Mundo 🌐
Brasil y las elecciones: jornadas de miedo y pesados silencios
Pocos gritan su voto. Mucho menos los Petistas. Después de los asesinatos, las elecciones en el Brasil de Bolsonaro ya están teñidas de sangre, violencia y fascismo.
La Villa Militar de Río de Janeiro, una de las más grandes de América Latina, será el barrio en el que votará el domingo el excapitán del Ejército y actual presidente brasileño Jair Bolsonaro, y que espera en tensión las elecciones, pese a los constantes cuestionamientos del mandatario a la legitimidad del sistema electoral con el que fue electo.
«Muita calma nessa hora» (mucha calma en este momento), repite la muletilla brasileña cuando se viven tiempos convulsos, y ese es el aire que se respira en el lugar donde Bolsonaro también votó en 2018.
El barrio, que fue planeado en los primeros años del siglo pasado, está ubicado en la zona oeste de la ciudad costera, que supo ser capital del país hasta la década del 60.
La gran presencia de uniformados da la impresión de que Joao Figueiredo, el último líder de la dictadura militar, nunca se fue.
Grupos de entre 18 y 20 años salen de la escuela de formación militar de la villa, entre ellos, tres jóvenes negros que explican, sin muchas palabras, por qué votarán por Bolsonaro.
«Quiero que se quede todo como está, está bien así. Me gusta lo que está haciendo (Bolsonaro) por eso el domingo voto 22 (la lista del Presidente)», dice a Télam Victor Martíns.
«Lo veo trabajando, pero agarró a Brasil en una situación crítica, está haciendo lo que puede», agrega. «Si uno hace bien su trabajo en el servicio militar, uno puede quedarse 8 años» trabajando, pero «no se puede hacer una carrera», explica.
Marlom Magallaens, de 18 años, asiente, pero dice que no le gusta mucho la política, aunque va a votar por Bolsonaro.
A su lado, Julio Martins, que aún es estudiante de secundaria, considera que «ningún político es bueno, pero no hay que dejar que Lula vuelva», en referencia al expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, el favorito en las encuestas.
«En el cuartel todos van a votar a Bolsonaro. Él pasó por acá por la escuela de capitanes del Ejército«, asegura Wemerson, de 19 años, junto a su madre.
Ella, en tanto, dice que va a «votar para cambiar al gobierno«. «En mi caso no lo apoyo (a Bolsonaro). Necesitamos hospitales, estamos sin médicos«, asegura Marcia Sutero, de 44 años, en una muestra de las diferencias que se ven dentro de las familias.
Alesandra Camilo y Maxi Jesus caminan de la mano detrás de su hijo, que iniciará el servicio militar. Sonríen cuando dicen que van a ir a votar el domingo «con entusiasmo» pero enseguida llegan las diferencias.
«Mi voto es por Lula. Siempre me gustó. Él robó, pero no importa. Yo y mi hija somos PT (Partido de los Trabajadres)«, dice ella, trabajadora ama de casa de 44 años.
Él asegura que votará por Bolsonaro: «Me gusta su actitud, lo voté por eso y voy a seguir votándolo. Puso un freno a la corrupción«, afirma, y agrega que su posición sobre la tenencia de armas es que no las usa «pero el que quiera usar que las use» y sobre la relación entre Estado y religión «tiene derecho de expresar su fe como todos».
Su esposa replica: «Bolsonaro no tiene ni fe, es un mentiroso».
En la escuela Rosa da Fonseca, donde Bolsonaro digitará la botonera de la urna digital que intentó impugnar durante toda la campaña, el personal de limpieza -sin dar nombres- comenta que están preparando la jornada del domingo.
Mientras tanto, la directora del colegio secundario se reúne con dos militares que, al salir, cuaderno en mano, no quieren hacer declaraciones.
Las expresiones políticas en público son tímidas. Hablar puede tener riesgos.
«Marco Antonio», de 53 años, no quiere dar su nombre real porque es dueño de un local de venta de artículos militares en el ingreso a la villa militar y asegura que allí «hablar de Bolsonaro es difícil».
