Conectate con El Argentino

Análisis

Acciones e intromisiones del gobierno del Sr. Trump

La deuda es una de las formas de esclavizar a una nación como advirtiera hace más de 200 años el Presidente de los EE. UU. John Adams.

Publicado hace

#

 

Por Foro Economía y Trabajo*

El mundo vive una guerra económica, comercial, tecnológica y por el control de recursos naturales estratégicos, que incluye conflictos bélicos, e inaceptables intromisiones de las naciones más poderosas en otros países.

Para esa guerra la deuda es una de las formas de esclavizar a una nación como advirtiera hace más de 200 años el Presidente de los EE. UU. John Adams y citáramos en el primer documento de este Foro. 

Es dentro de este escenario incierto que debe analizarse la crisis económica, financiera e institucional con graves consecuencias sociales que vive nuestro país debido a las políticas del Presidente Milei. 

Desde enero el Presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, además de su política arancelaria para proteger su industria, ha adoptado una estrategia en extremo agresiva, que incluso comprende como objetivo apoderarse de territorios de otros países – Panamá, Canadá, Groenlandia- y convalidar viejas acciones consumadas en contra de México.

En ese sentido van las intromisiones desembozadas en la vida de otras naciones, como en Ucrania y Medio Oriente, para imponer su hegemonía y apoderarse de recursos como los denominados minerales críticos y los hidrocarburos. 

Esas acciones no sólo involucran al Gobierno Federal de los Estados Unidos, como lo demuestra la orden ejecutiva por la que Trumpsuspendió la ley de prácticas corruptas en el extranjero (Foreign Corrupt Practices Act/FCPA) que prohíbe a las empresas norteamericanas actos de corrupción a funcionarios de otros estados como ser pagar u ofrecer regalos. 

En relación a nuestro país el Sr. Trump, tanto en su primer gobierno como en éste ha intervenido e interviene en favor de un brutal endeudamiento, para sostener los gobiernos subordinados de Mauricio Macri y Javier Milei, ambos con políticas económicas inviables, afines a sus estrategias de dominación  y contrarias a nuestro interés nacional. La Cámara de Comercio de los Estados Unidos en Argentina (Amcham) acompaña y celebra siempre esas políticas e intervenciones.

Sus intromisiones también están dirigidas influir en los resultados electorales. Así sucedió en 2018 cuando promovió el otorgamiento del préstamo más importante en la historia del Fondo Monetario Internacional (FMI) al Gobierno de Mauricio Macri, con la gestión deLuis Caputo. Otorgado contrariando el Convenio Constitutivo (art.VI) de ese Fondo y suscripto sin autorización del Congreso de la Nación.

El FMI, en realidad, lo hizo actuando como “prestamista en última instancia” para garantizar la salida de capitales de los grandes fondos de inversión del esquema de “bicicleta financiera” – o “carry trade”-  que huyeron, tras realizar fabulosas ganancias, ante la inviabilidad de un esquema cambiario en el que se malversaron más de 44.000 millones de dólares. Como se sabe el Poder Judicial en nuestro país tiene paralizadas las causas iniciadas sobre este fraude.

Análoga situación se da en relación al préstamo que desesperado y a cualquier costo gestiona el Gobierno de Milei, pues como Macri, no tiene las divisas necesarias para sostener su política cambiaria. Como la consecuencia de la gestión de Milei y Luis Caputo para mantener reducida la brecha entre el dólar oficial y el paralelo, el Banco Central(BCRA) malvendió reservas por no menos de 22 mil millones de dólares al 28 de febrero de 2025. En tanto aumentaron la deuda pública en 100.476 millones de dólares en 14 meses, cifra récord.

Como sucedió en los casos anteriores, y sucederá con esta gestión, se terminará cediendo a la inevitable condición de devaluar reclamada por el FMI y los grandes grupos empresarios. Las consecuencias, una vez más, serán una brutal transferencia de ingresos hacia las mayores corporaciones empresarias, en tanto se mantiene la liberalización de los precios, la apertura de las importaciones y el régimen para las grandes inversiones (RIGI) que habilita la creación de enclaves fiscales, acelerando la destrucción del entramado socio productivo nacional.  Con una mayor pérdida del poder adquisitivo de los ingresos de las familias, caída de la demanda interna, cierre de empresas, despidos y precarización laboral.

Las presiones, tráfico de influencias, extorsiones y compra de voluntades para sostener esta guerra económica y estas políticas son públicas y notorias. Afectan a los Poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial configurando una situación de inseguridad política y jurídica. A consecuencia de la guerra económica es notoria la animadversión de ciertos dignatarios extranjeros y grandes empresarios con los gobiernos del período 2003-2015 que se desendeudaron y liberaron de las condiciones del FMI, en favor del trabajo y la producción nacionales a partir de la gestión de Presidente Néstor Kirchner.

No es casual pues el extorsivo anuncio de sanciones  por parte del Gobierno de los Estados Unidos que alcanzan a Cristina Fernández de Kirchner , Presidenta del Consejo Nacional del Partido Justicialista.  Tres días antes, el 18 de marzo,  ese organismo había rechazado “en todos sus términos el DNU 179/25” decreto inconstitucional, que elude la Ley 27.612 por el que el Presidente Milei se autoriza a sí mismo para avanzar en un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional sin que se conozcan su monto y condiciones.

El rechazo confluyó con una carta a las autoridades del FMI, del Inter-Bloque de Senadoras y Senadores Nacionales de Unión por la Patria, que sostiene:

● Que las naciones integrantes del FMI y sus directivos “Deben tomar nota y deben hacerse cargo de que en estas condiciones es evidente la inviabilidad del cumplimiento de acuerdos de estas características fraudulentas”

● Advierte que la deuda “podrá ser calificada como deuda odiosa en su más amplia acepción”, reiterando que “firmar un nuevo acuerdo en una clara violación de la legislación vigente en la Argentina, no solo acarreará su absoluta nulidad, sino que, como fuerza política, no reconoceremos como válida y sujeta a obligaciones por parte del Estado Argentino”.

Esas mismas posiciones sostenemos en nuestro documento “Deuda Odiosa. Ante un nuevo fraude que involucra al Fondo Monetario Internacional”.

Rechazamos en consecuencia esas sanciones a la Presidenta del Partido Justicialista, Cristina Fernández de Kirchner, así como las intromisiones del Sr. Trump y la cámara AmCham en los asuntos internos de nuestro país.

Finalmente insistimos en que la deuda que se genere con este acuerdo fraudulento deberá ser calificada como sujeta a un default selectivo de la Nacion Argentina, habida cuenta que se conocen de antemano las consecuencias.

*Ricardo Aronskind, Carlos Baraldini, Gabriel Barceló, Noemí Brenta,Hugo Castro, Juan Pablo Costa,                           Norberto Crovetto, Raúl Dellatorre, Marcelo Di Ciano, Marisa Duarte, Eduardo Dvorkin, Roberto Feletti, José M. Fumagalli, Américo García, Carlos Gutiérrez, Ricardo Koss, Bernardo Lichinsky, Nicolás Malinovsky, Santiago Mancinelli, Jorge Marchini, Antonio Mezmezian, Felisa Miceli, Tomás Raffo, Alejandro Rofman, Horacio Rovelli, José “Pepe” Sbatella, Nahuel Silva, Andrés Wainer, Coordinador: Eduardo Berrozpe.

 

ADHERIMOS A LA MARCHA DEL DIA NACIONAL DE LA MEMORIA POR LA VERDAD Y LA JUSTICIA

 

Análisis

El Nobel de Economía para dos neokeynesianos: una ironía para Milei

La Real Academia Sueca de Ciencias distinguió a Robert Hall, de Stanford, y a Michael Woodford, de Columbia, por desarrollar los modelos que hoy usan los bancos centrales para estabilizar el ciclo económico. El galardón consagra al paradigma neokeynesiano como herramienta central de la política económica contemporánea, en las antípodas del credo libertario que profesa el presidente argentino.

Publicado hace

#

El Argentino Diario-Premio Nobel de Economía.
Mientras Milei destruye el Estado, el Nobel galardona a quienes demuestran que el Estado es la solución, no el problema.

Dos economistas formados en la tradición keynesiana se llevaron este lunes el Premio Nobel de Economía 2026. Robert Hall, de 83 años, y Michael Woodford, de 71, fueron distinguidos por la Real Academia Sueca de Ciencias por construir los marcos teóricos que permitieron a los bancos centrales y los ministerios de finanzas de todo el mundo sincronizar políticas monetarias y fiscales para amortiguar los vaivenes del ciclo productivo. El premio corona décadas de investigación que colocaron al Estado como actor indispensable en la estabilización económica, un principio radicalmente opuesto al dogma que guía la gestión de Javier Milei en la Argentina.

Hall se desempeña en la Universidad de Stanford, en California; Woodford, en la Universidad de Columbia, en Nueva York. El titular del Comité evaluador, John Hassler, subrayó a través de un comunicado que las investigaciones de ambos aportaron «una base teórica estable» para que las autoridades económicas contemporáneas puedan sortear con mayor eficacia turbulencias externas como shocks energéticos o variaciones bruscas en las pautas de consumo hogareño.

Microeconomía al servicio de la macro

El aporte central de Hall y Woodford fue construir el paradigma neokeynesiano desde abajo hacia arriba: en lugar de analizar la economía como un bloque desde una perspectiva panorámica, sus modelos se asientan en decisiones individuales de millones de hogares y empresas. Ese cambio de enfoque generó una reconfiguración de paradigmas que hoy es el estándar de los bancos centrales más influyentes del planeta.

La hipótesis de Hall, presentada en un artículo de 1978, sostuvo que los cambios en el consumo no pueden predecirse porque dependen de información nueva e impredecible. Ese hallazgo resultó fundacional para la investigación moderna sobre el comportamiento del consumidor. Por su parte, el modelo de Woodford permitió responder de forma más eficaz a las perturbaciones que alteran el equilibrio entre oferta y demanda: una escasez de materias primas, un avance tecnológico que abarate la producción, una buena noticia sobre el futuro que impulse el consumo, o la noticia contraria. En todos esos casos, la política de estabilización, ya sea monetaria o fiscal, puede restablecer el equilibrio. La conclusión implícita es que el Estado no es el problema, sino parte de la solución.

El Nobel que Milei no puede ignorar

El galardón llega en un momento de singular elocuencia. Mientras el gobierno de Javier Milei profesa el achicamiento del Estado, el recorte del gasto público y la desregulación como mandatos irrefutables, la academia internacional que evalúa los avances del pensamiento económico eligió premiar precisamente lo opuesto: la demostración científica de que la intervención estatal inteligente, coordinada y basada en evidencia, reduce el sufrimiento de las personas durante las crisis. El premio no es solo un reconocimiento académico; es un mapa de lo que la ciencia económica global considera la frontera del conocimiento.

La tensión no es nueva en la historia del Nobel de Economía. En 2024, el galardón fue para investigadores de la desigualdad; en años anteriores se premió el análisis de las crisis financieras y el mercado laboral. La secuencia consolida una tendencia: la academia sueca premia la complejidad institucional antes que la pureza ideológica del mercado libre.

Una distinción con historia propia

El Premio de Ciencias Económicas del Banco de Suecia en memoria de Alfred Nobel, su nombre formal, fue instaurado en 1968 por iniciativa del Sveriges Riksbank para conmemorar su tricentenario. No fue creado por Alfred Nobel en su testamento original, a diferencia de los galardones en Física, Química, Medicina, Literatura y Paz. Su primera edición tuvo lugar en 1969, con el reconocimiento a los pioneros Ragnar Frisch y Jan Tinbergen. La dotación monetaria es equiparable al resto de las disciplinas tradicionales del Nobel.

Lo que tenés que saber

  • Robert Hall (Stanford, 83 años) y Michael Woodford (Columbia, 71 años) ganaron el Premio Nobel de Economía 2026.
  • Fueron distinguidos por desarrollar los modelos neokeynesianos que usan hoy los bancos centrales para estabilizar el ciclo económico.
  • La hipótesis de Hall sobre el consumo data de 1978; el modelo de Woodford permite responder a perturbaciones de oferta y demanda con política de estabilización.
  • El premio consagra la intervención estatal coordinada como herramienta científicamente válida, en contradicción directa con la doctrina económica del gobierno de Milei.
  • El galardón fue creado en 1968 por el Sveriges Riksbank; su primera edición fue en 1969.
Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo