Mujeres
Un alto porcentaje de mujeres se arrepiente de ser madre
Así lo señaló la Campaña ‘Hermana soltá el reloj’. El relevamiento mostró que el 74.4% de las que fueron madres «se arrepienten en algún grado o medida de serlo».
Las mujeres que decidieron ser madres se arrepienten con mas frecuencia de su decisión que las que eligieron no serlo, de acuerdo a una encuesta de Mujeres Que No Fueron Tapa (MQNFT), estudio que se propone cuestionar el mandato de la «maternidad rosa» y la presión social para que ellas se embaracen antes de los 35.
«Para quienes tienen hijes, decir que te arrepentís es muy difícil y doloroso, pero también lo es tener esas emociones y reflexiones y no poder expresarlas porque inmediatamente te convertís en un monstruo social«, reflexionó Lala Pasquinelli, fundadora del blog y proyecto educativo MQNFT.
«Por eso y porque necesitamos seguir poniendo en cuestión los mandatos y sus consecuencias en nuestras vidas, creemos que es una conversación que necesariamente tenemos que abrir. Si podemos hablar de arrepentimiento, vamos a poder hablar de los motivos y darnos cuenta de que quizás no tienen que ver con el hecho en sí de tener hijes, sino con las condiciones en las que las maternidades se viven y atraviesan en este sistema político, económico y social«, agregó.
LOS NÚMEROS
La encuesta online fue respondida por 10 mil mujeres de entre 18 y 65 años distribuidas casi en partes iguales entre madres y no madres, entre las que se buscó comprobar qué tanto se cumple en la realidad la advertencia cultural: «Si no tenés hijos, te vas a arrepentir».
El relevamiento mostró que el 74.4% de las que fueron madres «se arrepienten en algún grado o medida de serlo» -aunque todas aseguran amar a sus hijos-, mientras que sólo el 4.2% de las que tomaron la decisión de no tener hijos «se arrepienten de no tenerlos».
Además, sólo cinco de cada 10 madres considera que dieron a luz «por deseo o decisión propia», mientras el resto lo hizo «porque quedó embarazada», porque «consideraron que tener hijos era el siguiente paso en sus vidas» o porque «creyeron que un hijo iba a complementar la pareja».
Respecto a la presión sobre las que ya tuvieron hijos para que vuelvan a gestar -y que se corporiza en reclamos como «¿para cuándo el hermanito?»-, sólo el 9.8% de las mujeres que ya son madres volverían a maternar.
En cuanto a saber el por qué se arrepienten las que se arrepienten de haber tenido hijos, las razones son fundamentalmente cinco: porque les resulta agotador física y mentalmente, porque sienten que perdieron libertad, porque no creyeron que iba a ser tan difícil, porque creyeron que la crianza iba a ser compartida, y porque les cambió el cuerpo.
«La encuesta se inserta en la campaña ‘Hermana soltá el reloj’, que tiene por objetivo poner en cuestión el modelo de feminidad que dice que antes de los 35 tenés que encajar en el ideal de belleza, conseguir una pareja, recibirte en la universidad, casarte, tener hijos y finalmente ser buena madre con todas las implicancias que tiene esa potencialidad; todo lo cual no parece algo a la altura de la dimensión humana», dijo Pasquinelli,
La activista explicó que otra finalidad de este proyecto es «traer a la luz las consecuencias de recibir toda esa presión», como pueden ser las de sostener «relaciones de pareja violentas o que no eran para nosotras», o tener hijos sin que exista un genuino deseo.
En el caso de los hijos, esa presión está ligada al mito de la «maternidad rosa» que es aquel «modelo según el cual todo el proceso es feliz y no hay puerperio ni depresión posparto, ni sensación de explotación, ni carga mental».
Pasquineli aseguró que «el ideal materno como medio de realización y de felicidad de las mujeres no ha perdido peso como discurso» en la sociedad.
«Se sigue diciendo que uno no conoce el verdadero amor hasta que no sos madre, o que los chicos vienen con un pan bajo el brazo, que hay que tener dos para que el primero no esté solito, que quién va a cuidar cuando seas vieje, que no hay nada más importante que un hije y que el vínculo por parte de la madre es de incondicionalidad total», añadió la activista.
Sin embargo, estos postulados suelen esconder condiciones muy desventajosas para las madres en la medida en que suponen cargar con gran parte de las tareas de cuidado de los niños sumadas a las propias de la subsistencia, resignar desarrollo personal o ingresos, «ya no poder mirarte a vos misma, priorizarte, reconocerte como una persona con necesidades».
«Quedar embarazada y tener un hije aparece como algo del orden de lo natural, algo que tenés que hacer, pero después las condiciones en las que esa maternidad debe ser ejercida, para muchas, son de enorme explotación«, aseveró.
De hecho, los testimonios de quienes respondieron la encuesta vinculan el arrepentimiento a «que los tipos no hacen su parte en el cuidado, que en caso de separación hay que judicializar el reclamo de alimentos y las mujeres quedan solas con sus hijes».
En los relatos de la comunidad MQNFT aparece también la «infantilización de las mujeres» para relativizar la autonomía de su decisión de no ser madres o no tener más hijes.
«Muchas que ya tiene uno o dos pibes, van al médico a pedirle que le ligue las trompas y se encuentran que les dice que ‘no porque si tenes una pareja nueva te vas a arrepentir’. Subyace la idea de que no podes decidir por vos misma, porque vas a decidir mal y por eso hace falta que decida otro, o un profesional de la salud o tu marido», señalo.
«Y también entre las mujeres de 20 o 25 años que dicen no quieren ser madres, les dicen ‘sos muy joven, todavía falta, ya vas a cambiar de decisión'», analizó Pasquinelli.
Géneros 🟣
Padres en el deseo, ausentes en la crianza: la brecha que explica por qué nacen menos chicos
Una encuesta del Fondo de Población de las Naciones Unidas revela que el 54% de los varones de 18 a 45 años no alcanzó la cantidad de hijos que desea, pero la gestión diaria de la crianza sigue en manos de las mujeres. El 18% de ellas atribuye a esa falta de corresponsabilidad no haber tenido más hijos.
Jugar con los hijos, sí; bañarlos, llevarlos al pediatra o resolver la vianda del colegio, bastante menos. Esa es la radiografía que deja la primera encuesta nacional de intenciones reproductivas sobre los varones argentinos: la paternidad sigue siendo un deseo fuerte, pero el trabajo de criar continúa cayendo sobre las espaldas de las mujeres. Solo el 21% de los hombres asume un rol activo en el juego con sus hijos, la tarea más visible y placentera, mientras que la salud, la higiene y las necesidades básicas quedan mayoritariamente a cargo de ellas.
El estudio se titula «Deseos reproductivos en la encrucijada. Motivaciones y barreras para decidir en un contexto de baja natalidad» y fue elaborado por el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) en Argentina junto con la consultora Voices!. Se realizó entre enero y febrero de 2026 mediante cuestionarios online autoadministrados a 1.515 personas de 18 a 70 años de todas las regiones del país, y fue presentado en agosto con la participación de Paula Narváez, directora regional de UNFPA para América Latina y el Caribe. El nuevo capítulo del informe pone la lupa sobre los varones: el 54% de los hombres de 18 a 45 años todavía no alcanzó la cantidad de hijos que desearía tener.
El deseo de paternidad resiste entre los más jóvenes
Según el relevamiento, el 68% de los varones considera importante la paternidad para alcanzar una vida plena. El dato se vuelve más llamativo en la franja de 18 a 24 años: el 56% de los varones jóvenes considera importante o indispensable tener hijos, frente a apenas un 34% de las mujeres de su misma edad. En esa generación, dos de cada diez mujeres manifestaron directamente que no desean ser madres.
El informe interpreta esa diferencia como un quiebre más marcado de las mujeres jóvenes con el mandato tradicional de la maternidad, mientras que entre los varones la paternidad se mantiene como un horizonte deseado y valorado. Sin embargo, el estudio detecta una paradoja: entre los hombres jóvenes predomina una mayor indefinición, y la paternidad aparece menos integrada en la construcción concreta de sus proyectos de vida. Quieren ser padres, pero no terminan de imaginar cómo ni cuándo.
«Comprender cómo los varones imaginan la paternidad, qué expectativas tienen y qué lugar ocupan los cuidados en sus decisiones es fundamental para analizar el escenario demográfico del país. La autonomía reproductiva y la corresponsabilidad en el hogar necesitan involucrar tanto a las mujeres como a los varones para que los proyectos familiares de las parejas puedan concretarse con equidad», sostuvo Mariana Isasi, jefa de Oficina de UNFPA en Argentina.
