Conectate con El Argentino

Legislativo

Alfonsín lapidario con la UCR: el rechazo al Aporte Solidario «no sería un voto radical»

«El partido persevera no sólo en su inconsecuencia ideológica, sino también en la decisión de representar valores que no son los que desde nuestro nacimiento hemos defendido», afirmó el embajador.

Publicado hace

#

El embajador argentino en España, Ricardo Alfonsín, opinó este viernes que el rechazo del radicalismo al proyecto de Aporte Solidario y Extraordinario de Grandes Fortunas, habla de la «inconsistencia ideológica» que actualmente atraviesa ese partido y juzgó que un «voto en contra» de la iniciativa impulsada por el oficialismo «desde el punto de vista doctrinario, no sería un voto radical».

Tal vez nunca como en esta oportunidad hayan existido circunstancias que justifican la solicitud de un esfuerzo adicional a las grandes fortunas por razones obvias», juzgó Alfonsín, en relación al proyecto con el que el Gobierno busca recaudar unos $300 mil millones para volcar a planes productivos y sanitarios, en el marco de la pandemia de coronavirus.

«el partido persevera no sólo en su inconsecuencia ideológica, sino también en la decisión de representar valores que no son los que desde nuestro nacimiento hemos defendido», dijo alfonsín.

El ex diputado y actual embajador cuestionó la postura de la UCR en rechazo del proyecto, que ya cuenta con la media sanción de la Cámara de Diputados y que el oficialismo aspira convertir en ley durante la sesión de este viernes en la cámara alta.

«Lamentablemente el partido persevera no sólo en su inconsecuencia ideológica, sino también en la decisión de representar valores que no son los que desde nuestro nacimiento hemos defendido», lanzó el hijo del expresidente Raúl Alfonsín.

En ese sentido, juzgó que un «voto en contra del Aporte Solidario y Extraordinario a las Grandes Fortunas no sería un voto radical, o sólo lo sería nominalmente, pero desde el punto de vista doctrinario, no sería un voto radical».

El proyecto alcanzaría a menos de 10 mil personas, según la AFIP, es decir 0,8% del total de los contribuyentes que presentaron declaración jurada de bienes personales.

La recaudación se destinará a comprar equipamiento de salud para atender la pandemia, apoyar a las pymes con subsidios y créditos, urbanizar los barrios populares con obras que empleen a las/os vecinas/os de cada barrio, hacer obras y equipar a YPF para producir y envasar gas natural y financiar un relanzamiento del plan Progresar para que las/os jóvenes puedan seguir estudiando.

La iniciativa que ya fue aprobada en Diputados, y podría ser ley esta noche, gracias a la mayoría que ostenta el oficialista bloque del Frente de Todos, prevé el cobro de 2% a los patrimonios de las personas físicas que hayan declarado hasta la fecha de la promulgación de la ley más de 200 millones de pesos.

Esa tasa se elevará al 2,25% en casos de bienes por entre 300 y 400 millones de pesos, al 2,50% entre 400 y 600 millones y al 2,75% cuando sea de 600 a 800 millones.

La tasa subirá al 3% cuando los patrimonios oscilen entre 800 millones y 1.500 millones; al 3,25% para el rango de 1.500 a 3.000 millones de pesos, y a partir de esa cifra será del 3,5%.

El proyecto fija también que por el total de bienes en el exterior se tributará un recargo del 50% sobre la alícuota que le correspondería. No obstante, si la persona opta por retornar al país el 30% de sus tenencias financieras en el exterior, el diferencial se elimina y paga por todo, como si lo tuviera en la Argentina.

Legislativo

Una diputada del bloque de Lemoine propone castigar los insultos en Diputados

La diputada mendocina Mercedes Llano (LLA) presentó un proyecto para suspender por un mes la dieta de los diputados que insulten en la Cámara. La iniciativa llega después de que Milei llamara «chorros» y «golpistas» a opositores en el Congreso y de las agresiones verbales de Lilia Lemoine.

Publicado hace

#

El Argentino Diario-Lilian Lemoine.
El proyecto para sancionar insultos en el Congreso que no alcanza al mayor infractor: Milei.

Un mes de sueldo suspendido para el diputado que insulte en el recinto y dos meses si hay reincidencia, amenazas o agresión física. Eso propone la diputada nacional de La Libertad Avanza (LLA) Mercedes Llano, en un proyecto que llega con una ironía de hierro: la fuerza política que encabeza los rankings de agresividad verbal en Argentina quiere ahora poner límites al lenguaje parlamentario.

Llano, legisladora mendocina, presidenta del Partido Demócrata e integrante del bloque de LLA, presentó la iniciativa el lunes 5 de octubre en la Cámara de Diputados de la Nación. El proyecto de resolución, que incorpora el artículo 188 bis al reglamento de la Cámara baja, apunta a suspender la dieta de los diputados que profieran «insultos o expresiones injuriosas, soeces o denigrantes» en el recinto, en las comisiones o en cualquier otro ámbito de la Cámara. En sus fundamentos, Llano establece una distinción que el propio oficialismo incumple de manera sistemática: «La crítica política es parte esencial del debate democrático. Lo que no puede ser parte de la tarea parlamentaria es el agravio personal».