«Estamos aprensivos y con miedo de que realmente suceda un golpe, son muy peligrosos. Yo voy a votar por Lula», asegura a Télam.
Para el también abogado, Bolsonaro «es la escoria. Compró al Centrao (grupo parlamentario que es acusado de vender su apoyo a gobiernos a cambio de presupuesto y cargos) La gente está pasando hambre. Además de incompetente y genocida, es malo, es el tope de la ignorancia. Tengo vergüenza de este presidente», agrega y comenta que días atrás casi se pelea a golpes porque tres extraños lo interrumpieron en la vía pública porque lo escucharon criticar a Bolsonaro.
«Si hablás mal de Bolsonaro tenés que hablar bajo», concluye.
Raquel Pereyra, de 37 años, es empleada en su tienda y votará por la reelección del Gobierno porque considera que el mandatario «hizo lo que pudo según sus posibilidades, ya que le tocó la época de la pandemia y tuvo muchas barreras».
Pereyra solo dice que el Presidente es una «persona bien espontánea, que dice lo que le viene a la cabeza».
Sobre la inflación, apunta que Bolsonaro intentó reducirla bajando el precio de los combustibles previo a las elecciones y que, si bien «muchos dicen que con Lula estaban mejor», el aumento actual de los precios «es por el imprevisto de la pandemia».
«Ese e o meu cara (ese es mi hombre). Transmite sinceridad y es lo que estamos necesitando«, dice por su parte otro de los comerciantes, de 70 años, que no da su nombre.
También justifica los resultados de la gestión bolsonarista en que «el coronavirus y ahora la inflación en todo el mundo hizo todo difícil».
Simone Melo 50 años, sale con su hija del hospital militar. Quiere un cambio, pero está dispuesta a volver a confiar en el mandatario actual.
«Me gusta Bolsonaro, pero hay una incógnita porque en su presidencia hubo pandemia y él no pudo hacer su trabajo y es una incógnita«, asegura.
Otros jóvenes que estaban por alistarse en el servicio militar hablan en voz baja, sin querer mostrar mucho sus posiciones, y si bien dicen que votarán el domingo, aclaran que las Fuerzas Armadas no pueden tener partido.
«Militar tiene que dejar los partidos a un costado«, dice Atila, pero deslizó que quiere un cambio de gobierno.
Su amigo Víctor, quien está junto a su madre y su novia, disiente y dice que sí pueden votar, sin decir «para afuera» aunque coincide en la necesidad de que Bolsonaro deje la presidencia.
Mundo 🌐
Confirmaron la muerte de Agustín Randazzo, el argentino desaparecido tras el choque de trenes en España
Tenía 51 años, vivía en Europa desde 2002 y sus familiares señalaron que viajaba en el vagón número 8. El siniestro ocurrió cerca de Urda, en Toledo, y las autoridades investigan las causas de una tragedia con decenas de víctimas fatales.
Agustín Randazzo, el argentino de 51 años que permanecía desaparecido tras el choque de trenes ocurrido en España, murió como consecuencia del accidente ferroviario registrado cerca de Urda, en la provincia de Toledo. Fuentes consultadas por TN confirmaron el fallecimiento. Sus familiares señalaron que viajaba en el vagón número 8 de una de las formaciones involucradas.
Randazzo vivía en Europa desde 2002. Su muerte se confirmó mientras continuaban las tareas de emergencia y la investigación para determinar las causas de la tragedia, que dejó decenas de víctimas fatales y más de un centenar de heridos, según los reportes difundidos durante la jornada.
Agustín Randazzo tenía 51 años y vivía en Europa desde 2002
El argentino había sido reportado como desaparecido después del choque de dos trenes de alta velocidad en España. Con el avance de las tareas de identificación, se confirmó su muerte.
De acuerdo con lo señalado por sus familiares, Randazzo viajaba en el vagón número 8 de uno de los convoyes que participaron del siniestro.
La noticia se conoció mientras las autoridades españolas continuaban con las tareas de asistencia, el retiro de los vagones afectados y las pericias para establecer cómo se produjo el impacto.
Cómo ocurrió el choque de trenes en Toledo
El accidente se produjo cerca de la estación de Urda, en la provincia de Toledo, sobre el corredor ferroviario que conecta Madrid con Sevilla. Según la información difundida por Cadena 3, una formación de Renfe embistió por la parte trasera a un tren de la operadora Iryo que permanecía detenido sobre la vía.
Los reportes iniciales indicaron que el choque ocurrió alrededor de las 8:53, hora local. Las primeras cifras difundidas daban cuenta de al menos 69 fallecidos y más de 100 heridos, aunque la información publicada durante la jornada también mencionó un saldo de al menos 74 muertos.
Las cifras corresponden a actualizaciones diferentes y no deben interpretarse como un balance definitivo único.
Una falla en el sistema de seguridad, entre las hipótesis investigadas
Las primeras informaciones sobre el accidente apuntaron a una posible combinación de fallas informáticas y errores en las autorizaciones para reanudar la circulación ferroviaria.
Según la reconstrucción publicada por Cadena 3, el ministro de Transportes español, Óscar Puente, señaló que el sistema de seguridad ferroviaria LZB dejó de funcionar alrededor de las 8:30. La interrupción habría afectado la circulación de varios trenes en un tramo de la red.
Ante esa situación, el control operativo quedó en manos del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif). De acuerdo con el mismo reporte, a las 8:36 se autorizó a un tren AVE de Renfe a reanudar la marcha.
La investigación deberá determinar las condiciones en las que se tomó esa decisión y establecer si existieron fallas técnicas, errores operativos o incumplimientos de los protocolos de seguridad.
La velocidad del tren y las decisiones del centro de control
La reconstrucción difundida por Cadena 3 indicó que la formación de Renfe avanzó durante unos 25 kilómetros en aproximadamente 17 minutos y alcanzó velocidades de hasta 200 kilómetros por hora antes de impactar contra el tren de Iryo.
Las normas de seguridad citadas en ese informe establecen que, ante determinadas fallas del sistema automático, la circulación debe realizarse bajo la modalidad de marcha a la vista, que exige avanzar a una velocidad reducida para poder detener el tren frente a un obstáculo.
El ministro Puente cuestionó la autorización para reanudar la circulación y calificó las circunstancias de la decisión como “inexplicables” desde el punto de vista de las autoridades.
Sin embargo, las causas del accidente todavía deben establecerse mediante las pericias correspondientes. Las hipótesis iniciales no constituyen, por sí solas, una determinación definitiva de responsabilidades.
Pedro Sánchez prometió esclarecer las causas del accidente
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, expresó su compromiso de esclarecer lo sucedido y garantizar transparencia durante la investigación.
“Si ha habido negligencias o fallos, se sabrá y se actuará con contundencia para reconstruir la confianza en el sistema”, afirmó, según el material difundido.
España inició jornadas de luto mientras continuaban las tareas de emergencia y la identificación de las víctimas. La investigación judicial deberá reconstruir la secuencia del siniestro y determinar si hubo responsabilidades por las decisiones operativas o por el funcionamiento de los sistemas de seguridad.
La confirmación de la muerte de Agustín Randazzo sumó una víctima argentina a la tragedia ferroviaria, mientras las autoridades avanzan en el esclarecimiento de uno de los accidentes más graves reportados en el país durante el período mencionado.
-
Comunidad 👥12 horasTragedia en Recoleta: un hombre murió atropellado por un colectivo de la línea 92
-
Misiones3 díasMigraciones descarta el ingreso de Flavio Bolsonaro, pero el jet en Puerto Iguazú sigue sin explicación
-
Judiciales ⚖️6 díasTres de cada cuatro abogados usan IA y los jueces ya detectan fallos inventados
-
CABA6 díasSentada en el Mariano Acosta: la policía llegó y crece la alarma por el Protocolo de Macri
-
Infraestructura5 díasEzeiza casi cerrado: 14 aerolíneas suspenden vuelos por 18 días
-
Actualidad21 horasRío Grande le reclama a Melella $18.000 millones de coparticipación
-
Comunidad 👥6 díasLínea A: un hombre fue arrollado en la estación Acoyte
-
Geopolítica 🌎7 díasMilei recibió a Landau con la ley Malvinas en revisión por reclamo de EEUU