El juego para ellos, la carga para ellas
La brecha entre el deseo y la práctica tiene consecuencias medibles. El 18% de las mujeres que tuvo menos hijos de los que hubiera querido señaló que el bajo involucramiento de su pareja en las tareas de cuidado y del hogar influyó en esa decisión. La desigualdad en la crianza no es solo una injusticia doméstica: también funciona como un freno concreto a los proyectos familiares.
Las motivaciones tampoco son las mismas. El 73% de los varones cree que un hijo fortalece el vínculo de pareja, una percepción que baja al 51% entre las mujeres. Aun así, uno de cada tres hombres (33%) teme que la llegada de un hijo perjudique la relación, frente al 22% de las mujeres: es la única preocupación relevada en la que ellos superan a ellas, con una diferencia de 11 puntos. Además, los varones valoran en mayor medida tener un hijo de un sexo determinado, preservar el apellido o el patrimonio, confirmar su fertilidad y obtener el reconocimiento social asociado a la paternidad.
La lista de motivaciones masculinas dice mucho sobre el lugar simbólico que todavía ocupa la paternidad: el apellido, el patrimonio y el reconocimiento social pesan más en ellos que en ellas, mientras el trabajo cotidiano de criar sigue sin repartirse.
Un país que deja de nacer
Los resultados se inscriben en una transformación demográfica profunda. Según UNFPA, la tasa global de fecundidad descendió a 1,2 hijos por mujer en 2024, muy por debajo del nivel de reemplazo poblacional de 2,1. Como informó este medio, las Estadísticas Vitales del Ministerio de Salud de la Nación registraron 413.135 nacimientos en 2024, frente a 777.012 en 2014: una caída cercana al 47% en apenas una década.
La encuesta general de UNFPA ya había desmontado la idea de que los argentinos simplemente dejaron de querer hijos: el 57% de las personas de 18 a 45 años no alcanzó la cantidad de hijos que desearía tener si no existieran limitaciones, y las condiciones económicas y de cuidado explican el 62% de los casos en los que las personas terminaron teniendo menos hijos de los deseados. La caída de la natalidad no es solo una elección cultural; es también la expresión de proyectos familiares que no encuentran condiciones para concretarse.
Cuidados sin Estado
El reclamo de corresponsabilidad que plantea el organismo internacional choca con un marco legal que no acompaña. La Ley de Contrato de Trabajo otorga a los padres asalariados apenas dos días de licencia por nacimiento, una cifra que consolida por ley la idea de que el cuidado de un recién nacido es asunto de la madre. El proyecto Cuidar en Igualdad, que proponía crear un sistema integral de cuidados y ampliar las licencias para personas no gestantes, nunca fue sancionado.
Con el gobierno de Javier Milei, el escenario empeoró: el Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad fue eliminado y las políticas de cuidado quedaron fuera de la agenda oficial. De acuerdo con el Foro Economía y Trabajo, los programas sociales acumulan un recorte real del 61% desde 2023. Mientras el organismo de Naciones Unidas pide involucrar a los varones en la crianza, el Estado nacional se retira justo del terreno donde esa corresponsabilidad debería construirse.
El estudio concluye que la paternidad ocupa un lugar relevante en las aspiraciones de muchos varones, pero atravesada por diferencias sobre la pareja, dificultades para definir ese proyecto durante la juventud y barreras para concretarlo en edades posteriores. Incorporar esa mirada, advierte el informe, permite comprender una dimensión poco explorada de la caída de la natalidad en la Argentina.
Lo que tenés que saber
- El 54% de los varones de 18 a 45 años no alcanzó la cantidad de hijos que desea, según la primera encuesta nacional de intenciones reproductivas de UNFPA.
- Entre los 18 y 24 años, el 56% de los varones considera importante o indispensable tener hijos, frente al 34% de las mujeres.
- Solo el 21% de los varones asume un rol activo, y lo hace en el juego; la salud, la higiene y las necesidades básicas recaen mayoritariamente en las mujeres.
- El 18% de las mujeres que tuvo menos hijos de los deseados atribuyó esa decisión al bajo involucramiento de su pareja en los cuidados.
- La tasa de fecundidad cayó a 1,2 hijos por mujer en 2024, muy por debajo del nivel de reemplazo de 2,1.
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