El mayor infractor está en la Casa Rosada

El elefante en el cuarto de cualquier debate sobre insultos en la política argentina tiene nombre y apellido. El 1° de marzo de 2026, en el discurso de apertura del 144° período de sesiones ordinarias del Congreso de la Nación, el presidente Javier Milei protagonizó lo que múltiples fuentes describieron como un show de agravios en cadena nacional. Frente a legisladores, gobernadores e invitados, el mandatario llamó a diputados y senadores opositores «chorros», «ignorantes», «delincuentes», «parásitos», «fascistas», «cavernícolas», «asesinos», «deshonestos» y «golpistas». El discurso, que llevaba el título paradójico de «La moral como política de Estado», derivó en un cruce de gritos con la bancada peronista presente en el recinto. La oposición presentó un proyecto de repudio y exigió retractación pública. El Poder Ejecutivo nunca se disculpó.

No fue un episodio aislado. Milei lleva acumulado un extenso historial de agravios que arranca mucho antes de llegar a la presidencia. En su etapa como diputado, llamó al entonces ministro de Desarrollo Productivo Matías Kulfas «pedazo de mierda» y al gobernador Axel Kicillof «enano diabólico». Lejos de moderar su estilo al asumir, profundizó la dinámica de confrontación: su discurso inaugural de sesiones en 2025 ya había generado reacciones dentro del propio Congreso, y el de 2026 escaló hasta el punto en que varias diputadas opositoras, entre ellas Andrea Freites, describieron públicamente haber presenciado «al Presidente de la Nación perdiendo el control».

Lemoine, la otra cara de la moneda libertaria

Si Milei encabeza el ranking presidencial, Lilia Lemoine le disputa el podio dentro del bloque legislativo. La diputada nacional de LLA, figura histórica del espacio libertario, lleva meses protagonizando cruces de alta temperatura dentro y fuera del recinto. Entre sus episodios más resonantes se cuenta una campaña de ataques sostenidos contra la vicepresidenta Victoria Villarruel, que incluyó la generación de imágenes mediante inteligencia artificial con contenido ofensivo y el uso de expresiones como «domadora de bombillas», en noviembre de 2024. Las agresiones contra Villarruel derivaron en una denuncia de la vicepresidenta en Comodoro Py contra la propia legisladora, en agosto de 2025. Lemoine también tuvo cruces con la diputada Marcela Pagano, acusaciones públicas contra figuras de la oposición y enfrentamientos dentro del propio bloque.

La misma Lemoine, consultada en julio de 2026 sobre los insultos que Milei le propinó al presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, lejos de rechazarlos, los defendió: «Es esperable que dos presidentes se insulten», sostuvo. La frase condensa la paradoja central: el espacio político que ahora propone castigar los insultos tiene entre sus figuras más visibles a quienes normalizaron el agravio como herramienta de comunicación.

Lo que dice el proyecto y lo que no dice

El proyecto de Llano traza una distinción que, sobre el papel, tiene sentido: proteger las opiniones, críticas y juicios de valor como expresiones cubiertas por la libertad parlamentaria, mientras sanciona el insulto y el agravio personal. La diferencia entre criticar una política pública y llamar «chorro» a un legislador es real y jurídicamente relevante. El problema es el contexto de enunciación.

«La sociedad está cansada de ver a dirigentes que convierten el Congreso en un escenario de agresiones y descalificaciones», afirmó Llano en los fundamentos de la iniciativa. La frase es exacta. La pregunta que el proyecto no responde es cómo se aplica hacia arriba en la jerarquía institucional: ¿un mecanismo de sanción a legisladores resuelve el problema si el principal emisor de insultos institucionales es el propio Poder Ejecutivo y no el parlamento? Milei no es diputado; el proyecto de Llano no lo alcanza.

La otra tensión que el proyecto no resuelve es interna. Llano forma parte de la alianza que sostiene a un gobierno cuya máxima figura convirtió la descalificación en estrategia deliberada de comunicación política. Presentar la iniciativa sin una posición explícita sobre los insultos presidenciales deja la propuesta a mitad de camino entre una genuina preocupación institucional y un gesto de corrección de imagen.

El doble estándar en el espejo

El proyecto de Llano tiene el mérito de plantear un debate que la Argentina política necesita. La degradación del lenguaje en los espacios institucionales no es un fenómeno exclusivo del libertarismo, pero en los últimos años encontró en LLA a sus exponentes más ruidosos y sistemáticos. Proponer reglas de convivencia parlamentaria desde un espacio que lidera el deterioro discursivo no invalida la propuesta, pero sí la carga de una contradicción difícil de sostener.

El Congreso argentino tiene mecanismos disciplinarios propios, establecidos en sus reglamentos internos, que históricamente se han aplicado con escasa contundencia. La iniciativa de Llano, si avanza, deberá superar no solo los votos sino también el escrutinio de credibilidad: resulta complejo instalar una cultura de respeto institucional cuando la conducción política del espacio propio construyó una marca electoral basada, en parte, en la ruptura de esas mismas reglas.

Lo que tenés que saber:

  • La diputada mendocina de LLA Mercedes Llano presentó un proyecto para suspender por un mes la dieta de los diputados que insulten en la Cámara, con sanción de dos meses para reincidentes.
  • El presidente Javier Milei utilizó la apertura de sesiones ordinarias 2026 para llamar a legisladores opositores «chorros», «parásitos», «delincuentes», «fascistas» y «golpistas», entre otros términos.
  • La diputada Lilia Lemoine, figura central de LLA, protagonizó reiterados episodios de agresiones verbales desde 2024, incluidos ataques a la vicepresidenta Villarruel y a otros legisladores.
  • El proyecto de Llano alcanza a los diputados pero no al Poder Ejecutivo, lo que excluye al principal emisor de insultos institucionales del esquema sancionatorio propuesto.
  • En julio de 2026, la propia Lemoine defendió los insultos presidenciales a Lula da Silva con el argumento de que «es esperable que dos presidentes se insulten».
Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo