Mundo 🌐
El Papa Francisco pidió que se prohíba la gestación subrogada
“El respeto de la vida, de toda vida humana, empezando por la del niño no nacido, no puede ser suprimida ni convertirse en un producto comercial”, sostuvo el pontífice.
El Papa Francisco consideró este lunes como «deplorable» la gestación subrogada y pidió que se prohíba en todo el mundo. «El camino hacia la paz exige el respeto de la vida, de toda vida humana, empezando por la del niño no nacido en el seno materno, que no puede ser suprimida ni convertirse en un producto comercial», sostuvo el pontífice.
Al dar en el Vaticano su tradicional discurso de inicio de año al Cuerpo Diplomático acreditado ante la Santa Sede, el Papa señaló que «un hijo es siempre un don y nunca el objeto de un contrato».
«En este sentido, consideró deplorable la práctica de la llamada maternidad subrogada, que ofende gravemente la dignidad de la mujer y del niño; y se basa en la explotación de la situación de necesidad material de la madre», agregó luego el Papa ante representantes de los 184 Estados que mantienen relaciones con el Vaticano.
«Por ello, hago un llamamiento para que la Comunidad internacional se comprometa a prohibir universalmente esta práctica», reclamó, en línea con las políticas promovidas por Gobiernos como el italiano para que la práctica se considere un delito perseguido en cualquier país en el que se cometa.
Tras repasar los principales conflictos abiertos en el mundo, el Papa sostuvo en su discurso que «en cada momento de su existencia, la vida humana debe ser preservada y tutelada, aunque constató, con pesar, especialmente en Occidente, la persistente difusión de una cultura de la muerte que, en nombre de una falsa compasión, descarta a los niños, los ancianos y los enfermos».
Jorge Bergoglio también lamentó «los intentos que se han producido en las últimas décadas de introducir nuevos derechos, no del todo compatibles respecto a los definidos originalmente y no siempre aceptables» que «han dado lugar a colonizaciones ideológicas».
El Papa aseveró que «ocupa un lugar central la teoría de género, que es extremadamente peligrosa porque borra las diferencias en su pretensión de igualar a todos». «Tales colonizaciones ideológicas provocan heridas y divisiones entre los Estados, en lugar de favorecer la construcción de la paz», enfatizó.
Además de reclamar el fin de la carrera armamentística y abogar por una respuesta eficaz al cambio climático, el Papa puso su atención también en el desafío de la Inteligencia Artificial.
«Se impone, pues, una atenta reflexión a todos los niveles, nacional e internacional, político y social, para que el desarrollo de la inteligencia artificial permanezca al servicio del hombre, fomentando y no obstaculizando, sobre todo en los jóvenes, las relaciones interpersonales, un sano espíritu de fraternidad y un pensamiento crítico capaz de discernimiento», enfatizó.
América Latina
Brasil vota hoy: Lula defiende el último gran bastión de la izquierda regional
Con 12 de 20 países latinoamericanos ya en manos de gobiernos conservadores, la elección de este domingo entre Lula da Silva y Flávio Bolsonaro es mucho más que una disputa interna: es la pelea por el equilibrio político de toda la región, con la sombra de Trump y el alineamiento con Washington como telón de fondo.
Doce de los veinte países de América Latina y el Caribe ya son conducidos por gobiernos de derecha o centroderecha. Este domingo, Brasil decide si ese número sube a trece, o si Luiz Inácio Lula da Silva logra conservar el último gran bastión progresista del continente al frente de la mayor economía de la región.
El duelo entre Lula y Flávio Bolsonaro no es solo una elección presidencial: es el termómetro más preciso del estado de situación política en América Latina.
Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, quien está procesado por un intento de golpe de Estado y tiene sus derechos políticos suspendidos, encarna la continuidad del bolsonarismo sin la excentricidad de su padre. Las encuestas lo ubican cabeza a cabeza con Lula, quien busca su cuarto mandato presidencial a días de cumplir 81 años. La paridad refleja tanto el vigor de la nueva derecha regional como el desgaste propio de toda gestión de gobierno.
El mapa que incomoda a la democracia
El mapa actual es contundente: de los veinte países que integran el constructo latinoamericano y caribeño, doce ya están en manos de opciones conservadoras, alineadas en su mayoría con Washington. No todos son iguales en tono ni en profundidad ideológica; el pragmatismo de Luis Abinader en República Dominicana dista mucho del ultraliberalismo de Milei, pero la tendencia regional es inequívoca.
