Conectate con El Argentino

CABA

Larreta y el poder inmobiliario: una distopía llamada Buenos Aires

En la Ciudad de Buenos Aires, cada vez somos más inquilinos, cada vez son menos los propietarios de viviendas porque el mercado tiende a su concentración.

Publicado hace

#

Por Mariana Collante

En la Ciudad de Buenos Aires, cada vez somos más inquilinos, cada vez son menos los propietarios de viviendas porque el mercado tiende a su concentración. Las propiedades están dolarizadas desde la dictadura, y son inaccesibles para la gran mayoría de los trabajadores y trabajadoras que cobran en pesos. Esa lógica también se traslada a los alquileres: los rentistas quieren cobrar en dólares para resguardar su inversión. Aquí se chocan dos concepciones; quienes tienen la necesidad de un hábitat digno (¿alguien puede optar por no tenerlo?) y quienes convierten a la vivienda en un negocio. Entre estas fuerzas, debe mediar el Estado amparando a la parte más débil que, en este caso, son los inquilinos e inquilinas.

En la Ciudad de Buenos Aires, ocurre todo lo contrario: el mercado inmobiliario impone sus necesidades de negocio, y decide quién puede habitarla, y cómo lo hará. Dos medidas conocidas en estos últimos días, dan cuenta de la dimensión distópica del gobierno de Horacio Rodríguez Larreta. La primera es la aprobación, por parte de la Legislatura porteña, de un conjunto de medidas de ‘alivio’ para quienes pretendan alquilar una vivienda. El jefe de gobierno porteño y candidato a presidente por el PRO ya había anunciado estos ejes que, más bien, alivian y benefician a los propietarios, y constructoras. Repasemos: exención del pago de la tasa de Alumbrado, Barrido y Limpieza (ABL) y del impuesto inmobiliario para incentivar la oferta, exención impositiva de ingresos brutos para contratos de alquiler, mediante el aumento del tope de $ 75.000 a $ 220.000 y la suba de la cantidad máxima de departamentos a eximir por propietario, de 2 a 3.  Además, establece estímulos para la construcción en las comunas del sur de la ciudad, y un plan a largo plazo denominado covivienda. Este mecanismo supone endeudarse junto a una comunidad, familiares o amigos, para construir o refaccionar alguna vivienda existente pero con un uso previsto de 70 años.  Por último, como frutilla del postre, Larreta propone créditos para financiar los gastos que atañe al acceso a una vivienda de alquiler: bonificaciones en seguros de caución, cuotas para pagar la renta inicial y créditos para refaccionar la propiedad de alquiler. En fin, propone endeudar aún más a los trabajadores y trabajadoras que no tienen casa propia.

Debemos reconocer que en estos 16 años de gestión del macrismo, han sido muy consecuentes con el sector inmobiliario, porque esto no termina acá.  El próximo 5 de junio se abrirán las ofertas para concesionar Punta Carrasco por 10 años. Se trata de 4, 5 hectáreas en las que la empresa adjudicataria podrá construir edificios de hasta 12 metros de altura, locales gastronómicos, y locales bailables. Este tipo de edificaciones están destinadas al 3 por ciento de la población, la que puede acceder y moverse en la suntuosidad y el lujo. Para el resto, consecuencias nada deseables; carestía en los precios de los alquileres, de los bienes en general e impacto a nivel ecológico. La zona ribereña de la Ciudad de Buenos Aires es sumamente sensible, en términos de biodiversidad, y su modificación traerá aparejado, entre otras cosas, la aceleración del calentamiento urbano.  Algo que vamos a poder apreciar cuando caminemos por las calles porteñas en los meses de diciembre, enero, febrero un desafío solo para personas valientes.

En las últimas décadas, el proceso de presión sobre el diseño de las ciudades y del acceso a la vivienda se incrementó en todo el mundo. El mercado logró imponer que la rentabilidad sea la medida de todas las cosas, y recién ahora algunos países tratan de imponer algún marco regulatorio para frenar esta incidencia destructiva en el  tejido social. Mientras en la Ciudad de Buenos Aires, el gobierno elige ir para el lado contrario y gestionar para los sectores más poderosos.

Actualidad

Fórmula 1: Jorge Macri llevó a Interlagos la propuesta para volver a Buenos Aires

El jefe de Gobierno le presentó a Stefano Domenicali el proyecto del renovado Autódromo Gálvez. La única fecha confirmada es el MotoGP de abril de 2027; para la Fórmula 1 no hay contrato ni año.

Publicado hace

#

El Argentino Diario-Jorge Macri.

Buenos Aires no tiene un Gran Premio de Fórmula 1 desde 1998 y, por ahora, sigue sin fecha para volver a tenerlo. El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, viajó a Interlagos, donde este fin de semana se corre el Gran Premio de Brasil, para presentarle al presidente y CEO de la categoría, Stefano Domenicali, la propuesta de la Ciudad para que el Autódromo Oscar y Juan Gálvez vuelva al calendario.

Macri estuvo acompañado por su jefe de Gabinete, Gabriel Sánchez Zinny, y por el secretario de Deportes, Fabián “Chino” Turnes. “Vinimos a reconfirmar el compromiso y la voluntad que tiene la Ciudad de Buenos Aires de recuperar a la Fórmula 1. Estamos trabajando en cada paso necesario para estar listos”, dijo el jefe de Gobierno, según la información oficial de la Ciudad.

Una obra de US$ 200 millones

“Lo primero es terminar la obra”, agregó Macri, y explicó: “Aunque teníamos el contrato para que corra el MotoGP, tomamos la decisión de trabajar ya con la obra del Autódromo para que quede listo para la Fórmula 1”. La renovación, con una inversión de 200 millones de dólares según el Gobierno porteño, incluye una pista nueva diseñada por el ingeniero alemán Hermann Tilke, un edificio de boxes, un paddock moderno y una capacidad para más de 125.000 espectadores.

Según la Ciudad, en octubre comenzó el asfaltado y se abrió un turno nocturno para no perder plazos por las lluvias de El Niño. Ya se completó la excavación del túnel de acceso al paddock, de casi 400 metros, y se instalaron 1.700 metros de malla de seguridad.

MotoGP sí, Fórmula 1 todavía no

La única fecha confirmada es la del MotoGP, del 9 al 11 de abril de 2027, que vuelve a Buenos Aires después de 28 años. La Ciudad calcula para ese evento un impacto económico de 140 millones de dólares y lo presenta como la vidriera para certificar los estándares que exige el automovilismo de élite. Para la Fórmula 1, en cambio, no hay contrato firmado ni año definido.

Quién paga y quién cobra

La apuesta es cara y el reloj corre en contra de la Ciudad. Los Gran Premios de Fórmula 1 se sostienen en buena medida con un canon que pagan los Estados anfitriones a la categoría, y Buenos Aires compite con un calendario saturado de 24 carreras y con mercados que pagan mucho. El impulso tiene además un motor deportivo y emocional: la presencia de Franco Colapinto en la grilla, que convirtió cada carrera en un fenómeno de audiencia en el país.

La pregunta que queda abierta es cuánto aportará la Ciudad si se concreta un contrato y quién se queda con la ganancia del negocio.

Lo que tenés que saber:

  • Jorge Macri le presentó a Stefano Domenicali, en Interlagos, la propuesta para que la Fórmula 1 vuelva a Buenos Aires.
  • La obra del Autódromo Gálvez tiene una inversión de 200 millones de dólares, según la Ciudad, y capacidad para más de 125.000 espectadores.
  • El circuito fue rediseñado por Hermann Tilke y en octubre comenzó el asfaltado.
  • La única fecha confirmada es el MotoGP, del 9 al 11 de abril de 2027, con un impacto estimado de 140 millones de dólares.
  • No hay contrato ni año definido para el regreso de la Fórmula 1.
Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas