Conectate con El Argentino

Elecciones

Un FDT que no piensa en candidaturas

El concepto fue vertido por el ministro Wado de Pedro. ¿Nuevos horizontes para el Frente?

Publicado hace

#

El ministro del Interior, Eduardo «Wado» de Pedro afirmó hoy que el Frente de Todos (FdT) «no está pensando en candidaturas» y que la carta de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner reiterando su decisión de no postularse para las elecciones es «un diagnóstico de la realidad preocupante».

«Todavía no estamos pensando en candidaturas, nuestro frente está abocado a la discusión de un programa político y económico y después vamos a ver cuáles son los dirigentes que están en mejores condiciones», aseguró De Pedro en diálogo con la prensa luego de la inauguración de obras en Catamarca.

Sobre el mensaje de Fernández de Kirchner conocido ayer, De Pedro señaló: «Cuando leí la carta, la leí concentrado, la leí tranquilo, y veo un diagnóstico de la realidad preocupante, que tiene que ver con cómo todos esos poderes fácticos, sectores del poder económico, sectores del Poder Judicial, utilizan muchas presiones, y mucho poder para resolver lo que no pueden resolver en las urnas», aseguró.

«Recordemos que el fin de semana pasado la Argentina tenía que celebrar cinco elecciones, en cinco provincias, donde en las cinco iba a ganar el peronismo», agregó.

«La Corte Suprema (de Justicia de la Nación) por pedido de Cambiemos (Juntos por el Cambio), esa Corte que son tres personas sentadas en sillones muy confortables y cómodos con sueldos muy altos de millones y millones, definen el destino de los argentinos y las argentinas, no dejaron votar a los sanjuaninos y tucumanos», aseguró.

MASSA EN SINTONÍA

El ministro de Economía, Sergio Massa, sostuvo hoy que «es mucho más importante ocuparse de resolver los problemas que discutir candidaturas» ya que esto último -consideró- forma parte de «una parte chiquitita de la política».

Así lo manifestó Massa al recibir este mediodía en el Palacio de Hacienda al gobernador reelecto de Salta, Gustavo Sáenz, con quien firmó diversos convenios para obras en esa provincia.

Imagen

En este marco, el ministro felicitó a Sáenz por la «histórica» elección en Salta, lo calificó como «un gran gobernador» y expresó: «Lo que más valoro es la decisión de terminar la elección, dar vuelta rápido la página y ponerte a trabajar, contarle a la gente, a los salteños, que hoy estamos firmando y desembolsando recursos que van a la provincia y que van a productores salteños con distintos objetivos».

«Es lo que deberían entender muchos, que es mucho más importante ocuparse de resolver problemas que de discutir por los medios candidaturas, que es en realidad una parte chiquitita de la política», enfatizó Massa, acompañado por su par de Obras Públicas, Gabriel Katopodis; y la secretaria de Energía, Flavia Royon, entre otros.

En esta línea, reflexionó: «Las elecciones son una parte importante porque es cuando el pueblo se expresa, pero nuestra responsabilidad es gobernar todos los días y no perder el tiempo en discusiones estériles».

Elecciones

Brasil va a segunda vuelta: el bolsonarismo sorprende y Lula deberá pelear el 25

Flávio Bolsonaro se impuso en la primera vuelta del 4 de octubre con el 47% contra el 45% de Lula, revirtiendo lo que marcaban las encuestas. El hijo del expresidente preso hereda la maquinaria del movimiento que intentó un golpe de Estado en 2022 y obliga al Partido de los Trabajadores a una segunda vuelta que promete ser la más disputada de la historia reciente de Brasil.

Publicado hace

#

Con el 47% de los votos contra el 45% de Luiz Inácio Lula da Silva, Flávio Bolsonaro se impuso en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Brasil del domingo 4 de octubre y obligó a una segunda vuelta que se disputará el 25 de octubre de 2026.

El resultado sorprendió a las consultoras, que en los días previos daban a Lula levemente por encima del senador. Ninguno de los dos alcanzó el 50% más uno de los votos válidos requerido para ganar en primera vuelta, y Brasil deberá decidir en un balotaje su próximo presidente.

El senador Flávio Bolsonaro, de 45 años, compite bajo las siglas del Partido Liberal (PL) con el respaldo explícito de su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, condenado a 27 años de prisión por su responsabilidad en el intento de golpe de Estado del 8 de enero de 2022.

Lula, en tanto, busca su cuarto mandato no consecutivo: gobernó Brasil entre 2003 y 2010, fue perseguido judicialmente en causas que el Tribunal Supremo revisó y terminó anulando, y regresó al poder en 2023.

Lo que las encuestas no vieron venir

Durante toda la campaña, la ventaja de Lula en la primera vuelta parecía consolidada. La encuesta Datafolha del 24 de septiembre, registrada ante el Tribunal Superior Electoral (TSE) bajo el número BR-00304/2026, ubicaba a Lula con el 40% y a Flávio Bolsonaro con el 36% en la primera vuelta estimulada. La consultora Nexus/BTG Pactual, en su última medición de agosto, atribuía al presidente el 39% frente al 33% del senador. Sin embargo, en la noche del 4 de octubre los resultados reales demostraron que el mapa electoral bolsonarista, profundamente arraigado en el norte, el centro-oeste y el sur del país, fue subestimado por la mayoría de los sondeos.

La encuesta Nexus de julio ya anticipaba el carácter polarizado del balotaje: Lula con el 40% y Flávio con el 34% en primera vuelta, pero empatados técnicamente en segunda con el 46% contra el 45% respectivamente. Ese empate técnico en el escenario de segunda vuelta se repitió en prácticamente todas las consultoras durante los últimos tres meses de campaña, lo que vuelve imposible anticipar con certeza el resultado del 25 de octubre.

Bolsa Familia, el campo de batalla ideológico

La campaña giró, entre otros ejes, alrededor de la política social. Lula recuperó el Bolsa Familia como bandera central de su gestión, un programa que durante su primer mandato sacó a 54 millones de personas de la pobreza y que la derecha intentó destruir bajo el gobierno de Michel Temer y luego de Bolsonaro padre. En esta campaña, el propio Lula recordó en reiteradas ocasiones que las críticas históricas al programa, que lo tacharon de fomentar la pereza y la dependencia, no resistieron el contraste con la realidad. «De todas las críticas, la más cruel es que el Bolsa Família iba a estimular la vagabundería», sostuvo en actos de campaña, recuperando una frase que pronunció a lo largo de décadas.

A pocos días de las elecciones, Lula anunció además un aumento del 15% en los pagos del programa de asistencia social, una decisión que la oposición leyó como un gesto electoral pero que, en términos electorales, no alcanzó para definir la primera vuelta a su favor. La derecha concentra sus críticas en que el programa no es una solución estructural, mientras el PT sostiene que sin ese piso de ingresos garantizados millones de familias brasileñas quedarían directamente al borde de la indigencia.

El mapa territorial y los puntos de quiebre

La geografía electoral confirma la fractura profunda de Brasil. Según los datos de la encuesta Medio/Ideia de mayo de 2026, Flávio Bolsonaro lidera en el norte con el 57% contra el 27% de Lula, y en el centro-oeste con el 60% contra el 28%. En el sur también está por encima: 50% contra 39%. El nordeste, históricamente el bastión lulista, le da al presidente el 58% frente al 34% del senador. El sudeste, que concentra la mayor parte del padrón electoral, aparecía en empate técnico antes de la votación.

Esta distribución territorial es el termómetro de la fractura de clase que atraviesa al gigante sudamericano. Las regiones más pobres, donde los programas de transferencia directa tienen mayor impacto sobre la vida cotidiana, tienden al lulismo; las regiones más ricas y con mayor presencia de sectores conservadores, al bolsonarismo. El resultado del 4 de octubre muestra que esa segunda geografía fue más eficaz de lo que las encuestas proyectaban.

El factor Bolsonaro padre y la internacionalización de la disputa

Jair Bolsonaro, preso y sin poder presentarse por su condena de 27 años, articuló desde la cárcel el apoyo a la candidatura de su hijo mayor. La sentencia fue ampliamente criticada por el gobierno de Donald Trump, con el propio presidente norteamericano afirmando que era «muy parecido a lo que intentaron hacer conmigo» y el secretario de Estado, Marco Rubio, calificándola de «injusta». Esta internacionalización del caso convirtió a la elección brasileña en parte del tablero geopolítico de la disputa entre la derecha global y los gobiernos progresistas de América Latina.

Legisladores estadounidenses, en contraposición, le pidieron formalmente a Trump que no interviniera en el proceso electoral brasileño. La sombra de la interferencia exterior planeó sobre toda la campaña, y el resultado del 4 de octubre convierte la segunda vuelta en una cita electoral con consecuencias que van mucho más allá de las fronteras del país más grande de América del Sur.

Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo