canasta de servicios y transporte público acumuló una suba superior al 525%. El desglose resulta categórico: transporte acumuló un +912%, gas un +748%, agua un +365% y electricidad un +339%. Estos incrementos, justificados por el Gobierno como una «corrección necesaria» para eliminar subsidios, redujeron drásticamente el salario disponible, obligando a las familias a destinar una porción cada vez mayor de sus ingresos a gastos fijos.
En ese mismo período, la Canasta Básica Alimentaria (CBA) y la Canasta Básica Total (CBT) registraron variaciones interanuales del 32,8% y 30,4% respectivamente a marzo de 2026, según el INDEC. En abril, una familia tipo necesitó más de $1.469.768 para no caer bajo la línea de pobreza, según datos también publicados por el organismo oficial este mismo jueves.
Las promesas incumplidas del gobierno libertario
El Gobierno de Milei llegó al poder prometiendo una dolarización inmediata, la eliminación del cepo y una baja de impuestos que nunca se materializaron en los términos anunciados. Al cumplirse el primer año de gestión, el organismo de verificación Chequeado señaló que solo el 10% de sus promesas principales se encontraban cumplidas. El propio Presupuesto 2025 proyectaba una inflación acumulada del 24,5% para ese año, pero los datos a noviembre ya marcaban un 27,9%, superando la meta antes de cerrar el ejercicio.
De cara a los próximos meses, el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central proyecta cifras por encima del 2% mensual hasta julio. El fin del congelamiento de combustibles impulsado por YPF, que contempla un aumento del 1% con posterior congelamiento por 45 días, constituye una variable de presión que el mercado monitorea con atención.
Tecnología & Ciencia 📡
Argentina aprende con IA, pero el 59% tuvo problemas para aplicar lo aprendido
El 93% de los profesionales argentinos ya usa inteligencia artificial para aprender, lo que ubica al país en el primer puesto junto a Polonia entre nueve mercados. Sin embargo, solo el 33% recibe financiamiento de su empleador y la brecha entre aprender y aplicar es la más ancha del relevamiento, según el Informe del Progreso de Preply.
Argentina es el país con más profesionales que tropiezan al aplicar lo que aprenden (59%, frente al 49% global) y, a la vez, uno de los que declara mayor satisfacción con su propio progreso: 8,3 sobre 10. La contradicción atraviesa un estudio que muestra cuánto se usa la inteligencia artificial para formarse y cuán poco alcanza eso para transformar el conocimiento en habilidades concretas.
El dato surge del Informe del Progreso de Preply, la plataforma de clases particulares online, un relevamiento sobre más de 5.000 profesionales en actividad de nueve países que analizó cómo la tecnología cambia la experiencia de aprendizaje. Su principal conclusión es una desconexión entre la actividad de aprendizaje y la capacidad de aplicar esos conocimientos en situaciones reales.
Un récord de adopción que no garantiza progreso
El 93% de los profesionales argentinos encuestados ya utiliza herramientas de IA como parte de su aprendizaje: el 29% recurre a ellas semanalmente y el 22% de manera ocasional. Con esos niveles, Argentina comparte con Polonia el primer lugar en adopción de IA para aprender, mientras que Estados Unidos y Japón registran los niveles más bajos, con un 85%.
Las áreas donde los argentinos buscan desarrollar nuevas habilidades reflejan esa lógica: Data Science e IA (29%), idiomas extranjeros para el trabajo (24%), marketing y marketing digital (22%), finanzas y contabilidad (19%) y economía (15%). Las motivaciones están ligadas al empleo: el 36% aprende para mejorar su desempeño en su rol actual y el 33% para mantenerse competitivo en el mercado laboral. Otros objetivos incluyen acceder a posiciones de mayor jerarquía, iniciar un emprendimiento o desarrollar un proyecto paralelo.
A nivel global, el uso de IA para aprender también cambia según el escalafón: el 47% de los líderes senior la usa a diario, frente al 35% de los managers junior y middle managers y el 31% de los empleados sin roles de gestión. Los líderes senior, además, tienen casi el doble de probabilidades de querer que la IA conduzca su proceso de aprendizaje: 16%, contra entre 8% y 10% en los otros grupos.
La “brecha de progreso”: se estudia más, se aplica menos
La investigación bautizó esa tensión como “The Progress Gap” (la brecha de progreso): la distancia entre el avance que las personas sienten que logran mientras aprenden y la confianza que tienen para aplicar esas habilidades en la vida real. Contar con más recursos para aprender no significa necesariamente aprender mejor.
El fenómeno no es solo argentino. A nivel global, el 76% afirma dedicar hoy más tiempo a aprender que hace dos años, pero el 52% reconoce que ese mayor esfuerzo no siempre se traduce en mejores resultados. La Generación Z ilustra el problema: tiene un 92% de adopción de IA, pero el 71% siente que dedica mucho tiempo a aprender sin mejorar (contra el 56% de la Generación X) y el 57% tuvo dificultades para aplicar lo aprendido en la vida real (contra el 40% de la Generación X).
Pese a todo, el 75% de los profesionales encuestados afirma preferir una experiencia de aprendizaje que combine IA y experiencia humana para progresar a largo plazo.
Argentina se forma con IA, pero sus empresas son las que menos invierten en aprendizaje
Solo el 33% de los profesionales argentinos afirma que su aprendizaje es financiado total o parcialmente por su empleador, frente al 51% a nivel global. El 30% financia su formación por cuenta propia y el 36% recurre exclusivamente a recursos gratuitos. Argentina combina así una de las mayores adopciones de IA para aprender con el nivel más bajo de inversión empresarial en aprendizaje entre los mercados relevados.
