Conectate con El Argentino

Investigación 🔎

Masacre de Villa Crespo: qué revelaron las autopsias de la autora del crimen y su familia

Los investigadores confirmaron que Laura Leguizamón asesinó a su esposo y a sus dos hijos con un arma blanca antes de quitarse la vida. Los peritos hallaron signos de defensa en los cuerpos de los adolescentes y nuevas pruebas que refuerzan la hipótesis de una decisión vinculada con padecimientos psiquiátricos no tratados a tiempo.

Publicado hace

#

El Argentino Diario-Masacre en Villa Crespo.

Un crimen planificado: las conclusiones de las autopsias

Las pericias forenses realizadas sobre los cuerpos de Laura Leguizamón, su pareja y sus dos hijos adolescentes revelaron detalles estremecedores de lo ocurrido en el departamento de la calle Aráoz, en el barrio porteño de Villa Crespo. Según confirmaron fuentes judiciales a la agencia Noticias Argentinas, la mujer asesinó primero a su esposo mientras dormía, luego atacó a los hijos que estaban acostados en cuchetas. Uno de ellos intentó escapar herido y fue rematado en el comedor; el otro fue interceptado en el pasillo.

Los adolescentes presentaban múltiples heridas punzantes, con entre 10 y 12 cuchilladas cada uno, y signos claros de haber intentado defenderse. En cambio, el hombre, identificado como Bernardo Adrián Seltzer, recibió tres puñaladas, todas letales, mientras dormía. Las pruebas médicas también determinaron que Leguizamón tenía lesiones autoinfligidas en muñecas y pecho, así como una uña clavada en el cuello, posiblemente de uno de los chicos.

Psicofármacos, carta con sangre y un patrón dibujado

Dentro del departamento se encontraron medicamentos psicotrópicos que Leguizamón consumía: una caja vacía de sertralina (antidepresivo), y otra de olanzapina, un antipsicótico utilizado para tratar esquizofrenia y trastornos del ánimo. También se halló una carta escrita con letra casi ilegible, donde podía leerse la frase “Todo mal fue mucho. Los amo. Mal, perverso”. El papel presentaba manchas de sangre y, según pericias caligráficas, fue redactado luego de los asesinatos.

En esa misma hoja A4 había un trazo que simularía el patrón de desbloqueo del celular de Leguizamón. El teléfono móvil y una notebook fueron secuestrados para su peritaje en busca de indicios que permitan reconstruir el deterioro mental de la mujer o una posible planificación del crimen.

El trasfondo psiquiátrico y las alertas que no alcanzaron

De acuerdo con información judicial, Laura Leguizamón estaba bajo tratamiento psiquiátrico desde hacía varios meses. Voceros del caso señalaron que el entorno familiar conocía su diagnóstico y su consumo de psicofármacos. Sin embargo, no había denuncias previas por violencia doméstica ni intervenciones de organismos estatales.

Este tipo de casos expone las fallas estructurales en la red de salud mental de Argentina, que, a pesar de contar con una Ley Nacional de Salud Mental (26.657), continúa sin articular mecanismos eficaces de prevención, seguimiento y contención, sobre todo en ámbitos domésticos y familiares. Según datos del Ministerio de Salud, más del 70% de las internaciones psiquiátricas se realizan en instituciones privadas y muchas veces sin seguimiento adecuado una vez que el o la paciente es externado/a.

Un barrio en shock y una comunidad sin respuestas

La tragedia conmocionó a vecinos y vecinas de Villa Crespo, una zona de clase media donde no se registraban antecedentes de este tipo. La comunidad educativa a la que asistían los adolescentes decretó duelo y suspendió las clases. Organismos de derechos de infancia y salud mental alertaron sobre la necesidad de reforzar los mecanismos de acompañamiento psicosocial y subrayaron que no existen recursos suficientes para prevenir situaciones como la vivida.

Mientras avanza el peritaje de los dispositivos secuestrados, la causa a cargo del Juzgado Criminal y Correccional N.º 8 continuará con testimonios del entorno familiar y la revisión de la historia clínica de la mujer.

Puntos clave:

  • Las autopsias confirmaron que Leguizamón asesinó a su familia con un cuchillo y luego se suicidó.
  • Los hijos tenían entre 10 y 12 puñaladas y signos de defensa.
  • En la escena se hallaron psicofármacos, una carta con frases confusas y el patrón de su celular dibujado en sangre.
  • Leguizamón estaba bajo tratamiento psiquiátrico, pero no había antecedentes de violencia registrados.
  • El caso visibiliza la fragilidad del sistema de salud mental y la falta de herramientas preventivas.

Investigación 🔎

La Corte dejó firme la condena del exjuez Reynoso por servir al Patrón del Norte

El exjuez federal de Orán recibió dinero del narco Delfín Castedo para dictar fallos a su favor, incluida una indagatoria fraguada con un impostor. Ya tenía otra condena firme a 13 años y ahora la Fiscalía irá por la unificación de penas.

Publicado hace

#

Fachada del Palacio de Tribunales, sede de la Corte Suprema de Justicia de la Nación

Un narco prófugo, buscado como autor intelectual de un crimen, consiguió que un juez federal le concediera una eximición de prisión con una indagatoria en la que ni siquiera estuvo presente. La Corte Suprema de Justicia dejó firme la condena a cinco años de prisión del exjuez Raúl Reynoso por cobrar para beneficiar a Delfín Castedo, conocido como «El Patrón del Norte».

Los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti rechazaron el recurso de queja de la defensa por falta de fundamentación autónoma. Con esa decisión quedó firme la sentencia del Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 2 de Salta, que condenó al exmagistrado de Orán por cohecho pasivo en concurso ideal con falsedad ideológica de documento público y concusión, a cinco años de prisión, una multa de 90.000 pesos e inhabilitación absoluta por el término de la condena. La Sala IV de la Cámara Federal de Casación Penal ya había confirmado el fallo en junio de 2025.

La indagatoria del impostor

Según se acreditó en la causa, Reynoso recibió dinero de Castedo y de su abogado defensor a cambio de resoluciones contrarias a derecho. El punto central de la investigación fue una declaración indagatoria atribuida al narco en diciembre de 2013, cuando estaba prófugo y tenía pedido de captura por la autoría intelectual del asesinato de Liliana Ledesma, ocurrido en 2006 en Salvador Mazza.

De acuerdo con la reconstrucción judicial que difundió la prensa salteña, Castedo no estuvo en aquella audiencia: en su lugar se presentó otra persona, que declaró y firmó con su identidad. Los peritajes caligráficos de Gendarmería Nacional determinaron que la firma no pertenecía al narcotraficante. Con esa declaración trucha, el juez le otorgó una segunda eximición de prisión y, en noviembre de 2014, lo procesó sin prisión preventiva.

La lista de favores empezó antes. En febrero de 2007, Reynoso había imputado a Castedo por asociación ilícita y lavado de activos y había ordenado su detención; en 2008, el prófugo se presentó a pedir la excarcelación y el juez se la concedió con el argumento de que estaba a derecho por haberla solicitado. Para la fiscalía, ese fue el primer acto de prevaricato, y el propio Castedo declaró que pagó por ese beneficio. La acusación vinculó los fallos con un soborno estimado en 40.000 dólares, gestionado a través del abogado Luciano Ciscato.

Cobros a un comerciante

La condena también incluye las exigencias de dinero al comerciante Pablo Elías Torres. Reynoso le habría reclamado pagos para autorizar el ingreso de mercaderías al país sorteando las restricciones vigentes; según se tuvo por probado en el juicio, el mecanismo contemplaba destinar el 5% de las utilidades del comerciante a una fundación presidida por un cuñado del entonces juez.

En el mismo expediente, Ciscato fue condenado a dos años y seis meses de prisión en suspenso y Castedo recibió tres años como coautor de cohecho activo.

Dos condenas firmes y una causa pendiente

No es la primera vez que la Justicia condena a Reynoso. En marzo de 2019, el Tribunal Oral Federal N° 1 de Salta le impuso 13 años de prisión por concusión y prevaricato, en una causa que expuso un esquema de cobros a cambio de resoluciones favorables a imputados por narcotráfico y contrabando en el Juzgado Federal de Orán. Esa sentencia quedó firme en marzo de 2024 y ese mismo año el exjuez obtuvo la libertad condicional, tras más de ocho años de detención entre el penal de Güemes y el régimen domiciliario.

Con la segunda condena firme, la Fiscalía prevé pedir la unificación de penas, una definición que determinará si el exmagistrado vuelve a prisión. Además, Reynoso sigue con un tercer frente abierto: la causa por un presunto soborno de 150.000 dólares para favorecer a René Antonio «Choco» Arancibia, que permanece pendiente de juicio oral.

El caso Reynoso es la radiografía de cómo el narcotráfico puede comprar justicia en la frontera norte, y de lo que tarda el sistema en ponerle un límite.

Lo que tenés que saber:

  • La Corte Suprema dejó firme la condena a cinco años de prisión del exjuez federal de Orán Raúl Reynoso.
  • Fue condenado por cohecho pasivo, falsedad ideológica y concusión por beneficiar al narco Delfín Castedo, «El Patrón del Norte».
  • Una de las resoluciones se basó en una indagatoria de 2013 en la que se presentó otra persona en lugar de Castedo.
  • Reynoso ya tenía una condena firme a 13 años desde marzo de 2024 y estaba en libertad condicional.
  • La Fiscalía prevé pedir la unificación de penas; resta un tercer juicio por un presunto soborno de 150.000 dólares.
Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo