Conectate con El Argentino

Salud 🩺

El coronavirus en la Argentina cruzó el pico de la primera ola sin saturación del sistema de salud

Según especialistas, el sistema sanitario del país no se vio sobreexigido en ningún momento y adquirió experiencia para mitigar una hipotética segunda ola. Además, destacan las mejoras en infraestructura que permitieron que la salud pública resistiera.

Publicado hace

#

Según especialistas, el sistema sanitario del país no se vio sobreexigido en ningún momento y adquirió experiencia para mitigar una hipotética segunda ola. Además, destacan las mejoras en infraestructura que permitieron que la salud pública resistiera.

Por Natalia Concina

Con un promedio de 6 mil nuevos casos diarios, Argentina llega a diciembre luego de haber pasado un primer pico de la curva de la pandemia por coronavirus sin la saturación del sistema de salud aunque con más de 41 mil fallecidos y con aprendizajes que, según especialistas, podrían servir para prevenir o mitigar una segunda ola.

FORTALECIMIENTO DEL SISTEMA DE SALUD

«Si no se hubiera reforzado el sistema de salud, con camas, respiradores y entrenamiento del personal hubiéramos tenido mucho más que 40 mil muertos, aunque esa no es una cifra de la que se pueda estar orgulloso», señaló el médico infectólogo Pedro Cahn, integrante del Comité de Expertos que asesoró al Ministerio de Salud.

«Podemos hacer un balance del año pero no de la pandemia, porque la pandemia no terminó. Fue un año muy duro, y para algunos más», indicó Cahn, director de la Fundación Huésped.

«Hoy todos sabemos mucho más de lo que sabíamos a principio de año, a pesar de que seguimos ignorando otras. Sabemos que los asintomáticos contagian, que el barbijo sirve y es muy útil para protegerse a uno mismo y a los demás y que la hidroxicloroquina y el lopinavir/ritonavir no sirven», enumeró.

Cahn también mencionó el hecho de que las distintas vacunas en danza están superando una eficacia del 90%, un porcentaje impensable apenas un mes atrás.

En retrospectiva, el infectólogo cree «que probablemente se podría haber instalado un control más férreo de los viajeros desde el principio, que el plan DetectAr podría haber comenzado antes si las jurisdicciones lo hubieran aceptado; y que habría que testear a los contactos estrechos de forma inmediata sin esperar a que hagan síntomas».

LAS PRIMERAS MEDIDAS

En el mismo sentido, otra de las voces que fue referencia para analizar los datos durante este año, el investigador de Conicet y exdecano de la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA, Jorge Aliaga, señaló que «Argentina tomó medidas casi al mismo tiempo que Europa, con la diferencia que allá estaban 25 días adelantados en la evolución de la pandemia, con muchos casos; esa cuarentena temprana funcionó, los casos bajaron y de hecho teníamos menos casos diarios a fin de marzo que a mediados del mismo mes».

Y continuó: «Después de los 15 días de cuarentena comenzaron a repatriarse miles de personas a quienes, mirando desde hoy, uno advierte que no se les hicieron los controles correspondientes».

Aliaga recordó que «hasta julio teníamos al AMBA con muchos casos y al interior con muy pocos y aquí se cometió un segundo error porque se habilitaron muchas actividades en las provincias pero sin hacer control ni exigir aislamiento a todos los que volvían del AMBA, nuevamente se subestimaron a los asintomáticos y eso provocó que para agosto comenzara a subir la curva en muchas provincias».

Así, el físico describió como «mientras AMBA tuvo su máximo de casos reportados en agosto, en el resto del país estos máximos se dieron durante octubre y en la actualidad la curva todavía está en un tercio de lo que fueron esos valores máximos».

Aliaga insistió en que «el famoso pico del que tanto se habló este año no es algo que se dé por la evolución natural del virus sino que se produce por la combinación de diversos factores en los que el comportamiento social tiene un alto impacto».

