Cultura
La batalla cultural según Pedro Rosemblat: “Lali ya ganó la pelea contra los libertarios”
El streamer y conductor de Gelatina salió al cruce de las declaraciones del periodista de espectáculos Marcelo Polino sobre un supuesto comportamiento «divo» de su prometida durante las grabaciones de la serie de Moria Casán, y aseguró que el intento libertario de aislarla de su público «es un proyecto fracasado».
Pedro Rosemblat defendió el viernes a su prometida, la cantante y actriz Lali Espósito, tras las declaraciones del periodista de espectáculos Marcelo Polino, quien ocupó los titulares de varios portales al dar a entender que Espósito actuó «como una diva» durante las grabaciones del capítulo final de la serie de Moria Casán: según Polino, la artista habría pedido grabar sola y permanecer en una habitación separada del resto de los participantes.
La respuesta de Lali y el cruce con Polino
Espósito no tardó en desmentir la versión del periodista. Dio a entender que Polino «se comió el verso» que circula entre los seguidores políticos de Javier Milei, quienes desde hace tiempo utilizan el apodo «Lali Depósito» como parte de una campaña de hostigamiento hacia la artista, impulsada en las redes sociales del ecosistema libertario tras sus críticas públicas al presidente.
Las cámaras de Desayuno Americano (América TV) buscaron el testimonio de Rosemblat sobre el episodio. El conductor respondió con ironía al aludir al supuesto pedido de habitación separada: «No me extraña porque en casa es igual. La verdad, yo y los gatitos dormimos en un cuarto y ella duerme en otro, y se maneja así todo el tiempo. Comemos un asado y yo como los huesos y ella se come el bife. Es terrible la enana, la verdad que mi solidaridad con Marcelo Polino».
«La voluntad era separarla de su público; ese proyecto fracasó»
Más allá de la respuesta humorística, Rosemblat fue directo cuando el periodista le consultó por las críticas que el «sector libertario» dirige de manera sostenida a su pareja. «Ya no, me parece. Parece que la ganó esa pelea», señaló, en referencia a la disputa pública que la cantante mantiene con el universo libertario desde al menos 2024.
El conductor de Gelatina sostuvo que la estrategia de desgaste fracasó en sus propios términos, dado que Espósito sigue liderando escuchas en plataformas y convocando multitudes en sus presentaciones en vivo: «Si la voluntad era separarla de su público, es un proyecto fracasado», cerró.
El episodio condensa una tensión que excede la farándula. Lali Espósito se convirtió, desde su enfrentamiento público con Javier Milei en 2023, en uno de los blancos predilectos de la militancia libertaria en redes sociales y de una parte del periodismo alineado con el oficialismo. La campaña de hostigamiento incluyó desde la difusión masiva del apodo «Lali Depósito» hasta cuestionamientos a sus contratos publicitarios y apariciones en actos de la cultura popular, como la marcha universitaria de mayo de 2026, donde su convocatoria fue ampliamente replicada.
Lejos de retirarla del mapa cultural, ese hostigamiento no impidió que la artista se mantuviera en los primeros lugares de escuchas y que sus shows agotaran entradas. La lectura de Rosemblat, aunque formulada con sarcasmo, describe un resultado político concreto: el intento de cancelación no funcionó, y la artista consolidó su lugar en la escena.
Puntos clave
- Marcelo Polino describió a Lali Espósito como «diva» por pedir grabar sola en la serie de Moria Casán; la artista desmintió la versión.
- Pedro Rosemblat respondió con ironía desde Desayuno Americano (América TV) y salió en defensa de su prometida.
- El conductor afirmó que Espósito «ya ganó la pelea» contra el sector libertario que intentó deteriorar su imagen.
- Rosemblat calificó de «proyecto fracasado» el intento de separar a la artista de su público, dado que mantiene altos niveles de escuchas y convocatoria.
- El episodio reactualiza el enfrentamiento público que Espósito sostiene con el ecosistema libertario desde 2023.
Cultura
Anne Carson ganó el Nobel de Literatura 2026: la poeta que reinventó los clásicos
La Academia Sueca eligió a la escritora canadiense de 76 años por una obra que desafía los géneros, dialoga con la Antigüedad griega y produce formas literarias sin precedentes. El galardón está dotado con cerca de 1,2 millones de dólares y la distinción la encontró en Islandia, «escuchando el viento».
Una mezcla inaudita de poesía, ensayo, filosofía, traducción y mitología griega le valió a Anne Carson el reconocimiento más alto de las letras mundiales. La Academia Sueca anunció este jueves que la escritora canadiense, de 76 años, es la ganadora del Premio Nobel de Literatura 2026 y destacó su capacidad para crear «nuevas formas para la literatura contemporánea» a través de «un audaz e inventivo diálogo con la tradición clásica».
La distinción fue comunicada por la institución sueca mediante una transmisión en vivo desde su sede en Estocolmo. La secretaria permanente de la Academia, Ingrid Carlberg, reveló que la noticia tomó a Carson por sorpresa mientras viajaba por Islandia. La propia laureada, según Carlberg, describió que se encontraba «escuchando el viento». El galardón está dotado con 12 millones de coronas suecas, equivalentes a aproximadamente 1,2 millones de dólares.
Una obra que derrumba fronteras
Nacida en Toronto en 1950, Carson estudió en la Universidad de esa ciudad, donde obtuvo una licenciatura, una maestría y un doctorado en Estudios Clásicos. Su contacto con el griego antiguo comenzó en la escuela secundaria, cuando un profesor de latín accedió a enseñarle ese idioma durante los almuerzos, una anécdota que la propia autora señala como el origen de toda su trayectoria intelectual. A lo largo de su carrera ejerció la docencia en universidades de Canadá y Estados Unidos, entre ellas McGill y Michigan.
Su debut editorial, Eros the Bittersweet (1986), un ensayo sobre el deseo en la literatura griega, anticipó las claves de una producción que nunca se conformó con los límites de un solo género. Le siguieron Glass, Irony, and God (1992), Plainwater (1995) y Men in the Off Hours (2000). Pero fue Autobiografía de Rojo (1998), una novela en verso que reinterpreta el mito de Gerión y Heracles en clave contemporánea, con Buenos Aires como escenario de uno de sus momentos centrales, la que la convirtió en una figura ineludible de la poesía experimental anglófona.
Nox y el duelo como forma literaria
Entre todas sus obras, la Academia Sueca eligió Nox (2010) para ejemplificar el alcance de su escritura. El libro fue compuesto en memoria de su hermano Michael, quien desapareció misteriosamente antes de morir en Dinamarca en 2000. El jurado lo describió como una creación «tan escultórica como literaria»: un epitafio en formato de caja desplegable en acordeón, con fotos, cartas y textos dedicados al hermano fallecido. En el libro también aparece, como tercera voz que aporta profundidad temporal, la famosa elegía 101 del poeta romano Catulo en honor a su propio hermano, quien también murió en tierra extranjera.
En 2001 publicó La belleza del marido, una exploración de la ruptura sentimental estructurada en 29 tangos, que obtuvo el Premio T. S. Eliot. Entre sus otros reconocimientos figuran el Premio Griffin de Poesía y una beca de la Fundación MacArthur. Su producción incluye también Decreation (2005), donde combina poesía, ensayo y ópera, y traducciones de tragedias de Eurípides, Sófocles y Esquilo.
Un Nobel que llega por caminos que no son los del mercado
La elección de Carson sigue la línea de una Academia Sueca que, en los últimos años, privilegió obras de ruptura formal sobre nombres cómodos para el establishment literario anglosajón. El húngaro László Krasznahorkai recibió el galardón en 2025 «por su obra convincente y visionaria que, en medio del terror apocalíptico, reafirma el poder del arte». En 2024, la laureada fue la surcoreana Han Kang «por su intensa prosa poética que afronta traumas históricos y expone la fragilidad de la vida humana». Antes, el noruego Jon Fosse, en 2023, y la francesa Annie Ernaux, en 2022, completaron una serie de elecciones que priorizó la literatura de los márgenes geográficos y formales sobre los nombres consagrados por los grandes sellos editoriales.
Carson, pese a su reconocimiento internacional, siempre mantuvo una relación distante con las categorías literarias establecidas. En una entrevista, la propia autora confesó que nunca se consideró plenamente escritora: afirmó que su primera vocación fue el dibujo y que todavía se piensa como una artista visual. Esa incomodidad con los géneros no es un rasgo anecdótico de su biografía; es la clave de toda su poética y, según la Academia Sueca, la razón por la que su obra importa.
Lo que tenés que saber:
- La Academia Sueca anunció este jueves que Anne Carson, escritora canadiense de 76 años, ganó el Premio Nobel de Literatura 2026.
- El jurado destacó su obra como «audaz e inventiva», por crear nuevas formas literarias en diálogo con la tradición clásica griega.
- La noticia la encontró en Islandia; el galardón está dotado con aproximadamente 1,2 millones de dólares.
- Su libro Nox (2010), un epitafio escultórico dedicado a su hermano fallecido, fue especialmente destacado por la Academia.
- Carson sucede al húngaro László Krasznahorkai, laureado en 2025, en una serie de Nobel que privilegia la literatura de ruptura formal.
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