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Devoto: vacían la cárcel a contrarreloj, pero dejan algunos presos para la visita del Papa

La ministra Alejandra Monteoliva confirmó que entre 60 y 80 internos seguirán en Devoto cuando León XIV recorra el penal, con historias ya seleccionadas para un eventual encuentro. En dos días trasladaron 609 presos a Marcos Paz y el Gobierno promete cerrar la cárcel antes de fin de año.

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El Argentino Diario-Traslado presos Devoto.
El Gobierno maquilla la realidad para la visita del Papa: traslada 609 presos de Devoto en dos días, pero entre 60 y 80 esperarán la visita del Pontífice en es cárcel.

El penal de Villa Devoto se vacía a una velocidad inédita, pero no del todo: entre 60 y 80 presos quedarán alojados en la cárcel porteña para recibir al papa León XIV, mientras el resto de la población penal es trasladada al nuevo complejo de Marcos Paz. El cierre definitivo, según el Gobierno, deberá esperar a que el Pontífice se vaya.

Así lo confirmó la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, en diálogo con el programa «Esta mañana», de Radio Rivadavia. La funcionaria explicó que los traslados serán suspendidos antes de la llegada del Papa y se reanudarán después de su partida, y precisó que ya fueron seleccionados dos o tres internos cuyas historias personales fueron remitidas para un eventual encuentro con León XIV.

Una agenda atada a la salud del Papa

La visita de León XIV a la Argentina está prevista entre el 8 y el 11 de noviembre, en el marco de una gira apostólica que incluye a Uruguay y Perú. La recorrida por el complejo penitenciario de Villa Devoto figura en la última jornada del Papa en el país, antes de viajar a Luján para celebrar una misa frente a la Basílica.

El calendario, sin embargo, quedó en suspenso. El propio Pontífice anunció que será sometido a una cirugía para extraer un nódulo hallado en uno de sus pulmones, y la Conferencia Episcopal Argentina convocó a los fieles a rezar por su salud. Monteoliva admitió que la fecha podría modificarse si el Vaticano decide reprogramar el viaje: «Si hay que reprogramar, si toca redefinir, lo importante es que sea su santidad y el Vaticano quienes nos den la información final. Ajustamos, modificamos lo que haya que modificar, por supuesto, sin ningún inconveniente».

«Nosotros seguimos trabajando con el horizonte de tiempo inicial. Yo prefiero avanzar y luego posponer a dejar una tarea», agregó la ministra. La paradoja es evidente: el Gobierno acelera el desalojo de una cárcel centenaria, pero reserva una porción de sus internos para que la escena de la visita papal pueda concretarse en un penal a punto de cerrar.

609 traslados en dos días

El operativo comenzó el domingo 11 de octubre. Entre ese día y el lunes, el Ministerio de Seguridad Nacional trasladó 609 internos de Devoto al nuevo Complejo Penitenciario Federal VIII de Marcos Paz, lo que representa el 40% de la población del establecimiento. Monteoliva habló de más de 600 movimientos con participación de las cinco fuerzas federales.

El traslado se enmarca en la Resolución 1042/2026, que dispuso la habilitación del nuevo complejo y la desafectación del uso penitenciario del penal porteño. El procedimiento quedó bajo la órbita del Comando Unificado Federal, creado por la Resolución 1018/2026, y movilizó a unos 1.000 funcionarios penitenciarios con el apoyo de 600 efectivos de la Policía Federal, Gendarmería Nacional, Prefectura Naval y Policía de Seguridad Aeroportuaria, con seguimiento satelital de los vehículos.

Según la versión oficial, el operativo se desarrolló de manera «progresiva, pacífica y ordenada», con evaluaciones médicas, espacios de estabilización y registro de los internos y sus pertenencias. El Servicio Penitenciario Federal aseguró que informó a los presos y a sus familias sobre los nuevos destinos y cronogramas de visitas, y que en Marcos Paz tendrán continuidad los talleres laborales y las actividades educativas.

