Conectate con El Argentino

Cambio climático

Cinco provincias en alerta roja por temperaturas extremas

Las temperaturas extremas previstas para este miércoles en Catamarca, La Rioja, San Juan, Mendoza y La Pampa pueden ser «muy peligrosas» para la salud si no se toman los correspondientes cuidados.

Publicado hace

#

el-argentino-diario-calor-niños balde

Gran parte de las provincias de Catamarca, La Rioja, San Juan, Mendoza y La Pampa se encuentran bajo alerta rojo, que advierte que las temperaturas extremas previstas para este miércoles pueden ser «muy peligrosas» para la salud si no se toman los correspondientes cuidados, según el Servicio Meteorológico Nacional.

Este nivel también alcanza al este de Pocho, San Alberto y San Javier, en la provincia de Córdoba; a la zona baja de Belgrano y Juan Martín de Pueyrredón, en San Luis; El Cuy y General Roca, en Río Negro; y el este de Añelo, Pehuenches y Picun Leufú, en Neuquén, de acuerdo al último reporte del SMN.

En estas provincias y localidades que se encuentran en el mayor estado de alerta por temperaturas extremas, en el marco de la ola de calor que esta semana se registra en gran parte del país, se esperan máximas de entre 40 y 43 grados para este miércoles.

En tanto, la provincia de Tucumán, la zona norte de Neuquén, algunas localidades de La Pampa, Mendoza, San Luis, Córdoba y La Rioja; la ciudad de Paraná y ciudades aledañas, en Entre Ríos; y algunas localidades del oeste de la provincia de Buenos Aires, como Adolfo Alsina, Trenque Lauquen y Guaminí, se encuentran en alerta naranja.

Este nivel dispuesto por el Servicio Meteorológico advierte que las temperaturas esperadas (se prevén máximas de hasta 39 grados en estas zonas) «pueden ser muy peligrosas para la salud, especialmente para los grupos de riesgo».

Por su parte, la ciudad de Buenos Aires, casi toda la provincia de Buenos Aires, Santa Fe, gran parte de Córdoba, Entre Ríos, Santiago del Estero y Salta, así como localidades de Jujuy, Misiones, Corrientes y San Luis están bajo alerta amarillo.

Cambio climático

El Niño recién comienza: cómo sigue el clima en la Ciudad

La Organización Meteorológica Mundial confirmó que el fenómeno alcanzará su punto máximo en diciembre y se extenderá hasta mediados de 2027. En la región pampeana, expertos advierten que las obras hidráulicas no alcanzan si no hay planificación urbana, gestión del riesgo y un Estado presente.

Publicado hace

#

El Argentino Diario-Lluvia-Clima-Viento.

Temperaturas superiores a la media en gran parte del planeta, alteración de las pautas de precipitación y un riesgo creciente de sequías e inundaciones en diversas regiones: ese es el escenario que proyecta la Organización Meteorológica Mundial (OMM) para los próximos meses. El organismo confirmó este jueves que el fenómeno El Niño seguirá intensificándose antes de alcanzar su punto álgido en diciembre de 2026 y que sus efectos se prolongarán durante los primeros tres o cuatro meses de 2027.

La información surge del boletín mensual de la OMM correspondiente al trimestre octubre-noviembre-diciembre, publicado el 8 de octubre de 2026. El episodio se desarrollará en su fase catalogada como «muy fuerte», con temperaturas superficiales del océano Pacífico que escalarán a niveles récord, sobre todo en su sector tropical y oriental.

Un fenómeno que ya condiciona economías y ecosistemas

Desde la OMM advirtieron que este Niño «influirá en los patrones climáticos y tendrá un impacto en las economías, los ecosistemas y las comunidades de todo el mundo«. La advertencia no es menor para una Argentina que históricamente alterna entre la sequía extrema y las inundaciones devastadoras según el ciclo climático dominante. La fase muy fuerte del fenómeno implica que ninguna región del país puede descartar impactos severos en su sistema productivo y en la vida cotidiana de sus comunidades, desde el norte subtropical hasta la Patagonia.

La región pampeana: mucho más que una cuestión de obras

En ese marco, el investigador de la Fundación Tejido Urbano, Matías Araujo, planteó una lectura que va más allá de la obra hidráulica. Araujo señaló que las inundaciones son un fenómeno recurrente en buena parte de la región pampeana, pero que sus consecuencias dependen de múltiples factores que exceden la cantidad de lluvia: la exposición de la población, las condiciones previas de vulnerabilidad y la capacidad institucional para prevenir, responder y recuperarse.

«Las obras hidráulicas pueden contribuir a reducir la amenaza, pero no eliminan por sí solas el riesgo», sostuvo Araujo. Y amplió el diagnóstico: «La expansión urbana sobre áreas inundables, los cambios en los usos del suelo, la pérdida de superficies de amortiguación y las condiciones socio-habitacionales también inciden sobre la magnitud final del impacto». La misma precipitación no produce el mismo daño en todos los territorios: los barrios populares construidos sobre humedales rellenos, los asentamientos sin saneamiento formal y las zonas con déficit habitacional acumulan una vulnerabilidad que ningún canal alivia.

Araujo fue contundente al señalar que el impacto de una inundación continúa mucho después de que el agua baja. «La pérdida de viviendas, bienes e ingresos puede generar efectos prolongados sobre los hogares, especialmente entre aquellos con menor capacidad de ahorro o protección. Al mismo tiempo, el Estado debe reconstruir infraestructura, reponer servicios y destinar recursos extraordinarios a asistencia y recuperación», advirtió.

Sin Estado presente, no hay solución técnica que alcance

La propuesta del investigador es integral: combinar infraestructura hidráulica tradicional con reservorios, áreas de amortiguación, superficies permeables y soluciones basadas en la naturaleza, pero también intervenir sobre el crecimiento urbano, proteger áreas de reserva y evitar que continúe creciendo la exposición de población e infraestructura en zonas inundables. La ecuación no cierra si el Estado se retira del territorio.

A esto se suma una dimensión institucional que en el contexto de ajuste libertario adquiere una carga política concreta: la necesidad de contar con monitoreo hidrometeorológico, mapas de riesgo actualizados, sistemas de alerta temprana, ordenamiento territorial, Defensa Civil activa, planes de emergencia y mecanismos de coordinación entre municipios, la Provincia y los organismos de cuenca. Ninguno de esos recursos se sostiene con un Estado desfinanciado y desguazado.

Lo que tenés que saber de “El Niño”

  • La OMM confirmó que El Niño alcanzará su pico máximo en diciembre de 2026 y se extenderá hasta el segundo trimestre de 2027.
  • El episodio se desarrollará en fase «muy fuerte», con temperaturas superficiales del Pacífico en niveles récord.
  • El fenómeno eleva el riesgo de sequías e inundaciones en la Argentina y altera los patrones de precipitación a escala global.
  • El investigador Matías Araujo advirtió que la vulnerabilidad social y la expansión urbana sobre áreas inundables determinan el impacto real de las lluvias, más allá de las obras.
  • La respuesta efectiva requiere planificación estatal integral: no solo infraestructura, sino también ordenamiento territorial, sistemas de alerta y protección de los sectores más expuestos.

Seguir leyendo
El Argentino

El Argentino
El Argentino

Las más leídas

Descubre más desde El Argentino Diario

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo