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Investigación 🔎

Caso ARSAT: chats y valijas con dólares complican a Facundo Leal

El juez Lino Mirabelli procesó al extitular de ARSAT por coimas y sobreprecios, le trabó un embargo de $3.000 millones y expuso chats que involucran a Santiago Pando Soldati, primo del polista Adolfo Cambiaso. Con US$2.601.354 secuestrados y dos causas más abiertas, la Justicia se pregunta si Leal actuó solo.

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La Justicia secuestró US$2.601.354 en efectivo a Facundo Leal, más de US$900.000 por encima del perjuicio que el fallo le atribuye a ARSAT por las contrataciones con una sola empresa. Esa diferencia es el eje de una nueva causa por lavado de activos y enriquecimiento ilícito, que se suma al expediente por coimas y a la causa por drogas, y entre las pruebas figuran chats, testigos y dos valijas que viajaron de Palermo a Mendoza.

El juez federal de San Isidro Lino Mirabelli procesó a Facundo Leal, extitular de la Empresa Argentina de Soluciones Satelitales (ARSAT) durante las gestiones de Alberto Fernández y Javier Milei, por negociaciones incompatibles con la función pública, administración fraudulenta en perjuicio de la administración pública, incumplimiento de los deberes de funcionario público y cohecho pasivo. Leal, Gerardo Boschin y Pablo Pagani fueron embargados por $3.000 millones cada uno, y la escala penal conjunta va de 2 a 12 años de prisión. La causa la investiga el fiscal federal Fernando Domínguez. Se trata de un procesamiento y no de una condena, y la defensa ya lo apeló.

Junto a Leal, el juez procesó a otros cuatro exfuncionarios de ARSAT: Boschin, extitular de las gerencias de Compras y Contrataciones y luego de Administración y Finanzas; Pagani, exsubgerente de Servicios Corporativos y Logística; Juan Andrés Navarro y Juan Antonio Álvarez, a quienes no les atribuyó cohecho porque no se probó que hayan recibido dinero personalmente. Del lado privado fueron procesados por cohecho activo los directivos de Argentina Logistic Services (ALS) Fernando Paredes, Diego Padilla y Gastón Padilla, la empleada Sofía Varela Vizgarra y el empresario Santiago Pando. La firma ALS también quedó procesada como persona jurídica.

Un robo de contenedores y un esquema de contrataciones directas

La causa empezó con una denuncia por robo: en enero de 2024, personal de ARSAT descubrió que habían saqueado 15 contenedores de la empresa guardados en el depósito de ALS en San Fernando, con un perjuicio de US$151.126 y casi $5 millones. De ahí la investigación siguió el vínculo entre la empresa estatal y su proveedor.

Según el fallo, entre noviembre de 2020 y diciembre de 2024 ARSAT emitió 16 órdenes de compra a favor de ALS. Las órdenes se hicieron por contratación directa, sin la aprobación del directorio que exigían los montos y pese a dos objeciones expresas del área legal. ARSAT informó que pagó a ALS US$1.695.667 y $32,2 millones, y el juez tomó todo ese monto como perjuicio para el Estado.

El negocio más rentable fue el alquiler del depósito, contratado en 2021 por US$766.099 anuales y renovado después. El magistrado concluyó que la competencia de precios fue simulada: una empleada de ALS creó el correo electrónico de un supuesto competidor, Tradelog, y como tercer oferente se usó la dirección de una empresa vinculada a los hermanos Padilla. Además, ALS ya había alquilado el predio en mayo de 2021, antes de que ARSAT invitara a cotizar.

Qué dicen los chats que citó el juez

Mirabelli se apoyó en mensajes de 2021 y 2024, entre ellos los extraídos del celular de Leal. El 19 de octubre de 2021, mientras se definían las condiciones del contrato, Pando le escribió a Diego Padilla: “Ahí le dijo Facundo a Gerardo que ponga más cosas en el contrato. Le dijo de los viajes de vuelta, vacíos, grúas, y que vean más cosas”. A continuación agregó: “Más carga de las grandes. Que inventes”. Para el juez, ese “Facundo” es Leal, superior de Boschin, y el mensaje muestra cómo se inflaban los precios con servicios ficticios.

Al día siguiente, Boschin le avisó a Padilla sobre el trámite: “Está a la firma de Facu. Ya lo veo con él y te aviso”. Un mes después, Pando le escribió a Padilla: “Me vas a hacer rico con este contrato”. Ya en 2024, Pando reclamó que el negocio “era parte en negro y parte en blanco” y, al hablar de los retornos que pagaba Paredes, escribió: “Imaginate, aparte a Leal le dio tres meses y nunca más”. El juez consideró probado que Leal, Boschin y Pagani aceptaron y cobraron dinero en efectivo, incluso en moneda extranjera.

Otro intercambio es del 21 de noviembre de 2024, cuando la causa ya estaba en marcha. Leal le preguntó a Boschin por ALS, y cuando este mencionó a Padilla, Leal respondió: “Un boludo”, y agregó: “Se fue de boca en la fiscalía. Ojo”. En diciembre le pidió a Boschin que averiguara qué fiscalía tenía “la causa del depósito”.

Santiago Pando Soldati, el intermediario con apellido de jet set

El fallo describe a Santiago Pando Soldati como el intermediario y “amigo” de Leal. Es hijo de Pía Soldati, primo del polista Adolfo Cambiaso y está ligado al holding Sociedad Comercial del Plata. Según la investigación, era quien pagaba los presuntos sobornos y abría puertas gracias a sus contactos. El chofer de Leal y dos asistentes declararon que Pando iba seguido a las oficinas de ARSAT y que con el entonces titular “se trataban como amigos”. Cambiaso no figura entre los procesados.

Según trascendió, Pando violó la prohibición de salir del país que le había impuesto la Justicia y viajó a Miami. Un medio local publicó que, al regresar, las cámaras de seguridad del aeropuerto de Ezeiza lo registraron mientras personal de Migraciones lo escoltaba para evitar que lo detuvieran o le secuestraran el celular. Por ese episodio se abrió una causa por encubrimiento contra el supervisor de Migraciones Diego Spada, quien habría anulado el sistema de alertas judiciales durante un minuto y 43 segundos.

Valijas, dólares y tres frentes judiciales

En un departamento de Leal en Mendoza se secuestraron US$1.787.600. La policía constató que ese mismo día, antes del procedimiento, la novia y la hija de Leal habían salido del edificio con valijas. El chofer declaró que en febrero Leal le entregó dos valijas en su departamento porteño, le dijo que tenían ropa y le pagó unos $700.000 para que las llevara personalmente a Mendoza. Recordó que “pesaban un montón” y, al ver la foto de una de las valijas secuestradas, llena de dólares, la reconoció por una raspadura. Por ese dinero tramita otra causa, por lavado de activos y enriquecimiento ilícito, también en San Isidro.

El tercer frente es el de drogas. En el departamento de Leal en Palermo los investigadores encontraron 128 gramos de ketamina, 164 gramos de cristal MDMA, 72 pastillas de MDMA y 14 gramos de clorhidrato de cocaína. Por esa causa, que tramita el juzgado federal de Daniel Rafecas, Leal cumple arresto domiciliario en esa vivienda, al cuidado de su novia. Según trascendió, el expediente por estupefacientes está cerca de la elevación a juicio oral.

En su indagatoria, Leal no respondió preguntas. En un descargo por escrito negó haber intervenido en la contratación y sostuvo que no hay “una sola constancia”, correo o mensaje que lo vincule con la maniobra, y que “si alguien invocó mi nombre, no es mi asunto”. El juez no le creyó. El abogado defensor de Leal y Boschin, Marcelo Rocchetti, confirmó que los procesamientos y el embargo de $3.000 millones fueron apelados ante el propio juzgado federal N° 2 de San Isidro.

Un funcionario que pasó de gestión en gestión

Leal ocupó los cargos más altos de ARSAT: fue subgerente general y director desde enero de 2020, gerente general desde marzo de 2022 y presidente del directorio desde agosto de ese año. En febrero de 2024, ya bajo el Gobierno de Javier Milei, pasó a ser asesor del área de Compliance, justamente la que debe evitar el fraude y los delitos en las empresas. Luego fue designado al frente del ORSNA, el organismo regulador de aeropuertos, mediante el Decreto 390/2025 del Boletín Oficial.

Esa trayectoria alimenta el interrogante que hoy circula en tribunales. Según trascendió, conviven dos hipótesis: que Leal haya operado como un cuentapropista que aprovechó la falta de cuadros de la nueva gestión, o que el circuito de recaudación haya seguido activo con aval político de un escalón superior. Ninguna de las dos figura como conclusión del fallo, pero la sola pregunta expone que un funcionario con semejante historial siguió ascendiendo mientras corrían los pagos bajo sospecha. La Justicia ya no discute de dónde salieron los dólares, sino a quién respondía quien los tenía.

Lo que tenés que saber

  • El juez Lino Mirabelli procesó a Facundo Leal, extitular de ARSAT, por negociaciones incompatibles, administración fraudulenta, incumplimiento de deberes y cohecho pasivo, con embargo de $3.000 millones.
  • ARSAT emitió 16 órdenes de compra a ALS entre 2020 y 2024 y le pagó US$1.695.667 y $32,2 millones, sin aprobación del directorio.
  • Santiago Pando Soldati, primo del polista Adolfo Cambiaso, fue procesado por cohecho activo como intermediario; Cambiaso no figura entre los procesados.
  • Se secuestraron US$2.601.354 en efectivo y hay una causa aparte por lavado de activos y enriquecimiento ilícito.
  • La defensa apeló los procesamientos y el embargo; Leal cumple arresto domiciliario por la causa de drogas.

Investigación 🔎

El plan de fuga de Flávio Bolsonaro: un jet argentino y una filtración

La familia Bolsonaro canceló el viaje desde Puerto Iguazú al enterarse de la filtración y cambió de ruta. El jet de Baires Fly nunca despegó, Migraciones asegura que el senador jamás ingresó al país y versiones de su entorno ya lo ubican en Estados Unidos.

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Un Gulfstream G400 de Baires Fly S.A. aterrizó en Puerto Iguazú para un vuelo rumbo a Miami que se canceló al filtrarse la información.

La filtración del viaje desbarató el operativo: Flávio Bolsonaro nunca llegó al aeropuerto de Puerto Iguazú y, según medios brasileños, ya está en Estados Unidos junto a su esposa y sus dos hijas. Hasta el momento no hubo una confirmación oficial de su arribo.

El senador y ex candidato presidencial, derrotado por Lula da Silva en el balotaje del domingo, tenía prohibido salir de Brasil por una decisión del ministro del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes, que dispuso la incautación de sus pasaportes. La operación para sacarlo del país incluía un Gulfstream G400, matrícula LV-JQW, perteneciente a la empresa argentina Baires Fly S.A.

Por qué habrían decidido irse

Según las versiones recogidas, Bolsonaro y su familia tomaron la decisión de abandonar Brasil ante la posición del juez De Moraes, que le exigió la entrega del pasaporte, y ante la posibilidad de que la investigación en curso derivara en su detención. El senador es investigado por presunto lavado de dinero y evasión de divisas, entre otros delitos.

Ante ese escenario, se habrían comunicado con el Gobierno de los Estados Unidos para solicitar asilo político y coordinar la manera de llegar al país del norte. Fuentes allegadas a la familia sostuvieron que la administración de Donald Trump, que apoyó su candidatura, estaba al tanto del plan y le concedería el asilo. Que un dirigente investigado por lavado de dinero busque refugio en un gobierno aliado abre un debate de fondo sobre el uso del asilo como salida frente a la Justicia.

