CABA
El Senado trata la próxima semana el proyecto de ley sobre el gasto por el traspaso de la Policía Federal a la Ciudad
La Cámara Alta tratará el próximo jueves la iniciativa que establece una transferencia de 24.500 millones de pesos anuales del Tesoro Nacional a la Ciudad de Buenos Aires para garantizar el funcionamiento de la fuerza de seguridad traspasada en 2016.
La Cámara Alta tratará el próximo jueves la iniciativa que establece una transferencia de 24.500 millones de pesos anuales del Tesoro Nacional a la Ciudad de Buenos Aires para garantizar el funcionamiento de la fuerza de seguridad traspasada en 2016.
El proyecto de Ley impulsado por el oficialismo que contempla la aprobación de un convenio entre Ciudad y el Gobierno nacional por el traspaso de la policía y fija ese monto en 24.500 millones de pesos anuales, actualizables cada tres meses, será llevado al recinto de sesiones el próximo jueves, en medio de una disputa entre el Frente de Todos y Juntos por el Cambio, que se opone al recorte de la coparticipación a la Capital.
El expediente fija en 24.500 millones de pesos el gasto anual para seguridad en la Ciudad, en lo que respecta al traspaso de una parte de la Policía Federal a la de la Ciudad, acordado mediante un convenio que se firmó entre el gobierno de Mauricio Macri y el jefe de gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta en 2016.
El proyecto establece que ese monto será actualizado de acuerdo con un índice compuesto en un 80 por ciento por el índice nominal del salario promedio de la Policía Federal y en un 20 por ciento por el índice de precios al consumidor (IPC) elaborado por la Dirección General de Estadística y Censos de la ciudad.
El interbloque de Juntos por el Cambio ya adelantó su posición contraria en medio de la polémica abierta cuando el Gobierno nacional anunció días atrás la reasignación de partidas de coparticipación a la Ciudad de Buenos Aires para la creación del Fondo de Fortalecimiento Financiero Fiscal de provincia de Buenos Aires.
El «Convenio de Transferencia progresiva a la Ciudad de facultades y funciones de Seguridad en todas las materias no federales ejercidas en CABA», firmado por el Estado nacional y el Gobierno porteño el 5 de enero de 2016, es un proceso gradual según el cual entre 17 y 19 mil policías federales pasarían al ámbito de la Ciudad.
El convenio estableció la transferencia de las Superintendencias de Seguridad Metropolitana, de Bomberos, de Policía Científica, de Investigaciones Federales, de Tecnologías de la Información y Comunicaciones y de Aviación Federal.
El texto enviado al Senado por el Poder Ejecutivo determina ahora que el Presupuesto General de la Administración Nacional de cada ejercicio fiscal contemplará el financiamiento de los gastos para esas dependencias.
La propuesta especifica además que la suma se dividirá en cuotas mensuales que se transferirán desde el Tesoro Nacional hacia la Ciudad y su actualización se realizará en forma trimestral.
El artículo cuarto de la iniciativa establece que el jefe de Gabinete adecuará el Presupuesto para el ejercicio 2020 a efectos de afrontar el financiamiento de los gastos establecidos en el artículo dos en forma proporcional al tiempo restante hasta la finalización del actual ejercicio.
«A partir de la entrada en vigencia de la presente, el Poder Ejecutivo realizará la readecuación de la participación que le corresponde a la Ciudad», añadió el texto enviado a la Cámara Alta.
El oficialismo apuró los tiempos del proyecto y en una semana obtuvo dictamen, luego de escuchar a la secretaria de Provincias del Ministerio del Interior, Silvina Batakis; y a una decena de expositores que se pronunciaron a favor y en contra de la medida.
La puja de la Cuidad por los fondos coparticipables
Desde el Frente de Todos, que gracias a la mayoría absoluta que mantiene ese bloque en la Cámara alta obtendrá la aprobación de la iniciativa que deberá ser girada a Diputados, defendieron la medida como un acto de «justicia».
«El convenio que se hizo en su momento subió la coparticipación del 1,4 a 3,75 por ciento. Eso fue un invento. El número es totalmente irreal. El expresidente Mauricio Macri quiso beneficiar a un dirigente de su propio partido político transfiriéndole recursos injustamente», opinó el presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara alta, el peronista cordobés Carlos Caserio.
Además, afirmó que «lo que hace el Gobierno nacional es actuar con justicia» porque «pagará el convenio como corresponde, no como la Ciudad quiere».
Por el contrario, para el opositor porteño Martín Lousteau la quita de fondos a la Ciudad tiene «intencionalidad política» y la definió como «lo contrario a la autonomía: es el centralismo que castiga en función de las afinidades políticas y no castiga a los dirigentes, castiga a los ciudadanos».
CABA
El exabrupto de Jorge Macri, pidió juicio político a la jueza De Marinis: “Esta sentencia está manchada de sangre”
El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, salió con dureza contra el fallo de la jueza Laura De Marinis que declaró inconstitucional el Régimen Penal Juvenil y sobreseyó a un adolescente de 14 años, e instruyó al ministro de Justicia porteño, Gabino Tapia, para que inicie de inmediato el proceso de juicio político contra la magistrada.
Pocas horas después de que se conociera el fallo que declaró la inconstitucionalidad del Régimen Penal Juvenil en un caso concreto, el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires salió a la ofensiva con una retórica encendida que convirtió la decisión de una jueza de primera instancia en munición política. «Esta sentencia está manchada de sangre. Vamos a pedir inmediatamente juicio político», afirmó Jorge Macri, quien instruyó al ministro de Justicia porteño, Gabino Tapia, para que avance en ese sentido.
La resolución cuestionada fue dictada el 21 de septiembre de 2026 por Laura De Marinis, titular del Juzgado de Primera Instancia Penal Juvenil, Contravencional y de Faltas N.° 3 de la Ciudad de Buenos Aires, quien sobreseyó a un menor de 14 años acusado por robo en grado de tentativa y declaró inconstitucional el artículo de la Ley 27.801 que habilita el juzgamiento de adolescentes de esa edad. La magistrada aclaró que el fallo aplica exclusivamente para ese caso y no tiene alcance general.
«La gente de bien no puede seguir siendo rehén»
Macri usó sus redes sociales para citar la cobertura periodística del fallo y acompañó la publicación con una declaración directa: «Estos jueces garantistas defensores de delincuentes tienen que quedar en evidencia». Más tarde, en declaraciones televisivas, el mandatario amplió su posición con una retórica que opone, de manera sistemática, a víctimas y magistrados garantistas.
«La gente de bien no puede seguir siendo rehén de decisiones que garantizan el delito. No voy a pedir perdón por defender a los porteños de bien», sostuvo. Y agregó que «si eso requiere la discusión política con la Justicia, lo voy a hacer, porque la inmensa mayoría de la sociedad quiere vivir en paz».
Macri calificó el fallo de «una barbaridad, una aberración» y acusó a De Marinis de extralimitarse en sus funciones. «Desgraciadamente, estamos acostumbrados a estos jueces que en lugar de respetar y hacer cumplir la ley, la quieren reinterpretar. Si quieren escribir leyes, tienen que ir al Congreso, tienen que ser diputados, senadores. Una vez que el marco legal está establecido, tienen que aplicar la ley», sentenció.
El argumento jurídico que Macri desestimó
El jefe de Gobierno también cuestionó la lógica interna del fallo, que en su argumentación señala que el sistema adulto no puede castigar a adolescentes por el desamparo al que el propio Estado los sometió desde la infancia. Para Macri, ese razonamiento es, en sí mismo, una contradicción: «La jueza dice que este chico está en una situación de indefensión, de riesgo, y lo vuelve a dejar en esa situación. Cuando la ley que se aprobó justamente permite que haya medidas de cuidado para el chico, podría ser desde tareas comunitarias hasta medidas de cuidado y de tratamiento».
«Esta ley tiene herramientas que le dan a esta jueza, si realmente le importa el chico, la posibilidad de protegerlo. La jueza deja a la sociedad en indefensión, porque acaba de dejar a un delincuente en libertad y deja a ese chico en la indefensión en la que ella misma describe: no hay racionalidad alguna», afirmó. Y cerró con una acusación que apunta a los motivos de la magistrada: «Parece que buscan notoriedad en la defensa de un garantismo, quedar bien, tratar de jugar para su propia tribuna. Acá hay una clara intencionalidad y un sesgo político que pone siempre al delincuente como víctima».
Juicio político como herramienta de presión política
La amenaza de juicio político a un juez por el contenido de una sentencia es, en sí misma, una señal de alarma para la independencia del Poder Judicial. El instituto del juicio político está previsto para casos de mal desempeño, delitos en el ejercicio de las funciones o crímenes comunes, no para sancionar interpretaciones jurídicas con las que el Poder Ejecutivo discrepa. Macri lo sabe, y aun así lo anuncia con énfasis: «Veremos quién levanta la mano y quién no para el juicio político. Lo bueno de esto es poner en blanco sobre negro y saber quién se para del lado de los delincuentes y quién se para del lado de los porteños de bien».
La frase revela la operación política detrás del anuncio: no se trata de una acusación jurídicamente fundada contra la jueza, sino de un mecanismo para instalar una grieta en términos morales y disciplinar al Poder Judicial ante fallos que contraríen la agenda de seguridad del oficialismo. El propio Macri anticipó que también apelará la resolución, lo que es la vía procesal correcta. Pero eligió comunicar primero la amenaza de juicio político, no el recurso de apelación.
No es un caso aislado. En la provincia de Buenos Aires, cuando la jueza Marta Pascual suspendió la aplicación del Régimen Penal Juvenil en septiembre, legisladores de La Libertad Avanza bonaerense también anunciaron pedidos de juicio político. El patrón se repite: un fallo que contraria la ley impulsada por el oficialismo, una reacción política inmediata que convierte a la magistrada en blanco, y la amenaza de destitución como señal intimidatoria al resto del Poder Judicial.
Lo que tenés que saber
- Jorge Macri, jefe de Gobierno porteño, calificó el fallo de la jueza De Marinis como «una barbaridad, una aberración» y anunció el pedido de juicio político, instruyendo al ministro de Justicia Gabino Tapia.
- La jueza Laura De Marinis declaró inconstitucional el artículo de la Ley 27.801 y sobreseyó a un menor de 14 años; el fallo tiene alcance exclusivamente para ese caso concreto.
- Macri sostuvo que apelará la decisión, que es la vía procesal correcta, pero eligió anunciar primero el juicio político como mensaje político al Poder Judicial.
- El juicio político está previsto para mal desempeño o delitos, no para sancionar interpretaciones jurídicas con las que el Ejecutivo discrepa.
- El patrón se repitió en la provincia de Buenos Aires con la jueza Marta Pascual, también amenazada de juicio político tras suspender la misma ley en septiembre.
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