Entrevista
Hernán Cardo: “Estoy convencido que la conciencia histórica y popular venezolana es sin dudas nuestra esperanza”
«Creo que la victoria de los pueblos libres es inevitable».
Por Teófilo Hernández
Hernán Cardo, director del Instituto de Análisis Estratégico y Geopolítico, Alexandre Petión, de Argentina, fue invitado por el gobierno de Venezuela para asistir a la Cumbre Internacional Contra el Fascismo que se llevó a cabo a principios de abril, a propósito de los 20 años del golpe de Estado en contra del Comandante Hugo Chávez. Cardo, fue uno de los 200 convocados en más de 30 países para que aporte sus ideas y su visión de una problemática acuciante en la actualidad: el avance de la ultraderecha en Europa, América Latina y Estados Unidos.

¿Cómo analista internacional, cuál es su visión sobre la indiscutible derechización de los electorados en gran cantidad de países, no solo de la Unión Europea, sino también en América Latina y en el núcleo económico de capitalismo moderno, que es Estados Unidos?
«Entiendo que esto se enmarca en un bombardeo mediático planificado desde los medios masivos de comunicación manejados por las plutocracias planetarias. Pero también, en una falta de intercambio generacional en las izquierdas y espacios populares que han vuelto a dar espacio al discurso de la antipolítica y, más aún, un surgimiento de los neofascismos que -muy a nuestro pesar- interpela a las juventudes con su discurso elitista y meritocrático».
Sin dudas Venezuela parece querer enfocarse en la lucha antifascista que debe darse a nivel internacional y ser un eje vertebrador de esas luchas… ¿Qué encontró usted en Caracas en el marco de esta iniciativa venezolana, con un claro carácter internacionalista?
«Creo que el gobierno de la República Bolivariana de Venezuela ha hecho la misma lectura que he planteado anteriormente: que, al margen de las armas y la violencia física, las principales y más profundas violaciones a los derechos humanos y a la soberanía de los pueblos libres, el imperialismo planetario las ejerce en el ámbito de la comunicación y la cultura. Desde allí, la centralidad de la cultura y la comunicación en la gestión del gobierno bolivariano es esclarecedora. Allí se debe dar y dan la principal batalla contra el fascismo y te aseguro que no la están perdiendo. A ello debemos sumarle la inversión real que hacen en materia de cooperación e intercambios internacionales, y que la conciencia patriótica del pueblo de Bolivar y Chávez es real y no voluntarista. Estoy convencido que la conciencia histórica y popular venezolana es sin dudas nuestra esperanza».
Parece ser que el fenómeno de este fascismo emergente no tiene fronteras, pues procesos análogos los hallamos en Europa y también en Latinoamérica… ¿Según usted, es casual o responde a unas estrategias establecidas por ciertos poderes fácticos?
«No, no creo que sea casual. Pero tampoco creo que sea una estrategia del poder real. Creo más bien, sí, que el poder fáctico aprovecha, con su característica eficiencia inescrupulosa, las vetas que le da las pulsiones más bajas del ser humano y que salen a la luz con más fuerza en tiempos de crisis».
¿La demonización de Venezuela en los medios hegemónicos internacionales tendría en parte que ver con este liderazgo que la nación de Bolívar asume como propia en la lucha contra el fascismo y los desmanes del capitalismo?
«Sin dudas. Imaginemos lo distinto que sería el mundo si hubiera cuajado desde el minuto uno el sueño de Bolívar y San Martín. Eso no ocurrió enseguida, pero va en proceso de materializarse. Y el imperialismo va a poner todos sus esfuerzos en impedir que eso suceda. Pero lo único que logran es que día a día el sueño emancipador se haga más fuerte, proporcionalmente al tiempo que tarda en surgir definitivamente. Es el ya pero no todavía, de la emancipación de los pueblos, que no podrán detener ni el poder real, ni sus bufones multimediáticos«

Imagino que allí en Caracas habrá tomado contacto con luchadores y luchadoras sociales de todo el mundo… ¿Qué conclusiones saca de esos intercambios?
«Que no estamos solos en estas luchas. Que la inquietud liberadora de los pueblos trasciende fronteras, barreras idiomáticas y que poco o nada tienen que ver con la tibieza o connivencia de muchos de los jefes y jefas de Estado con nuestros verdugos».
Para finalizar… ¿Cuál sería su pronóstico sobre las luchas que asoman en este siglo XXI, en donde la balanza parece inclinarse dramáticamente con el cambio climático, los fascismos emergentes y el surgimiento de China como nueva potencia hegemónica mundial?
«Como señalé, creo que la victoria de los pueblos libres es inevitable. Pero no solo eso: estoy seguro que la caída del imperialismo y el triunfo de las gestas populares e internacionalistas es la única oportunidad de subsistencia del planeta Tierra. No hay chance de seguir viviendo de manera sustentable y pacífica con el nivel de violencia simbólica y real que existe hoy en día y que legitima el mal llamado sentido común».
Entrevista
Lorena Vega, del teatro autogestivo a la popularidad: “Siempre pensé en cambiar mi destino”
En uno de los momentos de mayor exposición de su carrera, la actriz, directora y dramaturga habla con El Argentino sobre cómo vive la popularidad, el deseo que sostuvo su recorrido y aquella certeza que apareció mucho antes: había una realidad que quería cambiar.
A Lorena Vega todavía le resulta extraño observar lo que ocurre a su alrededor. Después de más de tres décadas de trabajo, la popularidad llegó a los 50 y, por momentos, la mira casi como si le estuviera pasando a otra persona. “Me pongo en observadora de un fenómeno que pareciera que no me pasa a mí”, cuenta.
El reconocimiento la encuentra, además, en pleno movimiento. Mientras Sottovoce la lleva a compartir escenario con Adrián Suar, Carla Peterson y Fernán Mirás, su presente se reparte entre el teatro, el cine y las series. Sin embargo, asegura que no mide este momento únicamente por la exposición.
“Lo vivo con agradecimiento, lo vivo con diversión. Hay cosas que me divierten y me sorprenden”, dice. Vega encuentra una imagen más precisa para explicar qué hace con todo lo que recibe: “Se traduce un poco en impulso, en confianza, en alegría, como si me recargara cartuchos para seguir haciendo”.
Hay una distancia enorme entre esta Lorena Vega y aquella chica que, a los 17 años, empezaba a impulsar sus propios proyectos. Y, al mismo tiempo, algo permanece intacto. Cuando se le pregunta cómo imaginaba entonces a la mujer adulta que sería, la respuesta aparece por otro lado: “Creo que siempre pensé en cambiar mi destino”.
Por qué Sottovoce llegó en el momento justo para Lorena Vega
Sottovoce aparece en medio de ese presente cargado de proyectos, pero también marca para Vega una renovación. “Yo vengo haciendo muchas obras de teatro, pero la que tiene menos tiempo ya tiene cinco años. Entonces hacía muchos años que no estrenaba algo como actriz, sí como directora. Necesitaba una renovación en ese camino, de crear algo y que pase por la instancia de darlo a luz”, explica.
La obra, que se presenta de jueves a domingo en el Teatro El Nacional, reúne a dos parejas alrededor de la venta de una propiedad y una pyme familiar. Lo que podría parecer una discusión sobre cómo repartir bienes empieza a remover pertenencias, memorias, viejos argumentos y secretos.
Para Vega, esa pequeña disputa familiar permite mirar algo bastante más amplio: “Para mí es una obra que, en esos términos micro, habla de los vínculos para después hablar en términos macro de un tipo de momento social. Cómo seguir pensando nuestro futuro, quiénes lo piensan de modo individual, quiénes tienen más consideraciones colectivas. Un poco pone en juego todo eso”.
Su personaje pertenece, además, a un universo que reconoce: popular, barrial y atravesado por una idea de comunidad. La cercanía, sin embargo, no eliminaba el desafío, ya que sostiene que “el riesgo es hacer algo cliché o estereotipado”. Y agrega: “No es el camino que me interesa. Tenía el desafío de no subestimar el personaje y hacerlo por signos ya conocidos, sino encontrarle su singularidad”.
Pero las ganas de aceptar un trabajo no siempre dependen del personaje en sí mismo, según Vega. También puede ser decisivo el lenguaje que propone una obra. En Sottovoce encontró una comedia “popular, ácida y atrevida” donde, a medida que avanza el conflicto, la superficie empieza a romperse.
“Los personajes son punzantes, se van destartalando y afeando, no solo porque se empiezan a deteriorar visualmente, sino porque empiezan a aflorar muchas miserias internas, mucha mugre”, comenta la actriz a El Argentino.
“Producir con lo que se tiene”: la escuela de la autogestión
Actuar, dirigir, escribir y motorizar sus propios proyectos no es algo nuevo para Lorena Vega. Empezó a moverse entre esos distintos roles cuando todavía era adolescente. “Desde que empecé a tener inquietudes artísticas o profesionales, siempre fui parte de procesos autogestivos. Y siempre me ubiqué en roles que motorizaban mucho esos proyectos”, recuerda.
En esa trayectoria también aparece su paso por el centro cultural que funcionaba en la fábrica IMPA, en Almagro. “Muchos artistas trabajábamos ahí en el centro cultural, dando clases o haciendo espectáculos”, cuenta. Allí, crear también suponía conseguir los recursos y tejer los vínculos necesarios para sostener cada proyecto.
“La autogestión, producir con lo que se tiene, con lo que hay, buscar ayuda, generar lazos, me parece que eso es parte de nuestra cultura, y que profundamente en el teatro independiente eso sucede. Es un poco la escuela que hacés”, cuenta.
Esa lógica también atraviesa su experiencia detrás de escena. En los últimos años sumó trabajos como guionista y codirectora, aunque Vega ubica el impulso por ocupar esos lugares mucho antes de que algunas discusiones actuales tuvieran nombre: “Yo lo entiendo así desde antes de que se nombrara, como se nombra ahora con tanta claridad, el feminismo, la paridad de género o el tema de igualar los cupos. Es algo que ya estaba en mí”.
Al hablar del lugar de las mujeres detrás de cámara, esa iniciativa adquiere también una dimensión colectiva: “Las mujeres estamos con una decisión, con una claridad sobre que si no ocupamos los espacios, no los tenemos. Con muchas historias por narrar que no fueron contadas, con mucho para decir desde nuestra perspectiva, con muchas chicas formadas en los rubros técnicos, detrás de cámara”.
El deseo y la subsistencia cuando el contexto no acompaña
La autogestión podría prestarse fácilmente a un relato romántico sobre hacer lo que uno quiere pese a cualquier dificultad. Vega pone un límite antes de llegar allí.
Consultada por El Argentino sobre qué podría decirles a los jóvenes que intentan abrirse camino en el arte en un contexto adverso, primero habla de las necesidades básicas: “Me parece que es un momento súper delicado y hay necesidades y prioridades muy fuertes que tienen que ver con sostener cuestiones básicas, como la vivienda, la alimentación, tener un techo, un espacio, poder comer y poder acceder a la educación”. Y añade: “Con mucho respeto entiendo el camino que cada uno vaya decidiendo tomar en relación a cómo subsistir”.
Recién entonces aparece el deseo. “Yo creo que la clave siempre tiene que ver con el deseo, con darle espacio a lo que nos conmueve de verdad, en lo que creemos, más allá de que el contexto sea muy adverso”. No plantea una fórmula. En su propia trayectoria, deseo y posibilidad tuvieron que encontrar muchas veces la manera de convivir.
La popularidad que llegó después de décadas de trabajo
Durante años, Vega tuvo reconocimiento dentro del teatro y del circuito cultural. La llegada a públicos más amplios ocurrió después y amplió considerablemente su visibilidad.
Hoy, lejos de preguntarse por qué no sucedió antes, confiesa a El Argentino: “Estoy segura de que no era lo mismo hace 20 años atrás que ahora, porque era más joven, porque tenía otra experiencia de vida, otro recorrido, porque no era madre, y cuando sos madre las prioridades y el foco están en otro lugar”.
La actriz asegura estar “contenta de que haya sido ahora”, porque entiende que “fue cuando tenía que ser”. Pero en sus palabras hay espacio para la reflexión: “Creo que sucedió en un momento donde uno mira la vida de otra manera, comprende… Me falta, espero, mucho recorrido más, pero es cierto que hay una experiencia de vida que es distinta a los 50 que a los 25”.
Y cuando mira mucho más atrás, hacia aquella chica que todavía no sabía cómo sería su vida adulta, retoma aquella idea de “cambiar mi destino” y explica qué significaba entonces: “Me parecía que nosotros, por ser una familia humilde, teníamos como una realidad que tenía que cambiar. Y yo creo que ese horizonte sí lo tenía, que había algo que tenía que mejorar. Pero muchas veces me parecía muy difícil eso”.
No habla entonces de fama ni de popularidad. Tampoco de llegar a un lugar preciso. “Ese era el signo general: la idea de estudiar y trabajar para cambiar un poco, para modificar mi realidad. Eso sí lo tenía claro”.
Del teatro a las series: los proyectos de Vega
Además de Sottovoce, el presente de Lorena Vega se reparte entre distintos proyectos. En septiembre se estrenó Cautiva, la serie que protagoniza junto a Carolina Kopelioff y en la que interpreta a Cecilia, la madre superiora de un convento atravesado por el abuso de poder. La ficción, de seis episodios, está disponible completa en Flow.

Entre sus trabajos recientes también está Lu & Pau, la película de Nicanor Loreti que se estrenó a fines de agosto y que Vega protagoniza junto a Jazmín Stuart. A ese recorrido audiovisual se suma la tercera temporada de En el barro, prevista para 2027 y con la actriz nuevamente confirmada como “La Zurda”.
La exposición en cine y televisión no la alejó del teatro. En octubre actúa en Las cautivas y La vida extraordinaria y dirige Civilización. En diciembre, además, Imprenteros, la obra documental que creó junto a sus hermanos a partir de la historia de la imprenta familiar, tendrá nuevas funciones en el Teatro Picadero.
Lorena Vega, fuera de libreto: de Cortázar y David Lynch a una buena salsa de estofado
La actriz y directora se presta al juego rápido y revela gustos, rituales, recuerdos y alguna confesión inesperada.
Un ritual antes de salir a escena: “Me pongo en posición de loto para rezar unas oraciones que pueden venir en el momento”.
Un lugar de Buenos Aires al que siempre volvés: “A Flores, mi barrio”.
Una película que verías una y otra vez: “Con ánimo de amar y El padrino”.
Un libro que te haya marcado: “Todo Cortázar. Puede ser Historias de cronopios y de famas, Último round…”.
Un aroma que te lleve a la infancia: “Una buena salsa de estofado”.
Un pequeño lujo cotidiano que no resignarías: “Soy una persona que siempre resigna lo mío primero. No me jacto de eso: tengo un problema con eso, estoy en falta”.
¿Con quién compartirías un café?: “Hubiese amado conocer a David Lynch, hablar con él, me fascina. Pero desde que hice la campaña de Hecho en Argentina para Netflix me pasó algo con Mafalda. También me gustaría estar un rato con ella. Le preguntaría si extraña a Quino”.
Un talento oculto: “En casa dicen que soy buena para cocinar con pocos ingredientes”.
Un consejo que nunca olvidaste: “Afinar mucho la escucha con lo que siento que sucede. Me lo dieron en las clases de teatro durante mi formación inicial. Sirve para actuar, pero también para la vida”.
Lo primero que hacés cuando tenés un día completamente libre: “Probablemente aprovecho para dormir, pero no me pasa mucho”.
-
CABA5 díasCarbón Blanco: vuelven a rematar un departamento decomisado en Villa Urquiza, 18% más barato
-
Elecciones6 díasBrasil en empate técnico: Flávio Bolsonaro saca dos puntos y el miedo se reparte
-
Mundo 🌐6 díasFin de la 6×1 en Brasil: el Senado aprobó dos días de descanso y Lula celebra antes del balotaje
-
Investigación 🔎5 díasDel 3% de los audios a $7.833 millones en sobreprecios: la Justicia reconstruye el negocio de la ANDIS
-
Fútbol & Goles!6 díasConmebol rechazó a Marcos Rojo: no juega ante Flamengo y Estudiantes irá al TAS
-
Geopolítica 🌎6 díasMilei en Washington: jura lealtad a Trump y quiere sacar «a patadas» a Lula
-
Combustibles ⛽6 díasLa nafta empujó la inflación de EEUU al 3,7% y presiona a la Reserva Federal
-
Economía 💲6 díasInflación por provincia: Río Negro, Neuquén y Tucumán superaron el 1,9% nacional de septiembre