La lectura que habilitan los números es que el esfuerzo de actualización recae en buena medida sobre el propio trabajador, que se capacita con herramientas gratuitas o con su bolsillo, mientras las empresas aportan menos que en el resto de los países analizados.
Capítulo especial: de la IA que responde a los agentes que ejecutan
La conversación sobre inteligencia artificial ya no se agota en chatbots para aprender o redactar. La llamada IA agéntica propone sistemas capaces de coordinar acciones, razonar sobre la información disponible y tomar decisiones dentro de reglas definidas, a diferencia de la automatización tradicional, que resuelve una tarea aislada como copiar datos entre sistemas o validar campos.
Fernanda Velázquez, socia líder de Operate de Deloitte Cono Sur, explicó la diferencia con el caso de la incorporación de personal. Un bot tradicional puede leer un contrato y extraer el nombre, la fecha de ingreso o el área de destino; un esquema con agentes puede registrar al nuevo empleado en recursos humanos, coordinar con tecnología la entrega de equipos y preparar la información para la liquidación de haberes. Para la ejecutiva, el salto consiste en dejar de automatizar tareas sueltas para rediseñar procesos completos.
El entusiasmo ya llegó al discurso comercial local. Gabriela Renaudo, CEO de Visa Argentina, sostuvo en julio que “la IA agéntica va a cambiar radicalmente cómo consumimos”.
Mucho pilotaje, pocos resultados
Los datos disponibles enfrían la promesa. El “Observatorio Agentic AI 2026” de NTT Data, elaborado a partir de entrevistas con 130 directivos de grandes compañías de España y América Latina (no es un recorte exclusivo de Argentina), reveló que el 59% de las organizaciones iberoamericanas opera con pilotos dispersos y sin conexión con los procesos centrales del negocio, y que solo el 3,8% logró un despliegue industrial. El 58% de las empresas considera que el impacto global de la IA agéntica en su organización es bajo, y apenas el 4% reporta un retorno financiero real.
- El 79% de los agentes desarrollados no está conectado al núcleo del negocio.
- Solo el 10% de las iniciativas cuenta con patrocinio directo de los CEO.
- El 40% de los directivos reconoce que no logra construir un caso económico sólido para justificar la implementación.
- El 66% de las empresas destina menos del 5% de su presupuesto de TI a IA agéntica.
El informe concluye que el problema no es tecnológico ni presupuestario, sino organizacional. Pablo Saez, Head de Data y Analytics de NTT Data para Iberoamérica, planteó que la IA agéntica necesita su propio presupuesto, un responsable definido dentro de la compañía y un lugar en la mesa del CEO.
En la misma línea, un informe de Harvard Business Review Analytic Services, impulsado por Deloitte, advierte que hasta el 40% de los proyectos de IA agéntica podría cancelarse antes de 2027, por la distancia entre la ambición de las empresas y su preparación real para cambiar procesos, datos, sistemas y formas de gestión. Velázquez alertó que las compañías que solo buscan reducir costos tratan esta tecnología como una tercerización tradicional, sin resolver la “deuda” de procesos, datos, sistemas heredados y resistencia cultural, y que sin gobernanza sólida la ventaja competitiva es efímera.
El cruce de ambos estudios deja una tensión que el discurso de la innovación suele esquivar: los trabajadores argentinos adoptan la IA a un ritmo récord y financian en buena medida su propia capacitación, mientras que en las empresas de la región los proyectos de agentes y automatizaciones avanzan con baja conexión al negocio, escaso patrocinio ejecutivo y retornos que todavía no aparecen. En los resultados conocidos de los estudios sobre IA agéntica no figura una medición del efecto de estas automatizaciones sobre el empleo ni sobre las condiciones de trabajo, un debate que sigue abierto.
Lo que tenés que saber:
- El 93% de los profesionales argentinos usa IA para aprender, igual que Polonia y por encima del 85% de Estados Unidos y Japón (Informe del Progreso de Preply, más de 5.000 profesionales de nueve países).
- El 59% tuvo dificultades para aplicar una habilidad aprendida en la vida real, frente al 49% global, el porcentaje más alto del relevamiento.
- Solo el 33% tiene su formación financiada total o parcialmente por el empleador, contra el 51% global.
- El 58% de las empresas iberoamericanas relevadas por NTT Data considera bajo el impacto de la IA agéntica y solo el 4% reporta retorno financiero real.
- Hasta el 40% de los proyectos de IA agéntica podría cancelarse antes de 2027, según un informe de Harvard Business Review Analytic Services impulsado por Deloitte.
-
Comunidad 👥3 díasTragedia en Recoleta: un hombre murió atropellado por un colectivo de la línea 92
-
Misiones5 díasMigraciones descarta el ingreso de Flavio Bolsonaro, pero el jet en Puerto Iguazú sigue sin explicación
-
Actualidad3 díasRío Grande le reclama a Melella $18.000 millones de coparticipación
-
Espectáculos 🎭4 díasBOM, el álbum de Lali y Miranda!: cuándo sale y cuántas canciones tendrá
-
Investigación 🔎5 díasDark Horse: la película sobre Jair Bolsonaro que expone a su hijo Flávio por lavado
-
Economía 💲5 díasSturzenegger celebra despidos de 81.000 estatales mientras los salarios del sector perdieron hasta 40,5%
-
Política 📢2 díasUn broker en Florida y 150.000 dólares: quién pagó el avión de Flávio Bolsonaro
-
Mundo 🌐3 díasConfirmaron la muerte de Agustín Randazzo, el argentino desaparecido tras el choque de trenes en España
