Femicidio
A Sofía Vicente la mataron de un disparo en la nuca y había sido estrangulada
Los investigadores determinaron que la víctima estaba viva al momento de recibir el disparo y sospechan que el femicidio pudo haber sido cometido por más de una persona.
Sofía Belén Vicente, la joven de 22 años que el jueves había sido encontrada en un pozo ciego de un campo tras permanecer desaparecida desde el sábado último en el partido bonaerense de Olavarría, fue asesinada de un tiro en la nuca y tenía signos de haber sido ahorcada con una soga, según confirmó el resultado preliminar de la autopsia, informaron este sábado fuentes judiciales.
Las fuentes detallaron que el informe preliminar de la autopsia que recibió la fiscal de la causa, Paula Serrano, indicó que la joven recibió el balazo y tenía signos de ahorcadura a lazo, es decir con un cable o una soga.
Asimismo, los investigadores determinaron que la víctima estaba viva al momento de recibir el disparo y sospechan que el femicidio pudo haber sido cometido por más de una persona.
En principio, el médico legista no determinó aún si la causa de muerte fue por ese tiro, por el ahorcamiento o si fueron cometidos al mismo tiempo, por lo que aguardarán estudios complementarios para verificarlo.
No obstante, las fuentes dijeron que probablemente el deceso se haya producido a raíz del disparo, ya que la autopsia confirmó que al momento de ser efectuado Sofía estaba viva.
Además, sus piernas estaban atadas y sus ojos vendados, por lo que los pesquisas sospechan que el ataque fue cometido por más de una persona.
Una hipótesis es que mientras uno de los femicidas la ahorcaba, otro le disparó en la parte de atrás del cráneo.
En tanto, los peritos también establecieron que no había signos de abuso sexual, añadieron los voceros.
La fiscal Serrano continuaba hoy las diligencias para identificar a el o los agresores a través de las cámaras de seguridad municipales y privadas, entre otros elementos de prueba.
En tanto, ayer por la noche unas 5.000 personas participaron de una movilización, convocada por la Casa de la Mujer, desde el Paseo Jesús Mendía a la municipalidad de Olavarría para pedir justicia por Sofía.
“Señor, señora, no sea indiferente, nos matan a las pibas en la cara de la gente”, fue uno de los cánticos de los familiares y vecinos de la víctima, que marcharon con banderas negras y carteles con la foto de la joven, bajo la consigna «Olavarría, ciudad del horror».
Una tía de la víctima fue una de las oradoras del acto, en e que dijo que «Sofía era paciente psiquiátrica» y que por eso no les creyeron.
«No nos creyeron, nos decían ‘Sofía está en la playa’ y ella estaba a los gritos pidiendo auxilio», aseveró la mujer que recibió el aplauso de la multitud.
El hallazgo del cuerpo de la víctima, quien había sido vista con vida por última vez durante el Festival de Doma y Folclore realizado el fin de semana en Olavarría, ubicado en el centro-sudoeste de la provincia de Buenos Aires, ocurrió el jueves en un predio situado en avenida Del Valle, prolongación Oeste, camino a Crotto.
Dos personas que trabajaban en la zona avisaron a la Policía a raíz de un olor nauseabundo que provenía de un pozo de unos dos metros de profundidad, por lo que personal de la comisaría local se presentó de inmediato.
Los efectivos constataron que adentro había un cadáver de una mujer que resultó ser el de la joven desaparecida desde el sábado 4 de marzo tras ir al festival realizado en el predio de la Rural de Olavarría.
«Lo único que sé es que ella se fue a trabajar al festival con su mamá, llegó la noche, dijo que se iba al boliche, pero nunca llegó, nunca supimos más nada», afirmó ayer Mariela, tía de la joven, quien agregó: «Lo único que queremos es justicia, que la gente nos acompañe para que no quede impune».
Según las fuentes, la fiscal Serrano, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 4 descentralizada en ese distrito, Departamento Judicial Azul, supervisó en el lugar del hallazgo las tareas de Policía Científica y de Bomberos.
Desde un primer momento, los peritos observaron lesiones en el cuerpo de la víctima que pudieron haber sido provocadas por terceros y determinaron que se trató de un femicidio.
Sofía era buscada desde el fin de semana tras una denuncia de su familia por «averiguación de paradero».
Durante la búsqueda, los investigadores habían obtenido el dato de que podía haberse dirigido a la ciudad balnearia de Mar del Plata, mientras su familia dijo que necesitaba asistencia médica y farmacológica.
Femicidio
Cuatro femicidios, cero garantías: paran las trabajadoras sexuales
La Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina (Ammar) convocó a un paro federal para este martes 3 de noviembre. Denuncia que la criminalización, la falta de derechos y hasta los reclamos impositivos de ARCA empujan a la clandestinidad, el terreno donde ocurrieron cuatro femicidios.
Cuatro trabajadoras sexuales fueron asesinadas entre agosto y octubre y ninguna superaba los 30 años. Por ellas, las trabajadoras sexuales de todo el país paran este martes bajo la consigna «Ni una trabajadora sexual menos».
La medida fue convocada por la Asociación de Mujeres Meretrices de Argentina (Ammar), cuya secretaria general, Georgina Orellano, precisó que las víctimas eran jefas de familias monoparentales y con experiencias recientes en el trabajo sexual. Se trata de Débora Bordón, asesinada en agosto en su departamento del barrio Agote de Rosario; Bárbara Aragón, también en Rosario; Daniela Villalba, de 29 años, en Córdoba; y Tatiana Fernández, de 27, en el barrio porteño de Retiro. Según el recuento difundido en torno al paro, en diez meses de 2026 se cometieron 240 femicidios en la Argentina.
