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Sociedad

El Gobierno creó la condecoración “Al Valor del Ciudadano” y se la otorgó post mortem a Luca Aguilar

Es un acto simbólico para homenajear al delivery asesinado en Moreno.

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El presidente Javier Milei oficializó la creación de la condecoración “Al Valor del Ciudadano” mediante el decreto 64/2025 y otorgó la primera edición de la medalla, de manera póstuma, a Luca Aguilar, el repartidor de Moreno asesinado tras intervenir para evitar un robo.

La primera condecoración

El Poder Ejecutivo publicó dos decretos para institucionalizar la distinción:

• Decreto 64/2025: establece la creación de la condecoración.

• Decreto 65/2025: otorga la primera medalla a Luca Nicolás Aguilar, en reconocimiento a su intervención en un asalto el 30 de enero de 2025, donde protegió a un vendedor ambulante de un ataque con arma blanca.

El vocero presidencial, Manuel Adorni, confirmó la firma del decreto en sus redes sociales y destacó que el reconocimiento busca premiar a quienes se destaquen “por sus acciones o servicios como ejemplo de conducta ciudadana”.

¿Qué establece la condecoración?

El decreto señala que la medalla será entregada por única vez a cada persona reconocida. En caso de recibir un nuevo mérito, se añadirá una barreta a la distinción inicial.

Además, la Secretaría General de la Presidencia, a cargo de Karina Milei, llevará el Registro de Condecoración Al Valor del Ciudadano, que incluirá los nombres y acciones de quienes la reciban.

Un acto simbólico del Gobierno

Desde la administración libertaria remarcaron que el reconocimiento a Aguilar busca resaltar su heroísmo y transmitir “a las generaciones presentes y futuras el espíritu y la acción de los ciudadanos con vocación de servicio en defensa de la libertad, la vida y la justicia”.

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Murió Maricarmen: la anciana que desafió al fondo inmobiliario y movió a España

Maricarmen Abascal tenía 87 años, discapacidad y más de 70 años viviendo en el mismo piso del barrio madrileño de Retiro. La ejecutaron en la calle el 23 de septiembre. El acuerdo que debía salvarla llegó demasiado tarde. Su muerte sacudió a España, adelantó elecciones y dejó una frase que ya es bandera: «No he logrado defender mi casa, pero sí he luchado para que los demás aprendan a luchar por la suya».

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Maricarmen ganó la lucha política y perdió la vida: el costo humano de la crisis de vivienda en España.

La sacaron en camilla de la casa donde había vivido 71 años. El fondo inmobiliario que firmó su expulsión tenía nombre corporativo y ningún rostro visible; ella, en cambio, tenía 87 años, movilidad reducida, discapacidad y el contrato de renta antigua que su padre había firmado en 1956. El desahucio de Maricarmen Abascal se ejecutó el 23 de septiembre, mientras centenares de personas se concentraban frente al edificio del barrio de Retiro en Madrid sin poder impedirlo. Este martes 7 de octubre se conoció su fallecimiento.

Maricarmen permaneció internada en el Hospital Gregorio Marañón desde el día del desahucio hasta su muerte, sin poder volver jamás a la habitación donde habían muerto su padre y su madre, y donde ella misma había vivido más de siete décadas. El Sindicato de Inquilinas de Madrid confirmó el deceso y denunció que lo ocurrido fue «absolutamente evitable».

Un proceso «torturante» y una solución que llegó tarde

El Sindicato de Inquilinas describió el proceso legal que padeció Maricarmen como «torturante»: fue el cuarto intento de desahucio al que se enfrentó, y el único que no pudo revertir. La presión social consiguió, sin embargo, lo que la justicia no había otorgado. El 28 de septiembre, apenas cinco días después del desahucio, los representantes de la anciana y la empresa propietaria del inmueble, Urbagestión Desarrollo e Inversión SL, alcanzaron un acuerdo mediado por el Ayuntamiento de Madrid para que Maricarmen pudiera regresar a su vivienda.

La solución llegó cuando ya no servía de nada. «Si bien se consiguió un acuerdo histórico que le habría permitido volver a su vivienda, esta solución ha llegado demasiado tarde», señaló el Sindicato de Inquilinas. Maricarmen había aceptado la propuesta mientras permanecía internada y manifestó su deseo de recibir el alta para regresar. No llegó a hacerlo.

Setenta y un años en cuatro paredes que la burocracia no supo leer

El litigio que terminó con el desahucio tenía su origen en un contrato de renta antigua suscripto por el padre de Maricarmen en 1956, un año antes de que ella naciera. Ese régimen contractual, pensado para proteger a inquilinos históricos, fue la base sobre la que ella habitó el piso durante más de siete décadas, hasta que el fondo inmobiliario que adquirió el inmueble decidió ejecutar su expulsión.

Antes de que la comisión judicial completara el procedimiento, Maricarmen ya sabía lo que ese piso significaba para ella. «Aquí tengo todos mis recuerdos. Mi papá murió muy joven, en el año 60, con 51 años. Y mi mamá murió en 2005, en esta casa. Yo he vivido aquí desde el año 56 hasta el día de hoy», dijo entonces. Siempre repitió que su sueño era morir en la habitación donde habían fallecido su padre y su madre. La realidad fue otra.

De un piso de Retiro a las plazas de toda España

Lo que comenzó como un caso individual de desahucio se convirtió, en pocas semanas, en el detonante de una crisis política de alcance nacional. Las movilizaciones se multiplicaron por toda España bajo el lema «Todos somos Maricarmen». Un acampe en la Puerta del Sol concentró a miles de personas durante días y obligó al Gobierno a tomar posición.

El Ejecutivo de Pedro Sánchez aprobó dos reales decretos con medidas en materia de vivienda, conocidos como los Decretos Maricarmen. Ambos fueron rechazados por el Congreso de los Diputados, donde la alianza entre el Partido Popular, Vox y Junts bloqueó las iniciativas. Ante la imposibilidad de gobernar, Sánchez convocó elecciones generales anticipadas para el 29 de noviembre. Las centrales obreras CCOO y UGT anunciaron además una huelga general de 24 horas por la crisis de la vivienda.

Una frase que ya es historia

Al salir de su casa por última vez, Maricarmen quiso agradecer públicamente el apoyo recibido y lanzó un mensaje a quienes habían acompañado su lucha. «No he logrado defender mi casa, pero sí he luchado para que los demás aprendan a luchar por la suya», dijo entonces. El Sindicato de Inquilinas rescató también otra de sus frases como legado: «Luchad, seguid luchando por lo que es vuestro».

«Los acontecimientos desencadenados ante la injusticia de su desahucio sin duda suponen un antes y un después en la historia de este país», sostuvo el Sindicato de Inquilinas en el comunicado en el que confirmó su fallecimiento.

Lo que tenés que saber:

  • Maricarmen Abascal, de 87 años, murió internada en el Hospital Gregorio Marañón, adonde había sido trasladada el día de su desahucio, el 23 de septiembre.
  • El fondo inmobiliario que ejecutó su expulsión llegó a un acuerdo para que pudiera volver a su vivienda el 28 de septiembre, pero la solución llegó cuando su salud ya no se lo permitía.
  • El caso desencadenó movilizaciones masivas en toda España, el rechazo parlamentario de los Decretos Maricarmen y el adelantamiento de las elecciones generales al 29 de noviembre.
  • El Sindicato de Inquilinas de Madrid calificó su proceso como «torturante» y su muerte como «absolutamente evitable».
  • Maricarmen había vivido en el mismo piso del barrio de Retiro desde 1956, bajo un contrato de renta antigua firmado por su padre ese mismo año.
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