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Sociedad

Violencia de género digital: un flagelo producto de la hiperconectividad

La internet es una gran red, donde interactúan millones de personas por segundo, así la difusión y masificación de diversos contenidos, ya sean maliciosos o no, se produce de manera inmediata. Si bien esta herramienta ha favorecido a la divulgación y comunicación, también reproduce de manera virtual las dinámicas de imposición de poder, desigualdad y violencia, basadas en consideraciones hegemónicas de género.

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Por Lic. Gimena González Salas, diplomada en Equidad de Género y Prevención de la Violencia y en Innovación Educativa, docente y experta de Identidad Argentina.

El mundo en el que estamos inmersos depende en gran medida de las nuevas tecnologías de la información. La internet es una gran red, donde interactúan millones de personas por segundo, así la difusión y masificación de diversos contenidos, ya sean maliciosos o no, se produce de manera inmediata. Si bien esta herramienta ha favorecido a la divulgación y comunicación, también reproduce de manera virtual las dinámicas de imposición de poder, desigualdad y violencia, basadas en consideraciones hegemónicas de género.

Cuando una persona utiliza contenido de otra para hacer daño a su autoestima o dignidad estamos al frente de un mal uso de las nuevas tecnologías. Producto de la hiperconectividad, suceden muchas situaciones de las que no somos conscientes, donde se expone nuestra vida privada sin posibilidad de control. Datos oficiales indican que cerca del 50% de las mujeres ha padecido algún tipo de violencia de género digital, potenciada en la pandemia. En la medida en que normalicemos un mal uso de las nuevas tecnologías, se corre el riesgo de promover insensibilización ante posibles consecuencias en la víctima.

En términos específicos, se considera violencia de género digital a toda manifestación de violencia indiscriminada, como así también magnificada por el uso de las nuevas tecnologías e internet, que provoca el impedimento en el goce de derechos y libertades de las víctimas. Incluye todo tipo de agresión psicológica que realiza un agresor a una víctima. En tanto afecta la integridad de las personas, es considerado también un acto plausible de ser penalizado.

Los mensajes violentos que circulan a través de redes sociales, o los correos electrónicos, suelen ser reiterados y cuya principal finalidad es la dominación, intromisión y discriminación a la privacidad de la víctima. Un rasgo característico es el anonimato del agresor y daños imposibles de dimensionar por la rapidez en la que se viralizan los contenidos digitales. Los diferentes medios o canales por los que mayormente se produce este tipo de violencia están asociados a redes sociales, apps de citas, páginas web, correos electrónicos e incluso puede involucrar mensajes de texto y llamadas telefónicas.

Junto a la violencia digital, el cibercontrol es una tendencia que se ha ido incrementando. Esto se vincula con la necesidad de los agresores de tener mayor control, demandan ubicación geográfica, contenido compartido y en casos donde el control es mayor, se exige la revelación de contraseñas, datos e información íntima, así como también se restringe o prohíbe el uso de redes, dispositivos electrónicos, etc.

Existen diversas manifestaciones de violencia de género digital, las principales son: acosar o controlar usando el teléfono, interferir en las relaciones en Internet con otras personas, espiar el teléfono, censurar fotos que se publican y comparten en redes sociales, el control excesivo en las redes sociales, exigir el envío de la localización, obligar al envío de imágenes íntimas, solicitar el acceso a claves personales de la otra persona, que te pida ver un chat con otra persona e incluso mostrar enfado por no tener siempre una respuesta inmediata online.

La violencia de género digital no es más que una nueva expresión de la tradicional violencia de género. Es por esto que, si bien la legislación aún es limitada en los intercambios virtuales, todas aquellas personas que son o han sido víctimas, ya sea a través del ciberacoso, la sextorsión, el seguimiento con aplicaciones espía la suplantación de identidad, a través de amenazas por redes sociales, email o redes sociales, ciberbullying, grooming, prohibición, etc. deben hacer la denuncia para que los casos puedan ser alcanzados por la justicia.

Fútbol & Goles!

Leo Flores, de Boca a la olla popular: la joya xeneize repartió comida en Monte Chingolo

El delantero de 19 años, convocado a la Selección en septiembre, se sumó a una iniciativa solidaria en un club de barrio de Lanús, después de la derrota con Vasco. Sacó fotos, firmó camisetas y compartió la noche con los vecinos.

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Espalda de Leonel Flores con la camiseta de Boca Juniors

Después de la derrota, Leo Flores se fue al barrio. El delantero de Boca Leonel Flores, de 19 años, participó el miércoles por la noche de una olla popular en el club Santa María de Monte Chingolo, en el partido de Lanús, para asistir con comida a vecinos que atraviesan necesidades.

La iniciativa la organizó el influencer Leo Silva, amigo del jugador, y la visita se dio después de la derrota por 1 a 0 ante Vasco da Gama en La Bombonera, en la ida de las semifinales de la Copa Sudamericana. Flores compartió tiempo con los vecinos, se sacó fotos y firmó autógrafos y camisetas a los hinchas de Boca que se acercaron al enterarse de su presencia. Los organizadores difundieron las imágenes horas más tarde para evitar que se juntara demasiada gente.

«Bien de abajo y le meto ganas todos los días para cumplir mis metas, seguimos dando comida y marcando la diferencia. Feliz de sacarle una sonrisa al barrio. ¡De Chingolo para el mundo!», publicó Silva en sus historias de Instagram, en una foto junto al juvenil.

El gesto llega en un año de despegue para el delantero, surgido de las inferiores del club y convocado en septiembre por Lionel Scaloni para los amistosos de la Selección. Que una joven figura de Boca se ponga a servir comida en una olla del conurbano dice mucho del pibe y también del país: en los barrios, las ollas populares siguen siendo para muchas familias la diferencia entre comer y no comer.

Lo que tenés que saber:

  • Leo Flores, delantero de Boca de 19 años, participó de una olla popular en Monte Chingolo.
  • La olla se hizo en el club Santa María, en Lanús, organizada por el influencer Leo Silva.
  • La visita fue después de la derrota 1 a 0 de Boca ante Vasco por la Sudamericana.
  • Flores se sacó fotos y firmó camisetas a vecinos e hinchas.
  • En septiembre fue convocado por Scaloni a la Selección.
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