Conectate con El Argentino

Salud 🩺

La estrategia sanitaria para reducir el impacto de las nuevas cepas: menos vuelos y medidas estrictas

Los pasajeros provenientes de Brasil, México y Chile que arriben durante este fin de semana al país serán testeados. A partir del lunes la medida se aplica a todos los vuelos. El PCR se hace en la Terminal A y tiene un valor de $ 6.000, con entrega de resultados a las dos horas, mientras que el PCR Antígeno tiene un costo de $ 4.000 y tarda 15 minutos.

Publicado hace

#

Los pasajeros provenientes de Brasil, México y Chile que arriben durante este fin de semana al país serán testeados, mientras que a partir del lunes la medida será extensiva a la totalidad de los vuelos que ingresen al país.

Por Daniel Scarimbolo

El Gobierno nacional sigue con atención el creciente número de casos de coronavirus en la región e implementa, desde este fin de semana, medidas para reducir lo más posible el ingreso de nuevas cepas, con la prohibición de vuelos procedentes de Brasil, Chile y México, pero advierte que ante un aumento exponencial evaluará «medidas muy específicas y localizadas», siempre «sosteniendo las actividades productivas y económicas».

En el marco de las medidas adoptadas por el Gobierno para frenar el impacto de la segunda ola y el ingreso de las nuevas cepas que se registran en la región, los pasajeros provenientes de Brasil, México y Chile que arriben durante este fin de semana al país serán testeados, en tanto que a partir del lunes la medida será extensiva a la totalidad de los vuelos que ingresen al país.

Según informaron fuentes oficiales, los pasajeros provenientes de vuelos de esos tres países -unos 1060, según las estimaciones oficiales- serán testeados este fin de semana «antes de abordar el avión, al llegar al país y otro testeo al séptimo día de ingreso», mientras que desde el lunes la medida abarcará a la totalidad de los vuelos que lleguen a Ezeiza.

A partir de ese día entrará en vigencia plena la Decisión Administrativa 268/2021, publicada el viernes en el Boletín Oficial, que estableció la prohibición de los vuelos provenientes de México, Brasil y Chile, países con mayor riesgo epidemiológico.

Mientras tanto, los funcionarios nacionales siguen de cerca las cifras que se registran en el país día tras día: el viernes otras 143 personas murieron y 12.936 fueron reportadas en las últimas 24 horas en la Argentina, lo que representó la cifra más alta en 72 días, contra 13.286 casos positivos del 14 de enero último.

En ese sentido, la ministra de Salud, Carla Vizzotti, dijo en declaraciones a Radio 10 que se viene «observando una tendencia de aumento de casos» en la mayoría de las provincias, pero que como hubo un feriado esta semana, se analizará el promedio de los próximos días para evaluar si efectivamente hay una tendencia creciente.

En esa línea, las autoridades sanitarias ven con atención el flujo de circulación que aumentará en los próximos días con la Semana Santa y llaman a extremar los recaudos y las medidas de cuidados ya conocidas por la población.

No obstante, Vizzotti volvió a descartar un confinamiento total en caso de que los casos sigan aumentando, pero habló de la posibilidad de evaluar con las provincias y los municipios «medidas muy específicas y localizadas», pero manteniendo «las actividades productivas y económicas así como la actividad turística».

En el mismo sentido se pronunció el viceministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, quien dijo que «es muy probable» que en las próximas semanas se tengan que aplicar mayores restricciones ante el aumento de casos, pero aclaró que esas medidas estarán relacionadas con lo recreativo y el ocio, y no con lo laboral y productivo.

«Es muy probable, pero muy probable, que tengamos que empezar a tomar algunas medidas de mayor restricción más adelante, tratando siempre de que sean aquellas más relacionadas con lo recreativo y el ocio, sin afectar lo laboral y productivo», afirmó Kreplak en diálogo con radio Mitre.

Puntualizó que «se podrían tomar medidas como las que tomamos en el verano en cuanto restricciones nocturnas, que tuvieron buen resultado, pero debemos analizar un poco más, esperar unos días más, para ver qué grupos etarios están más afectados o si es homogéneo el aumento de casos».

En esa misma línea se refirió esta semana el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, al descartar por el momento cualquier retroceso en las medidas de confinamiento porque el Gobierno quiere «cuidar lo logrado hasta acá y cuidar la recuperación económica». Aunque alertó que «si mañana hay un aumento de casos o se encuentran circulaciones de cepas más complicadas, seguramente se tomarán otro tipo de medidas».

Por otro lado, la suspensión de vuelos procedentes de Brasil, Chile y México, debido a los crecientes casos de Covid-19 en esos países y a la circulación de nuevas cepas, comenzará a regir plenamente desde el lunes, tras haberse firmado el jueves pasado por Cafiero y Vizzotti la Decisión Administrativa 268/2021, publicada el viernes en el Boletín Oficial.

La medida de suspensión de vuelos desde Brasil, Chile y México se debe a la «preocupación de todas las variantes de la Covid-19», países que se suman al Reino Unido (Gran Bretaña e Irlanda del Norte), sobre el cual ya pesaba la suspensión de vuelos hacia la Argentina, desde el 21 de diciembre último.

En el caso de Brasil y Chile es «porque son países vecinos y tienen muy alta circulación comunitaria de la cepa de Manaos», mientras que México se incluye en la medida «porque muchas personas vinieron contagiadas de allí», aunque con otra cepa distinta a la de Manaos, señalaron las fuentes.

Estados Unidos no fue incluido porque allí no hay transmisión comunitaria de la cepa de Manaos y «tampoco hubo una gran cantidad de contagiados provenientes de ese país», añadieron las fuentes.

Más controles

La norma publicada esta semana contempla asimismo más controles para los argentinos que regresen del exterior y mantiene la prohibición de arribo de extranjeros con fines turísticos.

El Gobierno definió que todos los viajeros deberán hacerse un testeo para poder abordar el avión con destino a la Argentina, otro examen al llegar al país y uno más al séptimo día de ingreso, con el costo económico a cargo del pasajero, según el texto publicado en el Boletín Oficial.

En el aeropuerto internacional Ministro Pistarini de Ezeiza, el PCR se hace en la Terminal A y tiene un valor de 6.000 pesos, con entrega de resultados a las dos horas de realizado; o el PCR Antígeno tiene un costo de $ 4.000, con resultado obtenido a los 15 minutos de tomada la muestra, según informó el laboratorio LabPax, que ubicó allí un puesto sanitario a tal efecto.

En el caso de que el resultado del test sea positivo, al ingreso al país los viajeros deberán realizar otro testeo de secuenciación genómica y, junto con sus contactos estrechos, cumplir aislamiento en los lugares que indiquen las autoridades nacionales, hasta su traslado seguro hasta la residencia si correspondiera; con la estadía en esos lugares a cargo del pasajero.

Mientras que si el resultado del test es negativo, al ingreso cursarán aislamiento en sus domicilios, y deberán realizar un nuevo examen para finalizarlo. Además, deberán declarar los lugares en donde estuvieron en los últimos 14 días previos al reingreso al país.

Quienes regresen del exterior estarán obligados a aislarse 10 días, contados desde el primer testeo realizado en el país de origen, y se controlará que quienes regresaron de viaje estén cumpliendo el aislamiento en sus domicilios.

Legislativo

Cárcel desde los 14 y criptomonedas desde los 13: la contradicción de un Estado que castiga en lugar de cuidar

El psicólogo Jorge Prado advirtió que la soledad infantil crece mientras la salud mental recibe solo el 1,4% del presupuesto de salud, contra el 10% que fija la ley. Lo dijo en la semana en que el Senado aprobó la reforma que, según su lectura, patologiza el malestar social “para responder a intereses corporativos”.

Publicado hace

#

El Argentino Diario-Adolescentes miran celular.
Solo el 1,4% del presupuesto de salud llega a salud mental, aunque la ley exige el 10%.

La ley vigente obliga a destinar el 10% del presupuesto de salud a la salud mental, pero en los hechos solo se ejecuta el 1,4%. La cifra la aportó el psicólogo Jorge Prado, que además alertó sobre una generación de chicos aislados frente a una pantalla mientras el Estado discute cambiar la norma que los protege.

Prado es psicólogo y docente de la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires (UBA), y autor del libro “Una tablet al final del arcoíris”, un trabajo que reúne experiencias clínicas, territoriales y educativas sobre el cuidado de infancias y adolescencias. Sus advertencias llegan en un momento sensible: el Senado aprobó en la madrugada del viernes 30 de octubre la reforma de la Ley Nacional de Salud Mental 26.657, impulsada por el Poder Ejecutivo de Javier Milei, y la giró a la Cámara de Diputados. El proyecto reemplaza el criterio de “riesgo cierto e inminente” para las internaciones involuntarias por el de riesgo grave de daño, con la firma de dos profesionales.

La pantalla como “contrato” entre adultos desbordados y chicos aislados

Según explicó Prado, el libro analiza cómo el juego se desplazó a las redes sociales y qué sufrimientos de época aparecen en ese cambio: consumos digitales, violencia como espectáculo, abuso de diagnósticos y uso de la inteligencia artificial como refugio. El título remite a la metáfora irlandesa del caldero de oro al final del arcoíris: la tecnología condensa la promesa de éxito y pertenencia, pero es un mito, porque al final del arcoíris nunca se llega.

El especialista describió a la tablet como parte de un contrato implícito entre adultos y niños: los cuidadores, desbordados de obligaciones, entregan la pantalla a cambio de tiempo para trabajar o resolver urgencias. Muchos padres la perciben como una opción más segura que la calle frente a los temores de inseguridad. El resultado, advirtió, es una extrema soledad, con horas y horas de chicos aislados.

De “padecimiento subjetivo” a “trastorno mental”: un cambio de términos que no es menor

Para Prado, la diferencia entre ambos conceptos es sutil pero alarmante. La norma vigente habla de “padecimiento subjetivo”, una categoría que contempla el sufrimiento derivado de contextos sociales o económicos, como el desempleo familiar o la violencia. Si la ley pasara a nombrar únicamente “trastornos mentales”, sostuvo, la atención quedaría reducida a quienes tengan un diagnóstico psicopatológico individual.

En su análisis, ese giro responde a la mercantilización de la salud y beneficia a corporaciones farmacéuticas que buscan dar respuestas medicamentosas a sufrimientos que, según planteó, son sociales e institucionales.

Internaciones más flexibles y teleconsulta ante un brote psicótico

Sobre las internaciones involuntarias, Prado recordó que la ley actual las permite ante un “riesgo cierto e inminente” y que ese criterio funciona como un marco de derechos humanos para evitar abusos. Flexibilizarlo a un riesgo “grave”, advirtió, vuelve las internaciones arbitrarias o preventivas.

También cuestionó que, ante la escasez de psiquiatras, la reforma habilite la evaluación virtual de pacientes en brote psicótico por teleconsulta, algo que calificó como un enorme peligro clínico. Todo ocurre, remarcó, en un sistema al que se le exige el 10% del presupuesto de salud pero que ejecuta el 1,4%.

Castigo para los chicos, criptomonedas para los de 13

Frente a episodios de violencia o manipulación digital en escuelas, Prado describió una “desafectización”: la realidad toma tono de ficción en las redes, pero las consecuencias emocionales son reales. La respuesta adulta, según dijo, suele centrarse en el señalamiento punitivo.

El psicólogo marcó una contradicción: se promueve la baja de la edad de imputabilidad a los 14 años bajo amenaza de cárcel y, al mismo tiempo, se aprueban normas para que chicos de 13 años puedan invertir en criptomonedas. El Estado les ofrece herramientas financieras complejas y tentadoras, pero responde con castigo cuando aparecen los problemas, en lugar de financiar dispositivos comunitarios y espacios de escucha.

Lo que tenés que saber:

  • La ley de Salud Mental exige destinar el 10% del presupuesto de salud al área, pero según Jorge Prado solo se ejecuta el 1,4%.
  • El Senado aprobó el 30 de octubre la reforma de la Ley 26.657 y la giró a Diputados.
  • El proyecto cambia el “riesgo cierto e inminente” por un riesgo grave de daño para las internaciones involuntarias.
  • Prado advirtió que reemplazar “padecimiento subjetivo” por “trastorno mental” deja afuera el sufrimiento de origen social.
  • El psicólogo cuestionó que se baje la edad de imputabilidad a 14 años mientras se habilita a chicos de 13 a invertir en criptomonedas.
Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas