Lawfare
“Quieren exiliarla como a Perón”: Dalbón denunció campaña para silenciar a Cristina
El abogado de la ex presidenta aseguró que la condena en la causa Vialidad busca excluirla del mapa político y denunció que el intento de cárcel común responde a una estrategia para “cortarle la lengua”.
El abogado Gregorio Dalbón denunció este lunes que detrás de la condena contra Cristina Fernández de Kirchner hay una operación política y judicial destinada a eliminarla de la escena electoral. “A Cristina quieren exiliarla como a Perón, sacarla del tablero”, sostuvo en declaraciones a la AM 990. El letrado cargó contra los fiscales Diego Luciani y Sergio Mola, y apuntó directamente al empresario Héctor Magnetto como parte de una supuesta “banda” que armó la causa Vialidad.
Prisión domiciliaria ratificada
Dalbón confirmó que la exmandataria cumplirá la condena a seis años en su domicilio del barrio de Constitución, en el departamento ubicado en San José 1111. En ese sentido, afirmó: “Ese departamento fue aprobado por el Tribunal Oral Federal 2. El fiscal no puede cambiar una decisión judicial que estuvo acorde a derecho. No es necesario que vaya a una cárcel común”.
Según explicó, el inmueble fue inspeccionado y “tenía todas las cuestiones saneadas como para que esté tranquila y pueda ejercer su vida social y además estar detenida en prisión domiciliaria”.
“Luciani y Mola son dos verdugos”
El abogado rechazó el pedido de la Fiscalía para que la expresidenta sea trasladada a una cárcel común, y señaló que “lo que se hizo fue bastante importante porque dejó a Luciani y a Mola como lo que son: dos verdugos”. Enfatizó que no corresponde que el Ministerio Público Fiscal intente revertir una decisión judicial firme, y recordó: “En cuanto al cambio de lugar, no funciona así. Pueden decir o sugerir lo que crean conveniente, pero define la justicia y la justicia ya definió”.
La amenaza del silencio y el uso político de la causa
Dalbón fue más allá y planteó que “la idea de la justicia es cortarle la lengua a Cristina”, aludiendo a una estrategia de silenciamiento. Anticipó que apelarán a la obligatoriedad del uso de una tobillera electrónica, y trazó un paralelismo con el intento de asesinato que sufrió la líder del peronismo en septiembre de 2022: “Quisieron matarla, no pudieron, y cortarle la lengua no está dentro de las penas que puede haber en el Código Penal, pero si estuviera, no tengas duda que sería la accesoria que les podría poner a través de Magnetto y toda la banda que armó esto”.
Para el abogado, “cada vez se nota más” que el fallo en la causa Vialidad fue armado con un objetivo político. “Le temen. Este es el miedo político y el miedo electoral, para eso se hizo esta causa, para desaparecerla del mapa electoral, y no pudieron”, declaró.
“Esto dejó de ser una democracia”
Dalbón vinculó la situación judicial de Cristina Kirchner con un deterioro institucional que atribuyó directamente al gobierno de Javier Milei. “Es una idea de autoritarismo, de autocracia. Javier Milei, exactamente. Esto dejó de ser una democracia hace tiempo, cuando empezó con los mandriles, los ensobrados periodistas, cuando empezó a insultar a todo el arco de personas que podemos tener una mirada diferente del gobierno”, sentenció.
Lula da Silva, la justicia y la “venganza”
Otro de los puntos que generó rechazo en el entorno de la expresidenta fue la decisión judicial que obligó al presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, a pedir autorización para visitarla durante su viaje oficial al país. “Es una aberración, una vergüenza. Un líder político, un Presidente. ¿Quiénes son los del Tribunal Oral Federal II para autorizar a un presidente a ver a una presidenta que está detenida aparte ilegalmente?”, cuestionó Dalbón.
Y cerró: “¿Por qué le tienen que pedir permiso? ¿Quiénes son? ¿No se nota demasiado que esto no es justicia, sino que es venganza? Yo creo que se nota mucho”.
Puntos clave
- Dalbón acusó a la justicia de querer “exiliar” a Cristina Kirchner como a Perón.
- Ratificó que cumplirá prisión domiciliaria en Constitución.
- Denunció que los fiscales Luciani y Mola son “verdugos” y responden a una operación de Magnetto.
- Sostuvo que el fallo busca “cortarle la lengua” y excluirla del debate político.
- Cuestionó al TOF 2 por exigirle a Lula da Silva permiso para visitarla.
Análisis
Sin golpe de Estado ni tanques, así se destroza la democracia en el siglo XXI: decretos, lawfare y un Congreso socavado
Un análisis del New York Times advierte que la Corte Suprema de Estados Unidos le arrebata sistemáticamente poder al Congreso, el cuerpo directamente elegido por los ciudadanos. El fenómeno no es exclusivo de Estados Unidos: en Argentina, el gobierno de Javier Milei lo lleva al extremo con una fábrica de decretos que intentan legislar por las espaldas del Parlamento. El DNU 70/23, la Ley Bases, el veto a las universidades y los fallos parciales de la Corte argentina configuran un mismo patrón global: el vaciamiento del poder legislativo.
El Congreso fue diseñado para ser el corazón de la democracia representativa: el lugar donde los ciudadanos, a través de sus representantes elegidos, deciden las leyes que organizan la vida en común. Ese principio, fundacional en cualquier república, está siendo erosionado de manera simultánea en dos de las democracias más antiguas de Ámerica, con métodos distintos pero con el mismo resultado: el vaciamiento del poder legislativo en favor del ejecutivo y del poder judicial, dos poderes que nadie vota.
Un análisis publicado esta semana por el New York Times en su sección de investigación plantea que la Corte Suprema de EEUU, liderada por John Roberts, lleva años despojando sistemáticamente de poder al Congreso norteamericano: restringe la capacidad de las agencias reguladoras de implementar leyes, exige estándares imposibles para las políticas de derechos civiles, limita la delegación de poder a los organismos estatales.
El resultado, según el análisis, es una transferencia gradual y silenciosa de poder hacia un tribunal no electo que se mueve más rápido que el Congreso y tiene menos obligaciones en la estructura constitucional.
El espejo argentino: Milei y la fábrica de Decretos
En Argentina, el fenómeno adopta otra forma pero apunta al mismo destino. Javier Milei asumió la presidencia en diciembre de 2023 y en sus primeros días de gobierno firmó el DNU 70/23, un mega decreto de necesidad y urgencia con más de 300 artículos que desreguló la economía, modificó el régimen laboral y alteró decenas de normas aprobadas por el Congreso, todo ello sin pasar por el Parlamento.
La Constitución argentina establece que los DNU son una herramienta de carácter excepcional, para situaciones de urgencia que impidan el tratamiento legislativo ordinario. Milei los usó como método de gobierno: según datos de Chequeado, en 2025 el libertario dictó 11 DNU, igualando la cantidad de leyes que se promulgaron en el mismo período.
La Confederación General del Trabajo (CGT) obtuvo una medida cautelar que suspendió el capítulo laboral del DNU 70/23. La reforma laboral quedó en suspenso. Pero el resto del decreto siguió vigente, porque la Corte Suprema argentina rechazó sucesivos planteos para obligar al Congreso a tratarlo y declararlo inconstitucional en su totalidad, bajo el argumento de que no había «caso o controversia» suficiente. La Corte falló contra cuatro de los cinco DNU que analizó en los últimos años, pero el DNU de Milei sigue en un limbo jurídico que, en la práctica, lo mantiene vigente.
El veto a las universidades: cuando el ejecutivo dice no al Congreso y a la Justicia
El patrón no se agota en el DNU 70/23. El Congreso argentino aprobó en 2024 una ley de financiamiento universitario que garantizaba recursos para el funcionamiento de las universidades nacionales y disponía actualizaciones salariales para su personal. Milei la vetó. El Congreso ratificó la ley. Milei la ignoró.
En junio de 2026, la Corte Suprema dejó firme una medida cautelar que obligó al gobierno a cumplir con esa Ley, en un fallo que los rectores universitarios celebraron como el final de un proceso largo y difícil. Según representantes universitarios, las transferencias del gobierno a las universidades nacionales registraron una caída del 45,6% entre 2023 y 2026. Emiliano Yacobitti, vicerrector de la UBA, lo sintetizó en una publicación en X: «Fue un camino largo y difícil. Gracias a una sociedad que nunca renunció a la defensa de la universidad pública.»
El escenario se repite en cada conflicto entre el Ejecutivo y el Congreso: el gobierno desconoce o veta las leyes que no le gustan, impulsa reformas estructurales mediante decretos que evitan el debate parlamentario, y espera que la Corte tarde años en resolver, como ocurrió con el DNU de Macri sobre el que el máximo tribunal recién se pronunció siete años después de firmado. La lentitud judicial se convierte así en un instrumento político: el decreto funciona mientras la Corte no lo invalida.
Un fenómeno global: del Congreso de papel a la democracia de papel
El paralelo entre el análisis del NYT sobre EEUU y la Era Milei no es casual ni superficial. Responde a una tendencia global que politólogos y constitucionalistas vienen documentando desde hace años bajo el nombre de «retroceso democrático» o «erosión democrática»: la democracia no muere de un golpe, sino que se vacía lentamente, cuando las instituciones formales siguen en pie pero pierden su contenido real. El Congreso existe pero no legisla; la Corte existe pero tarda o esquiva; el presidente gobierna por decreto y el Congreso aprobado por el voto popular queda reducido a un sello.
En EEUU, la Corte Suprema de mayoría conservadora, designada en buena medida por Trump durante su primer mandato, avanzó en años recientes sobre el derecho al aborto (revertiendo Roe v. Wade), sobre la regulación ambiental (limitando la capacidad de la EPA), sobre la autonomía de las agencias independientes (restringiendo el poder de la FTC) y sobre la inmunidad presidencial (otorgándosela a Trump en un fallo sin precedentes en la historia del país). Cada uno de esos fallos recortó el poder del Congreso para regular, proteger y legislar, y lo transfirió a un tribunal no electo cuyos miembros tienen cargos vitalicios.
En Argentina, el proceso tiene su propia especificidad: aquí el vaciamiento lo lidera el Ejecutivo, que gobierna por Decreto y asfixia presupuestariamente todo aquello que el Congreso aprobó, desde las universidades hasta la Línea 144, desde los programas sociales hasta las transferencias a provincias. La Corte oscila entre frenar algunos excesos (universidades, reforma laboral) y dejar pasar otros (el DNU 70/23 en su conjunto). El resultado es una democracia que funciona en sus formas pero pierde sustancia en su contenido.
-
Buenos Aires4 díasLuján 2026: peregrinaron 2,7 millones de fieles, muy por encima del año pasado
-
Misiones4 díasPassalacqua va a la Justicia para defender el suelo misionero
-
Fútbol & Goles!6 díasPlatense dio el golpe ante Estudiantes y quedó entre los cuatro mejores de la Copa Argentina
-
Espectáculos 🎭4 díasCómo sigue la salud de Daniel Osvaldo
-
CABA4 díasDeliveries sin derechos: la precarización laboral que el conflicto vecinal en CABA no muestra
-
El clima 🌤6 díasMás lluvia y menos calor: el SMN anticipa un clima atípico hasta diciembre
-
Economía 💲6 díasCaputo presentó la lista de precios del “faro de la libertad”: cuál es la tarifa para tener ciudadanía argentina
-
América Latina6 díasBolivia: tras de la detención del fiscal que investigaba a Cerimedo, Beller teme que desaparezcan pruebas
