Conectate con El Argentino

AMBA

La grieta, Alberto, Kicillof, Macri, los porteños y la pandemia: Horacio Rodríguez Larreta habló de todo

Durante una entrevista, el jefe de Gobierno porteño consideró «bueno para el futuro» alcanzar «un diálogo razonable entre todos».

Publicado hace

#

El jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, destacó la buena relación que tiene con Alberto Fernández y Axel Kicillof, también dijo que mantiene un diálogo asiduo con Mauricio Macri y que se siente apoyado por la dirigencia de Juntos por el Cambio (JxC).

En ese sentido, sostuvo que los políticos tienen «una gran responsabilidad en terminar con la grieta» y consideró «bueno para el futuro» alcanzar «un diálogo razonable entre todos». «Soy un ferviente creyente en el diálogo, es mi modo de vida, siempre he sido así, y ni hablar en esta situación de la pandemia. Pero no es que me pongo a dialogar ahora. Creo en el diálogo como parte del futuro de la Argentina. Hay muchas cosas que señalé como diferencias con el Gobierno, pero no por eso no vamos a dialogar», remarcó.

En tanto, en relación al trato con el presidente Alberto Fernández consideró que es algo «natural» que el mandatario lo llamara «amigo» en una de las conferencias de prensa que ofrecieron en forma conjunta. «Fue natural porque a todos los introducía así. Entiendo que en mi caso tiene una lectura política diferente, pero en el momento me pareció natural. Tenemos una buena relación», expresó.

«Tenemos una gran responsabilidad en terminar con la grieta. Es bueno para el futuro que todos podamos tener un diálogo razonable».

Además, aseguró que tiene una «buena relación» con el gobernador bonaerense, Axel Kicillof, y en ese marco, explicó que existe «mucha interacción» entre ambos. «Todo el límite de la Ciudad, con tres millones de personas, es con el conurbano, de diez millones viviendo alrededor. Es obvio que tenemos que trabajarlo juntos», agregó.

Como era de esperar, el alcalde porteño también contó cómo es su relación con el ex presidente, Mauricio Macri, y el resto de los integrantes de JxC. «Con Mauricio tengo diálogo asiduo, obviamente. Él siempre ha sido muy respetuoso con los que tenemos responsabilidad de gestión. Me siento apoyado por todo Juntos por el Cambio», remarcó.

Sobre la nueva Mesa Ejecutiva del PRO, creada tras la difusión de un comunicado de JxC, luego de la muerte del empresario Fabián Gutiérrez, hecho que dividió aguas en el macrismo, Larreta consideró que «todo avance en la organización del partido, además con la presencia de dirigentes muy representativos y de mucho peso, es bueno, definitivamente».

«Confío en la gente, en los porteños, en términos generales el cuidado de la gente ha sido bueno. No ves gente sin tapaboca prácticamente, la gente en los comercios está distanciada».

Por otro lado, en relación a la situación sanitaria de la Ciudad, en el marco de apertura escalonada de la cuarentena, Rodríguez Larreta señaló que los nuevos permisos para ciertas actividades, que entran en vigencia mañana, y el resto de medidas adoptadas responde a que «la tasa de contagios», que se mide con la variable R, «está estabilizada hace 25 días».

«En segundo lugar -complementó Larreta-, le tengo mucha expectativa a la estrategia de testeos, el plan Detectar. Y en tercer lugar, confío en la gente, en los porteños, en términos generales el cuidado de la gente ha sido bueno. No ves gente sin tapaboca prácticamente, la gente en los comercios está distanciada».

Sobre estos temas dialogó el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires durante una entrevista publicada por el diario Perfil, en la que estuvo muy medido y, a lo largo de la charla, se mantuvo políticamente correcto, sin perder de vista la lucha contra la crisis generada por la pandemia del Covid-19.

AMBA

AySA redibuja sus tarifas antes de la privatización: quién pagará más y quién menos

El ERAS convocó a audiencia pública por el nuevo esquema tarifario de AySA, que elevaría un 11,4% la factura residencial promedio y sumaría $140.057 millones de recaudación, mientras dos consorcios privados se disputan la empresa.

Publicado hace

#

El Argentino Diario-AySA.
Agua más cara para 6 de cada 10 hogares: AySA pide subas del 22,6% en plena privatización.

Seis de cada diez hogares que reciben agua de AySA pagarían en promedio un 22,6% más por el servicio si el ente regulador aprueba el nuevo esquema tarifario que la empresa puso sobre la mesa justo cuando el Gobierno de Javier Milei se apresta a venderla. El rediseño de las tarifas llega en la antesala de la privatización, mientras dos consorcios privados se disputan el control de la compañía.

El Ente Regulador de Agua y Saneamiento (ERAS) convocó, mediante la Resolución 41/2026 publicada este jueves en el Boletín Oficial, a una audiencia pública para tratar la propuesta de Agua y Saneamientos Argentinos S.A. (AySA) de actualizar los coeficientes zonales y el régimen tarifario. La audiencia se realizará el 26 de octubre a las 10, de manera virtual, con transmisión en vivo desde el sitio web del organismo. Como toda audiencia pública, tiene carácter consultivo y las opiniones que allí se expresen no son vinculantes para el ente.

AySA justifica la iniciativa en que el esquema vigente no tuvo una revisión integral desde su diseño original, hace más de cuatro décadas. Sin embargo, el debate que se abre no es solo técnico: ocurre en el mismo momento en que el Estado se desprende del 90% del paquete accionario de la empresa que presta agua potable y cloacas en la Ciudad de Buenos Aires y 26 municipios del conurbano.

