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El traslado de “Pequeño J” se demora: diferencias legales en Perú y Argentina

La captura en Perú de dos de los acusados en el triple femicidio narco dejó en evidencia una paradoja judicial: mientras Matías Ozorio podría estar de regreso en la Argentina en cuestión de días, Tony Janzen Valverde Victoriano, alias «Pequeño J», señalado como el autor material de los crímenes de Brenda, Morena y Lara, enfrentará un proceso que puede extenderse desde semanas hasta meses.

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El Argentino Diario-Triple femicidio de Florencio Varela-Cayó Pequeño J.

⬛ Aunque tanto Tony Janzen Valverde Victoriano, alias Pequeño J, como Matías Ozorio fueron detenidos en Lima por el triple crimen narco en Florencio Varela, la llegada de ambos a la Argentina no será simultánea. La situación procesal de cada uno en Perú determina tiempos muy distintos: mientras que Ozorio sería expulsado en cuestión de días, la extradición de Valverde Victoriano podría extenderse durante semanas o incluso meses.

La detención en Lima y los movimientos previos

Ozorio fue capturado el martes en la capital peruana, en un operativo que las autoridades mantuvieron en reserva hasta horas más tarde. La decisión de no difundir la noticia de inmediato respondió a que la policía seguía los pasos de Pequeño J, con quien Ozorio planeaba encontrarse en la plaza Parque Lima, ubicada en la zona de Los Olivos, metro Izaguirre.

Ambos sospechosos habían ingresado de manera ilegal a Perú la semana anterior y permanecían ocultos. La clave para su localización fue la intervención del teléfono celular de Valverde Victoriano, que permitió reconstruir su itinerario.

Extradición vs expulsión: por qué los tiempos no son iguales

Aunque los dos fueron arrestados el mismo día en Lima, sus traslados a Buenos Aires no se concretarán en simultáneo.

  • En el caso de Ozorio, las autoridades argentinas esperan que el proceso de expulsión administrativa se resuelva en un plazo cercano a las 48 horas, lo que habilitaría su llegada al país esta misma semana.
  • En cambio, Valverde Victoriano enfrenta un trámite judicial de extradición, lo que implica un proceso más complejo y prolongado, sujeto a la decisión de tribunales peruanos. Según fuentes judiciales consultadas, este tipo de procedimientos puede extenderse desde algunas semanas hasta varios meses.

Por ese motivo, la Cancillería y la Justicia argentina habían solicitado la extradición de Pequeño J incluso antes de su captura, anticipándose a la dilación que suelen tener estos expedientes.

El trasfondo del caso

Los dos detenidos son señalados como parte central de la trama criminal que derivó en el asesinato de Brenda Del Castillo, Morena Verdi y Lara Gutiérrez en Florencio Varela, un hecho atribuido a un ajuste narco. Según la investigación judicial, Valverde Victoriano habría tenido un rol directo en los homicidios, mientras que Ozorio aparece involucrado en la logística previa.

Ahora, la expectativa en los tribunales bonaerenses está puesta en que Perú acelere el trámite para la extradición de Pequeño J, considerado una pieza clave en el expediente.

Puntos clave

  • Matías Ozorio y Tony Janzen Valverde Victoriano (Pequeño J) fueron detenidos en Lima por el triple crimen de Florencio Varela.
  • Ozorio sería expulsado en cuestión de días y podría llegar a la Argentina esta semana.
  • Pequeño J enfrenta un proceso de extradición que puede tardar semanas o meses.
  • La intervención del celular de Valverde Victoriano permitió localizarlos en Perú.
  • La Justicia argentina lo considera autor directo de los asesinatos de Brenda, Morena y Lara.

Córdoba

Femicidio de Agostina Vega: el celular de Barrelier reveló su obsesión con la niña

El peritaje de los teléfonos del acusado por el femicidio de Agostina Vega recuperó fotos borradas, chats previos, 377 búsquedas en un sitio pornográfico y una imagen de la adolescente maniatada antes del crimen. Suma una imputación por material de abuso sexual infantil y declarará el martes 29.

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El Argentino Diario-Agostina Vega.

Entre las fotos borradas, las conversaciones y las búsquedas que los peritos lograron recuperar de los teléfonos de Claudio Barrelier, hay una imagen que pesa más que cualquier testimonio: Agostina Vega, de 14 años, maniatada y amordazada sobre una cama, en la madrugada posterior a su ingreso a la casa de barrio Cofico donde fue asesinada. La tecnología que el acusado usó para acercarse a una adolescente terminó convertida en la prueba más contundente en su contra.

El hallazgo fue incorporado a la causa principal por el femicidio, que instruyó el fiscal Raúl Garzón, y derivó además en un expediente paralelo: el fiscal Juan Ávila Echenique, titular de la Fiscalía de Delitos contra la Integridad Sexual del Primer Turno de Córdoba, imputó a Barrelier por la tenencia de representaciones de menores de 18 años dedicados a actividades sexuales explícitas y de sus partes genitales con fines predominantemente sexuales. El acusado, que permanece detenido en el penal de Cruz del Eje, fue citado a prestar declaración indagatoria por esta nueva acusación el próximo martes 29 de septiembre.

Lo que guardaban los dispositivos

La nueva causa surgió de los análisis digitales sobre el material secuestrado durante la investigación. Los peritos trabajaron sobre alrededor de 40 teléfonos celulares, dos de ellos pertenecientes a Barrelier, y sobre una computadora que su expareja, Marianela Palmero, también imputada en el expediente principal, entregó durante su indagatoria junto con la clave de acceso.

En uno de los celulares, los investigadores recuperaron conversaciones antiguas, fotografías eliminadas de la adolescente tomadas antes del crimen y el historial de búsquedas en Google. Según reconstruyó la Fiscalía, el contacto entre ambos había comenzado semanas antes del femicidio, después de que Barrelier le pidiera el número de teléfono de la chica a su madre, con quien había mantenido una relación de pareja.

El 22 de abril, Agostina publicó en Instagram una foto junto a Barrelier en la que agradecía la confianza que tenían y escribió que lo quería «como a un papá». El acusado hizo una captura de esa publicación y, a partir de entonces, comenzó a enviarle mensajes privados. El vínculo de confianza que la adolescente expresó en público fue, según la reconstrucción judicial, la puerta de entrada del acecho.

La Dirección de Investigación Operativa (DIO) analizó además las búsquedas que Barrelier realizó de manera continuada en un sitio de contenido pornográfico y contabilizó 377 registros entre el 6 y el 20 de mayo de 2026, apenas días antes del crimen. Para la Fiscalía, el imputado tenía una «obsesión por la niña», y los elementos hallados refuerzan la hipótesis de Garzón sobre una planificación previa del ataque.

Una denuncia que ya advertía el peligro

La situación procesal de Barrelier también se complicó por un hecho de mayo de 2025, un año antes del femicidio: una joven de 20 años denunció que había sido atacada en la misma vivienda de barrio Cofico y que logró escapar para pedir ayuda. A partir de nuevas medidas de prueba, Garzón agravó la imputación por ese episodio, que pasó a ser privación ilegítima de la libertad calificada y abuso sexual con acceso carnal en grado de tentativa.

Que la misma casa donde Agostina fue asesinada ya figurara en una denuncia por un ataque sexual obliga a preguntarse qué hizo el sistema con esa advertencia. La pregunta no es retórica: cada femicidio con antecedentes denunciados expone las fallas de un Estado que llega tarde, cuando la violencia machista ya dejó de ser una amenaza para convertirse en una muerte.

Seis acusados rumbo al juicio

En paralelo, la causa principal ya fue elevada a juicio el pasado 10 de septiembre contra seis imputados. Según la instrucción, el 23 de mayo Barrelier aprovechó la confianza generada por haber sido pareja de la madre de la víctima para trasladarla a su domicilio de Cofico. El cuerpo de Agostina fue hallado después en un descampado del barrio Ampliación Ferreyra, en la ciudad de Córdoba.

Barrelier deberá responder por abuso sexual con acceso carnal en concurso real con homicidio triplemente calificado por alevosía, criminis causa y por mediar violencia de género. Los otros cinco acusados, entre ellos Osvaldo Fassetta, Soledad Andreani y Marianela Palmero, llegarán al debate oral imputados por encubrimiento. El expediente ya no describe solo a un femicida, sino a una red de personas que, según la acusación, ayudaron a ocultar el crimen.

La nueva imputación por tenencia de material de abuso sexual infantil no modifica por ahora la situación procesal de Barrelier en la causa por el femicidio, pero suma pruebas sobre las conductas que el acusado desplegó antes del asesinato y que la Fiscalía considera clave para reconstruir cómo una adolescente de 14 años terminó en manos de quien ella misma consideraba «como un papá».

Las claves del femicidio:

  • El peritaje de los celulares de Claudio Barrelier recuperó una foto de Agostina Vega maniatada y amordazada sobre una cama antes del crimen.
  • También se hallaron fotos eliminadas, conversaciones previas y 377 registros de búsquedas en un sitio pornográfico entre el 6 y el 20 de mayo de 2026.
  • El fiscal Juan Ávila Echenique lo imputó por tenencia de material de abuso sexual infantil y lo citó a indagatoria el martes 29 de septiembre.
  • Garzón agravó la imputación por un ataque denunciado en mayo de 2025 por una joven de 20 años en la misma casa de barrio Cofico.
  • La causa por el femicidio fue elevada a juicio el 10 de septiembre con seis acusados: Barrelier y cinco imputados por encubrimiento.

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