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La historia de Christian Mercatante: el periodista agredido en un acto de Milei

Hoy es cronista de policiales en Desayuno Americano y Policías en Acción.

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El periodista Christian Mercatante, integrante del programa Desayuno Americano, sufrió el miércoles una brutal agresión durante el acto de Javier Milei en Moreno. Su caso conmovió al mundo de los medios no solo por la violencia del episodio, sino también por la trayectoria personal del cronista, marcada por una vida atravesada por tragedias, adicciones y una posterior recuperación.

Infancia y tragedia familiar

Mercatante, de 49 años, contó en una entrevista que su adolescencia estuvo signada por el consumo de drogas y por un hecho devastador: su padre asesinó a su madre y luego se suicidó. Tras ese episodio, atravesó múltiples recaídas y fue internado en dos oportunidades por sus adicciones.

Años en la calle

Entre 2004 y 2011 vivió como una persona en situación de calle. En esos años comió en comedores populares y sobrevivió “cirujeando”. Durante ese tiempo sufrió un intento de robo en el que recibió un disparo por la espalda. El ataque derivó en una internación en un hospital neuropsiquiátrico.

El camino hacia la reinserción

Su recuperación comenzó gracias a la solidaridad de personas cercanas. Una de ellas fue Pamela David, a quien conoció en 2001 cuando fue finalista del reality El bar. Años más tarde, la conductora lo ayudó a ingresar en la productora Kuarzo, donde inició como asistente y luego consolidó su carrera como productor en programas como Los 8 Escalones.

Mercatante lleva más de diez años alejado de las drogas. En los últimos tiempos, utilizó su experiencia de vida para desempeñarse como cronista de policiales en Desayuno Americano y en el ciclo Policías en Acción. “Cuando hago una pregunta es porque ya sé la respuesta”, expresó sobre cómo su pasado le permitió comprender el entramado de las historias que investiga.

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Valentín Yankelevich rompió el silencio sobre los maltratos que sufrió y reveló quién le salvó la vida

El hijo de Romina Yan contó que atravesó episodios de violencia física y psicológica durante su infancia. En una entrevista, recordó cómo encontró apoyo en sus abuelos maternos, relató el proceso judicial que cambió su vida y explicó por qué decidió modificar su apellido al cumplir 18 años.

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Valentín Yankelevich, hijo de Romina Yan, decidió contar públicamente una historia personal que, según explicó, mantuvo en silencio durante años. En una entrevista con Infobae, el joven de 23 años relató episodios de violencia física y psicológica que, de acuerdo con su testimonio, sufrió durante su infancia por parte de su padre, Darío Giordano.

El relato también puso el foco en el papel que tuvo su abuelo materno, Gustavo Yankelevich, a quien señaló como una figura fundamental para salir de aquella situación familiar.

“Creo que llegó el momento de poder contar y sacarme una mochila que vengo cargando hace bastante tiempo”, expresó al explicar por qué decidió hablar públicamente.

Valentín tenía siete años cuando su madre murió, el 28 de septiembre de 2010, a los 36 años. Según recordó, las situaciones de violencia comenzaron cuando tenía entre nueve y diez años y también afectaron a su hermano Franco.

“Eran golpes, gritos, maltrato”: el recuerdo de aquellos años

Durante la entrevista, Valentín describió el clima que, según su relato, atravesaba la convivencia familiar y recordó que la escuela representaba un espacio de tranquilidad frente a lo que vivía en su casa.

“Eran golpes, gritos, maltrato”, contó al referirse a las agresiones que dijo haber sufrido durante su infancia.

El joven también recordó que, cuando él y su hermano hablaron con sus abuelos paternos sobre lo que ocurría, recibieron una respuesta que todavía conserva en su memoria.

“¿Qué tengo que entender? Tengo 10 años y mi papá me caga a palos”, recordó que respondió ante la sugerencia de intentar comprender la situación de su padre.

En otro tramo de la conversación, relató que llegó a tener pensamientos relacionados con la muerte y que no encontraba un lugar en el que pudiera sentirse seguro.

“No había lugar seguro. Por eso lo tuvimos que salir a buscar”, expresó.

Gustavo Yankelevich, la figura que lo ayudó a salir de esa situación

En su testimonio, Valentín destacó el rol de su abuelo materno, Gustavo Yankelevich, durante el período en el que él y su hermano buscaron ayuda.

Según relató, comenzaron a contarle lo que sucedía durante los encuentros que compartían con él. Gustavo fue la primera persona que, de acuerdo con su versión, los escuchó y tomó conocimiento de lo que estaban atravesando.

Después de que los hermanos declararan ante las autoridades, comenzó un proceso judicial que, según recordó, se prolongó durante varios años y terminó con la tenencia definitiva a cargo de su abuelo.

Al recordar esa etapa, Valentín resumió la importancia que tuvo Gustavo en su vida con una frase contundente: “Mi abuelo Gustavo me salvó la vida. Él me devolvió la vida”.

También reconoció el acompañamiento de su abuela materna, Cris Morena, durante ese período.

Por qué decidió cambiar su apellido a los 18 años

Otro de los momentos importantes de su historia personal llegó cuando cumplió 18 años y decidió modificar su apellido para adoptar el de su familia materna.

Según explicó, la decisión estuvo relacionada con el dolor que le provocaba su apellido anterior y con el reconocimiento hacia Gustavo Yankelevich, a quien considera su verdadera figura paterna.

El cambio representó una decisión personal vinculada con su historia familiar y con el lugar que su abuelo ocupó durante su crecimiento.

En su relato, Valentín también destacó el acompañamiento que recibió de sus seres queridos durante el proceso que atravesó después de los episodios de violencia que describió.

La reflexión de Valentín Yankelevich sobre su recuperación

Hacia el final de la entrevista, el hijo de Romina Yan habló sobre su presente y sobre el camino que recorrió desde aquellos años de su infancia.

Su testimonio puso en palabras la distancia entre el momento en que sentía que no quería seguir viviendo y la situación actual, en la que afirma haber recuperado las ganas de vivir.

“De ese nene que no quería vivir a donde estoy hoy, con tener ganas de vivir ya es una victoria, imaginate”.

La frase sintetizó la reflexión que compartió durante la conversación y el significado que atribuye al proceso personal que atravesó.

Con su decisión de hablar públicamente, Valentín dio a conocer una historia familiar que, según explicó, mantuvo guardada durante mucho tiempo y en la que destacó especialmente el apoyo que recibió de Gustavo Yankelevich y Cris Morena.

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