Menos zonas, otra vara para medir

Para los usuarios del régimen no medido (los que no tienen medidor y pagan en función de la zona), la propuesta reduce los 11 coeficientes zonales actuales, que oscilan entre 1,10 y 3,50, a cinco niveles que irían de 0,75 a 2,75.

La empresa también pretende adecuar el precio del metro cúbico de desagües cloacales en el radio antiguo de la Ciudad, sumando el cobro por la prestación de desagües pluviales, e incorporar pautas tarifarias diferenciales para asentamientos informales y para urbanizaciones cerradas.

Quién paga más y quién paga menos

Según las estimaciones de la propia AySA a valores de septiembre, entre los usuarios residenciales un 20% vería reducida su factura mensual sin impuestos, con una baja promedio del 14,7%; otro 20% no tendría cambios, y el 60% restante afrontaría aumentos con una suba media del 22,6%.

En el promedio ponderado del segmento residencial de la Ciudad y el conurbano, el impacto sería un incremento del 11,4%: la factura pasaría de $27.156 a $30.250 sin impuestos. Detrás de un promedio moderado aparece una distribución desigual, donde la mayoría de los hogares pagará más y solo uno de cada cinco verá una rebaja.

Para amortiguar el golpe, la compañía prevé una implementación progresiva, con topes del 5% acumulativo a los aumentos mensuales en los cargos zonales. En el caso de los usuarios que dejen de pertenecer a zonas bajas, el subsidio adicional del 15% que hoy reciben se retirará en tres etapas de igual proporción. El tope no elimina el aumento: lo reparte en escalones mensuales que se acumulan factura tras factura.

Hogares con suba, comercios con rebaja

El contraste con el resto de los usuarios es elocuente. Para comercios, industrias e instituciones, el plan prevé una reducción promedio del 2,2% en la factura media, que pasaría de $137.807 a $134.812. En ese segmento, el 63% mantendría su factura sin variaciones, el 22% tendría bajas promedio del 24,6% y apenas el 15% registraría aumentos, en promedio del 26,5%.

Mientras los hogares cargarían con una suba promedio del 11,4%, comercios, industrias e instituciones verían bajar su factura media.

Para los terrenos baldíos, AySA plantea un aumento promedio del 7,6%, de $17.822 a $19.172 mensuales. Allí el 58% no tendría cambios, el 37% sufriría subas promedio del 21,4% y solo el 5% obtendría reducciones, en promedio del 20,9%.

El excedente y la promesa de la tarifa social

El conjunto de medidas generaría un incremento global de ingresos del 7,3%, equivalente a $140.057 millones a tarifas de septiembre. AySA sostiene que, en base al contrato de concesión, la totalidad de ese excedente se destinará al programa de tarifa social, lo que permitiría incorporar beneficiarios y dar cobertura en barrios populares, garantizando “la equidad distributiva” y el equilibrio económico financiero del contrato.

La pregunta que la propuesta no responde es quién garantizará ese destino cuando la empresa deje de estar en manos del Estado.

Las tarifas en la vidriera de la privatización

La audiencia se convoca mientras avanza la licitación para vender el 90% de las acciones de AySA. Dos consorcios quedaron habilitados para presentar ofertas económicas: el liderado por Rowing S.A., del empresario Walter Román, junto a la brasileña Arcos, Transclor y el fondo neerlandés PHX; y el encabezado por Roggio ROAS S.A.U., del Grupo Roggio, que ya opera Aguas Cordobesas.

Como informó este medio, las empresas de Román aportaron 40 millones de pesos a la campaña de La Libertad Avanza, y Transclor, de Mauricio Filiberti, es el proveedor exclusivo del policloruro de aluminio, el insumo más importante que consume AySA para potabilizar el agua. Según trascendió, el Gobierno espera recaudar alrededor de 450 millones de dólares con la operación.

El ministro de Economía, Luis Caputo, celebró en su cuenta de X el avance de la privatización y aseguró que “implicará más obras, más inversiones, más seguridad y menos costos para todos los argentinos”. La promesa de menos costos choca con el primer cuadro tarifario que se discute en plena venta, que trae aumentos para seis de cada diez hogares.

La historia del servicio ofrece un antecedente ineludible: AySA fue creada en 2006, durante el gobierno de Néstor Kirchner, tras la rescisión del contrato con el consorcio privado Aguas Argentinas por incumplimientos. Veinte años después, el agua del AMBA vuelve a encaminarse hacia manos privadas, y el nuevo esquema tarifario será parte de la herencia que recibirá el próximo operador.

Lo que tenés que saber:

  • El ERAS convocó por la Resolución 41/2026 a una audiencia pública virtual el 26 de octubre a las 10 para tratar el nuevo régimen tarifario de AySA.
  • El 60% de los usuarios residenciales tendría aumentos promedio del 22,6%; un 20% bajaría su factura un 14,7% y el 20% restante no tendría cambios.
  • La factura residencial promedio subiría un 11,4%, de $27.156 a $30.250 sin impuestos, mientras la de comercios, industrias e instituciones bajaría un 2,2%.
  • La propuesta reduce de 11 a 5 los coeficientes zonales y sumaría ingresos por $140.057 millones, que AySA promete volcar a la tarifa social.
  • La revisión tarifaria llega con la privatización en curso: dos consorcios, liderados por Rowing y Roggio, compiten por el 90% de la empresa.
Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo