CABA
Nueva protesta contra el Metrobús de las avenidas porteñas de Alberdi y Directorio
La movilización se desarrolló en la intersección de las avenidas Alberdi y Escalada, incluyó un corte parcial al tránsito vehicular, y fue contra del carril exclusivo para el transporte público, que tendrá una extensión de 5,8 kilómetros, cuya construcción está en plena ejecución.
Vecinos y comerciantes de las Comunas 7, 9 y 10 porteñas pidieron hoy, durante una protesta callejera, el “cese de la obra” del Metrobús que el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires construye sobre las avenidas Alberdi y Directorio, al considerar al proyecto de «innecesario» y perjudicial para la actividad de la zona.
La movilización se desarrolló en la intersección de las avenidas Alberdi y Escalada, incluyó un corte parcial al tránsito vehicular, y fue contra del carril exclusivo para el transporte público, que tendrá una extensión de 5,8 kilómetros, cuya construcción está en plena ejecución.
“Nos manifestamos para reclamar el cese de la obra que pone en riesgo a los comercios de la zona y rompe con la tradición del barrio”, dijeron los organizadores de la marcha, de la que participaron vecinos y vecinas, comerciantes y también a representantes de las Juntas Comunales del Frente de Todos.
También aseguraron que el proyecto vial incluirá el retiro de árboles situados en la vereda de Directorio, entre Lacarra y Olivera, “para ensanchar la vía de circulación exclusiva del Metrobús”.
En diálogo, Jorge Elger, presidente del Centro de Comerciantes de la avenida Alberdi, dijo que “este Metrobús es innecesario, inoportuno y diseñado a espaldas del conjunto de la ciudadanía” y sostuvo que “va en contra de la idiosincrasia de los barrios”.
Por su parte, Alejandra Crespo, de la organización Basta de Mutilar Nuestros Árboles, rechazó la extracción de los árboles que contempla la obra al remarcar que “la Ciudad de Buenos Aires no se puede dar el lujo de perder ni un ejemplar más”.
Puntualmente, la primera etapa del proyecto vial será sobre Alberdi, entre San Pedrito y Bruix, donde se extiende un polo de comercios de venta de sanitarios y cerámicos que agrupa unos 400 locales y más de 2.000 empleados.
Según fuentes de la Secretaría de Transporte y Obras Públicas porteña, el corredor “sumará infraestructura urbana de calidad en el sudoeste de la Ciudad, con más verde e iluminación, mayor seguridad vial en los cruces y la circulación y el ordenamiento de la carga y la descarga de mercadería”.
En tanto, el Observatorio del Derecho a la Ciudad denunció la “ilegalidad” de la obra del Metrobús, al advertir que el futuro carril exclusivo para el transporte público no contó con el aval de una ley sancionada por la Legislatura local.
“El Metrobús de Alberdi y Directorio necesita aprobación de la Legislatura”, afirmaron en un “análisis jurídico” divulgado por el Observatorio, la asociación que integran el abogado Jonatan Baldiviezo y la ingeniera María Eva Koutsovitis, entre otros.
CABA
Quién es la jueza que tuvo el coraje de decirle “no” a la ley penal juvenil
Laura De Marinis, titular del Juzgado Penal Juvenil N°3 de la Ciudad, sobreseyó a un adolescente de 14 años e invalidó el artículo de la Ley 27.801 que habilita la punibilidad desde esa edad. El fallo, acotado al caso concreto, desató la furia de Jorge Macri, quien amenazó con el juicio político. Una magistrada con trayectoria en la defensa de niñez responde con derecho donde el poder responde con presión.
Reducir la edad de imputabilidad a los 14 años es una medida regresiva en materia de derechos de niños y adolescentes. Esa fue la conclusión de la jueza Laura De Marinis al declarar inconstitucional el artículo 1 de la Ley 27.801, el nuevo Régimen Penal Juvenil, y sobreseer a un chico de 14 años investigado por una tentativa de robo. El fallo no suspende la ley con carácter general, sino que aplica exclusivamente al caso del menor sobreseydo, una distinción que el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, decidió ignorar en su respuesta política.
De Marinis es titular del Juzgado de Primera Instancia en lo Penal Juvenil, Contravencional y de Faltas N°3 de la Ciudad de Buenos Aires, cargo al que llegó en diciembre de 2023 tras superar un concurso del Consejo de la Magistratura. No es una recién llegada al sistema: ingresó a la Justicia en 2006, antes incluso de recibirse de abogada, y acumuló años de experiencia en el Ministerio Público Fiscal, la Defensa y, desde 2017, en la Secretaría Letrada de Intervención Penal Juvenil de la Defensoría General Adjunta porteña. Su trayectoria no es la de una jueza improvisada, sino la de alguien que conoce de cerca la realidad de los adolescentes en conflicto con la ley penal.
Un fallo que tiene sustento en el derecho internacional
La decisión de De Marinis no surge de un capricho ideológico, sino de la aplicación de estándares jurídicos consolidados. La Convención sobre los Derechos del Niño, ratificada por Argentina, establece que toda medida que afecte a personas menores de 18 años debe orientarse hacia su interés superior y priorizar la reintegración social. Bajar la edad de imputabilidad sin acompañamiento de políticas estructurales de inclusión, educación y contención social no es una solución; es, en el mejor de los casos, una respuesta simbólica al miedo, y en el peor, una puerta de entrada al sistema carcelario para los sectores más vulnerables de la sociedad.
El proceso penal de un adolescente debe tener una finalidad socioeducativa, no punitiva, sostuvo la propia jueza en una entrevista pública en un canal de streaming, donde también recordó su experiencia como voluntaria en el Hogar de Cristo del barrio 1-11-14 y advirtió que la reforma podía trasladar a los tribunales conflictos que hasta entonces se resolvían en otros ámbitos, incluidos episodios escolares.
