CABA
Festejos en la Ciudad por el triunfo de la Selección
Rodríguez Larreta disfrutó junto a más de 20 mil personas en la Plaza Seeber la victoria y clasificación de Argentina a los octavos de final del Mundial de Qatar.
La Plaza Francisco Seeber, ahí en el cruce de las avenidas Del Libertador y Sarmiento, se llenó de fútbol y de gente al igual que viene ocurriendo desde que empezó el Mundial de Qatar. Hoy Argentina tenía que ganarle a Polonia y lo hizo sin titubear por 2 a 0, a pura autoridad y buen juego, en uno de los partidos más importantes de sus últimos tiempos.
Por eso el esperado desahogo compartido de las 20 mil personas que estuvieron en Palermo, de grandes a chicos, de familias enteras, también de turistas, y del propio jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, quien acompañó a la multitud a puro grito por Messi y los suyos. Justamente Leo, pese a errar un penal cuando terminaba el primer tiempo, tuvo una destacada actuación y recibió ovaciones al por mayor.

Fue, en definitiva, un triunfo con goles de Alexis Mac Allister y Julián Alvarez que permitió: terminar arriba en el Grupo C, lograr la clasificación a octavos de final donde Australia será el próximo rival (sábado, a las 16) y, como si fuera poco, volver a sacar la chapa de candidato que había quedado en duda tras la derrota del debut ante Arabia Saudita.
Se vivió, a no dudarlo, una verdadera fiesta este miércoles en la pantalla gigante de BA Emoción Mundial y en cada rincón de la Ciudad. Hubo bocinazos tras el pitazo final y el clásico himno «que de la mano, de Scaloni…» se instaló en medio de los nubarrones de un día sofocante.
Buenos Aires y sus múltiples actividades mundialistas
Juegue o no Argentina, la Plaza Francisco Seeber ya se transformó en un clásico para los fanáticos y los otros, el escenario que permite seguir el minuto a minuto del juego hasta el 18 de diciembre, de 11 a 20 horas, aunque el horario se extenderá de acuerdo a las presentaciones de la Selección Nacional.
Hay juegos, murales colaborativos de banderas con elementos reciclables, talleres participativos y clases para los más chicos, espectáculos infantiles, grandes conciertos, DJs en vivo y un Patio Gastronómico.
Para cada día, desde las 18, está programado un ciclo de entrevistas con jugadores que pasaron por la Selección Nacional para que cuenten sus mejores historias.
A través del chatbot de la Ciudad (11-5050-0147) se puede consultar horarios, actividades, reservar entradas y hasta participar de la COPA BOTI, una competencia federal (individual y colectiva) de pronóstico deportivo, armando torneos y sumando puntos, con una trivia semanal que entregará importantes premios.
Asimismo, aparecen propuestas en otros lugares de Buenos Aires: el Obelisco tiene un mapping especialmente diseñado que se proyecta desde la noche anterior a cada partido de Argentina, mientras que los monumentos más emblemáticos, como el Planetario, Usina del Arte, Palacio Lezama, Torre Monumental, Monumento de Plaza Congreso, Puente de la Mujer y Monumento a los Españoles, se vestirán con los colores argentinos para alentar a Messi y compañía.
El cartel BA Verde que está a los pies del Obelisco se intervino con una obra de la artista Mónica Casella, quien ideó una pelota de fútbol de grandes dimensiones realizada con material reciclado y una gran bandera hecha con botellas plásticas.
Para los más chicos, 30 plazas ofrecen juegos temáticos para divertirse en familia a través de Vamos Las Plazas Mundialista, que recorren espacios verdes de las 15 comunas de la Ciudad con actividades centradas en el Mundial. Las plazas son: Parque Lezama, Plaza Monseñor de Andrea, Plaza Martín Fierro, Plaza Colombia, Plaza Almagro, Plaza Irlanda, Parque Chacabuco, Boulevard Rabanal, Parque Avellaneda, Plaza Velez Sarfield, Plaza Roque Saenz Peña, Plaza Zapiola, Plaza Manuel Belgrano, Plaza Alemania, Parque La Isla de La Paternal, Plaza Lavalle, Plaza Vicente López, Parque de la Estación, Parque Patricios, Plaza Mariano Boedo, Parque Rivadavia, Plaza Sicardi, Plaza Sudamérica, Plaza de los Mataderos, Plaza Ciudad de Banff, Plaza Ricchieri, Plaza Echeverría, Plaza Félix Lima, Parque Las Heras, Plaza Malaver.
En toda la Ciudad, artistas realizan murales de arte urbano 3D en diferentes puntos relacionados con el Mundial y estaciones de Ecobici están ploteadas de celeste y blanco junto a unas 200 bicicletas.
Las sendas peatonales, por su parte, adoptaron los colores del seleccionado argentino y las Estaciones Saludables se suman a este eje temático trabajando sobre los beneficios del juego y el deporte en equipo para lograr un mayor bienestar.
Ciudad Verde, por su parte, concientiza con actividades, juegos y talleres sobre reciclado, separación de residuos y sustentabilidad.
CABA
Patrimonio en el aula: el mural submarino de Quinquela en La Boca
Buzos en el fondo del mar, pintado por Quinquela Martín en 1936, es patrimonio cultural porteño por ley desde 2006. Sin embargo, su restauración recién concluyó en 2021, en una escuela pública de La Boca donde el registro oficial consigna solo cinco murales recuperados hasta 2024.
En un aula del primer piso de una escuela pública de La Boca, los chicos tienen desde 1936 un fondo del mar pintado en la pared: buzos de aspecto fantástico entre algas y peces, bajo un velo verde que oscurece toda la escena.
Se trata de Buzos en el fondo del mar, uno de los murales que el pintor Benito Quinquela Martín donó a la Escuela Primaria Común N.º 9 del Distrito Escolar 4, ubicada en la Avenida Pedro de Mendoza 1835. Según la ficha oficial del Museo Benito Quinquela Martín, la obra mide 270 por 600 centímetros, fue realizada en 1936 con óleo, cera y resina sobre Celotex y ocupa una pared del aula Escultor Lucio Correa Morales.
Una escena de trabajo bajo el agua
La ficha del museo explica que Quinquela quiso mostrar, al mismo tiempo, la belleza casi irreal del mundo que yace en el fondo de mares y ríos y lo esforzado y peligroso de la tarea de los buzos, un personaje que despierta una profunda curiosidad entre los chicos que viven cerca del río. Los buzos se recortan con trazos vigorosos en medio de una profusión policroma de algas y peces, atenuada por un tono verde que cubre toda la escena.
El director del Museo Benito Quinquela Martín, Víctor Fernández, advirtió en 2021 que, incluso restaurado, el mural es notablemente más oscuro de lo que se espera de un cuadro de Quinquela. Explicó además que en sus murales el artista se permitía cambiar de disciplina y mostrar otros temas, y que el de los buzos también formaba parte del trabajo de la gente del barrio.
Una escuela decorada pese a la oposición oficial
El 19 de julio de 1936 se inauguró la Escuela Museo Pedro de Mendoza con dieciséis pinturas murales realizadas y donadas por Quinquela, según la cronología del Museo. Dos años después, también un 19 de julio, abrió al público el Museo de Bellas Artes de La Boca, en los altos del mismo edificio.
Según consta en el sitio oficial del Gobierno porteño, el pintor debió enfrentar la oposición de las autoridades del Consejo de Educación, que no querían que decorara las paredes interiores de la escuela. Quinquela defendió su idea con una frase: “La pintura mural es una necesidad patriótica”. Hoy, en la escuela aseguran que “los chicos no pasan de grado, pasan de mural”.
Patrimonio por ley, restauración mural por mural
La Legislatura porteña declaró Bien Integrante del Patrimonio Cultural de la Ciudad la obra de Quinquela pintada en los murales de la escuela, mediante la Ley 2171, sancionada el 23 de noviembre de 2006. La primera puesta en valor concluyó recién en 2019, con Cargadoras de naranjas en Corrientes, trece años después.
La restauración se encaró por convenio entre el Ministerio de Educación porteño y el Centro TAREA, de la Escuela de Arte y Patrimonio de la Universidad Nacional de San Martín. Buzos en el fondo del mar quedó listo en 2021; Regreso de la pesca, en 2022; Bendición de las barcas, en 2023; y Mascarones de proa, en 2024, según el registro oficial del proyecto.
Judith Fothy, coordinadora del proyecto, explicó en 2021 que la humedad del Riachuelo, el polvillo ambiental, la exposición a la luz directa y hasta algún pelotazo de los chicos fueron degradando las obras, y que el trabajo permite recuperar hasta un 90 por ciento de cada una. En ese momento se informó que la recuperación de cada pintura demora entre cinco y seis meses.
El registro oficial consigna cinco puestas en valor concluidas entre 2019 y 2024, mientras que en 2021 se estimó que trece murales necesitaban intervención. El sitio del Gobierno porteño no informa fechas para el resto de las obras.
Damasia Gallegos, directora del Centro TAREA, sostuvo en un acto de entrega de otro de los murales restaurados que estas obras terminan siendo dispositivos pedagógicos para los estudiantes, un uso cotidiano que las diferencia de las piezas de museo.
Lo que tenés que saber:
- Buzos en el fondo del mar fue pintado por Quinquela Martín en 1936 con óleo, cera y resina sobre Celotex.
- Mide 270 por 600 centímetros y está en el aula Escultor Lucio Correa Morales, en el primer piso de la Escuela N.º 9 (Avenida Pedro de Mendoza 1835).
- La Ley 2171 (2006) declaró patrimonio cultural de la Ciudad la obra de Quinquela pintada en los murales de la escuela.
- Fue restaurado en 2021 por el Centro TAREA de la UNSAM y el Ministerio de Educación porteño.
- El registro oficial consigna cinco murales restaurados entre 2019 y 2024.
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