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Cultura

Una carta de Martha Argerich desnudó la paralización del programa de Orquestas Infantiles y Juveniles

La concertista argentina de renombre mundial condenó el ataque del Gobierno a las orquestas infantiles y a la cultura en general.

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El músico y compositor Rolando Goldman, impulsor desde 2006 del Programa de Orquestas Infantiles y Juveniles, y quien fuera director del programa de Becas Martha Argerich lanzado en junio de 2021, confirmó este miércoles que más allá de los anuncios oficiales a partir de la difusión del escrito de la pianista condenando la interrupción de esa labor cultural y social, “está todo paralizado, no nombraron responsables del área y echaron a la mitad de los profesores”.

Charanguista, docente y formador, el artista destaca el gesto de la célebre pianista Martha Argerich de enviar una carta pública con su firma alertando acerca de la situación que afecta al programa de becas con su nombre que la administración Milei ha discontinuado.

La medida gubernamental llevada adelante desde la Secretaría de Cultura a cargo de Leonardo Cifelli, no volvió a poner en marcha la actividad de las 110 orquestas y, además, despidió a 12 de los 25 profesores, siendo cuatro de ellos beneficiarios de las Becas Martha Argerich.

“Lamentablemente, las autoridades del Gobierno nacional de mi país decidieron interrumpir las Becas (que debieron comenzar en febrero de este año) y despidieron a esos, y otros profesores de las Orquestas Infantiles. De esta manera están privando a los jóvenes la oportunidad de tener un brillante futuro musical”, escribió la renombrada concertista, de 82 años.

En esa misma misiva, la renombrada intérprete que también da nombre a un Festival que con sede en el Teatro Colón este año cumplirá su novena edición y que en 1955 pudo viajar a formarse en Europa gracias al impulso estatal, señaló: “Yo misma he recibido el apoyo del Estado Argentino cuando era jovencita, y eso fue fundamental para mi formación y posterior carrera artística. Si el Estado no apoya y contribuye a la cultura, el futuro es realmente peligroso. Lamento profundamente que ahora muchos queden sin esa posibilidad”.

Agrega la pianista en el mismo texto: “Sé que también están quitando el apoyo a numerosos espacios de la cultura. Si no se apoya a la cultura, el futuro de los niños y jóvenes, y de todo el pueblo, corre peligro. Confío en que las autoridades vuelvan a pensar en continuar de alguna forma con estos programas”.

Goldam cuenta que “periódicamente yo le fui informando a Argerich acerca del funcionamiento de las becas y ella, enterada de la situación que está atravesando todo el programa, tuvo la valentía de escribir esa carta tan potente”.

El peso del nombre de la pianista reconocida como una figura excepcional de la música clásica a nivel mundial sacudió al staff gubernamental que rápidamente se contactó con Goldman, pese a que el funcionario renunció a su cargo en diciembre pasado.

“Yo creo –arriesga el músico- que si no hubiera estado esta intervención de Martha no hubiera pasado nada de nada porque lo que están haciendo con las orquestas responde al modelo que se plantea desde el Gobierno con la exaltación del individualismo y la desconfianza por el vecino; mientras que las orquestas como institución sostienen la antítesis de esas premisas porque tienen sentido en función del aporte de cada uno, pero en relación a un resultado colectivo, un resultado común que transforma favorablemente la vida de los pibes y de las pibas de los jóvenes de su familia de los barrios, por eso es que el crecimiento ha sido tan importante. Y las orquestas a ver tienen cada vez más más pibes y pibas de los barrios marginados”.

Como fruto de esa alerta lanzada por Argerich, Goldman agrega que “el propio secretario Cifelli se comunicó conmigo y atribuyó la situación a un problema burocrático-administrativo y esta mañana volvió a aclararme que están viendo de la forma de retomar el Programa y que él está convencido de que esto hay que hacerlo. En la charla yo le transmití la preocupación que hay de ahí y le precisé que las becas Martha Argerich no tienen razón de ser si no están asociadas al programa social de orquestas infantiles y juveniles que es de donde surgen quienes pueden aspirar a esas becas”.

Por el carácter de esta iniciativa, el instrumentista que fundó y dirige la Orquesta Argentina de Charangos, especifica que “todas las orquestas que son parte del Programa tienen una contraparte que son municipios, provincias, iglesias, movimientos sociales y mutuales y en muchos casos continúan trabajando, pero por ejemplo el gobierno de Tucumán hizo lo mismo que el de Milei y despidió a los profesores de la Orquesta Chivo Valladares, una orquesta emblemática del Programa Andrés Chazarreta, que tiene más de 10 años de existencia y un trabajo enorme en el Barrio ATE de San Miguel de Tucumán”.

Cultura

Sadin alertó en Buenos Aires: la IA es una “nueva forma de muerte”

El filósofo francés presentó su libro El desierto de nosotros mismos en el Teatro El Picadero y advirtió que la inteligencia artificial generativa expulsa al otro y desposee de capacidades a las personas. Sobre Javier Milei, afirmó que “el presidente entendió todo” y pidió prohibir esta tecnología en las escuelas.

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“No podés ser anticapitalista y usar ChatGPT, hay una contradicción”. La frase, lanzada ante un teatro porteño, resume el tono de la advertencia del filósofo francés Éric Sadin sobre la inteligencia artificial generativa: una tecnología que, según planteó, desposee a las personas de sus capacidades y expulsa al otro de la vida cotidiana.

Sadin, escritor y pensador reconocido por su mirada tecnocrítica, presentó el miércoles en el Teatro El Picadero, de la Ciudad de Buenos Aires, su nuevo libro El desierto de nosotros mismos. El giro intelectual y creativo de la inteligencia artificial, publicado en español por Caja Negra Editora. El “desierto” del título es la desposesión de nuestros dones, de nuestras capacidades y de aquello que nos hace singulares. La editorial ya había publicado en el país otros títulos del autor, como La inteligencia artificial o el desafío del siglo (2020) y La era del individuo tirano (2022).

La “antiargentinidad” y la expulsión del otro

El filósofo dedicó un tramo de su exposición a la cultura local. Sostuvo que “la Argentina es pasional, con un interés por el otro, por los miembros de la familia” y que esa pasión es “la calidad primera” del país. Lo planteó para explicar un fenómeno global que describió como “la evacuación del otro, la expulsión del otro”. Y le puso nombre: “La antiargentinidad es lo que se está produciendo en el mundo entero: el otro queda aparte”.

El planteo conecta con uno de los ejes del libro: un mundo que nos excluye, donde cada vez parece haber menos lugar para trabajar con otros mientras avanza la inteligencia artificial.

Las máquinas como “nueva forma de muerte”

La definición más dura llegó al hablar de las herramientas que producen texto. “Las máquinas que producen texto son una nueva forma de muerte, nos está rodeando y es un lenguaje tanatológico, que es el lenguaje de la muerte”, afirmó Sadin. Después interpeló al público con una pregunta: “¿Hay más muerte que la muerte?”. La sala, según el relato de la presentación, respondió con silencio.

El filósofo advirtió además sobre la manipulación de imágenes. “En un chasquido uno puede producir una imagen y crear manipulación”, dijo, y ejemplificó con un conflicto entre vecinos: se puede generar la imagen de alguien golpeando a otra persona. Para Sadin, “no hay más límites, hay un entorno que favorece la violencia”.

Recordó el caso de la fotografía falsa del papa Francisco con una campera: aunque se sabía que la imagen no era real, el episodio mostró la dificultad creciente para distinguir lo verdadero de lo falso. “No comprender si determinadas imágenes son reales o no, constituye un principio de una forma de sordera social”, sostuvo.

“Juez y parte”: la crítica a quienes diseñan la IA

Sadin cuestionó a quienes crean los sistemas de inteligencia artificial y a quienes los consultan como si fueran una autoridad. “Veo una infantilización del ser humano”, dijo, y planteó que se les pregunta a los diseñadores qué están haciendo “como si fuéramos niños”, cuando “ellos no son los que saben”. “Es hora de dejar de oír a quien es juez y parte”, afirmó, y aclaró que defiende “principios, no intereses”.

Rechazó el término “tecnofascismo” para describir el fenómeno y sostuvo que lo que está en juego es una “coalición de intereses”. Su llamado fue directo: “Contra los cínicos hay que movilizarse”.

Milei, la escuela y el “capitalismo asomático”

Sadin vinculó su lectura del presente con el gobierno de Javier Milei. “El presidente entendió todo”, afirmó. Según planteó, el mandatario no necesita de los argentinos y representa un Estado antagónico a la participación de la sociedad. La definición se suma a las miradas críticas sobre el proyecto libertario, aunque el filósofo la formuló en clave filosófica y dentro de una lectura global del avance tecnológico.

En el terreno educativo fue categórico: “Tendríamos que haber prohibido la IA generativa en la escuela porque estamos dejando que los niños se conviertan en personas que no saben escribir ni hablar en nombre propio”.

En el libro, Sadin describe un proceso de desposesión de nuestras capacidades que lleva dos siglos en marcha y que las IA generativas profundizan. Lo vincula con un “capitalismo asomático”, un sistema que busca “librarse de la presencia”, de nuestros cuerpos y de nuestras mentes. El autor advierte que la automatización del mundo podría ser total y que el vaciamiento del otro no sería repentino ni espectacular, sino mediante “pequeños toques”, casi silenciosos, que harían desaparecer prácticas ligadas a la “creatividad”, la “curiosidad por los demás” y la “potencia de alegría”.

El libro también recupera una anécdota del director japonés Hayao Miyazaki, creador de El viaje de Chihiro y Mi vecino Totoro. Ante sus alumnos, Miyazaki habría dicho que nunca querrá incorporar esta tecnología a su trabajo y que la considera “un insulto a la vida misma”. Frente a ese escenario, la propuesta de Sadin es defender lo que nos hace humanos: la singularidad, los cuerpos, la capacidad de actuar y también el alma.

Lo que tenés que saber:

  • Éric Sadin presentó El desierto de nosotros mismos en el Teatro El Picadero, de la Ciudad de Buenos Aires.
  • Afirmó que las máquinas que producen texto son “una nueva forma de muerte”.
  • Dijo que “el presidente entendió todo” al referirse a Javier Milei.
  • Sostuvo que habría que haber prohibido la IA generativa en las escuelas.
  • Sobre el libro, advirtió que el “capitalismo asomático” busca librarse de la presencia de cuerpos y mentes.
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