El jet argentino y el vuelo “sanitario”

De acuerdo a lo trascendido, un broker estadounidense habría contratado a Baires Fly para realizar un vuelo entre Puerto Iguazú y Miami, y habría advertido que los pasajeros serían la familia Bolsonaro. De confirmarse, tanto la empresa como los pilotos sabían quiénes serían sus pasajeros.

El Gulfstream partió el lunes a las 22.15 desde Aeroparque y tocó pista a las 23.45 en la ciudad fronteriza, con la intención de volver a despegar rumbo al norte en la madrugada. Con el apoyo de su primo Leonardo Rodrigues de Jesús, conocido como Léo Índio, que vive en Puerto Iguazú desde hace aproximadamente un año y ocho meses, los Bolsonaro tenían previsto llegar al aeropuerto entre las 0.30 y la 1.00 para abordar en el menor tiempo posible.

Para agilizar los controles y permitir la salida con el menor movimiento posible, el vuelo habría sido catalogado como “sanitario”, una modalidad que, según fuentes aeroportuarias, no incluye controles biométricos. Se citó al personal de Aduanas y Migraciones para realizar el procedimiento de rigor.

La filtración y el cambio de plan a último momento

Al ser informados de que la información de su viaje se había filtrado, los Bolsonaro decidieron no concurrir al aeropuerto y modificar la estrategia. Presumiblemente se dirigieron a Paraguay para despegar desde allí, durante la mañana, en un vuelo privado, posiblemente desde Ciudad del Este. Los pilotos del Gulfstream se encontraron con que los pasajeros no estaban, no pudieron presentar el plan de vuelo con la documentación correspondiente y el viaje se canceló.

Contra lo que se difundió en un primer momento, el avión no estuvo retenido en ningún momento: simplemente no realizó el viaje previsto y quedó a la espera de nuevas instrucciones. La tripulación se dirigió a un hotel a descansar, a la espera de definiciones para partir hacia un nuevo destino o regresar a Aeroparque.

Las versiones sobre la ruta real no coinciden. Allegados al senador dijeron que salió desde la Argentina, pero no desde Puerto Iguazú, mientras que otras versiones apuntan a un despegue desde territorio paraguayo.

Lo que dicen las autoridades argentinas

La Dirección Nacional de Migraciones afirmó en un comunicado que no registra ingreso alguno de Flávio Bolsonaro a la Argentina, que controló la aeronave y la tripulación, que la documentación de la empresa está en regla y que no se presentó ningún plan de vuelo que incluya a la familia Bolsonaro. El Ministerio de Seguridad de la Nación, a cargo de Alejandra Monteoliva, también indicó que no tiene registros de su ingreso.

Que el senador no haya pasado por los controles argentinos no explica por qué se montó en territorio nacional un operativo aéreo con horario, tripulación y personal de control convocado. Quedan preguntas abiertas sobre quién contrató el vuelo, con qué documentación se pretendía despachar y qué sabía la empresa sobre sus pasajeros. La Policía Federal de Brasil investiga si Bolsonaro intentó viajar a Estados Unidos desde la Argentina.

Lo que tenés que saber

  • Flávio Bolsonaro tenía prohibido salir de Brasil por decisión del juez Alexandre de Moraes y es investigado por presunto lavado de dinero y evasión de divisas.
  • Un Gulfstream G400 de Baires Fly S.A. aterrizó en Puerto Iguazú para un vuelo rumbo a Miami que se canceló al filtrarse la información.
  • Según las versiones recogidas, el senador y su familia cambiaron de plan y presumiblemente se dirigieron a Paraguay.
  • El avión no estuvo retenido y la tripulación quedó a la espera de instrucciones en un hotel.
  • Migraciones y el Ministerio de Seguridad aseguran que no hay registro de su ingreso al país; no hay confirmación oficial de su llegada a Estados Unidos.
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