DDHH
Julio Santucho: «Valió la pena la lucha y el esfuerzo por cambiar la sociedad»
Julio Santucho, padre del nieto recuperado por Abuelas de Plaza de Mayo, expresó que «valió la pena la lucha y el esfuerzo por mejorar y cambiar la sociedad». Tras el reencuentro con su hijo, destacó el objetivo de transformar la realidad y recordó a su compañera, Cristina Navajas, por su fuerza de voluntad.
Julio Santucho, padre del nieto 133 restituido por Abuelas de Plaza de Mayo, compartió sus sentimientos tras el reencuentro con su hijo, expresando que «valió la pena la lucha y el esfuerzo por mejorar y cambiar la sociedad».
Tras 47 años de búsqueda, Julio pudo abrazar a su hijo y conversar con él, pero el nieto recuperado decidió no presentarse públicamente aún, priorizando hablar primero con sus hijas. El reencuentro entre Julio Santucho y su hijo, el nieto 133 recuperado por Abuelas de Plaza de Mayo, fue un momento cargado de emociones y reflexiones.

Julio compartió su satisfacción por la lucha y el esfuerzo realizado para cambiar la sociedad, destacando que siempre militó con el objetivo de transformar la realidad. «Valió la pena la lucha, el esfuerzo por mejorar y cambiar la sociedad, eso siempre es positivo», afirmó emocionado.
En una entrevista con Radio Con Vos, Julio describió que el jueves pasado pudo hablar con su hijo a través de una videollamada y, aunque estuvo presente en el anuncio de la recuperación de la identidad en la exEsma, el nieto recuperado prefirió no presentarse públicamente para primero hablar con sus dos hijas, de 13 y 9 años, quienes también esperaban ansiosamente el reencuentro.
El padre del nieto recuperado también destacó la fuerza y valentía de su compañera, Cristina Navajas, quien dio a luz al hijo en un centro clandestino de detención, enfrentando condiciones extremas y momentos de tortura.
«Sobre todo pensaba en Cristina, he leído todos los testimonios de los sobrevivientes, hablé con todos los que pude y sé en detalle lo que tuvo que vivir ella como miles de compañeros desaparecidos», expresó Julio Santucho, recordando la fortaleza de su pareja.
La historia de la familia Santucho estuvo marcada por la tragedia durante el terrorismo de Estado generaron por la dictadura encabezada por genocidas ladrones de bebés, con secuestros, desapariciones y asesinatos de varios miembros de la familia. Julio perdió a cuatro hermanos, una cuñada y una sobrina, y aún cuatro integrantes permanecen desaparecidos.
A pesar de las adversidades, el reencuentro del padre con su nieto representa un emotivo capítulo de esperanza y búsqueda de justicia.
DDHH
La Perla: identificaron a ocho desaparecidos más y ya son 38
Ocho personas desaparecidas por la dictadura recuperaron su nombre. El Juzgado Federal N°3 de Córdoba, a cargo de Miguel Hugo Vaca Narvaja, anunció este viernes nuevas identificaciones entre los restos óseos hallados en Loma del Torito, junto al ex centro clandestino de detención, tortura y exterminio La Perla, en la Guarnición Militar de La Calera.
El anuncio se hizo en una conferencia de prensa en los Tribunales Federales de Córdoba, ante familiares que habían sido notificados en los días previos y organismos de derechos humanos. Con estas ocho identificaciones ya son 38 las personas reconocidas en el sitio, según informó el juzgado.
Cómo se llegó a los nombres
Según la información difundida por el juzgado, las identificaciones surgieron del análisis de los restos óseos que el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) recupera en el predio desde el 22 de septiembre de 2025, y del cotejo genético con muestras de familiares. En el trabajo colaboraron el Instituto de Medicina Forense del Poder Judicial de Córdoba y la Universidad Nacional de Río Cuarto.
Pascual Delfín Ludueña
Entre los identificados está Pascual Delfín Ludueña. Según la reseña difundida por el juzgado, era delegado sindical en Fiat Concord y socio del club Belgrano, y fue secuestrado la mañana del 24 de marzo de 1976, el día del golpe, en barrio Patricios. Tenía 29 años.
Borrar las pruebas
«En el año 1979, antes de la visita de la CIDH, los militares con palas mecánicas y camiones se llevaron los restos pensando que así tapaban los crímenes. Pero hoy la tecnología de identificación de ADN de pequeños restos óseos ha dado por tierra con esos planes», afirmó Vaca Narvaja.
El dato: lo que el régimen quiso esconder
La remoción de los cuerpos coincidió con la llegada de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que visitó la Argentina en septiembre de 1979. Su informe, publicado en 1980, documentó miles de denuncias de desapariciones. Más de cuatro décadas después, el ADN de fragmentos óseos que los militares no lograron llevarse permite devolver identidades a las familias.
Las familias con una persona desaparecida entre 1974 y 1983 pueden dejar una muestra de sangre en el EAAF, de forma confidencial y gratuita, para colaborar con nuevas identificaciones.
Lo que tenés que saber:
- El Juzgado Federal N°3 de Córdoba anunció ocho nuevas identificaciones en Loma del Torito, junto a La Perla.
- Ya son 38 las personas identificadas en el sitio.
- Entre ellas está Pascual Delfín Ludueña, delegado de Fiat Concord secuestrado el 24 de marzo de 1976.
- Los restos se recuperan en el predio desde septiembre de 2025.
- El juez Vaca Narvaja recordó que los militares removieron los cuerpos en 1979, antes de la visita de la CIDH.
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