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Silvina Luna: el fiscal imputó a Lotocki por homicidio tras las cirugías con PMMA

Está detenido en Ezeiza y será juzgado en 2026 por otro caso de homicidio.

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El fiscal Pablo Turano solicitó la indagatoria del médico Aníbal Lotocki por la muerte de Silvina Luna, ocurrida el 31 de agosto de 2023. En su presentación, el representante del Ministerio Público Fiscal afirmó que el imputado “incurrió en la omisión de actuar que derivara en la muerte” de la modelo, a quien ya había causado lesiones graves por las que fue condenado en 2022.

“La actuación dolosa previa de Lotocki como profesional de la salud tuvo como resultado ciertas lesiones que presentó Luna —granulomas— que no sólo generaron aquella responsabilidad penal, sino también un deber de salvamento para con ella”, sostuvo Turano. El fiscal agregó que “fue la omisión de cumplimiento de ese deber lo que derivó en la muerte de Luna, tal cual se concluye de la lectura de la pericia médica producida en autos”.

Los fundamentos de la solicitud

En el escrito, Turano indicó que Lotocki “tomó conocimiento de los padecimientos que Luna estaba sufriendo” a raíz de las cirugías que él mismo le practicó, mediante la comunicación con el médico de cabecera de la víctima. Según el fiscal, el cirujano “se desentendió de la situación” y sólo envió “un link” con información sobre el producto inyectado, sin realizar ninguna acción para revertir el daño.

“El actuar disvalioso previo de Lotocki generó un riesgo que, como su generador, estaba obligado a neutralizar”, concluyó el fiscal, quien pidió que se lo indague como “autor penalmente responsable de la muerte de Silvina Noelia Luna”, bajo la figura de homicidio simple prevista en el artículo 79 del Código Penal, que contempla una pena de entre 8 y 25 años de prisión.

Las operaciones y el deterioro de la salud

En octubre y noviembre de 2011, Luna se sometió a dos intervenciones en la clínica Full Esthetic, donde Lotocki le colocó un producto de relleno con microesferas de polimetil metacrilato (PMMA), prohibido en ciertas zonas del cuerpo y en dosis superiores a las permitidas.

Los informes médicos confirmaron que el material le provocó granulomas, hipercalcemia y complicaciones renales progresivas. En 2023, esas afecciones derivaron en una falla multiorgánica que causó su muerte en el Hospital Italiano de Buenos Aires.

Antecedentes judiciales

Lotocki fue condenado el 16 de febrero de 2022 por el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°28 a cuatro años de prisión e inhabilitación por cinco años, al hallarlo culpable de lesiones graves reiteradas contra Gabriela Trenchi, Stefanía Xipolitakis, Pamela Sosa y Silvina Luna.

En noviembre de 2023, la Sala III de la Cámara Nacional de Casación Penal amplió la pena a ocho años de prisión e inhabilitación por diez años, al considerar que también cometió el delito de estafa.

Actualmente, el médico permanece detenido en el penal de Ezeiza. Además, enfrenta otra causa en la que será juzgado el próximo año como presunto autor del homicidio simple con dolo eventual del paciente Rodolfo Christian Zárate, fallecido tras una cirugía estética el 16 de abril de 2021 en la clínica Cemeco, del barrio porteño de Caballito.

Cultura

Sadin alertó en Buenos Aires: la IA es una “nueva forma de muerte”

El filósofo francés presentó su libro El desierto de nosotros mismos en el Teatro El Picadero y advirtió que la inteligencia artificial generativa expulsa al otro y desposee de capacidades a las personas. Sobre Javier Milei, afirmó que “el presidente entendió todo” y pidió prohibir esta tecnología en las escuelas.

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“No podés ser anticapitalista y usar ChatGPT, hay una contradicción”. La frase, lanzada ante un teatro porteño, resume el tono de la advertencia del filósofo francés Éric Sadin sobre la inteligencia artificial generativa: una tecnología que, según planteó, desposee a las personas de sus capacidades y expulsa al otro de la vida cotidiana.

Sadin, escritor y pensador reconocido por su mirada tecnocrítica, presentó el miércoles en el Teatro El Picadero, de la Ciudad de Buenos Aires, su nuevo libro El desierto de nosotros mismos. El giro intelectual y creativo de la inteligencia artificial, publicado en español por Caja Negra Editora. El “desierto” del título es la desposesión de nuestros dones, de nuestras capacidades y de aquello que nos hace singulares. La editorial ya había publicado en el país otros títulos del autor, como La inteligencia artificial o el desafío del siglo (2020) y La era del individuo tirano (2022).

