Espectáculos 🎭
«La vida es una pelea»: el mensaje viral de Locomotora Oliveras mientras lucha por su vida
La ex campeona mundial de boxeo continúa internada con riesgo de vida por un ACV isquémico. Su familia enfrenta el día a día con fe y cautela, mientras en las redes resurge un video donde deja un mensaje de lucha y superación.
Alejandra “Locomotora” Oliveras, múltiple campeona mundial de boxeo, permanece internada en estado crítico en el Hospital José María Cullen de Santa Fe, tras haber sufrido un accidente cerebrovascular isquémico. Según confirmó el jefe de terapia intensiva del centro médico, Néstor Carrizo, la deportista tiene una “lesión grave en un hemisferio cerebral” y necesita “asistencia respiratoria mecánica, medicación para la hidratación, analgésicos y monitoreo neurológico constante”.
Carrizo detalló que Oliveras se encuentra en una situación de “riesgo de vida” y que su pronóstico es incierto debido a la extensión del daño cerebral. La gravedad del cuadro aumentó luego de que los estudios revelaran afectación en el tronco encefálico, una zona clave del sistema nervioso que regula funciones vitales como la respiración, la presión arterial y los reflejos involuntarios.
La voz de la familia: “Es completamente crítico”
Jesús Oliveras, hermano de la exboxeadora, habló y describió con crudeza la realidad que atraviesa su familia: “Tiene daño en el tronco cerebral, que es la parte donde están los signos vitales. Es una de las partes más importantes del cuerpo humano. El estado es completamente crítico”.
El testimonio dejó en evidencia el impacto emocional que atraviesan los seres queridos de la deportista, quienes intentan sostenerse mientras esperan novedades médicas: “Nos reunimos con los hijos, nos damos fuerzas y esperamos. Tenemos fe, la acompañamos. Es el día a día”, sostuvo.
Jesús también expresó su desconcierto ante la situación, al destacar que su hermana siempre llevó una vida sana: “Ella siempre estaba haciendo gimnasia. No tomaba alcohol. Siempre tenía que estar en movimiento: correr, caminar, hacer pesas. Como hermana, es una genia”.
Una vida de pelea dentro y fuera del ring
Mientras el entorno íntimo de Oliveras acompaña en silencio, las redes sociales se llenaron de mensajes de aliento y cadenas de oración por su recuperación. Entre los posteos, cobró fuerza un video viral que retrata fielmente el espíritu combativo de la exboxeadora.
La escena fue registrada a fines de mayo por el streamer Tomás Mazza, quien entrenó con ella en un gimnasio. En el clip, Oliveras celebra que el joven dejó de fumar y lo impulsa con una frase que ahora resuena con fuerza: “La vida es una pelea. Todos los días hay que pelear para decirle no a esto, no a lo otro, no a la joda, no a lo malo”.
Con una mezcla de firmeza y ternura, la campeona también subraya la importancia del autocuidado: “No hay que fumar nada, nada. Esto hay que hacer: entrenar y confiar en vos”. Las palabras, en medio del delicado presente que atraviesa, fueron replicadas con emoción por seguidores, colegas y medios deportivos.
Una campeona con historia
Alejandra Oliveras fue una figura emblemática del boxeo argentino. Se consagró campeona mundial en cinco categorías distintas, un logro que la ubicó entre las máximas referentes del pugilismo femenino. Con un estilo agresivo y una vida marcada por la superación personal, “Locomotora” construyó una carrera forjada en la resiliencia.
Fuera del ring, también fue reconocida por su carisma, su activismo social y su cercanía con jóvenes en situación de vulnerabilidad, a quienes acompañó con talleres y charlas motivacionales en distintas provincias del país.
Cultura
Murió Carlos Alonso, el pintor que hizo de la memoria una herida abierta
Tenía 97 años y falleció en Unquillo, Córdoba, donde vivió durante décadas. Con una obra que atravesó el expresionismo, la denuncia política y el dolor de la dictadura que desapareció a su hija, Alonso construyó uno de los legados más poderosos del arte argentino del siglo XX.
Una hija desaparecida, el exilio, los cuerpos como metáfora de la violencia de Estado y más de setenta años de producción ininterrumpida: Carlos Alonso no fue solo un pintor, sino uno de los registros más lúcidos y dolorosos que el arte argentino dejó sobre sus propios traumas.
El artista plástico Carlos Alonso, nacido el 4 de febrero de 1929 en Tunuyán, Mendoza, murió este lunes 21 de septiembre de 2026 en su casa de Unquillo, Córdoba, a los 97 años. Su obra, que abarcó la pintura, el dibujo y el grabado, atravesó más de siete décadas marcadas por el expresionismo y por una mirada profundamente crítica sobre la Argentina y sus heridas.
De Cuyo a Europa: una formación entre maestros
Su trayectoria comenzó en 1944 en la Academia de Bellas Artes de la Universidad Nacional de Cuyo, donde tuvo como maestros a Sergio Sergi, Lorenzo Domínguez y Francisco Bernareggi. En 1950 se trasladó a Tucumán para sumarse al grupo encabezado por Lino Enea Spilimbergo, experiencia que resultó decisiva en su desarrollo artístico. Tres años después viajó a Europa y tomó contacto directo con la obra de Diego Velázquez y Vincent van Gogh, influencias que reaparecerían de manera recurrente en sus trabajos.
En 1957 obtuvo el primer premio en un concurso para ilustrar la segunda parte del Quijote de la Mancha y en 1968 se instaló en Florencia para trabajar sobre La Divina Comedia de Dante Alighieri. Esas incursiones en la gran literatura occidental no fueron ejercicios académicos; fueron el laboratorio donde Alonso afiló una mirada sobre el poder, el castigo y el cuerpo que luego trasladaría a la realidad argentina.
El cuerpo como territorio político
A fines de los años 60 comenzó su serie Lección de anatomía, inspirada en Rembrandt, en la que la disección del cuerpo se convirtió en metáfora de la violencia que el poder ejerce sobre los sujetos. Esa misma línea lo llevó a su trabajo sobre El matadero de Esteban Echeverría, donde la carne animal y el cuerpo humano se fusionan bajo el mismo signo del sacrificio y la dominación. En esas obras, Alonso demostró que la tradición pictórica europea y la historia argentina podían dialogar sobre el mismo territorio: el de los cuerpos que el poder destruye.
La dictadura, el exilio y Paloma
La última dictadura militar marcó su vida de manera irreversible. Alonso debió exiliarse y vivió primero en Italia y luego en España. En 1977, su hija Paloma Alonso, de 21 años, fue secuestrada por el terrorismo de Estado y permanece desaparecida. Esa ausencia que no cierra se convirtió en el eje alrededor del cual giró su producción posterior.
Su regreso a la Argentina en 1980 y su instalación definitiva en Unquillo no significaron un cierre, sino una profundización. La serie Manos anónimas, en la que abordó el terrorismo de Estado y la violencia política, es quizás la síntesis más descarnada de esa experiencia: manos que no tienen cara, cuerpos sin nombre, la brutalidad como sistema. La desaparición de Paloma no fue solo una tragedia personal; fue la herida que le dio a su obra una dimensión que ninguna técnica podría haber construido artificialmente.
Reconocimientos y una última exposición
Su trayectoria recibió los premios Konex de Platino en 1982 y 1992. En 2019, el Museo Nacional de Bellas Artes le dedicó una gran exposición retrospectiva que revisó su producción y su diálogo con la tradición pictórica occidental. Sus obras integran las colecciones del Museo Nacional de Bellas Artes, el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires y el Museo Carlos Alonso-Mansión Stoppel de Mendoza.
En 2025, Alonso realizó en el Museo de Arte Contemporáneo de Unquillo, institución que contribuyó a fundar, su última exposición pública. Fue una muestra dedicada a una faceta menos difundida de su obra: su relación con el paisaje de las sierras cordobesas, el territorio que eligió para vivir y donde finalmente murió. Hasta el final, el paisaje y la memoria coexistieron en su pintura como dos formas de habitar el tiempo.
Lo que tenés que saber
- Carlos Alonso murió el 21 de septiembre de 2026 en Unquillo, Córdoba, a los 97 años.
- Fue uno de los artistas plásticos más importantes del siglo XX argentino, con una obra que abarcó pintura, dibujo y grabado durante más de siete décadas.
- Su hija Paloma fue secuestrada y desaparecida por la última dictadura militar en 1977, hecho que transformó de manera definitiva su producción artística.
- En 2019, el Museo Nacional de Bellas Artes le dedicó una gran retrospectiva; en 2025 realizó su última exposición en Unquillo.
- Su obra integra las colecciones del Museo Nacional de Bellas Artes, el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires y el Museo Carlos Alonso-Mansión Stoppel de Mendoza.
-
Denuncia6 díasEl Gobierno le pagó a funcionario una indemnización de $110 millones y al otro día lo volvió a contratar
-
Defensa3 díasPresupuesto 2027: base naval y misiles en lugar de aulas, sillas de ruedas y hospitales
-
Fútbol & Goles6 díasLa despedida del 10: Messi se retira en el Monumental el 6 de octubre
-
DDHH7 díasEl costo de la violencia migratoria de Trump: miedo, deportaciones y falta de trabajadores en Florida
-
DDHH7 díasEl lawfare ante el mundo: los abogados de Cristina explican en la ONU por qué la condena es política
-
Buenos Aires3 díasChapadmalal vuelve a la Provincia: el Senado bonaerense le pone freno al negocio de Milei
-
Movimientos Sociales2 díasLa Marcha de la Bronca toma las calles contra el ajuste de Milei
-
Defensa3 díasFraude en la Armada: nueve militares apartados por una estafa millonaria en sueldos