El drama del oficialismo y las reelecciones que no fueron
Uno de los datos más reveladores del ciclo político regional es la dificultad estructural para la continuidad en el poder. Solo en cinco de los veinte países latinoamericanos los ciudadanos apostaron por la reelección o la continuidad de la fuerza gobernante. Y esos casos están lejos de ser ejemplos de normalidad democrática: Bukele fue reelecto en 2024 tras una polémica reforma constitucional que habilitó su candidatura en contra de la prohibición vigente; Daniel Ortega fue ratificado en Nicaragua en unos comicios que la Unión Europea, la OEA y Estados Unidos calificaron de farsa; en Cuba, Raúl Castro fue ratificado por la Asamblea Nacional; y Abinader ganó en República Dominicana en el caso más institucional del grupo.
Sí hubo continuidad de fuerza gobernante sin el mismo candidato en México, donde Claudia Sheinbaum sucedió a Andrés Manuel López Obrador al frente del movimiento MORENA; en Paraguay, donde el candidato de Abdo Benítez sostuvo al Partido Colorado; y en Costa Rica, donde Laura Fernández, ministra de su antecesor Rodrigo Chaves, se impuso en las urnas. En ese contexto, la apuesta de Lula por un cuarto mandato es al mismo tiempo un desafío electoral y un símbolo de resistencia política frente al avance conservador.
La mano de Trump y la Doctrina Monroe recargada
El ascenso de la derecha regional no ocurre en un vacío: tiene una influencia directa del movimiento MAGA y los triunfos de Donald Trump en 2016 y 2024. Bajo la actualización de la Doctrina Monroe, el líder republicano conduce desde el norte una guerra comercial con China que derrama en América Latina a través de su política arancelaria, y un enfrentamiento cultural sostenido contra todo lo que identifica con la agenda progresista, que en la región se mezcla con el campo de la izquierda y el centroizquierda.
Las subas de aranceles afectaron principalmente a Sheinbaum y a Lula, aunque tanto México como Brasil lograron arribar a acuerdos con Washington. Como contrapartida, el Gobierno de Milei recibió el beneplácito de la administración Trump, materializado en un préstamo clave del Tesoro estadounidense en 2025, previo a las elecciones de medio término en Argentina. La geopolítica regional tiene, así, un factor externo que opera con claridad sobre los resultados internos.
Lo que está en juego más allá del Planalto
Un eventual triunfo de Flávio Bolsonaro implicaría la consolidación de un bloque regional de derecha que incluiría a las dos mayores economías de América del Sur, Argentina y Brasil, ambas alineadas con el eje Washington-FMI y en abierta tensión con los gobiernos de Venezuela, Nicaragua, Cuba y Bolivia. Para la izquierda y el progresismo regional, significaría perder el ancla más pesada con la que contó desde la llegada de Lula al poder en 2003.
Una victoria de Lula, en cambio, sostendría el contrapeso más significativo frente al avance conservador y reforzaría los vínculos con los gobiernos de Colombia, Honduras y México, donde el progresismo aún gobierna con márgenes distintos. Lo que se define este domingo en las urnas brasileñas excede ampliamente las fronteras del gigante sudamericano: es una disputa por el sentido político de toda una región.
Lo que tenés que saber
- Brasil vota este domingo en una elección que enfrenta a Lula da Silva, presidente en ejercicio, con Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente inhabilitado judicialmente.
- Las encuestas ubican a ambos candidatos cabeza a cabeza, lo que refleja el vigor de la nueva derecha regional y el desgaste del oficialismo.
- Doce de los veinte países de América Latina y el Caribe ya están conducidos por gobiernos de derecha o centroderecha alineados con Washington.
- El respaldo de la administración Trump al Gobierno de Milei mediante un préstamo del Tesoro en 2025 ilustra la dimensión geopolítica del ciclo conservador regional.
- Un triunfo de Bolsonaro consolidaría un bloque de derecha en las dos mayores economías de América del Sur; una victoria de Lula sostendría el principal contrapeso progresista del continente.
-
DDHH6 díasDemocracia ¿en riesgo?: Corte de EEUU le dio luz verde a Trump para revisar la ciudadanía de los votantes
-
Buenos Aires4 díasCaminata a Luján 2026: todo lo que tenés que llevar (y lo que no) para llegar sano a la Basílica
-
CABA7 díasLe dijeron no al GCBA: la Justicia frenó el cobro de Ingresos Brutos a una empresa porteña
-
Fútbol & Goles!2 díasPlatense dio el golpe ante Estudiantes y quedó entre los cuatro mejores de la Copa Argentina
-
Espectáculos 🎭6 díasMasterChef Celebrity 2026: a qué hora empieza hoy, quiénes participan y cómo verlo en vivo
-
Espectáculos 🎭7 díasEster Expósito habló sobre los rumores de crisis con Kylian Mbappé: “No puedo pasarme la vida desmintiendo todo”
-
Judiciales ⚖️6 díasCaso D’Agostino: la violación denunciada sigue sin imputación tras cinco meses
-
Goles! ⚽4 díasCristiano Ronaldo dejó la concentración de Portugal y advirtió: “A su debido tiempo contaré la verdad”