Lo que el relato oficial no dice

Monteoliva destacó que el nuevo establecimiento ofrece mejores condiciones de alojamiento, atención sanitaria y educación. Pero el antecedente inmediato en la zona invita a la cautela. Un informe de la Procuración Penitenciaria de la Nación sobre los complejos federales de Ezeiza y Marcos Paz, que relevó el primer semestre de 2026, registró que casi el 57% de los detenidos en Marcos Paz está procesado sin condena firme, documentó 18 fallecimientos entre ambas unidades y 41 medidas de fuerza, en su mayoría huelgas de hambre.

Mudar presos a un edificio nuevo no resuelve por sí solo la sobrepoblación, la prisión preventiva convertida en regla ni las muertes bajo custodia del Estado. Tampoco el traslado masivo a una localidad del conurbano oeste facilita el contacto con las familias, uno de los pilares de cualquier política de reinserción.

Cien años y un predio codiciado

La cárcel de Devoto cumplirá 100 años en 2027. «Nuestra meta es finalizar este año con el penal de Devoto trasladado y cerrado. Ese es el objetivo», ratificó Monteoliva. El acuerdo entre Nación y la Ciudad incluyó que el gobierno porteño entregara la nueva cárcel de Marcos Paz para avanzar con el cierre.

El destino del predio ya está sobre la mesa. El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, anticipó que habrá un proyecto en la Legislatura que combinará espacio público, comunitario y desarrollo inmobiliario «para recuperar lo que nos costó la cárcel que se hizo en Marcos Paz». Detrás del cierre de Devoto asoma también un negocio inmobiliario sobre uno de los terrenos más valiosos del oeste porteño, cuya letra chica todavía nadie explicó.

Lo que tenés que saber:

  • Entre 60 y 80 presos permanecerán en Devoto durante la visita del papa León XIV, prevista para noviembre.
  • Ya fueron seleccionados dos o tres internos para un eventual encuentro con el Pontífice.
  • El Gobierno trasladó 609 internos a Marcos Paz en dos días, el 40% de la población del penal.
  • La fecha de la visita podría cambiar por la cirugía pulmonar anunciada por el Papa.
  • La ministra Monteoliva fijó como meta cerrar Devoto antes de fin de año.

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Triple lesbicidio Barracas: el acusado no recuerda nada, pero niega todo

Justo Fernando Barrientos declaró ante el Tribunal Oral en lo Criminal N°5 porteño, negó haber iniciado el incendio que mató a Pamela Cobbas, Mercedes Roxana Figueroa y Andrea Amarante, y aseguró no poder recordar qué ocurrió. Para la querella de la FALGBT, sus dichos confirmaron el conflicto previo con las víctimas.

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«Nunca discriminé a nadie». Con esa frase, el único acusado por el crimen que se cobró la vida de tres mujeres lesbianas en un hotel familiar de Barracas intentó despegarse del odio que le atribuyen las querellas. En la misma declaración en la que negó haber prendido fuego a las víctimas, admitió que no puede recordar lo que pasó aquella noche.

Justo Fernando Barrientos, de casi 70 años, habló este jueves ante el Tribunal en lo Criminal N°5 de la Ciudad de Buenos Aires, presidido por el juez Adrián Pérez Lance, en la última audiencia previa a los alegatos. Está imputado por el lesbicidio de Pamela Cobbas, Mercedes Roxana Figueroa y Andrea Amarante, quienes sufrieron heridas mortales en el incendio ocurrido en mayo de 2024. Sofía Castro Riglos, que compartía la habitación con ellas, es la única sobreviviente del ataque.

«Me adjudican algo de lo que no tengo idea»

«Nunca trabajé con nafta ni pintura, no inicié el fuego, me adjudican algo de lo que no tengo idea», sostuvo Barrientos. Antes de que comenzara, Pérez Lance le aclaró que su declaración «no es bajo juramento de decir verdad», como corresponde a un imputado.

El acusado ensayó una reconstrucción fragmentaria: «Una noche que ellas estaban discutiendo fui a pedirles que pararan porque era muy duro, muy difícil estar en esas circunstancias, y de pronto pasó lo que pasó. Yo sentí un roce en el cuello y traté de agarrar un balde, creo que había ahí un balde, y ayudar». Luego agregó: «Cuando desperté fue en la comisaría y me dijeron que me autoagredí, creo haber perdido la conciencia o los sentidos al haber vivido esa situación».

«Trato de acordarme de todo lo que ha pasado y no puedo volver a recordar, traté de escribir y no me da la memoria», insistió. También descargó su enojo contra los vecinos del hotel que declararon en el juicio: «Nunca los he tratado mal, sí tuve alguna diferencia, pero no como para que ellos me traten de la manera que me tratan, fueron muy crueles conmigo». Ninguna de las partes pudo repreguntarle, porque su defensa ya había anticipado que no respondería consultas.

La querella: «Fue más una confirmación de los hechos»

Para Samanta Pedrozo, abogada querellante por la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans (FALGBT), el relato fue «muy contradictorio y ambiguo», pero dejó al descubierto que Barrientos «admitió que tenía un conflicto previo con las víctimas, que en el momento del incendio forcejeó con ellas».

«Fueron cuatro vecinos los que lo vieron atacándolas, lo que dijo hoy fue más una confirmación de los hechos», señaló. Y advirtió sobre la estrategia del acusado: «Trata de justificarse cuando dice ‘perdí la cabeza, no sé lo que pasó, no me acuerdo’; lo que está haciendo es buscar una atenuación».

La amnesia que alega Barrientos choca con la prueba incorporada al expediente. «Es un relato vacío porque no tiene respaldo profesional ni pericial, todas las evaluaciones psicológicas y psiquiátricas que se le hicieron a Barrientos arrojaron que es un hombre sano», recordó Pedrozo, quien precisó que no tiene antecedentes de enfermedades de salud mental ni de consumos y que fue «totalmente consciente». El olvido selectivo aparece así como la última trinchera de una defensa que no logra discutir la prueba.

Odio, alevosía y ensañamiento: lo que está en juego

Barrientos está imputado por homicidio triplemente agravado por haber sido cometido con un medio idóneo para generar peligro común, con alevosía y ensañamiento, y con odio. Permanece con prisión preventiva en el Complejo Penitenciario de Ezeiza. La pena prevista por el artículo 80 del Código Penal para esas figuras es la prisión perpetua.

La FALGBT irá más lejos en su acusación. Según adelantó Pedrozo, acusarán a Barrientos de «los tres homicidios doblemente agravados por odio y por ser femicidios y la tentativa de lesbicidio y femicidio de Sofía Castro Riglos». El reconocimiento judicial del odio lesbofóbico es, para las organizaciones de la diversidad, el núcleo político de este juicio. «Es momento de que se reconozcan las identidades lésbicas y se cuiden nuestros proyectos de vida, que se castigue a quienes vayan en contra de ellos con violencia y con asesinato como lo hizo Barrientos», remarcó la abogada.

El calendario hacia la sentencia

Los alegatos comenzarán el lunes 26 y continuarán el miércoles 28 de este mes. La primera en exponer será la querella de las familias de Pamela y Roxana, seguida por Luciana Sánchez, abogada de Sofía Castro Riglos. En la jornada siguiente alegarán la FALGBT y el fiscal Juan Manuel Fernández Buzzi. Se prevé sumar una fecha en noviembre para el alegato del defensor Ricardo Antonio Richiello, antes de que el tribunal pase a la sentencia.

Si vivís una situación de violencia de género o conocés a alguien que necesite ayuda llamá gratis al 144, mandá un mensaje al 11 5050 0147 o por WhatsApp al +54 911 2771 6463. También podés descargar acá una app para recibir ayuda de profesionales.

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