La “antiargentinidad” y la expulsión del otro

El filósofo dedicó un tramo de su exposición a la cultura local. Sostuvo que “la Argentina es pasional, con un interés por el otro, por los miembros de la familia” y que esa pasión es “la calidad primera” del país. Lo planteó para explicar un fenómeno global que describió como “la evacuación del otro, la expulsión del otro”. Y le puso nombre: “La antiargentinidad es lo que se está produciendo en el mundo entero: el otro queda aparte”.

El planteo conecta con uno de los ejes del libro: un mundo que nos excluye, donde cada vez parece haber menos lugar para trabajar con otros mientras avanza la inteligencia artificial.

Las máquinas como “nueva forma de muerte”

La definición más dura llegó al hablar de las herramientas que producen texto. “Las máquinas que producen texto son una nueva forma de muerte, nos está rodeando y es un lenguaje tanatológico, que es el lenguaje de la muerte”, afirmó Sadin. Después interpeló al público con una pregunta: “¿Hay más muerte que la muerte?”. La sala, según el relato de la presentación, respondió con silencio.

El filósofo advirtió además sobre la manipulación de imágenes. “En un chasquido uno puede producir una imagen y crear manipulación”, dijo, y ejemplificó con un conflicto entre vecinos: se puede generar la imagen de alguien golpeando a otra persona. Para Sadin, “no hay más límites, hay un entorno que favorece la violencia”.

Recordó el caso de la fotografía falsa del papa Francisco con una campera: aunque se sabía que la imagen no era real, el episodio mostró la dificultad creciente para distinguir lo verdadero de lo falso. “No comprender si determinadas imágenes son reales o no, constituye un principio de una forma de sordera social”, sostuvo.

“Juez y parte”: la crítica a quienes diseñan la IA

Sadin cuestionó a quienes crean los sistemas de inteligencia artificial y a quienes los consultan como si fueran una autoridad. “Veo una infantilización del ser humano”, dijo, y planteó que se les pregunta a los diseñadores qué están haciendo “como si fuéramos niños”, cuando “ellos no son los que saben”. “Es hora de dejar de oír a quien es juez y parte”, afirmó, y aclaró que defiende “principios, no intereses”.

Rechazó el término “tecnofascismo” para describir el fenómeno y sostuvo que lo que está en juego es una “coalición de intereses”. Su llamado fue directo: “Contra los cínicos hay que movilizarse”.

Milei, la escuela y el “capitalismo asomático”

Sadin vinculó su lectura del presente con el gobierno de Javier Milei. “El presidente entendió todo”, afirmó. Según planteó, el mandatario no necesita de los argentinos y representa un Estado antagónico a la participación de la sociedad. La definición se suma a las miradas críticas sobre el proyecto libertario, aunque el filósofo la formuló en clave filosófica y dentro de una lectura global del avance tecnológico.

En el terreno educativo fue categórico: “Tendríamos que haber prohibido la IA generativa en la escuela porque estamos dejando que los niños se conviertan en personas que no saben escribir ni hablar en nombre propio”.

En el libro, Sadin describe un proceso de desposesión de nuestras capacidades que lleva dos siglos en marcha y que las IA generativas profundizan. Lo vincula con un “capitalismo asomático”, un sistema que busca “librarse de la presencia”, de nuestros cuerpos y de nuestras mentes. El autor advierte que la automatización del mundo podría ser total y que el vaciamiento del otro no sería repentino ni espectacular, sino mediante “pequeños toques”, casi silenciosos, que harían desaparecer prácticas ligadas a la “creatividad”, la “curiosidad por los demás” y la “potencia de alegría”.

El libro también recupera una anécdota del director japonés Hayao Miyazaki, creador de El viaje de Chihiro y Mi vecino Totoro. Ante sus alumnos, Miyazaki habría dicho que nunca querrá incorporar esta tecnología a su trabajo y que la considera “un insulto a la vida misma”. Frente a ese escenario, la propuesta de Sadin es defender lo que nos hace humanos: la singularidad, los cuerpos, la capacidad de actuar y también el alma.

Lo que tenés que saber:

  • Éric Sadin presentó El desierto de nosotros mismos en el Teatro El Picadero, de la Ciudad de Buenos Aires.
  • Afirmó que las máquinas que producen texto son “una nueva forma de muerte”.
  • Dijo que “el presidente entendió todo” al referirse a Javier Milei.
  • Sostuvo que habría que haber prohibido la IA generativa en las escuelas.
  • Sobre el libro, advirtió que el “capitalismo asomático” busca librarse de la presencia de cuerpos y mentes.
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