Diversidad
Sobre la culpa del miedo a engordar y las discusiones dentro del feminismo
La deconstrucción es un proceso que implica revisar constantemente nuestros privilegios como base para poder avanzar en una sociedad más justa.

Por Anna Lainez | @_tormentosa_
No falta nunca, la compañera que en la justa reivindicación de los cuerpos gordos como cuerpos existentes, válidos, y merecedores del mismo respeto que los hegemónicos, te juzga con mucho enojo por tener miedo a engordar.
“Espero algún día te des cuenta de lo insultante que es leer el miedo a engordar de tantas pibas, lo escoria que te hace sentir, y no, la verdad es que no puedo ni voy a ser sorora con nadie que tenga esos planteos, corta”.
Activista gorda, identidad reservada.
Sin embargo, a pesar de lo entendible del planteo, no se puede ignorar el sistema obsesivo de la delgadez en el que vivimos, el cual nos perfora la cabeza con sus estereotipos de belleza desde que nacemos. Y por lo tanto, entendiendo este contexto social, no se puede esperar que de un día para el otro, las mujeres perdamos el terror a que nuestros cuerpos engorden. Terror tan grande que, acorde a los datos de la Asociacion Argentina de Pediatría (SAP)
lleva a casi una de cada tres mujeres en la Argentina a padecer anorexia nerviosa y/o bulimia nerviosa.
¿No son las mujeres que padecen trastornos de la conducta alimenticia, merecedoras de sororidad? ¿Y no lo son también las que no llegan a tener un TCA, pero sufren una angustia constante por sus cuerpos?
Es un hecho que la opresión vivida por una mujer flaca y una mujer gorda no es la misma, así como no la es, la de una mujer blanca que la de una mujer negra y la de una mujer pobre que la de una mujer rica, entre otras.
Pero dentro de las diferencias y privilegios, hay causas que nos atraviesan a todas por el hecho de ser mujeres. Todas sufrimos, de distintas maneras, el machismo de vivir en una sociedad patriarcal.
Argentina es, según el estudio de Mervat Nasser, Instituto de Psiquiatría Kings College, Londres, el segundo país en el mundo después de Japón con más presencia de trastornos de la conducta alimentaria.
¿Le conviene al feminismo estar dividido por esta fragmentación?
La deconstrucción es un proceso que implica revisar constantemente nuestros privilegios como base para poder avanzar en una sociedad más justa, y el cuestionamiento de los estereotipos de belleza, especialmente la gordofobia es, sin duda, punto fundamental a trabajar en la sociedad por todos y todas.
Pero no se trata de esconder nuestro miedo a engordar para que nuestras propias compañeras no nos rechacen, porque el miedo es una emoción y no podemos controlarlo. Se trata de cuestionarlo, de contenernos y ayudarnos entre nosotras, entendiendo de dónde viene y cómo podemos hacer para cambiarlo.
Y sobre todo, se trata de entender que el enemigo, es otro.

CABA
Marcha del Orgullo: la comunidad LGBTIQ+ le ganó la pulseada a Jorge Macri
El Gobierno porteño pretendía correr la movilización al 21 de noviembre por la llegada del papa León XIV. La Comisión Organizadora se negó, le escribió a Jorge Macri y sostuvo la fecha: la marcha será el sábado 7 de noviembre.
La Marcha del Orgullo se hará el sábado 7 de noviembre, tal como estaba previsto, y no el 21 como pretendía la administración porteña. La firmeza de las organizaciones de la diversidad logró que un derecho conquistado en las calles no quedara relegado frente a la agenda oficial.
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, encabezado por Jorge Macri, y la Comisión Organizadora de la Marcha del Orgullo anunciaron un acuerdo que mantiene la fecha original de la movilización y, al mismo tiempo, permite coordinar el operativo por la visita del papa León XIV, que estará en Buenos Aires a partir del 8 de noviembre.
El pedido porteño y la negativa de las organizaciones
La gestión de Jorge Macri había solicitado modificar la fecha con el argumento de que necesitaba disponer de fuerzas de seguridad y servicios para recibir a la comitiva papal. Como alternativa, ofreció trasladar la marcha al 21 de noviembre y garantizar la logística necesaria en ese momento.
La Comisión Organizadora rechazó la propuesta desde el primer momento y ratificó la convocatoria para el 7 de noviembre. Las organizaciones incluso le dirigieron una carta al jefe de Gobierno porteño para dejar asentada su postura. Tras varios días de negociación, fue la Ciudad la que terminó aceptando la fecha que el colectivo nunca estuvo dispuesto a resignar.
«Sin resignar derechos»
A través de sus redes sociales, la Comisión Organizadora celebró el entendimiento: «Junto al Gobierno de la Ciudad llevamos adelante un trabajo conjunto en el que ambas partes intercambiamos propuestas y alternativas. Gracias a esa capacidad de diálogo y acuerdo, encontramos una solución que permite compatibilizar la Marcha con el operativo previsto por la visita del Papa y garantizar las condiciones necesarias para su realización».
Y remarcó el punto central del conflicto: «El diálogo, la organización y una voluntad política compartida demostraron que, trabajando juntos, era posible garantizar ambos acontecimientos sin resignar derechos».
Minutos después, el Gobierno porteño difundió su propio comunicado: «Desde el Gobierno de la Ciudad trabajamos junto a las organizaciones que integran la comisión organizadora de la Marcha del Orgullo para encontrar una solución que permita realizarla y, al mismo tiempo, llevar adelante el operativo previsto por la visita del Papa. El diálogo, la coordinación y la buena voluntad de todos hicieron posible este acuerdo».
Una fecha que no es un trámite
El intento de correr la marcha no es un detalle logístico menor. Para el movimiento LGBTIQ+, la Marcha del Orgullo es una expresión política de visibilidad y reclamo, no un evento que pueda moverse en el calendario según la conveniencia del poder de turno. Que la Ciudad haya priorizado de entrada el operativo papal por sobre una movilización histórica expuso una jerarquía de agendas que las organizaciones se negaron a convalidar.
El contexto nacional agrega peso a la disputa. En febrero de 2025, cientos de miles de personas se movilizaron en la Marcha Federal del Orgullo Antifascista y Antirracista, en respuesta al discurso del presidente Javier Milei en el Foro de Davos contra lo que llamó la ideología de género. En un clima de discursos de odio promovidos desde la cúpula del poder, defender la fecha y el espacio público del Orgullo es también defender derechos.
El recorrido
Como en cada edición, la movilización atravesará puntos emblemáticos del centro porteño: el Obelisco, la Avenida de Mayo y el Congreso de la Nación. Las organizaciones esperan una convocatoria masiva.
Lo que tenés que saber:
- La Marcha del Orgullo se realizará el sábado 7 de noviembre, su fecha original.
- El Gobierno porteño había propuesto pasarla al 21 de noviembre por el operativo de la visita del papa León XIV.
- La Comisión Organizadora rechazó el cambio y envió una carta a Jorge Macri.
- Ambas partes anunciaron un acuerdo para compatibilizar la marcha con el operativo papal.
- El recorrido incluirá el Obelisco, la Avenida de Mayo y el Congreso.
-
Buenos Aires7 díasLuján 2026: peregrinaron 2,7 millones de fieles, muy por encima del año pasado
-
Misiones6 díasPassalacqua va a la Justicia para defender el suelo misionero
-
Campeones ⭐️⭐️⭐️3 díasEl show de los drones y la pierna que no era: el adiós a Messi, entre la emoción y el meme
-
Espectáculos 🎭6 díasCómo sigue la salud de Daniel Osvaldo
-
CABA6 díasDeliveries sin derechos: la precarización laboral que el conflicto vecinal en CABA no muestra
-
Espectáculos 🎭6 díasMiguel Pardo se diferencia de Rottemberg: “Apuesto día a día sin especular con el resultado económico”
-
Elecciones6 díasEl aprieto de Milei: apoya a Bolsonaro hijo, pero algunos en su entorno ven riesgos
-
Buenos Aires6 díasEl video se hizo viral y agresor está identificado pero la Justicia no actúa, mientras una mujer espera protección
