Inflación
Según el INDEC, un hogar necesitó $1.149.352 para no ser pobre en julio
El Instituto informó que los precios aumentaron más de 17% en lo que va de 2025 y una familia tipo requirió casi 28% más dinero que hace un año para superar el umbral de pobreza. Según el relato oficial, los salarios subieron 3% en junio, pero siguen perdiendo contra la inflación acumulada.
Una familia compuesta por cuatro integrantes necesitó ingresos por $1.149.352,91 durante julio de 2025 para no caer debajo de la línea de pobreza, según los datos oficiales difundidos por el INDEC junto al Índice de Precios al Consumidor (IPC). Esta cifra representa un incremento del 1,9% respecto del mes anterior y un salto del 27,6% en términos interanuales, reflejando el impacto sostenido de la inflación sobre los hogares argentinos.
El dato del umbral de pobreza se desprende directamente de la evolución del IPC, que registró una suba mensual del 1,9% en julio. Con este resultado, la inflación acumulada en los primeros siete meses del año alcanzó el 17,3%, mientras que en el primer semestre había totalizado un alza del 15,1%.
Recreación y cultura, el rubro que más subió
Según los gráficos oficiales del INDEC, la división «Recreación y cultura» lideró las alzas mensuales con un incremento del 4,8%, seguida por «Transporte» y «Restaurantes y hoteles», ambos con 2,8%. En el extremo opuesto, «Prendas de vestir y calzado» fue la única división que registró una variación negativa del 0,9%.
Los datos también mostraron que «Alimentos y bebidas no alcohólicas» mantuvo una suba del 1,9%, igual al promedio general, pero continúa siendo el rubro con mayor incidencia en todas las regiones del país, exceptuando la Patagonia, donde «Transporte» fue el que más impactó en el índice regional.
Diferencias regionales: Patagonia lidera las subas
El análisis por regiones reveló disparidades significativas en los niveles inflacionarios. Patagonia encabezó las variaciones con un 2,1% mensual, seguida por la región Pampeana con 2,0%. El GBA, Cuyo y las regiones Noreste y Noroeste registraron el mismo nivel que el promedio nacional (1,9%), mientras que Noreste y Noroeste tuvieron las menores alzas con 1,7% cada una.
Estas diferencias regionales se explican por el peso diferencial de rubros como transporte y energía en las economías locales, especialmente en zonas del interior donde los costos logísticos tienen mayor impacto.
Los salarios suben pero no alcanzan
En paralelo, el INDEC informó que el índice de salarios registró un alza del 3% en junio de 2025 respecto de mayo, acumulando un incremento interanual del 60,7%. Sin embargo, este crecimiento presenta marcadas diferencias según el sector: el privado registrado aumentó 1,7% mensual, el público 1,3%, mientras que el sector no registrado mostró un salto del 8,9%.
Pese a estos incrementos salariales, la brecha con la inflación acumulada sigue siendo considerable. Mientras los salarios crecieron 60,7% en el último año, el costo de vida para no ser pobre aumentó 27,6% en el mismo período, lo que en principio indicaría una mejora del poder adquisitivo, aunque este análisis requiere considerar las diferencias en los ingresos por sector.
Una tendencia que se consolida por debajo del 2%
El resultado de julio marca el cuarto mes consecutivo en que la inflación se ubica por debajo del 2% mensual, una tendencia que no se registraba desde principios de 2020. El pico inflacionario se había dado en agosto de 2024 con 4,2%, para luego iniciar una paulatina desaceleración que llegó a su punto más bajo en mayo (1,5%) y junio (1,6%).
La evolución mensual muestra una estabilización relativa de los precios, aunque el impacto acumulado sobre los umbrales de pobreza sigue siendo significativo para los sectores de menores ingresos, especialmente aquellos que dependen de salarios del sector público o trabajos no registrados.
Puntos clave:
- Un hogar tipo necesitó $1.149.352,91 para no ser pobre en julio, 1,9% más que en junio
- El costo de vida aumentó 27,6% interanual, mientras los salarios subieron 60,7% en promedio
- Recreación y cultura fue el rubro con mayor alza mensual (4,8%), prendas de vestir bajó 0,9%
- Patagonia lideró las subas regionales con 2,1%, seguida por la región Pampeana con 2,0%
- Es el cuarto mes consecutivo que la inflación se mantiene por debajo del 2% mensual
Consumo
La confianza del consumidor cayó 6,78% en CABA y 4,07% entre los hogares de mayores ingresos
El Índice de Confianza del Consumidor elaborado por la Universidad Torcuato Di Tella subió 2,4% en septiembre y llegó a 41,18 puntos, pero el dato promedio esconde una fractura que el relato oficial prefiere ignorar: en la Ciudad de Buenos Aires cayó 6,78% mensual, y entre los hogares de ingresos altos retrocedió 4,07%. La mejora la traccionaron el Interior del país y, paradójicamente, los sectores de menores ingresos, que aún no sienten haber recuperado lo perdido.
Mientras el Gobierno de Javier Milei celebra la desaceleración de la inflación como prueba de que el modelo funciona, el termómetro del consumo marca una temperatura que no cierra con el discurso oficial. En septiembre, la confianza del consumidor subió en el promedio nacional, pero cayó en la Ciudad de Buenos Aires y entre los hogares de mayores ingresos, que son los sectores que deberían haber sido los primeros beneficiados por el ajuste fiscal y la estabilización cambiaria.
El Índice de Confianza del Consumidor (ICC) que elabora el Centro de Investigación en Finanzas de la Universidad Torcuato Di Tella se ubicó en 41,18 puntos en septiembre de 2026, con una suba mensual de 2,37% respecto de agosto y un avance de 3,44% interanual. El relevamiento fue realizado entre el 1 y el 9 de septiembre sobre una muestra de 1.000 casos de población adulta de grandes centros urbanos, con un margen de error de +/-3,5%, y ejecutado por Poliarquía Consultores.
CABA y los más ricos, al margen de la recuperación
Lejos de un rebote uniforme, los datos desagregados revelan un mapa fragmentado. El Interior del país fue el motor de la mejora, con una suba mensual de 5,23% que lo dejó como la región con mayor nivel de confianza: 46,11 puntos. El Gran Buenos Aires también avanzó, 3,33% en el mes. Pero la Ciudad Autónoma de Buenos Aires registró una caída de 6,78% mensual y acumula una baja interanual de 8,53%, con apenas 37,16 puntos, el registro más bajo de las tres regiones relevadas.
La fractura también es visible por nivel socioeconómico. Entre los hogares de ingresos bajos, el ICC trepó 12,33% en el mes y quedó 4,82% por encima del nivel de septiembre de 2025. Entre los hogares de ingresos altos, en cambio, retrocedió 4,07% mensual, aunque todavía se ubicó 2,24% por encima del registro de un año atrás. El resultado final invierte la lógica esperada: la confianza de los hogares de menores ingresos (41,29 puntos) superó levemente a la de los hogares de mayores ingresos (40,95 puntos).
La explicación de esa inversión está en la percepción sobre la situación personal. Entre los hogares de menores ingresos, ese componente trepó 21,73% mensual, mientras que la evaluación de la situación macroeconómica subió 13,40%. Entre los hogares de mayores ingresos, la situación macro cayó 8,89% y la disposición a comprar bienes durables e inmuebles retrocedió 7%.
La situación personal mejora, la economía no convence
Al desagregar el índice por componentes, el de Situación Personal fue el de mejor desempeño del mes, con una suba de 11,33% que lo llevó a 43,04 puntos. Los otros dos componentes, en cambio, tuvieron un comportamiento opuesto: la Situación Macroeconómica cayó 0,75% y el de Bienes Durables e Inmuebles retrocedió 3,42%.
El deterioro de la percepción macroeconómica se concentró especialmente en el corto plazo: la perspectiva económica a un año cayó 3,2% mensual y quedó 6,2% por debajo de septiembre de 2025. A tres años, en cambio, la expectativa mejoró 1% mensual y avanzó 2,4% interanual. En CABA, ese deterioro fue todavía más pronunciado: la evaluación de la situación macroeconómica cayó 9,7% mensual, con un retroceso de 7,2% en las expectativas de corto plazo y de 11,2% en las de largo plazo.
Menos ganas de comprar electrodomésticos, autos y casas
La predisposición a realizar compras importantes también retrocedió. A nivel nacional, el componente de Bienes Durables e Inmuebles descendió 3,4% mensual: la disposición a comprar electrodomésticos cayó 4,4%, mientras que la correspondiente a automóviles y viviendas retrocedió 2%.
CABA volvió a mostrar el peor desempeño en este rubro: el indicador de bienes durables e inmuebles cayó 16,8% en el mes, con una baja de 21,9% en electrodomésticos y de 8% en automóviles y casas. En el Interior, en cambio, el componente general avanzó 4,7% y la predisposición a comprar autos y viviendas mejoró 7,2%.
Pese a la baja mensual, el indicador nacional de bienes durables e inmuebles se mantiene 13,68% por encima de septiembre de 2025, con un crecimiento interanual de 23,45% en el componente de automóviles y casas. Se trata, sin embargo, de una comparación con un piso muy bajo: el año pasado, la caída del consumo había sido de una magnitud que dificulta cualquier lectura lineal de la recuperación.
Lejos del pico de enero de 2025
Más allá del rebote puntual de septiembre, el informe de la Universidad Di Tella deja en claro que la confianza del consumidor está lejos de los niveles que el propio ciclo de Milei alcanzó en su mejor momento. El pico del ICC durante la gestión libertaria se registró en enero de 2025, cuando llegó a 47,38 puntos. Desde entonces, el índice acumula una caída de 13,09%.
La comparación con el piso de enero de 2024, cuando el índice había tocado 35,60 puntos en medio del shock devaluatorio y los primeros megadecretos, muestra una recuperación de 15,67%. Pero ese dato debe leerse con cuidado: el propio piso de 2024 era el resultado de la crisis que el gobierno de Milei generó con sus primeras medidas, por lo que la comparación no es un indicador de bienestar, sino de rebote desde el fondo del pozo.
Las Expectativas Futuras subieron 3,80% en septiembre, mientras que las Condiciones Presentes avanzaron apenas 0,33%. En la comparación interanual, las condiciones presentes están 9,42% por encima de septiembre de 2025, mientras que las expectativas futuras retrocedieron 0,24%. El cuadro que emerge es el de una sociedad que percibe cierta mejora en su situación inmediata pero mantiene serias dudas sobre el rumbo económico del país a corto y mediano plazo, en particular en los sectores que siguieron de cerca los números del ajuste y sus consecuencias.
Lo que tenés que saber
- subió 2,37% en septiembre de 2026 y se ubicó en 41,18 puntos, pero cayó 6,78% en CABA y 4,07% entre los hogares de mayores ingresos.
- El Interior del país fue el motor de la mejora, con una suba mensual de 5,23% y el registro más alto: 46,11 puntos.
- Los hogares de menores ingresos traccionaron la mejora con un alza de 12,33% mensual, y su nivel de confianza superó por primera vez al de los hogares de mayores ingresos.
- La percepción sobre la situación macroeconómica a un año cayó 3,2% y se ubica 6,2% por debajo de septiembre de 2025.
- El índice acumula una caída de 13,09% desde el pico de enero de 2025, cuando alcanzó 47,38 puntos bajo el actual gobierno.
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