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Jorge Macri predica “orden” en Miami ante la derecha continental

El jefe de Gobierno porteño participó en Miami del Encuentro Atlántico de Think Tanks 2026, organizado con el apoyo de la Fundación Hanns Seidel, y allí planteó que orden y libertad son «conceptos complementarios». El discurso, destinado a audiencias afines a la derecha regional, pone en el centro el rol del Estado como garante del «cumplimiento de la ley» y deja ver la construcción política que Jorge Macri proyecta de cara a los próximos comicios nacionales.

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Macri predica "orden y libertad" en Miami ante los think tanks de la derecha regional.

“Una sociedad no puede ser verdaderamente libre si no hay orden”. Con esa frase como eje, Jorge Macri eligió Miami, y no Buenos Aires, para presentar su hoja de ruta ideológica ante los tanques de pensamiento de la derecha latinoamericana y europea. El escenario no fue casual: el Encuentro Atlántico de Think Tanks 2026 es un espacio donde confluyen las corrientes conservadoras y liberales del continente, y el jefe de Gobierno porteño se colocó allí como uno de sus referentes más activos.

Jorge Macri, primo del expresidente Mauricio Macri y conductor del PRO en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, participó del encuentro organizado por Florida International University (FIU), la Unión de Partidos Latinoamericanos (UPLA) y la Fundación Hanns Seidel, brazo político de la Unión Social Cristiana de Baviera (CSU). Fue allí donde sintetizó su posición con la fórmula: «Orden para la libertad. Libertad para progresar.»

El argumento: orden como condición de la libertad

La retórica de Macri en Miami no fue novedosa en términos filosóficos, pero sí reveladora en términos de posicionamiento. El debate que planteó giró, según sus propias palabras, en torno a «por qué orden y libertad no son conceptos opuestos, sino complementarios». La frase puede leerse como una respuesta implícita al discurso libertario de Javier Milei, que en su versión más radicalizada tiende a oponer libertad individual a cualquier restricción estatal, incluidas las que garantizan el orden público y los derechos sociales.

«No hay libertad cuando el que cumple la ley tiene que vivir condicionado por el que la rompe. No hay libertad cuando el Estado pone trabas al que quiere trabajar, invertir y generar empleo», sostuvo el mandatario porteño. La segunda parte de la afirmación apunta directamente al argumento patronal clásico contra la regulación laboral, en un marco donde el gobierno nacional avanza con desregulaciones en múltiples áreas.

El Estado que «hace lo que tiene que hacer»

La diferencia que Macri pretende marcar con el ala más ultraliberal de la coalición gobernante está en la función del Estado. «Por eso creemos en un Estado que haga lo que tiene que hacer: cuidar, hacer cumplir la ley, defender la propiedad y generar las condiciones para que las personas puedan progresar», afirmó. La definición es funcional a un programa conservador clásico que no cuestiona la presencia del Estado, sino que la reduce a sus funciones de seguridad, control y protección de la propiedad privada, excluyendo los derechos sociales, laborales y redistributivos que históricamente han definido al Estado de bienestar.

El pasaje más explícitamente político del discurso fue la apelación a demostrar capacidad de gobierno: «También tenemos que demostrar que sabemos gobernar. Que nuestras ideas no son solamente discursos: se traducen en orden, en resultados y en una mejor calidad de vida», dijo Macri. La referencia a «resultados» en la Ciudad de Buenos Aires, donde el PRO gobierna desde 2007, contrasta con indicadores persistentes de deterioro en el acceso a la vivienda, la salud pública y la educación en los barrios populares porteños.

El escenario: la internacional conservadora y la proyección nacional

El Encuentro Atlántico de Think Tanks no es un foro académico neutral. La participación de la Fundación Hanns Seidel, ligada al partido demócrata cristiano bávaro CSU, marca una filiación ideológica concreta con la democracia cristiana europea de centroderecha. La UPLA, por su parte, agrupa a partidos de derecha y centroderecha de América Latina. La elección de ese escenario para plantear una hoja de ruta ideológica revela que Macri está construyendo redes de apoyo regional para una candidatura que todavía no anunció pero que sus gestos políticos describen con claridad.

En un año preelectoral, el viaje a Miami tiene lecturas múltiples. El jefe de Gobierno porteño se posiciona ante la audiencia interna como un líder con proyección internacional y ante la audiencia regional como un interlocutor confiable para los sectores que buscan una alternativa al kirchnerismo y al mileísmo extremo. La fórmula «orden para la libertad» funciona como una tercera vía retórica que Macri intenta instalar, aunque sin apartarse del mismo bloque político que sostiene al gobierno de La Libertad Avanza.

Lo que tenés que saber

  • Jorge Macri participó del Encuentro Atlántico de Think Tanks 2026 en Miami, organizado por FIU, UPLA y la Fundación Hanns Seidel.
  • El jefe de Gobierno porteño planteó que «una sociedad no puede ser verdaderamente libre si no hay orden» y defendió un Estado centrado en seguridad y protección de la propiedad.
  • Definió el orden y la libertad como «conceptos complementarios» en un discurso dirigido a audiencias de la derecha y centroderecha regional.
  • La participación en un foro de think tanks conservadores internacionales se enmarca en una construcción política con proyección hacia las elecciones nacionales.
  • Macri sintetizó su posición con la consigna «Orden para la libertad. Libertad para progresar.»

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Lula aplastó a Bolsonaro entre los brasileños que votaron en la Argentina: 66% a 27% en la Embajada

Mientras en Brasil la primera vuelta dejó un resultado apretado con ventaja para Flávio Bolsonaro, el voto de los más de 13.000 ciudadanos brasileños habilitados en la Argentina contó una historia muy diferente: Lula da Silva se impuso con el 66% en Buenos Aires frente al 27% de su rival. El padrón en el exterior, con mayoría de mujeres jóvenes y universitarias, fue un anticipo del tipo de coalición que el PT deberá construir para revertir el resultado el 25 de octubre.

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En la Embajada de Brasil sobre la calle Cerrito, en el porteño barrio de Retiro, el resultado fue tan aplastante que parecía pertenecer a otro país. Luiz Inácio Lula da Silva se impuso con el 66% de los votos entre los brasileños que sufragaron en la Argentina, mientras que el senador Flávio Bolsonaro apenas alcanzó el 27%. Un contraste brutal con el escenario de la primera vuelta en suelo brasileño, donde el candidato del Partido Liberal (PL) se impuso por más de dos puntos porcentuales sobre el actual presidente.

La embajada porteña concentró la abrumadora mayoría del voto diaspórico: 11.873 electores habilitados sobre un total nacional de 13.138, lo que convirtió a la Argentina en el país latinoamericano con mayor cantidad de votantes brasileños en el exterior, superando incluso a Ciudad del Este, en Paraguay. El dato no es menor: refleja la magnitud de la comunidad brasileña radicada en este país y el peso político que puede tener en una disputa que se definirá en el balotaje del 25 de octubre.

Un padrón con rostro joven, universitario y femenino

Los datos del Tribunal Superior Electoral (TSE) revelan una composición sociológica del padrón exterior que explica, en buena medida, el resultado: el 66% de los inscriptos son mujeres y el 60% tiene menos de 40 años. A eso se suma que un 56,7% cuenta con estudios universitarios completos o en curso, con una fuerte presencia de estudiantes de Medicina atraídos por las universidades argentinas. Esta fisonomía del electorado en el exterior fue clave para el abrumador resultado favorable a Lula.

La jornada del domingo reflejó esa vitalidad militante: se organizaron combis desde ciudades como Rosario para trasladar a votantes que necesitaban llegar hasta Buenos Aires o Córdoba, ya que la sede porteña debió absorber electores de hasta 12 provincias distintas. A lo largo de la jornada, las inmediaciones de la embajada mostraron una presencia masiva de prendas rojas en apoyo al Partido de los Trabajadores (PT), convirtiendo el operativo electoral en una demostración de fuerza militante.

Córdoba ajustada, Mendoza sorprendente

El panorama fue más complejo en el interior del país. En Córdoba, Lula se impuso de forma ajustada con el 49,59% frente al 43,32% de Bolsonaro, en una mesa que exhibió un equilibrio muy distinto al de la capital. Pero el caso más llamativo fue el de Mendoza, donde Bolsonaro venció al mandatario por apenas seis votos (55 a 49), en una urna única que convirtió cada sufragio en un dato determinante. La distribución geográfica del voto exterior confirma que la polarización que atraviesa a la sociedad brasileña no cesa en los límites del país.

Un padrón que se achica y un contexto diplomático tenso

Los números también registraron una tendencia que merece atención: el padrón de brasileños habilitados en la Argentina bajó de 14.590 electores en 2022 a 13.138 en esta elección, lo que refleja la contracción de la comunidad brasileña residente en el país en los últimos años. La cifra se inscribe además en un contexto de enfriamiento diplomático bilateral que marcó el período entre ambas elecciones.

La jornada transcurrió en general con tranquilidad, aunque no estuvo exenta de incidentes: por la mañana se registraron cruces de cánticos entre militantes y la detención de un hombre por atentado y resistencia a la autoridad durante un operativo contra la venta ambulante sin autorización en inmediaciones de la embajada.

Moro ganó en Paraná: el lawfare tiene candidato victorioso

En paralelo a la definición presidencial, el domingo también dejó otro resultado que no pasó inadvertido en el mapa político regional: Sergio Moro, el juez que condenó a Lula en el marco del proceso de lawfare que lo llevó preso y lo dejó sin derechos políticos durante años, ganó la gobernación de Paraná como candidato del Partido Liberal, el mismo espacio que impulsa la candidatura de Flávio Bolsonaro. La figura de Moro como funcionario electo dentro del esquema bolsonarista refuerza la dimensión judicial y política de una disputa que va mucho más allá de la economía.

Lo que tenés que saber:

  • Lula da Silva obtuvo el 66% de los votos entre los brasileños habilitados en Buenos Aires; Bolsonaro apenas alcanzó el 27%.
  • La Argentina concentró 13.138 votantes brasileños, el mayor padrón exterior de América Latina, con sede principal en la Embajada de Retiro.
  • El padrón exterior es mayoritariamente joven, femenino y universitario: 66% mujeres, 60% menores de 40 años, 56,7% con estudios universitarios.
  • En Mendoza, Bolsonaro venció a Lula por apenas seis votos (55 a 49); en Córdoba, Lula se impuso por seis puntos.
  • Sergio Moro, el juez que condenó a Lula, ganó la gobernación de Paraná como candidato del Partido Liberal de Bolsonaro.

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