Una vida precarizada, una vida que importa
Orellano explicó que muchas de las víctimas venían de trabajos informales, con deudas y precariedad, y que trabajaban en departamentos y publicaban sus servicios en páginas web. El paro, de alcance nacional, busca en primer lugar denunciar la precarización laboral de quienes ejercen el trabajo sexual en todos los ámbitos. Pero también pretende instalar que la vida de las trabajadoras sexuales vale, y que su oficio no habilita a nadie a culpabilizarlas ni a revictimizarlas.
La dirigente apuntó además contra un Estado que, según planteó, criminaliza y persigue al mismo tiempo. Detalló que las mujeres que trabajan en plataformas digitales reciben notificaciones de ARCA con reclamos de deuda y exigencias de pago de impuestos. «Por un lado el Estado te pide que pagues impuestos pero no te ofrece ninguna garantía, ningún derecho», afirmó. Cuando ocurre un femicidio de una trabajadora sexual, sostuvo, el Estado se desentiende.
El «asesino serial» y el problema que se esconde
Por los dos últimos casos, el de Villalba en Córdoba y el de Fernández en Retiro, hay un solo detenido, y la Justicia investiga si la autoría corresponde a una misma persona. Orellano rechazó el modo en que los medios hegemónicos instalaron la figura del «asesino serial». «Hablar de asesino serial para nosotras es individualizar un problema que es social y estructural», sostuvo, y lo vinculó con el machismo, el patriarcado, la criminalización del trabajo sexual y la falta de derechos.
En esa línea, la secretaria general de Ammar relacionó estos crímenes con el femicidio de Nanci, la docente asesinada en Corrientes, un caso que también dejó a la vista las malas condiciones laborales y la ausencia del Estado frente a una trabajadora que denunciaba y reclamaba mejoras.
Clandestinidad: el costo de prohibir
Orellano recordó que el trabajo sexual no es un delito en la Argentina, pero que existen espacios criminalizados, como bares y whiskerías, y que tampoco se permite publicar avisos en los diarios. Para la dirigente, la prohibición no hizo desaparecer el trabajo sexual sino que lo individualizó y lo empujó a la clandestinidad. Proliferaron así las plataformas digitales y los departamentos temporarios, donde por ser trabajadoras sexuales deben pagar el doble o el triple.
«No nos mata el trabajo sexual, nos mata la clandestinidad, nos mata la falta de derechos, nos mata la criminalización a la que nos empujaron», resumió. En esa clandestinidad, advirtió, quedaron expuestas a situaciones de inseguridad y de riesgo.
Cómo se para en un trabajo sin patronal
La decisión salió de una asamblea federal que se realizó de manera virtual. El primer debate fue cómo hacer una huelga en un trabajo criminalizado, sin derechos, sin patronal y sin registro. «Teníamos que apelar a la creatividad», contó Orellano, y planteó que esa pregunta le cabe también a buena parte del movimiento obrero, que debe replantearse estrategias, alcance y representatividad.
La organización se tramitó en grupos de WhatsApp. Quienes trabajan en las rutas harán una asamblea y una olla popular, y las trabajadoras visibles publicarán durante toda la jornada una imagen en sus redes sociales. Algunas pararán apenas dos horas y colocarán un cartel en su esquina contra los femicidios y la violencia. En distintas provincias hay actividades que van desde radios abiertas hasta manifestaciones. En la Ciudad de Buenos Aires, mujeres sindicalistas y actrices se sumarán a una acción a las 11 frente al Congreso de la Nación. Ammar convocó además a compartir su imagen oficial en WhatsApp, Instagram, X o Telegram.
Una violencia que escala, también en las redes
Orellano describió una situación de violencia permanente: llegan videos, mensajes y audios con denuncias de agresiones de la policía y de vecinos. Mencionó el caso de Palermo, donde jóvenes van a la zona de trabajo sexual a hostigar a las compañeras, filman con sus celulares y suben el material a TikTok y otras redes. Según planteó la organización, la violencia se acentuó desde la llegada del gobierno de Javier Milei y, en la Ciudad, con la gestión de Jorge Macri.
«Todo vale cuando la vida de la otra no tiene un valor», dijo la dirigente, y afirmó que esos discursos tienen una bajada desde el gobierno nacional y calaron en la sociedad. «Estamos viviendo en una sociedad rota», sentenció. Esperan que la jornada genere conciencia social y reclaman justicia por las víctimas. «No podemos seguir contando muertas», concluyó Orellano.
Lo que tenés que saber:
- Cuatro trabajadoras sexuales fueron asesinadas entre agosto y octubre: Débora Bordón, Bárbara Aragón, Daniela Villalba y Tatiana Fernández.
- Ammar convocó a un paro federal para este martes 3 de noviembre bajo la consigna «Ni una trabajadora sexual menos».
- Por los dos últimos casos hay un solo detenido y la Justicia investiga si la autoría corresponde a una misma persona.
- Orellano denunció que ARCA reclama impuestos a trabajadoras de plataformas digitales sin ofrecer garantías ni derechos.
- En la Ciudad de Buenos Aires habrá una acción a las 11 frente al Congreso de la Nación.
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