Fútbol & Goles!
Ex jugador de Boca pide «perdón» en redes sociales
Se trata de Fredy Guarín. Asegura que atraviesa un duro momento por «vicios, errores y pecados».
El exfutbolista colombiano Fredy Guarín, quien tuvo un breve paso por Boca Juniors, pidió hoy «perdón» en las redes sociales mientras atraviesa un duro momento por «vicios, errores y pecados».
Según indicó en su sitio web el diario colombiano El Tiempo, el exjugador dijo: «Hoy quiero mostrarme así tal como soy, a corazón abierto. Esto no lo hago para generar lástima ni generar seguidores. Lo hago con la intención de que le sirva al menos a alguna persona», acompañado de una foto en la que lo ve llorando.
Guarín debutó en Boca el 1 de febrero del 2006 bajo la dirección técnica de Alfio Basile aunque su paso duró apenas cinco partidos: tres amistosos (contra Racing, River y San Lorenzo); y dos oficiales (contra Rosario Central y San Lorenzo).
«De un tiempo para acá mi vida está cambiando enormemente. Estas lágrimas que ven en la foto son de un hombre lleno de vicios, errores, pecados y muchas cosas más. Y pido perdón si esto molesta», explicó.
Guarín, quien llegó desde Envigado para jugar en las divisiones juveniles de Boca, integró el plantel campeón del Clausura 2006 y de la Recopa Sudamericana de ese año frente a San Pablo de Brasil. Además, jugó dos encuentros oficiales y tres amistosos, e integró el banco de suplentes en once ocasiones.
De Boca pasó al fútbol europeo, para jugar en el Saint Etienne de Francia.
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Boca y River se preparan para un Superclásico decisivo
El Xeneize atraviesa un semestre con chances de conquistar cuatro títulos, mientras que el Millonario busca recuperar protagonismo tras varias eliminaciones. El encuentro de este domingo puede marcar el rumbo de ambos en el cierre de la temporada.
Boca recibirá este domingo a River en una nueva edición del Superclásico del fútbol argentino, en un encuentro que llega en un momento determinante para ambos equipos. Mientras el Xeneize atraviesa un semestre con posibilidades de conquistar cuatro títulos, el Millonario necesita una victoria que le permita recuperar confianza y encarar el cierre de 2026 con otro panorama.
El partido representa mucho más que una disputa por el orgullo futbolístico. Para Boca, puede significar un impulso importante en la recta final de una temporada que podría convertirse en histórica. Para River, aparece como una oportunidad de conseguir una alegría frente a su máximo rival después de un año complicado.
Boca llega al Superclásico con cuatro títulos en el horizonte
El equipo dirigido por Rodolfo «Vasco» Arruabarrena atraviesa uno de los momentos más importantes de su temporada. El Xeneize mantiene abiertas distintas posibilidades de consagración y sueña con conseguir una cuádruple corona durante el segundo semestre de 2026.
En el Torneo Clausura, Boca ya aseguró su clasificación a los playoffs y continúa metido en la pelea por el primer puesto de la tabla anual, cuya definición determinará al Campeón de Liga.
Además, el conjunto de La Ribera atraviesa instancias decisivas en otras dos competencias: la Copa Sudamericana y la Copa Argentina.
La clasificación a la final de la Sudamericana y el avance en Copa Argentina
Uno de los grandes objetivos de Boca en esta temporada es la Copa Sudamericana. Hace poco más de una semana, el equipo consiguió el pasaje a la final después de vencer por 3-1 a Vasco da Gama en el estadio Maracaná, en Brasil.
En paralelo, el Xeneize también logró meterse entre los cuatro mejores de la Copa Argentina tras protagonizar una remontada frente a Racing.
Boca comenzó perdiendo 2-0, pero consiguió dar vuelta el resultado y avanzar a las semifinales, donde deberá enfrentarse con Banfield el próximo 14 de noviembre.
En ese contexto, una victoria frente a River representaría un impulso anímico importante para afrontar las definiciones que tendrá por delante durante las próximas semanas.
River busca recuperarse de un año complicado
La realidad del Millonario es diferente. El 2026 estuvo marcado por resultados adversos, eliminaciones tempranas y modificaciones en la conducción técnica.
El año comenzó con la renuncia de Marcelo Gallardo y la posterior llegada de Eduardo «Chacho» Coudet como entrenador. Inicialmente, el cambio generó expectativas de recuperación, pero la derrota en la final del Torneo Apertura frente a Belgrano de Córdoba representó un golpe importante.
Durante el segundo semestre, Coudet dejó su cargo después de las eliminaciones prematuras en la Copa Argentina y la Copa Sudamericana.
La sucesión de resultados negativos dejó a River ante la necesidad de reorganizarse para afrontar el tramo final de la temporada.
Leonardo Ponzio asumió como interino y River busca una recuperación
Tras la salida de Coudet, Leonardo Ponzio tomó la conducción técnica de manera interina.
Bajo su dirección, el Millonario consiguió cierta regularidad y quedó cerca de asegurar su clasificación a los playoffs del Torneo Clausura.
La competencia aparece como una oportunidad para cerrar el año con una alegría deportiva después de los resultados adversos que marcaron buena parte de la temporada.
En ese escenario, el Superclásico adquiere una importancia especial: una victoria frente a Boca podría representar un golpe anímico para el plantel y, al mismo tiempo, complicar el panorama de su clásico rival de cara a las definiciones de fin de año.
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