Macri responde con amenazas donde debería responder con argumentos
La reacción del jefe de Gobierno porteño fue tan previsible como desproporcionada. Jorge Macri anunció que promoverá el juicio político contra De Marinis, una herramienta de remoción que existe para casos de mal desempeño, delitos en el ejercicio de la función o crímenes comunes. Aplicar esa amenaza contra una jueza que emitió un fallo fundado en derecho constitucional e internacional, acotado a un caso concreto, no es defensa del orden jurídico. Es una señal de alarma sobre la disposición del poder político a presionar a los magistrados que no fallan a su gusto.
El antecedente inmediato que encuadra este escenario está en la provincia de Buenos Aires, donde la jueza Marta Elba Pascual, del Juzgado de Responsabilidad Penal Juvenil N°2 de Lomas de Zamora, suspendió preventivamente por 60 días la aplicación de la misma ley. La Cámara de Apelación y Garantías de Lomas de Zamora anuló esa medida porque un juez de primera instancia no puede suspender con alcance general una norma nacional en todo el territorio provincial. El fallo de De Marinis, en cambio, no incurre en ese exceso: es una declaración de inconstitucionalidad para el caso particular, el mecanismo constitucionalmente previsto para el control difuso de constitucionalidad en Argentina.
La presión sobre los jueces que protegen derechos
La amenaza de juicio político no llega sola. Una ONG presentó una denuncia penal contra De Marinis, sumándose a la ofensiva. El patrón es conocido: cuando una decisión judicial no complace a los sectores de poder, la respuesta no es el recurso de apelación, sino la presión institucional, mediática y jurídica sobre el magistrado. La independencia judicial no es un privilegio de los jueces, es una garantía de los ciudadanos, y erosionarla mediante amenazas de juicio político por fallos incómodos es una práctica que debería preocupar a todos los sectores, independientemente de sus posiciones sobre la edad de imputabilidad.
De Marinis no es ajena a la polémica. En diciembre de 2023, pocos días después de asumir, intervino en el caso del joven que agredió y dejó en coma a Arturo López, un playero de Monserrat, y dejó sin efecto la prisión domiciliaria que cumplía el agresor, aunque mantuvo el control mediante tobillera electrónica y prohibición de salida del país. Esa decisión fue cuestionada por la familia de la víctima. Pero una cosa es criticar una resolución con argumentos jurídicos, y otra muy distinta es agitar el juicio político cada vez que una jueza aplica el bloque de constitucionalidad federal en favor de los derechos de la niñez.
La baja de imputabilidad no resuelve la violencia, la desplaza
El debate sobre la seguridad no puede reducirse a la edad en que el Estado mete preso a una persona. Los países con menor índice de violencia juvenil no son los que tienen sistemas penales más duros para adolescentes, sino los que invierten en educación, en salud mental, en infraestructura comunitaria y en políticas de contención familiar. La Ley 27.801, promovida en un contexto de demanda punitivista y agitación electoral, no fue acompañada de ninguna de esas inversiones. Solo amplió la capacidad del Estado para encerrar a chicos de 14 años, en su mayoría provenientes de sectores populares y contextos de vulnerabilidad social.
El fallo de De Marinis pone en el centro una pregunta incómoda que la política evita responder: ¿qué hace el Estado con ese chico de 14 años antes de que cometa un delito? Si la respuesta es nada, entonces la baja de imputabilidad no es una política de seguridad. Es una política de castigo diferido sobre los más vulnerables.
Lo que tenés que saber
- La jueza Laura De Marinis declaró inconstitucional el artículo 1 de la Ley 27.801 y sobreseyó a un adolescente de 14 años en un caso de tentativa de robo. El fallo aplica exclusivamente a ese caso y no suspende la ley con carácter general.
- De Marinis tiene 20 años de trayectoria en el sistema judicial de la Ciudad, con especialización en justicia juvenil y paso por la Defensoría General porteña.
- Jorge Macri anunció que promoverá el juicio político de la magistrada, una respuesta que los especialistas consideran desproporcionada frente a un fallo constitucional acotado a un caso puntual.
- En la provincia de Buenos Aires, la jueza Pascual había intentado suspender la misma ley con alcance general; la Cámara de Lomas de Zamora anuló esa medida por exceso de competencia, un vicio del que el fallo de De Marinis no adolece.
- La Ley 27.801, que establece la punibilidad desde los 14 años, no estuvo acompañada de ninguna política de contención social, educativa o de salud mental orientada a esa franja etaria.
-
Defensa4 díasPresupuesto 2027: base naval y misiles en lugar de aulas, sillas de ruedas y hospitales
-
Buenos Aires4 díasChapadmalal vuelve a la Provincia: el Senado bonaerense le pone freno al negocio de Milei
-
Movimientos Sociales3 díasLa Marcha de la Bronca toma las calles contra el ajuste de Milei
-
Defensa4 díasFraude en la Armada: nueve militares apartados por una estafa millonaria en sueldos
-
Judiciales ⚖️2 díasMorena Rial va a audiencia en Córdoba: sin juicio pero sí otra instancia judicial
-
Elecciones5 días¿Empate técnico en el balotaje? Kicillof y Milei, cabeza a cabeza rumbo al 2027
-
Espectáculos 🎭6 díasCómo sigue la salud de Mirtha Legrand tras su internación: «Su debilidad son los bronquios»
-
Impuestos4 díasARCA corrió las fechas de Ganancias: qué pagar y cuándo
