Conectate con El Argentino

Región

Paraguay: el ex presidente Fernando Lugo sufrió un ACV y está en coma inducido

El equipo médico que lo atiende resolvió practicarle una intervención endovascular para detectar en qué parte específica se produjo y para determinar si es posible controlarlo sin necesidad de una cirugía.

Publicado hace

#

El-Argentino-Ex presidente de Paraguay Fernando Lugo

El ex presidente y senador de Paraguay Fernando Lugo, de 71 años, sufrió hoy un accidente cerebrovascular (ACV) por el que fue internado en una clínica de Asunción, donde permanecía en coma inducido e iba a ser sometido a una intervención para determinar si se podía controlar el sangrado sin necesidad de una cirugía, informó su médico, el también senador Jorge Querey.

Se detectó un sangrado en el cerebro de Lugo, por lo que se resolvió practicarle una intervención endovascular para detectar en qué parte específica se produjo y, de paso, determinar si era posible controlarlo sin necesidad de una cirugía, explicó Querey esta noche, al dar el último parte sobre el estado del exmandatario.

Querey afirmó que Lugo seguía en estado grave aunque no se podía realizar ningún pronóstico certero y subrayó que todo paciente que ingresa a terapia intensiva está expuesto a eventuales complicaciones, según el diario asunceño Última Hora.

Lugo «sufrió un derrame de origen isquémico» cuando se encontraba en su oficina del Senado, explicó Querey, médico y senador del partido de izquierda Frente Guasú (Frente Grande), al que pertenece el exmandatario, en su primer informe..

Su cuadro era «estable, pero está conectado a un respirador y en coma inducido», estado en el que permanecería al menos hasta mañana, indicó Querey.

«Dentro de la complejidad, la situación está controlada; si no tenemos una sorpresa, el pronóstico es bueno», agregó Querey, al tiempo que precisó que «el sangrado que tuvo es pequeño gracias a los medicamentos que ingiere», según la agencia de noticias AFP.

Lugo había regresado a Paraguay el lunes «ya con síntomas» desde Colombia, donde asistió a la ceremonia de asunción del presidente Gustavo Petro, dijo a la prensa la legisladora Esperanza Martínez, quien lo acompañó en ese viaje.

«Es una persona hipertensa y estaba siguiendo tratamiento», comentó Martínez tras aclarar que Lugo «es un paciente de riesgo».

Querey recordó que Lugo es un «paciente con un tratamiento de larga data» que recibe medicación permanente para la coagulación y la circulación.

El ex mandatario fue diagnosticado en 2010 de un cáncer de linfoma en etapa inicial, por el que recibió tratamiento en Brasil y se recuperó en 2012.

Lugo, un exobispo católico, gobernó Paraguay entre 2008 y 2012. Su triunfo electoral en 2008 terminó con 61 años de hegemonía del Partido Colorado.

Ha sido hasta ahora el único mandatario que no pertenece al derechista Partido Colorado desde que esa fuerza política asumió el poder en 1954, primero bajo la dictadura de Alfredo Stroessner y a partir de 1989 en democracia.

Lugo fue destituido de la presidencia en junio de 2012, nueve meses antes de las elecciones presidenciales, mediante un controvertido juicio político en el Congreso, acusado de mal desempeño de sus funciones.

Región

Fin de la 6×1: Brasil discute trabajar menos antes del balotaje Lula-Bolsonaro

El Senado fijó cinco sesiones de debate y una votación posible el 15 de octubre para la enmienda que baja la jornada máxima de 44 a 40 horas y garantiza dos días de descanso. Necesita 49 de los 81 votos.

Publicado hace

#

Davi Alcolumbre, presidente del Senado de Brasil, habla durante una sesión del plenario del Senado Federal.
La reducción de la jornada laboral llega al Senado brasileño y se mete de lleno en el balotaje entre Lula y Bolsonaro.

Casi 40 millones de brasileños trabajan seis días para descansar apenas uno. Esa es la cifra que puso sobre la mesa el presidente del Senado de Brasil al anunciar que la Cámara alta debatirá, a días del balotaje, la enmienda constitucional que termina con la escala 6×1 y reduce la jornada máxima de 44 a 40 horas semanales. En plena campaña, el país vecino discute cómo devolverles tiempo de vida a los trabajadores.

Davi Alcolumbre, titular del Senado, presentó este martes el calendario para tratar la Propuesta de Enmienda Constitucional (PEC) 221/2019, que la Cámara de Diputados aprobó a fines de mayo. Aseguró que cumplirá exactamente el rito reglamentario, que exige cinco sesiones de debate antes de la votación. En la práctica, habrá cinco jornadas de discusión entre esta semana y la próxima, y la votación en primera vuelta podría llegar el 15 de octubre, diez días antes de la segunda vuelta presidencial.

Qué cambia para los trabajadores

La escala 6×1 es el régimen por el cual se trabaja seis días seguidos con uno solo de descanso. El texto en debate establece dos días de descanso semanal remunerado, sin reducción salarial, y baja el tope de la jornada de 44 a 40 horas semanales, según el detalle publicado por la prensa brasileña. El fin de la 6×1 es una de las prioridades del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva en el Congreso.

«Cada senador y senadora de esta legislatura tendrá la libertad de votar con su corazón, con su conciencia y con su convicción, si considera razonable disminuir la escala de trabajo de casi 40 millones de brasileños que viven en la escala 6×1 desde hace décadas», afirmó Alcolumbre, que ante los periodistas dejó entrever su postura personal favorable a la enmienda.

Una cuenta difícil y un reloj en contra

Para ser aprobada, la PEC necesita al menos 49 votos a favor, el 60% de los 81 senadores, en dos turnos de votación. Y entre uno y otro turno el reglamento exige otras tres sesiones de debate, por lo que no está garantizado que la aprobación definitiva llegue antes del 25 de octubre.

El camino ya venía trabado. Tras la media sanción de Diputados, Alcolumbre mantuvo el texto parado y recién en agosto lo giró a la Comisión de Constitución y Justicia (CCJ), que lo aprobó a principios de septiembre. Aun así, no lo llevó al pleno: explicó que prefirió esperar el final de la primera vuelta, en la que muchos senadores competían por distintos cargos, para no generar incomodidades a sus colegas durante la campaña.

Ahora la resistencia se trasladó al recinto. La oposición acusa al oficialismo de usar el tema con fines electorales en medio del balotaje y sus líderes en el Senado articulan para no dar quórum en las sesiones de discusión. Del lado del Gobierno, algunos referentes reconocen que el avance de los candidatos de derecha en la renovación del Senado del domingo complica las chances de aprobarla. La oposición que se presenta como la voz del cambio busca vaciar el recinto para no tener que votar una mejora concreta para millones de trabajadores.

El telón de fondo: un balotaje cabeza a cabeza

La discusión llega en el momento más caliente de la campaña. En la primera vuelta del 4 de octubre, el senador Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal (PL), obtuvo más de 56 millones de votos, alrededor del 47% de los válidos, contra casi 53,9 millones de Lula, cerca del 45%. Desde entonces, la alianza de União Brasil y Progressistas, el exgobernador de Goiás Ronaldo Caiado y el excandidato Romeu Zema anunciaron su apoyo al hijo del expresidente Jair Bolsonaro. Lula, por su parte, salió a buscar a los 29 millones de brasileños que no fueron a votar: «Tenemos que ir a buscar esos 29 millones de brasileños que no votaron, para que sepan que el voto es necesario para definir el futuro de este país».

En ese escenario, la reducción de la jornada se volvió tema de campaña: los senadores oficialistas recuerdan que el debate lleva años en el Congreso, y la oposición lo acusa de oportunismo electoral.

El contraste con la Argentina de Milei

La comparación con lo que ocurre de este lado de la frontera es inevitable. La Ley 27.802 de Modernización Laboral, sancionada en febrero y promulgada en marzo, mantuvo el tope de 8 horas diarias y 48 semanales que fija la Ley 11.544 desde 1929, e incorporó la posibilidad de pactar un banco de horas para compensar horas extras, siempre que se respeten 12 horas de descanso entre jornadas y 35 horas de descanso semanal.

Los resultados que exhibe esa reforma, según estimaciones del Instituto Argentina Grande (IAG), están lejos de lo prometido: 36.000 empleos formales perdidos y 6.905 empresas menos en sus primeros cuatro meses de vigencia. Mientras Brasil debate trabajar menos sin ganar menos, la Argentina de Milei flexibilizó la jornada y, según el IAG, sigue perdiendo empleo registrado.

Lo que tenés que saber:

  • El Senado de Brasil debatirá la PEC que termina con la escala 6×1 y baja la jornada máxima de 44 a 40 horas semanales.
  • Habrá cinco sesiones de discusión y la votación en primer turno podría ser el 15 de octubre; se necesitan 49 de los 81 votos en dos turnos.
  • Según Davi Alcolumbre, casi 40 millones de brasileños trabajan bajo la escala 6×1.
  • El balotaje entre Flávio Bolsonaro y Lula da Silva será el 25 de octubre.
  • En la Argentina, la reforma laboral de Milei mantuvo el tope de 48 horas semanales e incorporó el banco de horas.
Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo