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Judiciales ⚖️

Bolivia desmintió que Áñez esté incomunicada y en peligro por su salud

«Desde el pasado viernes, hay de cuatro a seis médicos en el recinto penitenciario vigilando de modo permanente la salud de la señora Áñez y también tenemos dispuesta la unidad de emergencia», señaló el jefe del equipo médico que supervisa la atención de la ex gobernante, informó la agencia boliviana de noticias ABI.

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El Gobierno boliviano desmintió hoy que la expresidenta de facto, Jeanine Áñez, esté incomunicada, y que además se estableció una guardia médica permanente para supervisar su estado por la huelga de hambre que está realizando, por lo que niega que se estén vulnerando su derecho a la salud.

«Desde el pasado viernes, hay de cuatro a seis médicos en el recinto penitenciario vigilando de modo permanente la salud de la señora Áñez y también tenemos dispuesta la unidad de emergencia», señaló el jefe del equipo médico que supervisa la atención de la ex gobernante, informó la agencia boliviana de noticias ABI.

Áñez se declaró en ayuno voluntario el miércoles 9 en la cárcel donde está en detención preventiva desde marzo del año pasado, en espera de juicio ordinario por el golpe de Estado con el expresidente Evo Morales, que la llevó al poder.

El director del Hospital de Clínicas de La Paz, Johnny Ayllón, dijo que la salud de Áñez es estable, según constataron médicos que la atendieron pese a su negativa.

«La paciente está estable, aunque se la atiende incluso contra su voluntad como ordenó el juez, y los servicios médicos han establecido que su estado no reúne características para ser internada», dijo.

También lamentó que la exmandataria de facto haya rechazado la atención en por lo menos dos oportunidades, «aunque luego ha accedido», señaló.

Advirtió que por la huelga de hambre «en algún momento va a tener una descompensación y en ese momento vamos a tener que intervenir así sea en contra de su voluntad, internarla y darle las garantías para que pueda salir adelante».

Una misión de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH) dijo el fin de semana, tras visitar a Áñez en la cárcel, que había constatado que sus derechos eran respetados, al contrario de lo que denunciaba insistentemente la hija de la expresidenta, Carolina Ribera.

La OACNUDH «constató que hasta el momento se ha respetado su decisión (de Áñez) como un ejercicio legítimo del derecho a la protesta. Se ha constatado que no se ha producido ninguna acción de parte de las autoridades de alimentación/tratamiento forzados», dijo el organismo en un comunicado vía Twitter.

El Ministerio de Gobierno y la Dirección de Régimen Penitenciario reportaron en términos parecidos la situación de Áñez y revelaron que habían prohibido el ingreso de Ribera a la cárcel debido a su «mal comportamiento», incluidas agresiones a guardias del local.

Áñez será juzgada por su proclamación irregular como titular del Senado y posteriormente como presidenta del Estado Plurinacional de Bolivia en 2019.

La ex mandataria de facto está con prisión preventiva desde el 15 de marzo de 2021, y desde su ingreso al penal de Miraflores ella misma y su familia denunciaron maltratos, desatención a su salud y hasta un intento de suicidio.

En octubre de 2021, la defensa de Áñez sufrió un revés cuando la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) rechazó una solicitud de medidas cautelares porque consideró que el Estado boliviano velaban por la salud de la detenida.

Policiales 🚨

Terror en La Matanza: encontraron una granada activa y desbarataron una banda narco que usurpaba casas

Cinco procedimientos simultáneos permitieron secuestrar miles de dosis de estupefacientes, un importante arsenal y dinero en efectivo. La investigación apunta a un hombre alojado en una unidad penitenciaria, acusado de coordinar los movimientos de sus colaboradores desde su celda.

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Un importante despliegue policial permitió desarticular una organización dedicada al narcotráfico y a la ocupación violenta de propiedades en el partido bonaerense de La Matanza. Durante los procedimientos, los efectivos encontraron miles de dosis de drogas, armas de fuego, chalecos antibalas y un explosivo que requirió la intervención de especialistas.

La investigación también puso el foco sobre un hombre detenido en la Unidad Penitenciaria N° 2 de Sierra Chica, señalado como el presunto responsable de coordinar las actividades del grupo desde su lugar de alojamiento.

Cinco allanamientos y un operativo dentro de la cárcel de Sierra Chica

El procedimiento incluyó cinco allanamientos simultáneos. Cuatro se realizaron en diferentes domicilios de La Matanza y el restante tuvo lugar en la unidad penitenciaria donde permanece alojado Claudio Nahuel Ledesma Blanco, conocido como «El Gendarme».

De acuerdo con la investigación, el sospechoso habría mantenido comunicación con sus colaboradores mediante teléfonos celulares y les habría transmitido instrucciones para llevar adelante las actividades de la organización.

Durante la requisa de su celda, los efectivos secuestraron tres teléfonos celulares con líneas activas y conexión de datos.

Como resultado de los operativos, dos personas fueron aprehendidas: un hombre de 39 años y una mujer de 22. Por su parte, el interno quedó notificado en carácter de detenido e imputado en la causa.

Usurpaban viviendas por la fuerza para convertirlas en puntos de venta de droga

Uno de los principales aspectos de la investigación apunta al mecanismo utilizado por la organización para apropiarse de diferentes propiedades.

Según las fuentes policiales, los integrantes del grupo ocupaban viviendas mediante amenazas y el uso de armas de fuego. Los inmuebles eran utilizados posteriormente para almacenar, distribuir y comercializar estupefacientes, además de funcionar como centros operativos.

Uno de los lugares identificados estaba ubicado en Ciudad Evita y era conocido como «La Ventanita».

El nombre respondía a la modalidad de comercialización: los compradores recibían las sustancias a través de una abertura de la vivienda, frente a la cual se formaban largas filas.

Enfrente funcionaba otro inmueble que también habría sido ocupado por la fuerza. Ese domicilio era utilizado como centro operativo y espacio de custodia de la organización.

Más de 3.000 dosis de droga, cinco millones de pesos y un arsenal

Los allanamientos permitieron secuestrar una importante cantidad de estupefacientes, dinero y elementos vinculados con la actividad investigada.

Entre los principales elementos incautados aparecen:

  • 2.526 dosis de pasta base.
  • 515 dosis de cocaína.
  • Cinco millones de pesos en efectivo.
  • Una escopeta calibre 12 cargada.
  • Una pistola ametralladora con numeración suprimida.
  • Tres pistolas marca Bersa: una calibre .22 y dos de 9 milímetros.
  • Municiones de diferentes calibres.
  • Cuatro equipos de comunicación tipo handy.
  • Elementos para el corte y fraccionamiento de drogas.
  • Anotaciones vinculadas con la investigación.

Las dos pistolas 9 milímetros presentaban identificaciones adulteradas o carecían de numeración, mientras que parte del armamento secuestrado quedó incorporado a las actuaciones judiciales.

También encontraron dos chalecos antibalas que registraban pedidos de secuestro vigentes por hurto y robo, respectivamente, además de una pechera con la inscripción «POLICÍA».

El hallazgo de una granada activa obligó a convocar a Explosivos

Uno de los momentos más delicados del operativo ocurrió dentro de la vivienda utilizada como centro operativo de la organización.

Allí, los investigadores encontraron una granada activa junto con el resto del armamento.

Ante el peligro que representaba el artefacto, los efectivos interrumpieron su manipulación y solicitaron la presencia de la Dirección de Explosivos de la Policía bonaerense.

Los especialistas aseguraron el sector y realizaron el procedimiento correspondiente para desactivar el explosivo.

El hallazgo quedó incorporado al conjunto de elementos secuestrados durante los allanamientos.

Quién es el presunto líder que coordinaba las operaciones desde prisión

La investigación identificó como presunto jefe de la organización a Claudio Nahuel Ledesma Blanco, alias «El Gendarme», de aproximadamente 30 años y oriundo del barrio Areco de Virrey del Pino.

Según la información policial, el hombre registraba antecedentes por delitos contra las personas y hechos de violencia con armas.

En 2016 fue detenido en el marco de una causa por homicidio criminis causa en concurso real con homicidio agravado en grado de tentativa. Además, era investigado por su posible vinculación con otros asesinatos.

Entre esos hechos figuraba el crimen de un efectivo de la Comisaría de Virrey del Pino, ocurrido en 2015.

Los investigadores sostienen que, pese a permanecer alojado en Sierra Chica, habría conservado contacto con integrantes de la organización y transmitido instrucciones para desalojar violentamente a ocupantes de distintas propiedades.

En anteriores requisas realizadas en su celda también le habrían secuestrado teléfonos celulares.

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