Durante 2020 el día que más casos notificados hay por fecha de inicio de síntomas fue el 19 de octubre con 16.268 casos, en tanto que el día que más fallecidos hubo según lo que se notificó hasta hoy fue el 9 de octubre con 432 decesos.

Este lunes, el Ministerio de Salud informó que el promedio de notificación de casos diarios es de 6.161 y el de fallecimientos 150.

Tanto Cahn como Aliaga coincidieron en que la disminución de casos actuales se debe a una multiplicidad de factores: por un lado, las condiciones climáticas favorecieron que las personas se encuentren en lugares al aire libre y se mejore la ventilación -clave para evitar la transmisión por aerosoles-; por el otro muchas de las personas que circulan ya tuvieron contacto con el virus.

De todos modos, en las últimas semanas se produjo un freno en el descenso de la curva de contagios que encendió las alarmas sobre una posible segunda ola, como sucedió en Europa.

El pasado 15 de diciembre, en una conferencia de prensa conjunta, los ministros de Salud de Nación, Ginés González García; de provincia de Buenos, Daniel Gollan; y de Ciudad, Fernán Quirós, mostraron su preocupación por el número de casos y advirtieron que sigue habiendo circulación comunitaria del virus en el país.

Por esa razón, el Gobierno nacional oficializó este lunes la prórroga de la modalidad del distanciamiento social, preventivo y obligatorio (Dispo) para todo el país hasta el 31 de enero próximo.

QUÉ HACER ANTE UNA SEGUNDA OLA

En este contexto para evitar o mitigar una segunda ola será necesario, por un lado, continuar con las medidas de prevención y «no cometer los mismos errores, aceptar que los asintomáticos contagian y que hay que hacer rastreo y aislamiento de todos los contactos estrechos si no queremos llegar a una segunda ola como Europa», enfatizó Aliaga.

En tanto que Cahn sostuvo que «todavía hay una actitud de una parte de la población que no cree en esto, que piensa que ya está superado o que como ya viene la vacuna el problema está resuelto; todo esto es errado».

«Todos los días sumamos unos miles de casos y unos cientos de muertos, esto muestra que la pandemia no pasó», expresó.

Y concluyó: «En relación a la vacuna no va a resolver el problema al menos en el corto plazo; sabemos que son muy efectivas y muy seguras en el corto plazo, pero no sabemos por cuánto tiempo dura la inmunidad ni si puede haber efectos a largo plazo; además aunque llegáramos a millones de personas en febrero sería sólo el 25% de la población, entonces necesitamos que cada uno de nosotros se siga cuidando».

Legislativo

Cárcel desde los 14 y criptomonedas desde los 13: la contradicción de un Estado que castiga en lugar de cuidar

El psicólogo Jorge Prado advirtió que la soledad infantil crece mientras la salud mental recibe solo el 1,4% del presupuesto de salud, contra el 10% que fija la ley. Lo dijo en la semana en que el Senado aprobó la reforma que, según su lectura, patologiza el malestar social “para responder a intereses corporativos”.

Publicado hace

#

El Argentino Diario-Adolescentes miran celular.
Solo el 1,4% del presupuesto de salud llega a salud mental, aunque la ley exige el 10%.

La ley vigente obliga a destinar el 10% del presupuesto de salud a la salud mental, pero en los hechos solo se ejecuta el 1,4%. La cifra la aportó el psicólogo Jorge Prado, que además alertó sobre una generación de chicos aislados frente a una pantalla mientras el Estado discute cambiar la norma que los protege.

Prado es psicólogo y docente de la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires (UBA), y autor del libro “Una tablet al final del arcoíris”, un trabajo que reúne experiencias clínicas, territoriales y educativas sobre el cuidado de infancias y adolescencias. Sus advertencias llegan en un momento sensible: el Senado aprobó en la madrugada del viernes 30 de octubre la reforma de la Ley Nacional de Salud Mental 26.657, impulsada por el Poder Ejecutivo de Javier Milei, y la giró a la Cámara de Diputados. El proyecto reemplaza el criterio de “riesgo cierto e inminente” para las internaciones involuntarias por el de riesgo grave de daño, con la firma de dos profesionales.

La pantalla como “contrato” entre adultos desbordados y chicos aislados

Según explicó Prado, el libro analiza cómo el juego se desplazó a las redes sociales y qué sufrimientos de época aparecen en ese cambio: consumos digitales, violencia como espectáculo, abuso de diagnósticos y uso de la inteligencia artificial como refugio. El título remite a la metáfora irlandesa del caldero de oro al final del arcoíris: la tecnología condensa la promesa de éxito y pertenencia, pero es un mito, porque al final del arcoíris nunca se llega.

El especialista describió a la tablet como parte de un contrato implícito entre adultos y niños: los cuidadores, desbordados de obligaciones, entregan la pantalla a cambio de tiempo para trabajar o resolver urgencias. Muchos padres la perciben como una opción más segura que la calle frente a los temores de inseguridad. El resultado, advirtió, es una extrema soledad, con horas y horas de chicos aislados.

De “padecimiento subjetivo” a “trastorno mental”: un cambio de términos que no es menor

Para Prado, la diferencia entre ambos conceptos es sutil pero alarmante. La norma vigente habla de “padecimiento subjetivo”, una categoría que contempla el sufrimiento derivado de contextos sociales o económicos, como el desempleo familiar o la violencia. Si la ley pasara a nombrar únicamente “trastornos mentales”, sostuvo, la atención quedaría reducida a quienes tengan un diagnóstico psicopatológico individual.

En su análisis, ese giro responde a la mercantilización de la salud y beneficia a corporaciones farmacéuticas que buscan dar respuestas medicamentosas a sufrimientos que, según planteó, son sociales e institucionales.

Internaciones más flexibles y teleconsulta ante un brote psicótico

Sobre las internaciones involuntarias, Prado recordó que la ley actual las permite ante un “riesgo cierto e inminente” y que ese criterio funciona como un marco de derechos humanos para evitar abusos. Flexibilizarlo a un riesgo “grave”, advirtió, vuelve las internaciones arbitrarias o preventivas.

También cuestionó que, ante la escasez de psiquiatras, la reforma habilite la evaluación virtual de pacientes en brote psicótico por teleconsulta, algo que calificó como un enorme peligro clínico. Todo ocurre, remarcó, en un sistema al que se le exige el 10% del presupuesto de salud pero que ejecuta el 1,4%.

Castigo para los chicos, criptomonedas para los de 13

Frente a episodios de violencia o manipulación digital en escuelas, Prado describió una “desafectización”: la realidad toma tono de ficción en las redes, pero las consecuencias emocionales son reales. La respuesta adulta, según dijo, suele centrarse en el señalamiento punitivo.

El psicólogo marcó una contradicción: se promueve la baja de la edad de imputabilidad a los 14 años bajo amenaza de cárcel y, al mismo tiempo, se aprueban normas para que chicos de 13 años puedan invertir en criptomonedas. El Estado les ofrece herramientas financieras complejas y tentadoras, pero responde con castigo cuando aparecen los problemas, en lugar de financiar dispositivos comunitarios y espacios de escucha.

Lo que tenés que saber:

  • La ley de Salud Mental exige destinar el 10% del presupuesto de salud al área, pero según Jorge Prado solo se ejecuta el 1,4%.
  • El Senado aprobó el 30 de octubre la reforma de la Ley 26.657 y la giró a Diputados.
  • El proyecto cambia el “riesgo cierto e inminente” por un riesgo grave de daño para las internaciones involuntarias.
  • Prado advirtió que reemplazar “padecimiento subjetivo” por “trastorno mental” deja afuera el sufrimiento de origen social.
  • El psicólogo cuestionó que se baje la edad de imputabilidad a 14 años mientras se habilita a chicos de 13 a invertir en criptomonedas.
Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas