Conectate con El Argentino

Elecciones

Wado apuntó a las “recetas que no funcionaron en el mundo” de Milei

El ministro valoró la instancia de las PASO y llamó a la militancia a «poner en discusión que modelo de país queremos».

Publicado hace

#

El ministro del Interior, Eduardo «Wado» de Pedro, valoró hoy la instancia de las PASO para la definición de candidaturas en el Frente de Todos (FdT) y apuntó al candidato de La Libertad Avanza, Javier Milei, por traer «a la discusión nacional recetas que no funcionaron en el mundo», al tiempo que exhortó a «encender el motor de la militancia» para «poner en discusión que modelo de país queremos» los argentinos.

«Milei esta trayendo a la discusión nacional recetas que no funcionan y no funcionaron en el mundo», alertó De Pedro y sostuvo que hoy a nivel global «se está discutiendo cómo se conduce el modelo capitalista: si lo conduce el Estado con una especie de anarquía sin reglas, sin rumbo y sin planificación, o si son los sistemas políticos y el Estado los que le dan una perspectiva al sistema capitalista».

El funcionario valoró en ese sentido el «rol clave de Estado» durante la pandemia, con el «nivel de intervención» que tuvieron los gobiernos para hacer frente a las nuevas necesidades que planteó la situación. 

Agregó que en la actualidad, esta situación también se da en «regiones del mundo» cuyos gobiernos se involucran «para poder mantener los números de empleo».

«Esa discusión de Milei que pretende que desaparezca el Banco Central, el Estado y todas las herramientas que tienen que ver con la recuperación económica, hay que debatirla, porque a medida que la sociedad la vaya discutiendo, lo más probable es que se vaya desinflando», consideró De Pedro en declaraciones a Radio 10.

Al mismo tiempo, señaló que es «necesario un poco más de discusión seria en la Argentina» para debatir sobre las ideas que se proponen en la campaña.

«Debemos ser pacientes, no adelantarnos, tenemos que discutir y difundir un poco más las consecuencias de las políticas que propone Milei», insistió.

Para De Pedro, «cuando uno ataca a un dirigente que viene creciendo en las encuestas se olvida de que hay gente atrás eligiéndolo» y dijo: «Nosotros tenemos que explicarles y poner en discusión las ideas que tiene él para convencerlos».

Sin embargo, remarcó que «los que ganan» elecciones son los dirigentes que tienen «experiencia en gestión y territorio» y que cuando quienes «llegan a la Casa Rosada no conocen la Argentina, por más buenas intenciones que tengan», queda a la vista que «es muy difícil gobernar lo que no se conoce».

Sobre la interna del FdT y las PASO, el funcionario afirmó que «la unidad no está en discusión» y opinó que «no sólo hay que estar juntos» sino también «ampliar y sumar actores nuevos».

«Cuando digo que hay que sumar actores nuevos no me refiero solamente a dirigentes políticos sino también a actores de la vida cotidiana argentina que fueron perjudicados por Cambiemos», aclaró.

En esa dirección, enfatizó que hay que discutir «esas políticas que hicieron que se fundan 25 mil empresas» e «ir a buscar a los 25 mil dueños, a sus empleados, ir a buscar a todos los actores de la economía que quedaron afuera».

«Hay que hablar con los municipios que no recibieron ningún tipo de inversión producto de una política centralista en la que la mayoría de la inversión se definía y se ejecutaba en la ciudad de Buenos Aires, e ir a buscar a las provincias que fueron tildadas de ‘inviables'», señaló De Pedro.

Además, enfatizó que «hacen falta dirigentes que tengan la capacidad de tomar decisiones con cierto grado de riesgo» ya que «siempre que se va en contra de determinados sectores de poder hay consecuencias».

«Necesitamos una serie de generaciones de dirigentes que sigan tomando las mismas decisiones hasta que los privilegios de determinados sectores de poder sean democratizados de una vez por todas», puntualizó.

Y completó: «Tenemos que encender el motor de la militancia, es momento de poner en discusión que modelo de país queremos».

Elecciones

El PL reconoció el triunfo de Lula pero Bolsonaro quiere anular la elección que perdió por más de 4 millones de votos

El presidente del Partido Liberal, Valdemar Costa Neto, aceptó el resultado oficial, pero pidió explicaciones por las impugnaciones del senador. Lula ganó con el 51,79% y Flávio Bolsonaro anticipa que pedirá anular los comicios, en línea con el historial de su padre, condenado a 27 años por intento de golpe.

Publicado hace

#

El propio partido de Flávio Bolsonaro reconoció la victoria de Lula da Silva, pero el senador sigue sin aceptar una derrota que las urnas dejaron sin discusión. La carta del Partido Liberal (PL) deja a la ultraderecha brasileña atrapada entre la aceptación institucional del resultado y el libreto de fraude que repite desde hace años.

Valdemar Costa Neto, presidente del PL, difundió este lunes una carta pública en sus redes sociales en la que sostuvo que el partido «reconoce el resultado proclamado por el Tribunal Superior Electoral». Lula resultó reelecto en el balotaje del domingo con el 51,79% de los votos frente al 48,21% de Flávio Bolsonaro, tras una remontada de más de cuatro millones de votos respecto de la primera vuelta del 4 de octubre, en la que el senador había terminado primero.

Un reconocimiento con letra chica

El texto del PL no cierra el conflicto: el partido pidió explicaciones formales sobre las impugnaciones que presentó Flávio Bolsonaro y denunció que el aumento del gasto público y de los beneficios sociales previo a la elección alteró la equidad de la contienda. Según la carta, en la segunda vuelta el resultado fue distinto en un escenario de «medidas fuertemente electoralistas, con impacto económico y social».

Flávio Bolsonaro, por su parte, rechazó la derrota y anticipó que pedirá la anulación de los comicios. Su reclamo se apoya en la decisión del máximo tribunal de extender a último momento el horario de votación, a raíz de una solicitud del oficialismo. En un video difundido en sus redes, el senador prometió «organizar a la oposición» para convertir al Congreso en una «fortaleza contra la barbarie» durante los «cuatro años más de Lula», y denunció un «complejo industrial de noticias falsas» y «abusos de poder político y económico sin precedentes». Es decir, cuestiona el mismo sistema electoral que lo había ubicado primero en la primera vuelta.

El PL, además, destacó su crecimiento parlamentario: logró 121 diputados federales, 29 senadores y seis gobernaciones. Una fuerza con ese peso en las instituciones intenta, al mismo tiempo, deslegitimar la elección que acaba de perder.

El libreto de la ultraderecha brasileña

La desconfianza hacia las urnas no nació este domingo. En 2022, Jair Bolsonaro pasó meses cuestionando la seguridad del sistema electrónico de votación, con acusaciones sin pruebas que ya habían sido refutadas, y tras perder ante Lula en el balotaje guardó silencio sin admitir la derrota. Durante meses se había negado a responder si aceptaría el resultado, y repitió que solo reconocería elecciones que considerara limpias.

Ese desconocimiento del voto popular terminó en violencia. El 8 de enero de 2023, miles de simpatizantes de Bolsonaro tomaron por la fuerza las sedes del Congreso, del Supremo Tribunal Federal y del Palacio del Planalto en Brasilia, con el objetivo de desconocer el triunfo de Lula. La Justicia brasileña concluyó que aquel asalto fue parte de un plan golpista más amplio.

El 11 de septiembre de 2025, la Primera Sala del Supremo Tribunal Federal condenó a Jair Bolsonaro a 27 años y tres meses de prisión, por cuatro votos contra uno, por intento de golpe de Estado, intento de abolición violenta del Estado democrático de derecho y liderazgo de una organización criminal armada, entre otros delitos. Fue la primera vez que un expresidente brasileño recibió una condena por golpismo. El tribunal rechazó luego por unanimidad sus últimos recursos y la pena quedó firme. Además, el Tribunal Superior Electoral lo había declarado inelegible hasta 2030. Hoy cumple arresto domiciliario.

Su hijo hereda la estrategia en un momento delicado: este lunes, además, Flávio denunció que la Justicia le exigió entregar su pasaporte y le prohibió salir del país, en una medida que aún no tuvo confirmación oficial inmediata.

Trump y la sombra de Washington

El conflicto tiene también un capítulo internacional. En 2025, el gobierno de Donald Trump impuso aranceles punitivos a Brasil en represalia por el juicio a Jair Bolsonaro. Antes de las elecciones, Trump recibió a Flávio en la Casa Blanca y lo elogió en su red Truth Social como «un joven inteligente que ama mucho a su país». Lula, por su parte, le había pedido al mandatario estadounidense que no se meta en las elecciones de Brasil, que son un asunto exclusivo del país.

Tras el balotaje, Trump aseguró que los comicios brasileños estuvieron «amañados», aunque advirtió: «Yo no tomé partido». La denuncia de fraude, según se informó, no estuvo acompañada de pruebas. Lula, en tanto, celebró su triunfo en el búnker del PT en San Pablo con una advertencia: «La gente no permitió que el fascismo gane».

En la región, el presidente argentino Javier Milei, que había respaldado a Flávio Bolsonaro en las redes durante la campaña, fue según se informó el único mandatario sudamericano que no reconoció la reelección de Lula. Mientras el resto de la región acepta el veredicto de las urnas, el bolsonarismo y sus aliados siguen sin hacerlo.

Lo que tenés que saber:

  • El Partido Liberal reconoció el resultado proclamado por el Tribunal Superior Electoral, aunque exigió explicaciones sobre las impugnaciones de Flávio Bolsonaro.
  • Lula fue reelecto con el 51,79% de los votos frente al 48,21% de Flávio Bolsonaro.
  • Flávio rechazó la derrota y pedirá la anulación de los comicios por la extensión del horario de votación.
  • Jair Bolsonaro cumple una condena firme de 27 años y tres meses por intento de golpe de Estado, tras el asalto del 8 de enero de 2023.
  • Trump dijo que las elecciones estuvieron amañadas, mientras Milei, según se informó, no reconoció la reelección de Lula.

Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas